ASAMBLEA GENERAL

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Naciones Unidas

76a.

ASAMBLEA GENERAL

SESION PLENARIA Martes 23 de nOJJiembre de 1976, alas 10.55 horas

TRIGESIMO PRIMER PER/ODO DE SESIONES

Documentos 0 ficiales

NUEYA SUMARIO Pdginq

Tema 27 del programa: Cuestion de Palestina (continuacion): a) Informe del Comite para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino; b) Informe del Secretario General . 1235 Tema 53 del programa: Organismo de Obras Publicas y Socorro de las Naciones Uddas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Orientc: a) Informc del Comisionado General: b) Informe del Grupo de Trabajo encargado de estudiar la linanciacion del Organisrno de Obras Publicas y Socorro de las Naciones lJnidas para los Refugiados de Palestina en el Cereano Oriente; c) Informe de la Comision de Conciliacion de las Naciones lJnidas para Palestina: dJ Informe del Sccretario General Informe de la Cornision Politica Especial 1243 Tema 3 del programa: Credenciales de los representantes en el trigcsimo primer perlodo de scsiones de la Asamblea General (con tinuaci6n) : b) Informc de la Comision de Veriticacion de Poderes Primer informe de la Comision de Verificacion de Poderes 1245

Presidente: Sr. Hamilton Shirley AMERASINGHE (Sri Lanka). TEMA27DELPROGRAMA Cuesti6n de Palestina (continuacilmj: aj Informe del Comite para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino; bj Informe del Secretario General I. Sr. AL-SHAIKHLY (Iraq) (interpretacion del arabej: E] debate sobre d informe del Comitc para cl ejercicio de los derechos inalienab]es de] pueblo pa]estino [A/31/35j constituye una nueva etapa en ]os esfuerzos de las Naciones Unidas para resolver el tragico prob]ema de que aquc] cs victima.

esta Organizacion la que, yendo mas alIa de sus prerrogativas en 1947 y contrariando los principios consagrados en su Carta, aprobo la resolucion sobre la particion de Palestina [resolucion 181 (Il)J. Se creo asi una deplorable situacion que llevo al surgimiento de una entidad racist8 en Palestina, como heredera del antiguo Imp'Jrio britanico. 4. Desde su creacion, la agresiva y aborrecible entidad sionista ha lIevado a cabo en Palestina todo esfuerzo posible para mantener la region en tension permanente, perturbando asi los objetivos del desarrollo y la seguridad nacional, asi como el bienestar de los pueblos que la habitan. Esa entidad reafirma diariamente su actitud expansionista, racista y agresiva, consoIidando ~u presencia como una base del nuevo colonialismo en el mundo arabe. 5. Las muy graves complicaciones en la region arabe y fuera de elIa ocas!Qnadas por la p~rsistencia de esa tragedia sin que se halIen soluciones equitativas obligan a la comunidad internacional a actuar para poner fin a esa situacion y eliminar todas las serias consecuencias que podrian resultar de su continuacion. La Asamblea General se ha percatado recientemente de la triste condicion en que se halla el pueblo palestino lejos de su patria, y del impacto de esa situacion sobre la paz y la seguridad intemacionales. Lt1 Asamblea General aprobo su celebre resolucion 3236 (XXIX), que constituye un cambio en la practica de las Naciones Unidas y que tiende a reparar la tragedia humana que vive el pueblo palestino. Dicha resolucion da forma a la vigilancia de la conciencia internacional ante la injustia de que ha sido objeto el pueblo palestino p~r parte de los sioni::tas agresivos y racistas, asi como de sus aliados. La importancia de la cuestion palestina ha tenido resonancia asimismo en multiples resoluciones de diferentes conferencias internacionales, tales como las de los paises no alineados, de la Conferencia islamica y otras, en las que se ha reaflrmado el derecho del pueblo palestino a retornar a su patria y a disfrutar de la independencia y la soberania en su tierra. 6. A pesar de la injusticia flagrante que sufre e] pueblo pa]estino, nadie, incluso la misma entidad sionista, podria negar el derecho de ese pueblo expulsado de su tierra a retornar a su patriae Ese derecho de retorno rue reafirmado en las resoluciones 194 (Ill) y 273 (HI) de la Asamblea General, por la cua] ]a entidad sionista fue admitida como Miembro de las Naciones Unidas. Actualmente, despues de mas de un cuarto de siglo pleno de sufrimientos y desastres de que fueron vlctimas 103 palestinos y despues de largos anos de neglig~ncia, se da a la trtlgedia del pueblo palestino toda la hlJiOrtancia del casu y es objeto de la atencion que merece por parte de las Naciones Unidas y de la comunidad internacional. A')l, la constitucion del Comit6 para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestinv ('s

2. Desde comienzos de este sig]o el pueb]o palestino ha sido victima de una guerra de exterminio lIevada a cabo por los elementos sionistas. Las Potencias colonialistas e imperialistas en particular aquellas que debido a sus relaciones cololliaIistas, son directamente responsables por e] curso de 10') acontecimientos en el Oriente Medio han hecho posible que las bandas sk'tlistas ejecutaran sus planes c')ntra cl pueblo palestino. I

3. Es lamentable tener que selia]ar la responsabilidad que incumbe alas Naciones Unidas en esta tragedia, pues fue 1235

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Asamblea General - Trigesirno primer pcriodo de sesiones - Sesiones PleJJ:.rias

una vivida encarnaci6n de esa transformaci6n y de la actitud de la comunidad internacional que ahora reconoce que esa traged1a merece una soluci6n equitativa. A este respecto, quish5ramos expresar nuestra profunda gratitud por los si~ceros esfuerzos desplegados por todos los miembros del Comite en la preparaci6n del informe sobre el ejercicio por el pueblo palestino de sus derechos inalienables, y especialmente al Presidente del Comite, Sr. Fall. 7. El Comite consigui6 formular las razones de esa situaci6n explosiva en el Oriente Medio y tambien ha determinado cmU e'i su esencia. Estamos de acuerdo con los resultados a los que ha llegado el Comite, a saber, que el problema palestino tiene una importancia capital en la tensa situaci6n del Oriente Medio y que no se podria pensar en una posible soluci6n para hi cuesti6n del Oriente Medio que no tuviese en cuenta las legitimas aspiraciones del pueblo palestino, su derecho a la libre determinaci6n en su tierra y su derecho a la soberania y la independencia. 8. La delegaci6n del Iraq considera que el programa de trabajo elaborado por el Comite con respecto al ejercicio de 10s derechos inalienables del pueblo palestino representa una posible soluci6n aplicable en el marco de las Naciones Unidas y de sus resolur.iones referentes a todos los aspectos del problema palestinu. La tragedia del pueblo palestino es el resultado de la primera agresi6n sionista contra Palestina y de la creaci6n de la entidad sionista. Esto significa que esa tragedia existfa - y contaba con todos sus elementos y todas sus form as - en 1947, es decir, antes de la agresi6n de 1967, aunque la situaci6n se via empeorada despues de la agresi6n de ese ano. El Iraq tiene una responsabilictad particular con respecto al pueblo palestino, la cual dimana de la unidad de la causa arabe y del hecho de que los puebIos iraqul y palestino pertenecen a la nacion arabe. Por esta rn6n, el Iraq debe formular ciertas reservas en cuanto a algunas partes del informe, especialmente en 10 que concierne a determinadas resoluciones de las Naciones Unidas que consagran la existencia de la entidad sionista racista, resolucioneli que ya hemos rechazado y en cuanto a las cuales hemos formulado reservas, 9. Estimamos que el derecho del pueb~u palestino a la libre determinacion solo puede ejercerse en la tierra de Palestina, de toda la Palestina, sin ocupaci6n extranjera y sin sujecion a condiciones. Sobre la base de este enfoque de 105 hechos, la delegacion iraqui votani a favor del proyecto de resolucion A/31/L.20. La delegacion del Iraq habria preferido que el informe del Comite hubiese incluido las medidas necesarias que deberfan aplicarse en el caso de que la entidad sionista rechace las recomendaciones del Comitc o las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas. Esperamos que este aspecto sea tomado en consideracion en el futuro, teniendo en cuenta su importancia en 10 que concierne al ejercicio, desde el punto de vista practico, de 105 derechos inalienables del pueblo palestino. 10. El caracter racista de la entidad sionista es el unico motivo por cl cual esa entidad rechaza toda resolucion que se refiera al derecho del pueblo palestino a la libre determinacion en su tierra. Los sionistas llegan incluso a negar la existencia del pueblo palestino, 10 cual refuer?a nuestra convircl

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27. El realismo y cl intcres superior de la paz y de la seguridad internacionales, que adquieren particular sensitividad en esta parte del mundo, requieren que todos los involucrados dejcn de lado sus antiguas diferencias y se abstengan, al mismo tiempo, de aprovechar las debilidades del adversario, a fin de terminar con la desconfianz~ existente y promover un clima propicio para la distensi6n, el dialogo y la coexistencia.

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28. lks partes interesadas deben abandonar toda actitud dogmatica y permitir que se reanude la Conferencia de Paz de Ginebra sobre el Oriente Medio.

29. Las recientes declaraciones por parte del Sr. Farouk Kaddoumi, Jefe del Departamentv Po]{tico de la OLP, y por la parte israeH son, a este respe'cto, indicios muy alentadores. 30. Sr. AKE (Costa de Marfil) (interpretacion del trances):

En la actuaIidad todos estamos de acuerdo en reconocer y afirmar que la cuesti6n de Palestina continua situada en el centro mismo del problema del Oriente Medio y que la busqueda objetiva y realista de una soluci6n ju~ta y permanente de este problema supone un arreglo satisfactorio de esa cuesti6n, que conlleve la realizacion de las legftimas aspiraciones del pueblo palestino y el pieno florecimiento de este pueblo en una patria propia e independiente de ios otros Estados de la region. 31. Si la cuesti6n de Palestina se plantea actualmente de conformidad con la libre determinacion de un pueblo es sencillamente porque la resolucion 181 (11) de la Asamblea General, sobre la particion de Palestina, nunca fue plenamente apIicada ni llevada a la practica en 10 que respecta a los arabes, musulmanes y cristianos palestinos. Cualquiera que sea nuestra opinion sobre esa resolucion historica y la responsabilidad asumida en ese sentido por aquellos que tomaron la iniciativa pero no pnwieron las medidas necesarias para garantizar su plena aplicacion, 0 por los que se negaron a acatar tal decision, debemos Clceptar irremediablemente el statuo quo. Hoy mas que nunca debemos reconocer que todo esfuerzo serio y sincero encaminado a lograr una paz justa y duradera en el Oriente Medio debe tener plenamente en cuenta las dos realidades pol{ticas que existen en la region y que deben ser la condicion para toda solucion duradera: la realidad israelf, por una parte, y la realidad pale3tina, por la otra. Todo analisis sereno de esa situaci6n debe basarse en esas dos realidades. Tratar de ignorarlas 0 negarse a reconocerlas equivaldda a volver la espalda a la paz y desear que se prolongue y perpetue la situacion de "ni guerra, ni paz". 32. La delegaci6n de la Costa de Marfil ha tenido que definir, a fin de que no se preste a equivoco alguno, su posicion durante los ultimos dos debates que la Asamblea General ha consagrado a la cuesti6n de Palestina. Volveni a insistir al respecto para afirmar una vez mas que si la decisi6n de dividir a Palestina en 1947 hizo que naciera el Estado de Israel con una cxistencia nacional independiente, todavia se sigue esperando que yea la luz del dia el otro Estado previsto en esa misma resoluci6n y que debia reunir a los arabes, musulmanes y cd~tianos palestinos. 33. Los esfuerzos de la comunidad internacional, y en

particular de las Naciones lJnidas, deben por consiguiente tender ante todo a permitir a los palestinos crear tambien su propio Estado y tener una existencia nacional propia, independiente, soberana y rcconocida internacionalmente. En otras palabras, deben tender a restituir al pueblo pale~tino sus dcrechos legftimos y su dignidad, de conformidad con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas y las rcsoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y de la Asamblca General.

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Asamblea General - Trigesimo primer periodo de ~esj.ones - Sesiones Plenarias

34. Es a esa dificil pero indispensable tarea, ya que la paz en el Oriente Medio y en el mundo depende de ella, que se han dedicado las Naciones Unidas despues de estos tres Ultimos anos en que decidi6 no solo examinar el problema palestino en sus aspectos humanitarios solamente, sine ubicarlo en su verdadero contexto, que es esencial y unicamente polftico. 35. En efecto, el problema palestino ya no se plantea coma un problema de refugiados sine como de derechos politicos de un pueblo: el pueblo palestino. Los palestinos no sQn ni deben seguir siendo considerados como meros refugiados sin trabajo, abandonadas y obligados a contar con los e~casos recursos del Organismo de Obras Publicas y Socorro a los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente y con la ayuda intemacional para poder sobrevivir, obligados a recurrir a la violencia coma la unica manera de senalar a la atenci6n de la comunidad internacional su propia suerte. De ahora en adelante deben ser considerados coma un pueblo que ha crecido tropezando con muchas dificultades, que ha padecido las duras pruebas del exilio, de la humillacion y de la frustracion, que ha dado pruebas de su madurez y que lucha por hacer reconocer su derecho a la existencia nacional. 36. Se trata ahora de que las Naciones Unidas adopten las medidas necesarias para permitir al pueblo palestino lograr sus legitimas aspiraciones en la parte de Palestina que le corl'esponde, y que se encuentran allOra impedidas por Israel y ciertos Estados de la region. Desde luego, esa realizacion no debe lograrse en detrimento del derecho a la existencia de otros Estados de la region. Debemos tener el valor de afirmarlo asi para que cada uno de nosotros tl.nga conciencia de los limites de nuestra acci6n. 37. A este respecto, en su resoluci6n 3236 (XXIX) de 22 de noviembre de 1974, la Asamblea General defini6 los derechos inalienables del pueblo palestine; y el ano pasado creo, en virtud de su resolucion 3376 (XXX) de 10 de noviembre de 1975, cl Comitc para cl ejercicio de 10s derechos inalienables del pueblo palestino, encargado de estudiar y recomendar a la Asamblea un prog:ama de aplicacion destinado a permitir al pueblo palestine ejercer los derechos que le fueron reconocidos en virtud de la resoluci6n 3236 (XXIX). 38. Antes de dar a conocer la opini6n de nuestra delegaci6n sobre cl informe del Comite y sus recomendaciones queremos declarar 10 siguientc. La Costa de Marfil sigue apoyando plenamente las resoluciones 242 (1967) y 338 (1973) del Consejo de Seguridad, que, a su juicio, siguen siendo una base razonable y realista para el logru de un arreglo total del problema del Oriente Medio, acuerdo mediante el cualla cuestic'm de Palestina debe encontrar una soluci6n justa, de conformidad con los derechos humanos. Mi delegaci6n desea destacar cl caracter fundamental de lo~ principios contenidos en esas resoluciones y sabre los cuales debe basarse toda soluci6n duradera: la evacuaci6n de 10s territorios arabes ocupados por Israel dcsde 1967; cl reconocimiento del der/>'cho de todos los Estados de la region, con inclusi6n de Israel, a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas; tcrminaci6n del estado de beligerancia y la justa soluci6n del problema palestino. En realidad, la resolucion 242 (1967) del Consejo sl>lo se rett-ria a una soluci6n justa para el problema de los

refugiados, pero estimamos que ese problema ha quedado ampliamente superado actualmente. Esa resoluci6n quedaria mejorada sin duda alguna si fuera modificada a fin de tener en cuenta la realidad palestina, parte integrante de toda soluci6n de la cuesti6n del Oriente Medio y sin ta cual seria 'nutil hablar de una soluci6n duradera. La Costa de Marfil afirma que la resoluci6n 3236 (XXIX) de la Asamblea General, a pesar de sus ambigiledades y lament~bles omisiones, completa en cierta medida, de un modo significativo y util, °las resoluciones 242 (1967) y 338 (1973) del Consejo de Seguridad. Por consiguiente, estimamos que todo enfoque realista de la cuesti6n de Palestina, asi coma del Oriente Medio, debe basarse en esas tres resoluciones, que no se excluyen, sine que se complemen tan de un modo eficaz. Es en ese sentido que debe ser interpretado nuestro voto positive sobre la resolucion 3236 (XXIX). 39. Dicho todo esto, deseamos felicitar a los miembros del Comite por sus esfuerzos, su perspicacia y el sentido de responsabilidad de que han hecho gala durante sus trabajos. Hemos apreciado la prescntaci6n del informe y las recomendaciones del Comite - hechas por su Presidente y su Relator en la 66a. sesi6n·· y el animo con que nos ped ian que las estudhiramos. Tenemos el pl~cer de citar a este respecto al Embajador Fall del Senegal, Presidente del COtT' !te, cuando el IS de noviembre ultimo dijo que: I

"AI decidir transmitir a ustedes el informe, tal como 10 habia presentado al Consejo de Seguridad para su examen, nuestro Comite no tiene la pretensi6n de presentar un dechado de perfecci6n. Por el contrario, estamos convencidos de que las modificaciones que le haga la Asamblea General 10 mejoranin y enriquecenin a fin de acercarnos aun mas al objetivo final que todos deseamos: la instauraci6n de una paz justa y definitiva en el Oriente Medio. Huelga decir que no podrfamos alcanzar tal objetivo sin una revisi6n fundamental de los tnimites politicos y sin cambios en la mentalidad de todas las partes en esta cuesti6n." f 66a. sesi6n, parr. 34./ Y el Pre!>idente del Comite agrega: "Israel debe renunciar a sus prop6sitos expansionistas y a sus manifestaciones de demagogia triunfal y tener conciencia del hecho de que es imposible vivir y prosperar en media de un ambiente hostil y explosivo, como esta ahora. La paz y el entendimiento con sus vecinos son indispensables para la seguridad y el bienestar de su pueblo. "Los arabes, por su parte, deben adoptar una actitud mas realista ante la cuesti6n y excluir de su animo toda idea de 'arrojar a los judios ar mar'. Deben alejarse de esa 6ptica subjetiva y emoti"a que han empleado para examinar hasta ahora sus relaciones con los judios. El Estado de Israel cs una realidad de nuestra era y su existencia cs innegable." / Ibid., parrs. 35 y 36.} 40. Hacemos nuestra esta declaraci6n del Presidente del ('omitc. ('onsideramos que demuestra gran sabidurfa y realismo y que deberia guiar asi 10 espcramos a los miembros del Comite en sus labores futuras. 41. La Costa de Marfil se abstuvo el at10 pasado en la votaci6n de la rcsoluci6n 3376 (XXX), por la que se crcaba

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76a. sesion - 23 de noviembre de 1976

el Comite, debido a que el objetivo de esta parecia ambiguo, pues debia limitarse a proponer un programa de accion para tll ejercicio de los derechos del pueblo palestino sin tomar en cuenta la situacion prevaleciente en la region. Tenemos el temor, tras haber dado lectura el informe y alas recomendaciones que en el se formulan, de que el Comite pueda haberse visto afectado par. esa ambigtiedad, creada adrede para no tomar en cuenta ciertas realidades evidentes, que con tanta razon ha recordado el Presidente del Comite.

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42. A nuestro juicio, el Comite no solo deberfa ayudar aJ

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pueblo palestine a ejercer sus derechos nacionales y establecer un Estado arabe palestino, sine tambien ayudar al mundo arabe - incluso los palestinos - y a Israel, as{ como a todos los que laboramos par el establedmiento de una paz justa y permanente en el Oriente Medio, a aceptar, en pro de esa paz, las dos realidades que mencionamos: la existencia del Estado de Israel coma un hecho irreversible y la creacion de un Estado arabe palestino, con existencia propia e independiente de Israel y Jordania, coma una necesidad imperiosa del momento.

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43. Una vez aceptadas estas consideraciones, el Comite

podrfa haber formulado el programa de aplicacion de la resoluci6n 3236 (XXIX) y sus recomendaciones, especialmente en 10 que se refiere al derecho de los palestinos "a regresar a sus hogares y sus propiedades, de los que han sido desalojados y desarraigados", teniendo en cuenta el derecho inherente a todo Estado soberano de velar par su propia seguridad y el hecho de que el regreso no puede tener lugar sino con su acuerdo.

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44. Observamos, por otra part", que el Comite no se ha referido concretamente alas resoluciones 242 (1967) y 338 (1973) del Consejo de Seguridad, en las que se

enuncian diversos principios que estimamos esenciales en la busqueda de una solucion global de la cuestion d~1 Oriente Medio, cuyo elemento central es el problema de los palestinos. 45. Por cierto, la Asamblea General, al aprobar su resoluci6n 3236 (XXIX), se abstuvo de mencionar esas dos resoluciones del Consejo, Iimitando asi el alcance de su propia resoluci6n. la aprobaci6n de esa resoluci6n de la Asamblea General no afecta en modo alguno la validez de las dos resoluciones del Consejo de Seguridad; y coma los derechos inalienables del pueblo palestino, que nosotros respaldamos, no pueden ejercerse en cl vacio, cs importante tomar en cuenta todos los elementos que permitan convertirlos sin demora en una realidad concreta.

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46. Estos son los dos defectos fundamentales que oncontramos en cl infollue y en las recomendaciones del Cornite,

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y que nos hacen pensar que ciertas recomendaciones - especialmente las relativas al derecho al regreso de los que se convirtieron en refugiados entre 1948 y 1967 ~ carecen de realismo, pues tienden a hacer caso omiso de la existencia de Israel y de que cs preciso contar con Israel para resolver cl problema de forma tal que no se pon~a en tela de juicio su existencia y su seguridad. Por otra parte, la recomendacion relativa al establecirniento de una entidad palestina independiente carece de precision en cuanto a los limites geognificos de esa entidad, contribuyendo a man· tener la coafusion en los espiritus y el espectro de la destrucci6n en Israel.

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47. Tal vez los dirigentes de la OlP que participaron en las labores del Comite podrian proporcionarnos algunas aclaraciones, sobre todo teniendo en cuenta que - de acuerdo con ciertos rumores - tendrfan previsto establecer un Estado palestino en los territorios que debeni evacuar Israel en la Ribera Occidental del Jordan y en la Faja de Gaza. Nos complacerfa conocer la opinion de la OlP al respecto pues, de confirmarse esos rumores, s~ introduciria en el debate un nuevo e importante elemento y se abririan perspectivas mas realistas para la solucion del problema de Palestina. la aceptacion del establecimiento de ese Estado, cuyo derecho a existir respetarian los demas Estados de la region, representarfa un signa alentador de un cambio de actitud en una de las partes principales que tienen que vel' en la solucion del problema del Oriente Medio! A esa aceptacion deberia corresponder un cambio de actitud de la otra parte interesada. 48. Como 10 senal6 atinadamente el SI'. Fall, Presidente del Comite, es precise que cambie la mentalidad de los protagonistas de la crisis del Oriente Medio si verdadera-

mente desean laborar por la paz de la region. Los arabes deben demostrar que estan dispuestos a aceptar a Israel y a vivir en paz con los israelies. Israel, par su parte, debe dar pruebas de comprension con relacion a los arabes, y especialmente los palestinos, evacuando los territorios arabes que ocupa y ayudando a que se hagan realidad las legitimas aspiraciones del pueblo palestino. Procurar la integracion de ese pueblo en otro Estado de la region equivale a pisotear su derecho a la Iibre determinaci6n y a poneI' en marcha un engranaje que va en perjuicio de la paz en el mundo. 49. la causa de la falta de progreso hacia la solucion del

problema del Oriente Medio reside, a nuestro juicio, en dos elernentos basicos: par una parte, la negativa de los arabes a reconocer el derecho a la existencia de Israel, circunstancia que mantiene en Israel la sensacion de que los arabes desean destruirlo como nacion; y, por la otra, la actitud de desafian te poder{o asumida por Israel, su negativa a evacuar los territorios que ocupa y reconocer el derecho del pueblo palestino a una existencia nacional independiente, y su oposici6n a que la OlP, representante del pl!eblo palestino, participe en cl proceso de negociaciones. las dificultades planteadas son consecuencia de la desconfianza de unos hacia otros, desconfianza que una politica de apacigua· miento mutua podria disipar facihnente. Israel debe dar garantias de su voluntad de retirarse de los territorios ocupados durante la guerra de los seis dias y reconocer el derecho de los palestinos a radicarse en una patria que les pertenece. Los arabes, par su parte, deben reconocer el derecho a la existencia de Israel y eliminar de su mente toda idea de destruccion par la vio!encia 0 par otros medius. 50. Nuestro debcr consiste en ayudarlos a superar esta

desconfianza. Podemos hacerlo si, frente a 105 problemas que los oponen - coma el que examinamos en este momento .'-, proponemos soluciones objetiv~~ que tengan pJenameme en cuenta los legitimos intereses de todos 105 pueblos y Estados de la region. No debemos escatimar esfuerzo alguno por crear una atm6sfera de confianza que sea favorable al dhilogo entre el mundo arsbe e Israel, contribuyendo as{ a1 nacimiento de una nueva era de paz, justicia y coopcraci6n en la region.

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Asamblea Qeneral- Trigellimo primer periodo de sesiones - Selliones Plenarias

-51.

En caso de renovarse el mandato del Comite, pensamos que seda util que en sus deliberaciones tomara en cuenta las divcrsas propuestas formuladas durante este debate, cOn el fin do modificar 0 completar sus recomendaciones. Adoln:ls, creemos que deberia pl'everse su ampliacion para hacerlo nUls equilibrado y lograr que refleje las preocupaciones de todas las partes involucradas y de la comunidad internacional.

58. Recordanin ustedes que despues del primt r congrcso sionista, que tU'10 lugar en Basilea en agosto de 1897, Theodor Herzl declaro:

"Si tuviera que resumir en unas pocas palabras cl congreso de BasUea, diria 10 siguiente: en Basilea he fundado el Estado jud(o. Si 10 dijera hoy provocaria una carcajada universal. Tal vez dentro de cinco anos, y sin duda alguna dentro de 50 anos, todo cl mundo podni vcrlo asi. El Estado quedo fundado esencialmente en la voluntad del pueblo judio de crear un E~tado."

52. Por cierto, la labor realizada por el Comite no es perfecta y, por las ratones indicadas, nos hemos visto obligado8 a formular ciertas reSCrvas. No obstante, puede perfeccionarse cn la medida en que sus miembros, tomando en cuenta la opinion de las partes dircctamente interesad~s, se esfuerc.en por formular recomendaciones objetivas y solucioncs que, ademas de satisfacer a las partes, puedan llevarse f'ficazmente a la pra~tica por medio de decisiones viables y concretas.

59. D::lsarrollando la teorla de la creacion del Estado judio, Herzl declare a los franceses en 1897, a fin de obtener la ayuda de Francia, 10 siguiente:

53. Al fonnular estas observaciones, no ha sido nuestro proposito complacer a nadic ni menoscabar los intereses de ninguna de las partes. Solo hemos procurado mantenernos fieles a n080tros mismos t dirigiendonos a unos y a otros con el Jenguaje f.~e la 3111istad y la vcrdad; de este modo, tratamos de scrvir la causa de la pal, que es nuestro unico objetivo.

60. A los alemanes, que querian construir cl ferrocarril

54. Sr. CAMARA (Guinea) (illterpretaci()n del frances):

Los representantes que me han precedido relataron la historia del problema paW~stino. Nosotros quisieramos recordar tambien algunos hechos que forman parte del historial vo1uminoso del Oriente Medio y que indudab1cmentc pueden aclarar un puco mas este tema del programa. SS. Efectivamente, el descalabw sufrido por los ingleses a manu de Ir... turcos dl';ante la primera gllerra mundial obligo a l~ autoridadcs britanicas a obtener el apoyo del Sherif Huuein, de La Meca. POT ello cs que Sir Henry McMahon dcclarf>, el 14 de julio de J916,10 siguiente:

"Tengo cl agrado de anuliciarles que la independencia de I(J~ paasclt arabc8 esta reconocida de manera definitiva (J'iC ell IlJbicrno de !iu Majcstad." J:,t~ dcdAtraci{m tl.e ~IAtU""1 MAtudt.:, cl 11

rcitcrada por un general ingles, Sir de mart.u de 1C) 17, en los terminos

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"El pais que tcnemos la intenci6n de ocupar comprendera la parte baja de Egipto, cl sur de Siria y la parte meridional del Libano. Esta posici6n permitira dominar cl comercio de la India, de Arabia y del Africa desde cl Estc al Sur..." Berlin-Bagdad y cuyo apoyo queria obtener, Herzl declar6 10 siguiente:

"Queremos establecer en el litoral oriental del Mediterraneo un centro moderno de cultura y comercio que apoye, directa 0 indirectamente, la expan5ion del germanismo." 61. De 10 que acabo de recordarles se deduce claramente que los que crearon el Estado de Israel utHizaron todo tipo de diplomacia a fin de lograr la declaraci6n del 2 de noviembre de 1917, que pasar(a a la historia con el nombre de Declaracion Balfour, que cs la antitesis de 10 que Gran Bretafia habia prometido al Sherif Hussein, de La Meca. Esa Declaraci6n, firmada por Arthur J. Balfour, Secretario de Estado de Relaciones Exteriores, decia, entre otras cosas, 10 siguiente:

"El (Jobiem