Tras las huellas de Borges en Ginebra

23 ene. 2009 - como Roger Chartier, Fernando. Savater y Jacobo Siruela. El FCE nació en 1934 con la intención de publicar libros de economía. Hoy ...
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CULTURA

I

Viernes 23 de enero de 2009

ITINERARIO Y EL LUGAR ELEGIDO POR EL AUTOR

Y DESDE MEXICO

Tras las huellas de Borges en Ginebra

El Fondo de Cultura festeja sus 75 años

La zona antigua de la ciudad suiza mantiene la casa que habitó el escritor, el café y la librería que frecuentaba y su tumba SUSANA REINOSO ENVIADA ESPECIAL GINEBRA.– Jorge Luis Borges escribió en Atlas, un volumen creado con sus textos y las fotos que María Kodama tomó a lo largo de sus viajes compartidos, que “Ginebra no es enfática”. Lo dijo comparándola con otras ciudades de personalidad rotunda: “París no ignora que es París, la decorosa Londres sabe que es Londres, pero Ginebra casi no sabe que es Ginebra”. Lo que Borges quería decir es que, habiendo conocido lo más descollante del pensamiento calvinista y el francés, esta ciudad cosmopolita hace gala de una austeridad evidente. Y, como subrayó el autor de El Aleph, “las grandes sombras de Calvino, Rousseau y Amiel están aquí, pero nadie las recuerda al viajero”. La relación de Borges con Ginebra –ciudad en la que estudió siendo joven– fue tan especial como la que mantuvo con su mítica Buenos Aires, cuya fundación se le hacía cuento. Por la ciudad suiza expresó un respeto despojado de exclamaciones: “Se ha renovado sin perder sus ayeres. Perduran sus campanas y sus fuentes, pero también hay otra gran ciudad de librerías y comercios”. Borges y Kodama frecuentaban la Vieille Ville (Ciudad vieja), cuyas callecitas empedradas en altura envuelven al visitante en el aire de otros tiempos. Hay algo que confunde en esta ciudad que, en pleno invierno, parece hecha de hielo y de viento. Su diseño laberíntico parece especialmente pensado para los que quieren perderse. Y para los que quieren reencontrarse, pues cada pasadizo tiene siempre una salida. LA NACION recorrió la Vieille Ville con Kodama, de visita en Ginebra para la inauguración de la muestra “El Atlas de Borges”, que permanecerá aquí hasta febrero próximo.

La tumba de Borges María Kodama se arrebuja en su abrigo de piel y recuerda a Borges: “Le gustaba el frío y el hecho de que los grandes nombres del pensamiento hubieran pasado por esta ciudad. Admiraba el orden y el respeto. Lo marcó la solidaridad de los ginebrinos con los refugiados de la Gran Guerra”.

El viaje continúa El itinerario incluyó algunos de los sitios que Borges frecuentaba, hasta su última morada en Plainpalais, el cementerio de reyes y notables donde el creador de Ficciones está sepultado, en la tumba 735, junto a un sendero de piedra, hoy escarchado y cerrado al público por precaución. En este cementerio yacen los restos de Calvino, el gran reformador, y del compositor argentino Alberto Ginastera, otro hijo dilecto de Ginebra. En la Vieille Ville, a la altura de la Grand Rue con la Rue Saint Pierre hay un sitio acogedor y bullicioso –en versión suiza–, el Café del Hotel de Ville, visitado muchas veces por Borges. Allí tuvo lugar la charla de la presidenta de la Fundación Jorge Luis Borges con LA NACION. “Regresar a esta ciudad es como volver a viajar con Borges y revi-

FOTOS DE SUSANA REINOSO

María Kodama, frente a la Librería Jullien sitar los lugares que él conocía de memoria. Tanto es así, que cuando algo cambiaba en la arquitectura de la ciudad, lo advertía de inmediato. Era sorprendente”, dijo Kodama. En la intersección de Grand Rue con la Rue Du Sautier, justo cuando la arteria principal se pronuncia en la subida, hay una placa que dice: “En

el 28 de la Grand Rue vivió el escritor Jorge Luis Borges, 1899-1986”. Y, de inmediato, las palabras del argentino universal sobre esa otra patria que buscó y creyó merecer –Ginebra–, que le resultaba “la más propicia a la felicidad” y que le traía “la nostalgia de Buenos Aires”. La placa es un homenaje de Gine-

bra a un escritor que reconoce como propio. Tanto es así, que en el popular barrio de Charmilles, donde hasta hace poco tiempo abundaban los ateliers de jóvenes artistas plásticos, Borges tiene una calle con su nombre. Eso hacen los grandes escritores por las ciudades: les agregan un valor que, más adelante, el visitante busca y sólo quieren conocerlas desde la mirada de la gran literatura. A escasos metros de la Catedral de Saint Pierre –otro punto del derrotero–, cuando la Grand Rue se abre en pequeños cafés y escalinatas que conducen a pasadizos laberínticos, está la Librería Jullien, visitada por Borges en cada viaje. La atmósfera es recoleta. Sólo se consiguen ensayos sobre el escritor, pero no su obra. El itinerario concluyó en Plainpalais, testigo de la Edad Media, donde yacen los restos del escritor argentino. El 14 de junio de 1986, cuando murió en el segundo piso de la casa de la Grand Rue, Borges aún escribía. Una corona de flores amarillas sin firma, entre las que rodearon su tumba, lo despidió así: “Al más grande forjador de sueños”. Algo en Kodama se resiste a volver al cementerio de Plainpalais. Quizá sea el mismo temor que la asaltó cuando Borges murió y que recogió la crónica periodística hace 22 años: que el cuerpo del escritor se convirtiera en un objeto. El sepulcro es despojado. La lápida se reconoce por el número 735, el nombre de Jorge Luis Borges y una cruz galesa en el reverso de la piedra gris. Sobre la lápida hay un grabado en círculo con siete figuras humanas y un epitafio en inglés antiguo: “And ne forhtedon na” (“Y que no temieran”), tomado de un poema épico del siglo X. No hay más que un puñado de flores secas sobre la tierra húmeda de escarcha. Nada florecería, de todos modos, en este invierno helado.

La editorial abre una librería en Palermo La editorial mexicana Fondo de Cultura Económica (FCE) celebrará este año su 75° aniversario con un encuentro internacional sobre el mundo del libro y la apertura de dos librerías en el exterior, una en Buenos Aires –donde tiene presencia desde 1945, cuando abrió la primera filial fuera de México– y la otra en Estados Unidos. Según informó la sede local de la editorial, la nueva librería –que se llamará Arnaldo Orfila Reynal y reunirá unos 50.000 ejemplares– estará en Costa Rica y Malabia, en el barrio de Palermo, en un local diseñado por el arquitecto Clorindo Testa, que se inauguraría a mediados de 2010. La filial local publica unos 30 títulos al año. En Estados Unidos, la librería estará en Washington, alojada en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y tendrá unos 12.000 ejemplares. En septiembre próximo, tendrá lugar en la capital mexicana un congreso internacional sobre el mundo editorial, destinado a escritores, periodistas, editores y distribuidores, con invitados como Roger Chartier, Fernando Savater y Jacobo Siruela. El FCE nació en 1934 con la intención de publicar libros de economía. Hoy, extendida a los campos literario, social y científico, tiene filiales en siete países de América latina, España y Estados Unidos, y ha editado más de 119 millones de libros.

GUILLERMO PINO y EMILIA LINDA FONTENLA participan el casamiento de su hija FELICITAS MARIA con el Sr. OILIDES RODRIGUES CARL, que se celebró el 21, en Arlington, Virginia, EEUU

AGUSTINA MARIA SARA ICAZA MEABE de ARIAS. - Al cumplirse el 600 aniversario de su fallecimiento, sus nietos Samuel Marcelino, Carlos Adolfo y Alfredo Manuel Arias, que siempre la recuerdan con mucho cariño, ruegan una oración en su memoria

ANITA JAMES DE VALDERRAMA. - Al cumplirse el 10 aniversario de su fallecimiento sus hijas Ana María y Norma y demás familiares celebrarán una misa en su querida memoria hoy, a las 19.30, en la parroquia Madre Admirable, Arroyo 917

CARLOS A. CAZZANIGA. Tu ausencia permanece en mi y también la alegría de haber compartido la vida. Noemí

ISMAEL (BEBE) NAJUS GUTIERREZ , Fall. el 23-12008. - Hermano querido, nada compensa tu ausencia física. Te extrañamos muchísimo. Nos consuela saber que descansas en la paz del Señor. Nena y Beba

ISMAEL (BEBE) NAJUS GUTIERREZ, Fall. el 23-12008. - Tus sobrinos Aníbal Najus y Mónica Rosende de Najus y tus sobrinos nietos Najus Rosende te extrañamos y no te olvidaremos nunca