Se dicen tres mentiras por cada 10 minutos de conversación

18 abr. 2009 - es imposible decir toda la verdad”, asegura el licenciado Hugo Dvoskin, del Centro de Salud Nº 3 Florentino. Ameghino. Si es imposible de ...
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PSICOLOGIA / SALUD

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NASA Y PREPARATIVOS PARA EL LANZAMIENTO

Sábado 18 de abril de 2009

CONFIANZA Y SE TIENDE A CREER QUE EL OTRO SIEMPRE DICE LA VERDAD

Se dicen tres mentiras por cada 10 minutos de conversación Es lo que revela un estudio inglés; expertos discuten sobre por qué mentir es tan frecuente FLORENCIA BERNADOU LA NACION

EFE

Transbordador listo para el rescate CABO CAÑAVERAL, EE.UU.– La NASA coloco ayer al transbordador espacial Endeavour en su plataforma de lanzamiento; prevé utilizarlo para rescatar a los tripulantes del Atlantis, que partirán el 12 mayo hacia el Telescopio Espacial Hubble, en caso de que ocurriera una emergencia.

“¿El Papa nunca miente?”, pregunta la niñita a su madre, luego de enterarse en su clase de catequesis de que mentir es muy malo y los buenos no mienten. “No, nunca”, responde la madre, sin más trámite. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Southampton, Reino Unido, asegura que una persona normal dice en promedio tres mentiras en una conversación de diez minutos, a las que hay que sumar varias omisiones y exageraciones más. “Todos los seres humanos mentimos, por el simple hecho de que es imposible decir toda la verdad”, asegura el licenciado Hugo Dvoskin, del Centro de Salud Nº 3 Florentino Ameghino. Si es imposible de evitar, ¿por qué nos perturba tanto cuando nos mienten? “Porque esto no quiere decir que alguien pueda ampararse en la estructura para mentir”, así como no se puede decir “todos vamos a morir” para justificar un homicidio. Dijo: Dvoskin: “La mentira tiene mala prensa. Detrás de un hombre que oculta que gastó el sueldo en el bingo, también hay un hombre angustiado, que pensó que con esa plata le iba a regalar algo a su mujer, a la que ahora le está mintiendo”. Para la psicología, la mentira no puede definirse sin asociarla a sus objetivos y causas. La mentira entonces, sería un modo de obtener recompensas, de enaltecer nuestra historia y nuestras habilidades, y también un intento de evitar circunstancias indeseables, eludir la realidad y la responsabilidad. Pero hay mentiras y mentiras: un chico que rompe un jarrón sin querer y dice que él no fue no es igual a un compañero de trabajo que inculpa a otro por un error que él cometió. Aunque ambos están tratando de evitar un castigo, la clave que diferencia una mentira de otra se resume en dos palabras: “mala fe”. “La mala fe –dice Dvoskin– es otro estatuto de la mentira y puede derivar en patologías importantes, del orden de la manipulación y la psicopatía.” Aquí se incluyen los estafadores, los inescrupulosos, los

fraudulentos, quienes dañan a otros y no sienten culpa.

Una cuestión de confianza Pero ¿quién decide si hubo mala fe o no en una mentira? Y aquí aparece otro gran tema: la confianza. “Siempre que alguien miente, hay otro que escucha y que puede ser

engañado o no”, dice Dvoskin. De hecho, poca gente es la que se siente engañada por los políticos, aunque comentan los peores fraudes. Sin embargo, cuando el presidente de Paraguay, identificado más con la Iglesia y sus valores que con la política, “confiesa” que es padre de un niño, la gente se siente decepcio-

nada. ¿Por qué? Porque lo creían un hombre sincero. Entonces, ¿la mentira depende de lo que opinemos del mentiroso? En muchos casos, así es. En una extensa recopilación de investigaciones propias y ajenas acerca del tema, el español Jaume Masip, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Salamanca, asegura: “Las personas identificamos con mayor facilidad verdades que mentiras porque tendemos a considerar que los demás dicen la verdad, lo cual incrementa nuestra precisión al juzgar verdades (60,3%) y la reduce al 47% al juzgar las mentiras”. La confianza también hace que algunas mentiras que parecen menores se conviertan en importantes o graves. Imaginemos que una mujer sabe que su marido le es infiel. Si él la evita, si ella no discute el tema, la “traición” pareciera no estar consumada. Pero si decide enfrentarlo y él es capaz de mentirle mirándola a los ojos, el delgado hilo de la confianza se resiente definitivamente. La mentira se transforma en alta traición. Y sin embargo, “algunas mentiras están al servicio de la vida, asegura la licenciada Lala Altschuler, del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires, y cita como ejemplo: “Muchos ocultamientos de datos de identidad durante el Holocausto. Cambiarse nombres y nacionalidades salvó sus vidas”. En muchas otras ocasiones son los adultos quienes deciden que ciertas mentiras son por el bien de sus hijos. Y a veces las consecuencias son catastróficas. “El derecho a saber es inalienable. Ocultarle a un niño lo que quiere saber es una de las formas del mal, según decía Lacan”, recuerda Altschuler. Cuestiones como que un niño es adoptado son determinantes en la vida de un niño, y su ocultamiento inexorablemente derivará en otras mentiras para sostener una realidad imaginaria que puede destruirlo psíquicamente, según dice la especialista. Dependerá de la sutileza de los padres saber transmitirles a los niños determinadas verdades. “La verdad nunca tiene que ser violatoria en relación con lo que un chico puede saber”, concluye.

Agenda Enfoque holístico                       

    

                       

Hoy y mañana, de 10 a 19, se realizará el seminario “Enfoque holístico de la salud y la enfermedad. Nana en Buenos Aires”. El innovador aporte a la terapia Gestalt, creado por la doctora Adriana Schanake, Nana, ofrece respuestas para una antigua pregunta:

¿hasta cuándo una enfermedad o síntoma se repite y sostiene en la medida en que hemos sido sordos a sus mensajes? El seminario está dirigido a profesionales del área de la salud y a toda persona interesada en conocer más acerca de su propia integridad cuerpo-mente. Informes (011) 4642-3150, o a [email protected].

Afectos lacanianos Hoy, de 9.30 a 18.30, se realizará el seminario intensivo “Afectos lacanianos”, en el salón auditorio de la Asociación Cultural Armenia (Armenia 1366, Capital). El seminario retoma la tesis freudiana clásica que dice que el afecto está desplazado, y que por lo tanto no es una

brújula para la interpretación; incorporará los aportes específicos de Lacan, que van desde la conceptualización de la angustia como afecto excepcional hasta la función del afecto enigmático como signo del inconsciente real, sin omitir la cuestión de su alcance ético. Informes e inscripción: (011) 5811-4468, o a [email protected].