Una estrella con talento

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Espectáculos

Página 2/Sección 4/LA NACION

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Lunes 26 de noviembre de 2007

Estreno

Magia y misterio en el Perito Moreno

Brad Pitt: de sex symbol a intérprete premiado

Una estrella con talento

El jueves llegará Hunabkú, de Pablo César

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, que se estrenará el jueves, cambió su carrera

El actor ganó la Copa Volpi al mejor actor en el festival de cine de Venecia por su interpretación del mítico bandolero norteamericano WARNER

Por Marcelo Stiletano De la Redacción de LA NACION William Bradley Pitt seguramente no olvidará 2007. Tiene fundamentos de sobra para guardarlo en su memoria por algunas razones dignas de celebración y otras merecedoras de un rápido olvido, pero en la suma suficientes para marcar diferencias con otros años mucho menos intensos. Por lo pronto, quizá para sacarse de la cabeza algunos avatares de muy reciente data bastante agitados, decidió aprovechar el feriado del Día de Acción de Gracias y viajar con su esposa, Angelina Jolie, la hija de ambos (Shiloh Nouvel, nacida en Namibia, en mayo de 2005) y su hijos adoptivos a Springfield (Missouri), donde el actor creció y se educó antes de trasladarse a California y convertirse en una figura de fama mundial. Lo que tiene a maltraer en estos días a Brad Pitt es su decisión de romper el contrato que lo ligaba al poderoso estudio Universal y resignar el papel protagónico de la película State of Play muy pocos días antes del comienzo del rodaje. Al parecer –todo surge de trascendidos, ya que ni Pitt ni sus habituales voceros han querido pronunciarse hasta ahora sobre el tema– el actor planteó algunas diferencias de fondo con el guión original del proyecto, pero la huelga de escritores que desde hace dos semanas sacude a Hollywood y condiciona cada vez más algunos proyectos impide cualquier modificación sobre la marcha. Variety, la influyente biblia del espectáculo hollywoodense, dio a conocer la novedad el viernes último en su edición diaria y dejó trascender que Universal podría iniciar algún tipo de acción legal contra Pitt. Según la publicación, el actor llevaba al menos un par de meses de discusiones con el director Kevin MacDonald (El último rey de Escocia) sobre los ajustes del guión escrito por Matthew Carnahan (Leones por corderos). En esta ambiciosa remake de una miniserie muy exitosa creada por la BBC, en 2003, Pitt iba a interpretar a un periodista envuelto en una intriga que afecta a un destacado político, con un asesinato de por medio, y estaba al frente de un elenco generoso en figuras: Helen Mirren, Edward Norton, Robin Wright Penn, Rachel McAdams y Jason Bateman. El episodio convierte a Pitt –y, por extensión, al proyecto de State of Play– en la primera víctima directa y explícita de la huelga, que provoca cada vez más dolores de cabeza en Hollywood. Anteayer, The New York Times reveló a partir de dos fuentes irreprochables que los productores del film le reclamaron a Pitt una respuesta urgente a sus reclamos de ajustes en el guión

Pitt y George Clooney volverán a actuar juntos en Burn After Reading AFP

varios días antes del plazo establecido por el Writers Guild of America para poner en marcha la medida de fuerza de los guionistas, y que el astro rechazó la última versión del guión manejado por la producción el 1° de noviembre, dos días antes del estallido de la huelga. Varias conversaciones posteriores entre Pitt y MacDonald no lograron alterar la postura del actor, que dejará su lugar a Johnny Depp o Russell Crowe.

de tono onírico y revisionista, dura 160 minutos) que demoraron más de lo imaginado su lanzamiento internacional. Con el apoyo en la producción de los hermanos Ridley y Tony Scott, Pitt se vistió con la ropa de uno de los mitos más famosos del Lejano Oeste, ya encarnado en el cine, entre muchos otros, por Tyrone Power, Robert Duvall, Robert Wagner, Audie Murphy, James Coburn, Kris Kristofferson, Colin Farrell y hasta el bateris-

Western onírico Con toda seguridad, Pitt imaginaba otro fin de año. Un cierre más cercano, por ejemplo, al reconocimiento que obtuvo hace poco nada menos que en el Festival de Venecia, que lo consagró con la codiciada y prestigiosa Copa Volpi al mejor actor protagónico de la sección oficial competitiva por su labor en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, tal vez el proyecto más personal que llevó adelante Pitt en toda su carrera cinematográfica, que se estrenará el jueves en nuestro país. Comprometido al punto de exigir en su contrato la prohibición de cualquier cambio en un título mucho más extenso de lo habitual en Hollywood, Pitt se empeñó personalmente en llevar adelante el proyecto contra viento y marea. Debió sortear, según se dice en los mentideros de Hollywood, algunas resistencias (la película, un western

La desvinculación del actor de State of Play por estar en desacuerdo con su guión convirtió al film en la primera víctima directa de la huelga en Hollywood ta de The Police, Stewart Copeland, en una curiosa producción para TV realizada en 1983: Horse Opera. Ahora, Pitt revisa y recrea el mito, a partir del vínculo que el famoso bandido mantiene con quien se convertiría en su verdugo, un muchacho llamado Robert Ford, precoz integrante de su banda, personificado por el ascendente Casey Affleck, cuyo aplaudido papel protagónico en Desapareció una noche (Gone Baby Gone), ópera prima como director de su hermano Ben, integra desde

el jueves último la cartelera cinematográfica local. La mayor parte de la película transcurre durante el último año de vida de Jesse James, y la transformación aún en vida de ese hombre fugitivo de la ley en un auténtico mito se mezcla con el aura mística que rodea a una figura tan cotidianamente expuesta al veredicto de los medios como Pitt, según observó el director del film, Andrew Dominik (de aplaudido debut en el largometraje con el film neozelandés Chopper, con Eric Bana) antes del estreno en los Estados Unidos. “Este es el tipo de historias en las que tiene sentido convocar a un astro indiscutido para el papel protagónico”, subrayó el realizador. El propio Pitt también comparó la confusión entre verdad y mentira que los medios sensacionalistas emplean cada vez que hablan hoy de las celebridades de Hollywood con lo que tuvo que enfrentar Jesse James en su tiempo. No dejó de observar también –dato que se incorporó a la trama del film–, que para el norteamericano medio de los tiempos de Jesse James, muerto en 1882, esta figura del Oeste era vista casi como un émulo de Robin Hood. “Esto es como Vietnam. Para enfrentarlo lo único que queda es seguir en movimiento”, reconoció Pitt hace un tiempo ante la revista Entertainment Weekly, al referirse al acoso que él y su esposa sienten todo el tiempo sobre sus espaldas por parte de la prensa más indiscreta. Y ese movimiento continuo, en el caso de Pitt, se encarna en los múltiples proyectos que lleva adelante como actor y productor. Entre ellos, el que más curiosidad e interés provoca de antemano es el de Burn After Reading, en cuya postproducción trabajan actualmente los hermanos Joel y Ethan Coen. Aquí, Pitt se reencuentra con su viejo amigo y compinche de aventuras en La gran estafa y sus secuelas, George Clooney, y los dos se convierten en ambiciosos empleados resueltos a vender una cinta con datos confidenciales de un agente de la CIA que llega ocasionalmente a sus manos. “Más envejezco y más busco cierto tipo de compañías –admitió Pitt, a propósito de Clooney–. Significa mucho tener gente así a mi lado, gente a la cual respeto y de la que aprendo algo nuevo cada día.” Y la mejor demostración de que los tiempos cambian es que Pitt parece haber dejado atrás aquella glamorosa etapa en la que People lo reconocía como el hombre más sexy del mundo. Hoy, cada vez es más raro verlo con la cabellera clara o rubia y mucho más común observarlo en pantalla con papeles serios y reconcentrados o pensando en nuevos proyectos orientados hacia esa dirección, en el final de un año, que seguramente no olvidará.

Tras una filmografía en la que abordó relatos inspirados en antiguos poemas sufíes y en escritos acerca de diferentes mitologías, el director Pablo César ahora regresa a la pantalla con Hunabkú, una historia realista rodada en su totalidad en la Patagonia, que se estrenará el jueves próximo. “Con esta película –explica el cineasta en diálogo con LA NACION– decidí dar una vuelta de tuerca a mi anterior temática y me propuse contar una historia aparentemente simple en la que, sin embargo, también la magia y la fantasía de mis anteriores producciones está presente en todo su desarrollo.” –¿Cuál es la trama de Hunabkú? –El guión, de Jerónimo Toubes, basado en una idea mía, se centra en Lucas, un niño de 13 años que debe trasladarse con su familia a la Patagonia. Allí, su padre, seducido por una prometedora situación laboral, se instalará en una casa ubicada en El Calafate, y de pronto su hijo se enfrentará con la majestuosidad del glaciar y desde entonces comenzará a recorrer el hielo apasionadamente, en busca de respuestas a sus múltiples enigmas. Lucas percibe algo debajo de ese glaciar, algo que no puede traducir en palabras. Muy pronto, lo que en un principio parecía una aventura atractiva con la promesa de un ascenso social, se convierte en un laberinto de infinitas direcciones. –¿Este film conserva, en parte, algunos de los elementos de Equinoccio, Unicornio y Afrodita, algunas de tus anteriores películas? –Conserva, efectivamente, ese clima entre mágico y misterioso de esa trilogía, pero con Hunabkú intento acercarme más al público, relatar una trama cotidiana en la que la realidad se asocie con la fantasía… De esta forma los espectadores podrán seguir la trama con mayor comodidad y soltura, ya que esta vez recurrí a la emoción y a los sentimientos de unos personajes que se comprometen con la problemática de su hijo frente a la naturaleza.

Tahiel Arévalo, el Lucas de la ficción, tiene 13 años, y fue elegido por el cineasta luego de un arduo casting. “Cuando Pablo me asignó el papel – dice–, me apresuré a leer el guión y quedé asombrado por su enorme calidez y por su gran imaginación. No vacilé en aceptar el desafío y con todo el equipo de rodaje llegamos a la zona del glaciar, donde quedé maravillado por lo imponente que era. Creo que esa maravilla geográfica me dio fuerzas para encarar a mi personaje.”

De la TV al cine Con una experiencia artística que incluye la TV –actuó en Agrandadytos, Los secretos de papá y Locas de amor–, intervino en las obras teatrales Derechos torcidos y El 1% ciento, entre otras, y también en cine publicitario, Arévalo agrega: “Esta es mi primera experiencia cinematográfica en un largometraje, ya que anteriormente había actuado en los cortometrajes El ayunador y en El príncipe azul, y la experiencia fue muy gratificante… Desde muy chico, y en Misiones, donde nací, soñaba con ser actor. Felizmente, mi madre me apoyó en esta vocación y por eso viajé a Buenos Aires, donde estudié de teatro y comencé con pequeños papeles en televisión. Ahora, y a través de Hunabkú, me incorporo al cine con el mismo entusiasmo de siempre y con la seguridad de que la intención de convertirme en actor ya es una feliz realidad”. “Quise que este film –apunta César– tuviese un elenco de primeras figuras. Por eso acompañan a Tahiel actores de larga experiencia artística, entre ellos Raúl Taibo, Florencia Raggi y Boy Olmi, y así estoy convencido de que pude lograr una producción diferente de las que llevo hechas… El rodaje no fue nada fácil, ya que estuvimos cinco semanas soportando un frío intenso y un viento que muchas veces nos impedía trabajar… Pero la tarea llegó a buen fin, y ahora todos los que participamos en la aventura esperamos que los espectadores apoyen el esfuerzo que nos demandó.”

Adolfo C. Martínez

Tahiel Arévalo y Pablo César, figura central y director SOLEDAD AZNAREZ

Terminó el Festival San Luis Cine

Cucinotta puso encanto en el encuentro puntano Finalmente, en el mediodía del sábado llegó a San Luis la actriz italiana María Grazia Cucinotta, como informó LA NACION en su edición de ayer, sin su equipaje, que quedó varado en Milán. En conferencia de prensa, la estrella contestó todas las preguntas de los periodistas con una sonrisa y se las ingenió para llevar puesto un vestido negro de Cavalli. Para la fiesta de cierre tuvo que ir de compras por la ciudad de San Luis. “Perder una valija es una excelente excusa para ir de shopping”, bromeó. Ayer por la noche participó en la ceremonia de entrega de premios del festival, donde, al igual que Geraldine Chaplin y Emma Suárez, recibió una estatuilla en homenaje por su participación en la muestra internacional.

La actriz llegó sin su equipaje SAN LUIS CINE