MISION Ninos 1T-2015

... deliciosa comida que servían a diario; de la natación en el lago; y lo más importante, ... ESCONDIDO EN LOS ARBUSTOS. Finalmente, decidió llevar la carta.
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Alaska s

24 de enero

LA MADRINA Y EL PADRINO DEL CAMPAMENTO

Sammy tenía un problema: quería, ansiaba ir al campamento, pero su familia no tenía dinero. Había oído a sus amigos hablar del Campamento Polaris: de los hermosos cantos que habían aprendido alrededor de la fogata; de la deliciosa comida que servían a diario; de la natación en el lago; y lo más importante, que en el campamento todos se preocupaban por los niños. Sammy también había oído que quizá él podría asistir al campamento, incluso si no tenía dinero. Tendría que escribirle una carta a la “Madrina del campamento”, explicándole por qué quería asistir, y solicitar la ayuda de ella. A pesar de que su verdadero nombre era señora Reiswig, todo el mundo la llamaba la “Madrina del campamento”. Un día, Sammy se llenó de valor, tomó una hoja de un cuaderno y comenzó a escribir.

LA CARTA “Querida Madrina, mi nombre es Sammy. Tengo muchos deseos de asistir al campamento este verano, pero mi familia no tiene dinero. Sin embargo, tengo inmensos deseos de asistir al campamento. Mis amigos me dicen lo maravilloso que es todo allí”. Sammy seguía escribiendo y escribiendo. Al concluir, se dio cuenta de que había escrito cuatro páginas a la “Madrina”, diciéndole lo mucho que quería acudir al campamento y solicitando su ayuda. Luego tomó su carta y dobló el papel cuidadosamente. Pero entonces Sammy tenía otro problema: ¿cómo iba a hacerle llegar la carta a la Madrina? Debido a que era muy tímido, Sammy temía entregarle su carta. ¿Qué podría hacer?

ESCONDIDO EN LOS ARBUSTOS Finalmente, decidió llevar la carta. Colocándose cuidadosamente la carta doblada en el bolsillo, Sammy comenzó a caminar. Pero, cuando llegó a la oficina de la señora Reiswig, sintió demasiado miedo, por lo que se escondió en los arbustos cercanos ¡durante unas dos horas! A pesar de que Sammy estaba tratando de esconderse de ella, la “Madrina” lo vio y, finalmente, salió para ver lo que Sammy estaba haciendo. En forma tímida, Sammy sacó el papel doblado de su bolsillo. Después de entregarle el documento a la señora Reiswig,

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CÁPSULA INFORMATIVA • La Asociación de Alaska administra tres campamentos: el Campamento Lorena, el Campamento Tukuskoya y el Campamento Polaris. • Visite la página www.alaskacamps.org para ver algunas fotos de los campamentos adventistas de Alaska. • Vea Historias del Campamento Polaris en nuestro DVD Misión Spotlight en: www.adventistmission.org/dvd Sammy se dio vuelta rápidamente y salió corriendo. Al desdoblar el papel, ella encontró la carta escrita a mano por Sammy. Él ansiaba desesperadamente asistir al campamento, pero ni él ni sus padres tenían dinero. Después de leer la carta, la “Madrina” encontró una solución y Sammy pudo ir al campamento.

UNA PEQUEÑA LISTA En otra ocasión, un niño que ansiaba vehementemente ir al campamento fue a ver a la señora Reiswig y le explicó el plan que tenía para lograrlo. Él haría todo lo posible para ganar algún dinero y así pagar por su estadía en el campamento. La señora Reiswig pensó que era una gran idea e hizo una pequeña lista para darle seguimiento al

dinero que aquel chico estaba ganando. Cada pocos días, él iba a verla y vaciaba sus bolsillos: centavos; monedas de 5, de 10 y de 25 centavos, todas ellas salían rodando. Aquellas monedas eran el resultado de su trabajo: lavaba autos, hacía mandados, y algunos pequeños encargos. Le entregaba su dinero a la “Madrina”, que anotaba cuidadosamente los números en su lista. Un día, después de muchas semanas, la señora Reiswig se sintió contenta de comunicarle al chico que había ganado lo suficiente para ir al campamento. ¡Ambos se sintieron muy felices! El señor y la señora Reiswig –los “padrinos” del campamento– han estado cuidando del Campamento Polaris y de sus acampantes durante los últimos veinte años, incluso durante el resto del año, cuando el campamento no está funcionando. Los niños saben que los Reiswig los aman y se preocupan por ellos, y que siempre serán bienvenidos en aquel hogar. Los niños y sus padres saben que los “padrinos” harán todo lo posible para ayudarlos con cualquier problema que estén enfrentando. Y, lo más importante: los Reiswig les enseñarán a ellos y a sus padres acerca de Dios y de su amor, diciéndoles que él tiene un plan maravilloso para sus vidas.

U P f u e a f y

U a e – h s u

p d d e C B p

l – c m q D p y

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