Sábados de nostalgia y recuerdos en Telefé

20 abr. 2013 - Telefé –los sábados, a las 20.30– que rinde tributo a personajes, ciclos y canciones que marcaron la historia del espectáculo y que quedaron, ...
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espectáculos

| Sábado 20 de abril de 2013

Los conductores preparan la apertura del segundo programa del año

Sábados de nostalgia y recuerdos en Telefé

backstage. Cómo se hace Gracias por venir, gracias por estar, el ciclo

de “tributos” televisivos que conducen Gerardo Rozín y Julieta Prandi Carolina Amoroso LA nAcion

Son varias las “batallas” que implica la construcción de un homenaje en televisión. Así lo afirma Gerardo Rozín, productor y conductor (junto a Julieta Prandi) de Gracias por venir, gracias por estar, el ciclo de Telefé –los sábados, a las 20.30– que rinde tributo a personajes, ciclos y canciones que marcaron la historia

del espectáculo y que quedaron, por diversas razones, arraigados en la memoria colectiva. “La primera batalla es decidir cuánto le metemos al programa que no sea el tributo. El año pasado el programa anduvo fantástico, ganó su horario y el tributo se quedó con el programa, cosa que disfrutamos también, pero casi por personalidad de los productores que lo hacemos, queremos abrirlo un

poco... Lo primero que hacemos es debatir eso –explica el conductor–. Después, construimos el invitado: al ir en vivo, los sábados a la noche para que vengan invitados, porque la gran mayoría o tiene un show o hace teatro. nosotros lo que tenemos que lograr es la ingeniería para que coincida nuestra posibilidad y la de ellos. Y una vez que hacemos eso, hay una investigación bastante buena, me parece, que hacen un par de compañeros sobre los invitados

diego spivacow/afv

que vienen y ahí hay dos líneas de trabajo: la construcción normal del tributo, con su material, con mensajes y relatos de la gente querida del invitado y la vueltita rara que nosotros tratamos siempre de meterle con algún hallazgo de producción”. A la hora de dar cuenta de las características que debe tener una figura para ser homenajeada, Rozín asegura que “tiene que ser alguien que desde su lugar aportó algo” y cuenta que, entre los programas que más disfrutó estuvieron el de Dady Brieva y el reencuentro entre Marilina Ross y Sandra Mihanovich. “Al ser productor, yo disfruto más por cómo sale el programa, el de Dady me encantó, porque salió todo como lo habíamos pensado. Él realmente se sorprendió ante algunas cosas. Yo sentí que pude contar el cuento de un tipo talentoso desde que trabaja-

ba en Santa Fe y tocaba en una banda de folclore hasta hoy”. Un sábado para recordar Son las 20.15 y en el set de Gracias por venir, gracias por estar, en los estudios Ronda de Martínez, decenas de personas se preparan para el aire. Los productores corren de un lado a otro: algunos escriben las cartulinas con las indicaciones para los conductores, otros están pendientes de los invitados, otros supervisan el piso y chequean los monitores. En las tarimas, ubicadas al costado del estudio, las fans de carina Zampini entonan al unísono las letras de la cortina de Dulce amor (canción homónima de The Puentes), mientras Julieta Prandi repasa la rutina del programa y saluda a las entusiasmadas jovencitas. Mientras tanto, Rozín, en rol de productor y conductor (una doble función que parece desempeñar todo el tiempo), da indicaciones: “Hacele un plano corto a Juli cuando digo el año...”, dice. Luego, ya al borde del aire, habla con el “omnipresente” director, una voz sin rostro que a las 20.30 marca el comienzo del programa con la clásica cuenta regresiva. En la edición del sábado último la primera figura homenajeada fue la conductora Patricio Miccio, fallecida en 2011, a quien recordaron nequi Galotti y oscar González oro, entre otros. Detrás de cámara esperan Silvana Di Lorenzo y chico novarro, quienes, continuando por el nostálgico viaje por los 90 interpretaron más tarde “Arráncame la vida”, el bolero que dio la vuelta al mundo. Luego del corte, el programa continuó con una nueva sección: “La chica de tapa” que, como su nombre lo indica, recuerda la primera tapa de una mujer que se convirtió en un ícono de la belleza. La primera elegida fue Teté coustarot y, además de los habituales testimonios de familia y amigos, su homenaje incluyó también una conversación telefónica en vivo con su amiga Susana Giménez. Mientras en el piso todos están atentos al diálogo entre la ex modelo y conductora y la diva de los teléfonos, detrás de cámara los productores chequean la rutina, reciben a algunos invitados que sor-

“La primera batalla es decidir cuánto le metemos al programa que no sea el tributo. El año pasado el tributo se quedó con el programa... pero casi por personalidad de los productores que lo hacemos, queremos abrirlo un poco.” (Gerardo Rozín) prenderán a la figura del homenaje central (carina Zampini) y preparan las copas para un brindis. Finalmente, luego de mucho esperar, las efusivas fans de Zampini la recibieron con gritos que ensordecieron a todo el piso. La actriz entró estrenando corte de pelo y fue recibida por ambos conductores antes de dar paso a un tape que repasaba algunos hitos en su carrera. Luego vinieron los testimonios de sus colegas, amigos y familiares y, vía Skype, también se hizo presente Sebastián Estevanez (una sorpresa que enloqueció a las seguidoras la de la exitosa telenovela). Más tarde, y luego de que algunas de las fans pudieran saludar a su ídola e incluso hablar sobre ella, Zampini recibió la última sorpresa de la noche: llegaron su madre y su hermano acompañados por una vieja y gran amiga de la actriz. Fiel a su instinto de productor, Rozín inaugura al aire una nueva sección (ideada en ese momento): “El reportaje abrazado”. Finalmente, llega el brindis final, mientras los auriculares de varios productores parecen recibir enfáticas indicaciones. Llega el cierre y, mientras suena una cortina musical, los conductores se despiden. cuando se apagan las luces, las fans de Zampini vuelven a soltar sus gritos y se agolpan para llegar a saludar a su ídola, mientras una marea de productores y técnicos comienza a desmontar el estudio hasta el próximo sábado de nostalgias. ß