CREELE A DIOS Por Elsa Amezcua de Balderas ¿Te has ... - ObreroFiel

Creo que la mayoría, sino todos, coincidimos con el pensamiento, hecho canción, que dice: “Qué sería de mí si no me hubieras alcanzado, dónde estaría hoy si no me hubieses perdonado, sería como...” y aquí es donde cada uno de nosotros imagina cómo hubiera sido nuestra realidad. Sin embargo, gracias a Dios, ...
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CREELE A DIOS Por Elsa Amezcua de Balderas

¿Te has puesto a pensar en dónde y cómo estarías si no le hubieras creído a Dios? Creo que la mayoría, sino todos, coincidimos con el pensamiento, hecho canción, que dice: “Qué sería de mí si no me hubieras alcanzado, dónde estaría hoy si no me hubieses perdonado, sería como...” y aquí es donde cada uno de nosotros imagina cómo hubiera sido nuestra realidad. Sin embargo, gracias a Dios, creímos, confiamos en aquel que nos dio la vida eterna. De igual manera, no sólo necesitamos creerle a Dios (y confiar en él) para nuestra redención eterna, sino en cada vivencia de nuestro andar en fe. Mucha gente hoy en día, tiene el concepto de que Dios es tan santo, tan aborrecedor del pecado, que no puede tener gracia y misericordia; o viceversa, que siendo un Dios de amor, que es lleno de gracia y bondad no se enojará tanto y que pasará por alto el pecado. Nuestra mente no puede racionalizar el hecho de que Dios es santo, celoso, aborrecedor del pecado, y que es lleno de gracia y misericordia, que es amor. El no poder racionalizar esta verdad no nos permite muchas veces creerle a Dios a cabalidad. Pero así como debemos creerle a Dios cuando nos dice que él no puede ser burlado y que todo lo que sembremos vamos a cosechar (Gálatas 6:7-8), de igual manera necesitamos creerle cuando nos dice que si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9) y que así como está lejos el oriente del occidente así alejó nuestras transgresiones. (Salmo 103:12) Quizás no podamos entenderle, pero sí podemos creerle. Todos necesitamos creerle a Dios. No importa en que punto de tu caminar te encuentres, en qué medida hacia la estatura de Cristo estés, todos necesitamos creerle a Dios. Cuando él te diga: Ven a mí, yo te haré descansar.... ¡Créele! Aborrezco la lengua mentirosa..... ¡Créele! No temas, yo estoy contigo, siempre te ayudaré.....¡Créele! ¡Vengo pronto!.........¡Créele! Creámosle, él es y dice la verdad. ObreroFiel.com – Se permite reproducir este material siempre y cuando no se venda.