Un pequeño y efectivo proceso

6 feb. 2015 - tino de La Plata; saltó al Colón en. 1961 y ascendió a primera bailarina .... cia es la fuerte relación que man- tienen directora e intérpretes a la.
3MB Größe 3 Downloads 121 vistas
espectáculos | 9

| Viernes 6 de febrero de 2015

1940-2015

TeaTro

Violeta Janeiro. El adiós a una bailarina excepcional

Un pequeño y efectivo proceso otra changa . ★★★ buena. dramaturgia y dirección: Diana Valiela. in-

Néstor Tirri

térpretes: Charly Wesenack, Marcelo Arredondo. luces: Diana Valiela. asistente de dirección:

PARA LA NACION

Ana Bravo. sala: El Camarín de las Musas, Mario Bravo

960. funciones: domingos, a las 20. duración: 50 minutos.

D

os hombres buscan un mismo destino. Intentan salir de sus pequeños espacios laborales para insertarse con más fuerza en la sociedad. Necesitan ser individuos sobresalientes, desarrollar un trabajo que los integre de otra manera en la ciudad que habitan: Buenos Aires. Mario llegó de Chaco y trabaja en una empresa de seguridad. Vino a la capital, como muchos provincianos, con la intención de forjarse un porvenir, pero no le ha ido muy bien. Hace changas con el fin de obtener más dinero para sostenerse con mayor dignidad. El otro hombre, más joven (sin nombre en esta ficción), es canillita. Su rutina es vocear los diarios. También tiene un sueño: ingresar a un equipo de fútbol. Ambos poseen caracteres muy distintos. El chaqueño es callado,

solitario; en cambio el otro es sumamente verborrágico y hasta invasivo. No se da cuenta de que su estilo puede molestar, alterar a los demás. Hasta, incluso, provocar el deterioro de la incipiente relación que mantiene con Mario. El espectáculo está apoyado, básicamente, en esas dos criaturas. La historia que los da a conocer es pequeña. No importa tanto, parecería, introducirlos en una trama con mayor desarrollo. Por ejemplo, el hombre que trabaja en seguridad aporta en su relato algunos datos muy importantes que posibilitan conocer un poco más su personalidad. No sucede lo mismo con el vendedor de diarios. Su vida parecería no tener antecedentes destacados que permitan conocerlo mejor. Con lo cual ese personaje queda un tanto desdibujado en la escena.

Charly Wesenack y Marcelo Arredondo Lo más atractivo de la experiencia es la fuerte relación que mantienen directora e intérpretes a la hora de recrear ese mundo, por momentos muy sombrío y desolado. Diana Valiela provoca muy bien a ambos intérpretes y extrae de ellos cualidades muy intensas. Tanto Charly Wesenack como Marcelo Arredondo demuestran un fuerte compromiso a la hora de componer a esos hombres y construyen una relación muy potente que, continuamente se va retroa-

limentando y los va haciendo crecer hasta momentos de verdadera tensión. En esos instantes el juego deja de ser tal para transformarse en un alegato muy movilizador. En un espacio sumamente despojado, la luz aporta unas pocas señales que posibilitan observar mínimos detalles de ambas composiciones actorales. En definitiva, esos seres débiles nunca tendrán la luz que necesitan para trascender como ellos ansían.ß Carlos Pacheco

stand up

teatro

transformismo

Cuatro humoristas y un solo fin

Cosas de la infelicidad

Guillermo Gil, en café concert

Sube a escena Distintos, una propuesta de stand up donde cuatro humoristas, con estilos muy diferentes entre sí, serán los encargados de desplegar su humor sobre el escenario. Ellos son Guillermo Selci, reconocido monologuista con más de 1500 presentaciones a lo largo de su carrera; Ezequiel Hara Duck, quien además de ser “standapero” es productor radial; Darian Shijman, abogado y actor conocido bajo el sobrenombre de “Rulo” tras ser notero de Caiga quien Caiga, y Roberto Moldavsky, actual humorista radial. Mañana, en ND/Ateneo (Paraguay 918), a la medianoche. Desde $ 160.ß

Los infelices, la pesca terminó, una historia donde la culpa, las responsabilidades, el silencio y el abandono de una esposa llena de odio y rencor se hacen presentes para demostrar la infelicidad de los personajes. El elenco está compuesto por Martín Caminos, Valeria Kamenet y Hernán Marquez. La dramaturgia y la dirección de la puesta son de Darío Bonheur (ganador del premio ACE al mejor espectáculo de teatro alternativo 2013, por su obra Fragmentos de un pianista violento). Sábados, a las 23.30, en La Comedia (Rodríguez Peña 1062). Entradas: $ 130.ß

Los actores Guillermo Gil y Demetrio Arias, comandados por Nahuel González Mosca, interpretan una desopilante galería de más de una decena de personajes tanto femeninos como masculinos que, desde el humor, critican ácidamente a la sociedad y la actualidad política. ¿Qué pretende usted de mí? cuenta con canciones de reconocidos intérpretes del género, entre ellos: Nacha Guevara, Enrique Pinti y Tita Merello, pasando desde el tango, la comedia musical y la música popular. Sábados, a las 22.15, en la sala Terraza Teatro Bar, del Paseo La Plaza, Corrientes 1669. $ 150.ß

Pasa siempre: cuando quien muere es alguien que vivió bailando, sobreviene el dolor por el pájaro abatido. Es lo que inspira la partida de Violeta Janeiro, protagonista de inolvidables programas de ballet en el Teatro Colón. Y no sólo allí: también en el Teatro San Martín, en las recordadas veladas de Amigos de la Danza. Dúctil, enérgica, bella, encarnó a la Odile de El lago de los cisnes, a la princesa Florisse de Bella durmiente y a Giselle, pero también a la maligna bruja Carabosse y a la desafiante Carmen, sin olvidar el vigoroso cabalgar de Clorinda en El combate ni otras incursiones propias de una artista ecléctica que no se quedó en lo académico. Cuando ya no bailaba, fue justamente El combate, de William Dollar, la pieza que exhumó y repuso para que en 2002 la bailara Iñaki Urlezaga. Todo un hallazgo. Ella la había interpretado en el Colón a mediados de los sesenta, una década en la que compartía la apoteosis de nuestra compañía oficial junto a Olga Ferri, Esmeralda Agoglia, Wasil Tupin, José Neglia, Norma Fontenla , Gustavo Mollajoli… por citar sólo a algunos. Después de formarse con Roberto Giacchero y María Ruanova en el ISA del Teatro Colón, inició su trayectoria en el Ballet del Argentino de La Plata; saltó al Colón en 1961 y ascendió a primera bailarina en 1973, rango que mantuvo hasta 1985. También pasó por ámbitos de la vanguardia: se la recuerda en el Instituto Di Tella, a fines de los sesenta, interpretando el personaje de “La bailarina”, en un tobogán, en una versión de La historia del soldado, de Stravinsky. Desde ayer, un generoso recuerdo de su colega Cecilia Mengelle la vivifica en un solo de Carmen, un video de 1980 que se puede ver en Facebook: allí palpita la seducción de su mirada, su dominio de

caderas y la expresividad letal de sus brazos. Habrá que valorar, también, su incursión como directora de compañías: la del Teatro Argentino de La Plata, el Ballet de Tucumán y el del Sodre de Montevideo, sin olvidar al Ballet del Sur, de Bahía Blanca, donde rescató Rapsodia, una pieza de Oscar Araiz que repuso él mismo en 2001. Poco después, en 2005, acompañó al mismo coreógrafo como directora adjunta del Ballet del Colón. “Violeta –evoca Araiz, en son de despedida– poseía la rara cualidad de cruzar en el escenario la proyección de una animalidad salvaje, la precisión inteligente de una musicalidad perfecta, caracteres interpretativos de bravura y un amplio dominio de técnicas que la convirtieron en favorita de coreógrafos contemporáneos, neoclásicos y repositores del repertorio académico.” La que fue étoile de la compañía oficial de la Argentina, a los 75 años mantenía en pie su inquebrantable espíritu de maestra y repositora. Sin enfermedad a la vista, el pasado martes Violeta emprendió, durante un sueño tranquilo, su vuelo definitivo.ß