TRADUCCION Y ADAPTACION DE UN TEXTO DE LINGÜISTICA •

minada y distinta de la anglosajona. EL NUEVO VEHÍCULO LINGÜÍSTICO. En la traducción de un texto de lingüística, precisamente por tratar sobre una/la ...
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TRADUCCION Y ADAPTACION DE UN TEXTO DE LINGÜISTICA SANTIAGO ALCOBA RUEDA

Universidad Autónoma de Barcelona

En estas pagmas me propongo recoger algunas reflexiones sobre los problemas que se me plantearon al traducir y adaptar el texto de Lyons (1981): Language, Meaning and Context, y que acaso sean interesantes precisamente por no ser originales, por ser muy semejantes a los de otras traducciones y adaptaciones de textos de lingüística. Al mismo tiempo, intento argumentar algunas de las soluciones adoptadas, en unos casos, porque determinada solución entraña problemas secundarios; en otros casos, porque eran posibles otras soluciones también correctas; en fin, en otros casos, porque la solución que yo he adoptado difiere de las de otras traducciones. Al margen de estos motivos, distinguiré tres grandes tipos de problemas. Primero, los problemas planteados por la nueva lengua resultante de la traducción, dado que el texto es un texto de lingüística. Segundo, supuesto el interés en adaptar los datos y ejemplos en que se basa la exposición o discusión teórica de la obra, los problemas planteados por dicha adaptación. Tercero, los problemas suscitados por tecnicismos o expresiones especializadas, porque carecen de tradición en nuestras publicaciones de lingüística o porque poseen una tradición determinada y distinta de la anglosajona.

EL NUEVO VEHÍCULO LINGÜÍSTICO

En la traducción de un texto de lingüística, precisamente por tratar sobre una/la lengua, se plantean determinados problemas porque está escrito en una lengua, que suele ser el principal ámbito de referencia de muchas de las observaciones del autor. Esta es una apreciación evidente que se pone fácilmente de manifiesto en nuestro caso con sólo

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comprobar que en el índice de materias de la edición inglesa de Lyons (1981), a pesar de no ser exhaustivo, se recogen doce remisiones para 'lengua inglesa' y tan sólo dos para 'lengua española'. Por eso, la primera cuestión que hube de resolver consistía en decidir si mi versión habría de ajustarse a las palabras del autor y a las características de su exposición, o si, por el contrario, habría de buscar el mayor provecho de los nuevos lectores, interesados especialmente, por tanto, en los problemas del vehículo lingüístico resultante de la traducción. Independientemente del carácter general de la obra, al ocuparse su autor de temas lingüísticos, lo h ace desde la perspectiva del inglés , guiado e interesado particularmente por los problemas de dicha lengua; principal fuente de datos en que apoya sus observaciones teóricas y objeto o destino primero de dichas observaciones. Pues bien, la decisión adoptada consistió en adecuar la exposición a su nuevo vehículo y referir al español todas aquellas observaciones en las que coincide con el inglés y, consecuentemente, adaptar y p roponer nuevos datos españoles o del español como ilustración u objeto de dichas observaciones. Pero, es evidente que esta operación provocaba una manifiesta alteración del texto original, redactado por el profesor Lyons en primera persona. Al estar redactado el texto en primera persona, si mantenemos dicha persona en la traducción, es obvio que atribuimos al autor observaciones sobre la lengua española que en realidad no se hacen en el texto original. Este inconveniente sólo podía resolverse modificando esa expresión en primera persona, por la que el autor se atribuye constantemente todo lo dicho, o bien haciendo que el propio autor revisara la traducción para poder así convalidar o no las modificaciones introducidas. El tono irónico, no exento a veces de cierto sarcasmo, que el autor emplea en ciertas propuestas observaciones o críticas, sólo podía mantenerse con una exposición en primera persona. Aunque posiblemente no la más ortodoxa, esta última ha sido la solución adoptada, por más eficaz, en pro de un mayor interés para los nuevos lectores y para mejor aprovechamiento del texto traducido. Así, siempre que ha sido posible y adecuado se han hecho estos cambios de referencia a la lengua, a causa de los nuevos datos o ejemplos españoles o para hacer coherente el texto en otros casos. La referencia a la lengua española está determinada por la traducción del ejemplo cuando en un párrafo del capítulo S se traduce:

"!:;tmbién, ~ndependientemente de cualquier investigación empinca relaciOnada con el estado matrimonial de 'Juan Pére~, podemos argumentar, basándonos en nuestro conocimiento de~ esP_añol, e~ el sentido de que 'Juan Pérez no es u~ casado o. I~cluso Juan Pérez es un soltero' tienen las mismas condiciOnes de verdad que 'Juan Pérez es un no casado'» (p. 115).

Y aún más claramente, cuando antes· se había traducido: «Merece la pena resaltar en relación con esto que incluso oraciones como 'Napoleón fue derrotado en Waterloo en 1815' se pueden usar para decir una variedad de proposiciones verdaderas y falsas. Hay ciertas lenguas naturales en que los nombres de perso~a y de lugar están en relación uno a uno con su co~respond1ente portador. · Pero el español no es una de ellas. SI suc~~e que 'Napoleón' es el nombre de mi perro, Y. ,me estoy re~1r_1~ndo al perro cuando uso la anterior oracwn, la proposicwn que he enunciado será presumiblemente falsa» (p. 111). En el. párrafo siguiente parece menos determinada la adaptación por el eJemplo; pero, al menos para unificar el texto, para hacerlo coheren:e con otras adaptaciones, parecen justificadas las efectuadas aqm: :