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representado en Statia en comparación con islas ... diferencia de otras islas que tienen estanques y .... sitios en Bahamas, Cuba y las islas Turcas y Caicos.
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AVES ACUÁTICAS DEL CARIBE por Faraaz Abdool, Scott Johnson, Hannah Madden, Beth MacDonald, Michelle Pors-da Costa Gomez y Mark Yokoyama traducido por Juan Carlos Fernández Ordóñez

Ocho Años Contando por Mark Yokoyama

A mediados de enero, científicos y ciudadanos del Caribe comenzarán la octava edición, de carácter anual, del Censo de Aves Acuáticas del Caribe. Este importante evento regional ha contribuido en gran medida a nuestra comprensión de las aves propias de humedales. Más de 180 especies de aves acuáticas viven en el Caribe, incluyendo aves marinas, garzas, patos, limícolas y muchas otras especies. Algunas se encuentran sólo en el Caribe, mientras que otras viajan miles de kilómetros para visitar, cada año, nuestras islas. Algunas son comunes, otras se enfrentan a la amenaza de la extinción. Todas dependen de los humedales caribeños como hábitat para su supervivencia. Una importante iniciativa, para aprender más sobre las aves acuáticas del Caribe, es el Censo de Aves Acuáticas del Caribe. Éste une a científicos y ciudadanos de toda la región para contar aves, entre el 14 de enero y el 3 de febrero de cada año. Los datos de estos censos nos proporcionan una mejor imagen de nuestras aves. También nos muestran de cuáles áreas dependen más y cómo sus poblaciones cambian año tras año. Playero Patilargo (Mark Yokoyama)

Una de las claves del Censo de Aves Acuáticas del Caribe es la consistencia. Se utiliza una metodología específica para contar aves. Las fechas del conteo son las mismas cada año, así como las localidades censadas por la mayoría de los participantes. El resultado es una detallada instantánea de las poblaciones de aves que puede ser comparada a través del tiempo. Esta información se utiliza para determinar la importancia de humedales específicos y para priorizar los esfuerzos de conservación. Puede parecer complicado, pero realmente no lo es. Algunos métodos de conteo son fáciles para cualquiera. De hecho, la participación de observadores no científicos es clave para el éxito de programas como el Censo de Aves Acuáticas del Caribe. Tener más participantes significa más prospecciones en más lugares individuales. Tener más datos nos da una imagen más clara del estado de nuestras aves acuáticas. Si está interesado en participar en el Censo de Aves Acuáticas del Caribe, comuníquese con un grupo ambientalista local o visite BirdsCaribbean.org para obtener más información sobre el programa.

Playero Menudillo (Mark Yokoyama)

Las garcitas otrora conocidas como “verdes” por Faraaz Abdool

Garzas pequeñas y verdosas viven en casi cualquier cuerpo de agua de los trópicos del Viejo y Nuevo Mundo. En tiempos pasados, los observadores de aves y los ornitólogos creían que todas eran una misma especie. Se pensó durante mucho tiempo que las variaciones en el plumaje eran superficiales y que éstas sólo representaban a variedades o subespecies de la misma ave e híbridos entre éstas. Sin embargo, a medida que aprendimos más sobre estas pequeñas garzas, nos dimos cuenta de que no se hibridan tanto como pensábamos. Las poblaciones de aves que no se cruzan entre ellas son clasificadas como especies separadas, incluso si sus diferencias físicas son pequeñas. En consecuencia, la otrora “Garcita Verde” se dividió en dos especies: Garcita Verde y Garcita Estriada. Garcita Verde (Faraaz Abdool)

Ambas especies son residentes en el Caribe. Aunque la Garcita Estriada (Butorides striata) es una criatura presente sobretodo en el Viejo Mundo: Asia, África y Australia, también es un residente común en cuerpos de agua de Suramérica y Trinidad. La Garcita Verde (Butorides virescens) que se observa comúnmente en Norte y Centroamérica, también es una de las aves acuáticas más comunes en las Antillas. ¿Cómo sabemos cuál estamos observando? La ubicación geográfica es un comienzo. Si nos encontramos en Cuba, probablemente estamos observando una garcita verde. Si estamos en Trinidad, esperaremos ver garcitas estriadas en las orillas de ríos y estanques. Una buena observación nos dará la siguiente pista: el cuello es principalmente gris en la garcita estriada y castaño en la garcita verde.

Garcita Verde (Faraaz Abdool)

Aunque son especies diferentes, las similitudes superan con creces a sus diferencias. Aproximándose cuidadosamente a un estanque, uno puede acercarse a la fauna desprevenida. Esto es hasta que suena un agudo “kek”, rompiendo el silencio y enviando un aviso de alarma a cada garza, garcita, pato y caimán del lugar. Este papel de principal avisador es asumido por cualquier especie de garza presente en el área. Otra sorprendente similitud es el uso de herramientas, tanto por las garcitas verdes como por las garcitas estriadas. A ambas especies se las ha observado pescando con señuelos. Estas inteligentes aves toman una hoja, pluma o pedazo de pan y lo colocan cuidadosamente sobre la superficie del agua. Esperan pacientemente, con la quietud que sólo una garza puede mostrar, a que un pez curioso investigue el cebo. En cuanto un distraído pez nada lo suficientemente cerca, aprieta el gatillo y el cuello curvo de la garza sale lanzado hacia adelante para capturar su comida. Garcita Estriada (Faraaz Abdool)

El uso de herramientas se consideró durante mucho tiempo como una característica exclusiva de los seres humanos. Sin embargo, al observarla cada vez más en animales, estamos aprendiendo que no somos tan diferentes de otras criaturas de este planeta azul. Además, si un Momoto de Trinidad puede reclamar como propia una piedra en el bosque, para usarla como yunque y romper caracoles, y si estas garcitas de las Antillas usan señuelos de pesca para mejorar su tasa de éxito, tal vez deberíamos plantearnos dejar de usar la expresión “cabeza de chorlito”, ¡después de todo!

Garcita Estriada (Faraaz Abdool)

Aves de humedales... Donde menos las esperas por Hannah Madden Un aspecto sorprendente de las aves es cómo se adaptan a su entorno inmediato, ya sea por elección o necesidad. Tomemos, por ejemplo, la isla de San Eustaquio, más comúnmente conocida como Statia. Es una isla pequeña y seca, con volcanes en sus extremos norte y sur y una zona plana en el centro. No hay lagos, ríos ni manantiales, pero un porcentaje sorprendente de las aves de la isla son especies propias de humedales.

Garcilla Bueyera (Hannah Madden)

Uno podría preguntarse por qué escucha el reclamo de una garcita verde durante una caminata por el inactivo volcán Quill y, lo que es más importante, ¿qué come? Del mismo modo, una solitaria Garceta Grande parece haber hecho de la isla su hogar y divaga alrededor de varios patios (incluyendo el mío) y áreas abiertas en busca de lagartos e insectos.

Garceta Grande (Hannah Madden)

Durante la estación lluviosa ha habido avistamientos de Garceta Nívea en la playa de Zeelandia, así como de playeros y otras limícolas. Este hábitat costero ocasionalmente se inunda, creando estanques temporales de agua de lluvia, que a su vez albergan a aves propias de humedales. Otras especies observadas incluyen: Focha Americana , Gallineta Americana , Cerceta Aliazul y Cigüeñuela Americana, que requieren de agua dulce natural. Durante la temporada de migración, no es infrecuente ver al Martín Pescador Norteño en las zonas costeras, buscando pequeños peces. En otras partes del mundo, por lo general viven en orillas de arroyos, lagos y estuarios. A pesar de una sorprendente diversidad de aves de humedales, este grupo sigue estando poco representado en Statia en comparación con islas cercanas. La escasez de hábitats favorables, a diferencia de otras islas que tienen estanques y ríos, es un factor importante. La cantidad limitada de datos de observación de aves es otro. De los datos que tenemos, queda claro que estas aves pueden vivir en una isla seca. Un aumento en los esfuerzos sistemáticos de observación de aves puede dar lugar incluso a más avistamientos. Chorlitejo Tildío (Mark Yokoyama)

El paisaje de Statia también está cambiando. Los estanques artificiales y las piscinas pueden ser un buen hábitat para aves de humedales. Pueden proveer una fuente de agua dulce durante la sequía y alimento en forma de invertebrados acuáticos. Recientemente me contactó un residente que tomó una fotografía de una Agujeta Gris (Limnodromus griseus) en un estanque artificial, preguntándose qué clase de ave era. Estos avistamientos son alentadores. Demuestran que siempre deberíamos estar pendientes de las aves que no esperamos ver en una isla que, en teoría, no debería albergar especies de humedales. Vuelvepiedras Común (Hannah Madden)

Una joya sin pulir en un paisaje urbano por Michelle Pors-da Costa Gomez

La palabra naturaleza no se asocia fácilmente con áreas urbanas, pero en el caso de la represa Muizenberg, en la isla de Curazao, es exactamente eso. La represa fue construida en 1915, por la petrolera Shell, para proveer agua fresca a su refinería de petróleo. Ubicada en el centro de uno de los mayores sistemas de barrancos de la isla, contiene unos 650.000 metros cúbicos de agua cuando está llena. El agua aún se acumula, pero ya no es utilizada por la refinería. Hoy, la zona es un gran humedal estacional: húmedo durante la época de lluvias y seco el resto del año. El Plan de Desarrollo de la Isla de Curazao lo considera como “Área de Parque” y también se cataloga como Sitio Ramsar (humedal de valor excepcional reconocido internacionalmente). Es Represa Muizenberg (Michelle Pors-da Costa Gomez)

Se ha observado a la focha americana con comportamiento de cortejo en noviembre. (Michelle Pors-da Costa Gomez)

importante tanto para las aves acuáticas migratorias como para las reproductoras, como la Gallineta Americana, la Focha Americana y varias especies de patos, como la Cerceta Aliazul, el Pato Gargantillo y la Yaguasa Piquirroja. Durante la estación lluviosa el agua se acumula gradualmente en la presa. Lloviznas cortas crean pequeños charcos y lluvias largas y fuertes transforman la zona en un lago. Cuando cesa la lluvia, el lago desaparece: el agua se evapora y el suelo la absorbe. Sin embargo, la represa permanece bastante verde durante varios meses, durante los cuales las plantas continúan utilizando el agua. Durante una larga temporada seca o una sequía la mayoría de las plantas morirá o perderá sus hojas. Muchas plantas herbáceas con flor crecen en y junto a la represa, atrayendo a una gran variedad de especies de insectos como mariposas, saltamontes, moscas, escarabajos y otros. A los charcos llega el Sapito Lipón, que rápidamente se

Cuclillo Piquigualdo: más de 10 individuos fueron vistos, regularmente, al mismo tiempo. (Michelle Pors-da Costa Gomez)

reproduce. Alimento nutritivo para garzas como el Garzón Azul, los juveniles de la Garceta Azul y la Garceta Nívea. Insectos y otros invertebrados, en la orilla y en el agua, son alimento para aves playeras como el Playero Menudillo, el Playero Coleador, la Cigüeñuela Americana y la Garcilla Bueyera. La hierba alta en las orillas proporciona refugio para la Sora, el Calamón de Martinica y la Agachadiza de Wilson, así como para el Tordo Charlatán. Y con toda esta diversidad, rapaces migratorias como el Halcón Peregrino y el Esmerejón no andan muy lejos. Este año, la migración de otoño llegó suavemente, junto con las lluvias, lo que resultó en muchas aves migratorias quedándose más tiempo del usual. El Cuclillo Piquigualdo, que por lo general sólo se detiene aquí a principios de otoño para ‘repostar’, se observó durante el invierno, permaneciendo por aquí mientras los recursos alimenticios han sido abundantes. La ubicación de la represa Muizenberg,

Muchas garcitas verdes juveniles, y otras en plumaje nupcial, se avistan en diciembre. (Michelle Pors-da Costa Gomez)

en una zona urbana densamente poblada, acarrea problemas que deberían estar siendo abordados, pero no es así. La contaminación es un serio problema. Basura doméstica e industrial, aceite de motor y vertidos químicos contaminan el agua de la represa y del subsuelo de toda el área. Los perros callejeros forman grupos, activamente cazan aves y destruyen sus nidos. Incluso ha sido reportado el uso ilegal de redes para capturar patos. El área necesita desesperadamente un plan de manejo, políticas en cuanto a conservación y amenazas para la salud pública, además de comunicación a la comunidad sobre su valor e importancia. Actualmente, todo esto es inexistente y ninguna organización es responsable de gestionarla activamente. Esto es una oportunidad perdida, pues esta represa es una joya en el paisaje y puede jugar un papel mucho más importante para la población local.

Resistiendo una tormenta en los Cayos Joulter por Scott Johnson

La isla de Andros es uno de los lugares más singulares de la tierra. Esta isla es la joya más grande en la corona de las Bahamas, además del hogar de la mayor población de cangrejos terrestres del país, de las iguanas caribeñas más grandes y de la mayor concentración de agujeros azules del mundo. La isla está bendecida con grandes extensiones de humedales y llanuras arenosas, los cuales son el ambiente perfecto para aves acuáticas y otras especies, con más de 180 especies registradas en la isla. Las aves acuáticas, tanto migratorias como residentes, prosperan en Andros. Su presencia ayudó a impulsar la creación de parques nacionales en la isla. El Parque Nacional Westside, el más grande de Bahamas, se creó en 2002. Un nuevo parque nacional, al norte de North Andros (Parque Nacional Cayos Joulter), se creó en 2015.

Chorlitejo Silbador (Walker Golder)

Daños en la playa por el huracán Mateo, en el norte de los Cayos Joulter. (Scott Johnson)

El Parque Nacional Cayos Joulter es un importante hábitat para la invernada de aves acuáticas, habiéndose registrado más de 15 especies, incluyendo algunas de alta preocupación, como el Ostrero Americano, el Chorlitejo Piquigrueso, el Playero Gordo y la Garceta Rojiza, la garza más rara en Norteamérica. El parque también es el hogar de la mayor población de chorlitejos silbadores en las Bahamas. Este chorlitejo es una limícola amenazada que viaja desde sus zonas de reproducción en América del Norte hasta el Caribe, cada invierno. Estudios realizados en los Cayos Joulter revelaron que hasta el 10% de la población atlántica de chorlitejos silbadores pasa el invierno en estos cayos. Los chorlitejos silbadores están siendo actualmente objeto de mucho estudio. Los científicos y los conservacionistas compiten por aprender sobre sus hábitos y sobre cuáles son los hábitats más importantes para ellos, de modo que puedan ser protegidos. A pesar del esfuerzo por proteger a esta especie de las amenazas humanas, nada pudo detener

Mortalidad de casuarinas invasoras causada por el huracán Mateo en el norte de los Cayos Joulter. (Scott Johnson)

la siempre presente amenaza de la Madre Naturaleza. El 6 de octubre de 2016, el huracán Mateo cruzó sobre Andros Norte y Gran Bahama, causando daños de millones de dólares y destruyendo cientos de hogares. Investigadores de Bahamas National Trust, National Audubon Society y el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Canadá visitaron los cayos Joulter, en noviembre, para evaluar los daños. Armados con telescopios, binoculares y un entusiasmo ilimitado (transportados en bote por el guía de pesca local Phillip Rolle) se dirigieron a ver cómo la tormenta afectó a los amenazados chorlitejos silbadores y a otras limícolas. La zona, donde la mayoría de los chorlitejos se encuentra normalmente, fue duramente golpeada por la tormenta. Las dunas de arena donde los chorlitejos habitualmente se refugian durante la marea alta, en Andros Norte, estaban fuertemente erosionadas y los árboles a lo largo de la costa habían muerto debido al rocío salino y a poderosas olas. Muchos de los lugares de reposo, tan esenciales para

Chorlitejo piquigrueso (izquierda) y chorlitejos silbadores (derecha) en un arribazón de algas. (Scott Johnson)

las aves playeras, habían desaparecido o cambiado drásticamente y se habían creado nuevos sitios de reposo en lugares diferentes. Sorprendentemente, los chorlitejos silbadores aún se encontraban en varios lugares de los cayos Joulter. Estas resistentes aves lograron sobrevivir a la tormenta y a los cambios que ésta produjo. Otras aves observadas en la zona fueron: Charrán Real, Charrán Común, Gavión Atlántico, Chorlitejo Piquigrueso, Playero Gordo, Guincho y Ostrero Americano. Lamentablemente, a pesar de que encontraron más de 100 chorlitejos durante cuatro días de censo, los conteos fueron inferiores tanto al Censo Internacional de Chorlitejo Silbador de febrero de 2016 como a otros conteos. Docenas de estas amenazadas aves parecían haber desaparecido como posibles víctimas de la tormenta.

¿Hay aves raras en su playa? por Beth MacDonald

Para un biólogo que estudie a los chorlitejos silbadores, los largos paseos por la playa son una actividad diaria. Desde sus lugares de cría norteños en el este de Canadá hasta sus sitios de invernada sureños en el Caribe, los chorlitejos silbadores suelen encontrarse en playas arenosas abiertas. Su plumaje claro les proporciona un perfecto camuflaje en la arena. Incluso pueden permanecer en una playa cerca de usted. Tenemos mucho que aprender acerca de estas pequeñas aves playeras, incluyendo información que podría salvar a la especie. Los chorlitejos silbadores están en peligro o amenazados en todos los lugares donde viven y su número sigue siendo bajo, a pesar de años de esfuerzos para su conservación. Científicos de Canadá, EE. UU. y el Caribe están trabajando unidos en estudios que pueden ayudar a protegerlos. Su objetivo es aprender más sobre el ciclo anual del chorlitejo, su supervivencia y las amenazas a las que se enfrenta en diferentes momentos del año. Uno de estos proyectos, con una parte crucial en el Caribe, está actualmente en marcha en el este de Canadá. Un equipo Chorlitejo Silbador (Lisa Sorenson)

de investigadores de Environment and Climate Change Canada está trabajando con socios en Canadá, EE. UU. y el Caribe para tratar de averiguar por qué estas aves están en declive. En 2014 iniciaron un proyecto plurianual de anillamiento y reavistamiento. Los chorlitejos están marcados en sus zonas de cría del este de Canadá con banderolas negras, blancas o grises con un código único. Una vez marcados, podemos seguir sus viajes cuando son vistos y reportados (leídos, en la jerga de los anilladores). ¡Hemos aprendido muchísimo gracias a los tremendos esfuerzos de reavistamiento realizados por socios y voluntarios! Hemos ayudado a identificar muchos nuevos lugares de invernada en el Caribe, incluyendo sitios en Bahamas, Cuba y las islas Turcas y Caicos. En particular, hemos observado importantes conexiones entre las zonas de cría del este de Canadá y los sitios de invernada caribeños. De hecho, casi la mitad de las aves del este de Canadá, con lugares de invernada conocidos, pasan esos meses en el Caribe. El Caribe es importante para muchos otros estudios de anillamiento. Esfuerzos internacionales recientes para marcar chorlitejos silbadores en Bahamas, con banderolas rosadas, han puesto de relieve la conectividad internacional de estas aves. Numerosos estudios están en curso en Estados Unidos. En conjunto, este trabajo nos dibuja una imagen más clara sobre el estado de los chorlitejos silbadores y de cuáles áreas dependen más para su supervivencia.

Chorlitejo Silbador (Walker Golder)

Dadas todas estas nuevas y significantes conexiones, es muy importante que continuemos realizando esfuerzos de reavistamiento en todo el Caribe. ¡Por suerte, cualquiera puede ayudar! Si está paseando por la playa y observa un chorlitejo silbador marcado, puede reportarlo. ¡La información que suministre puede ayudar a salvar una especie! Descubra aquí cómo reportar sus observaciones: https://goo.gl/O207NZ

Chorlitejos silbadores (Walker Golder)

Faraaz Abdool es un fotógrafo de vida silvestre establecido en Trinidad y Tobago. Su trabajo ha aparecido en Discover T&T, Caribbean Beat, Yahoo! Travel y BBC Earth, pero su tema más apasionado es la preservación de la vida silvestre a través de sus fotografías. Conozca más sobre su trabajo en http://faraazabdool.com/ Scott Johnson es biólogo y educador en el Bahamas National Trust. Ha publicado en dos revistas: Journal for Reptiles and Amphibians (International Reptile Conservation Foundation) y The Wilson Journal of Ornithology. Scott es miembro del Grupo de Trabajo de Medios de Comunicación de BirdsCaribbean. Hannah Madden es una ecóloga terrestre que vive y trabaja en San Eustaquio desde 2006. Ha estudiado, desde que vive en la isla, varios grupos taxonómicos pero tiende a gravitar hacia las aves. Hannah ha estado estudiando el éxito reproductivo del Rabijunco Piquirrojo desde 2012 y realizó una evaluación de la población de la Paloma-perdiz Embridada. Ha publicado numerosos artículos sobre diversos taxones de la isla y es fundadora de la Ecological Professionals Foundation: www.ecoprofessionals.org Gaviota Risueña (Mark Yokoyama)

Beth MacDonald es técnica de vida silvestre del Servicio Canadiense de Vida Silvestre (CWS), del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Canadá (ECCC). Su artículo fue escrito en colaboración con Jen Rock (CWS-ECCC), Cheri Gratto-Trevor (División de Ciencia y TecnologíaECCC) y Matt Jeffries (National Audubon Society). Michelle Pors-da Costa Gomez nació en Curazao el 14 de agosto de 1979 y se crió en la isla. Se especializó en gestión de fauna silvestre, comunicación y educación durante sus estudios de Ciencias Animales en Holanda, en 2001. Regresó a Curazao donde trabajó como educadora (20012006) y gerente del Parque Nacional Christoffel (20062011) con CARMABI. En 2012 inició su propia empresa de comunicación y educación. Actualmente preside Curaçao Footprint Foundation (CFF) y es cofundadora de Bird Watching Curaçao, nacido en el seno de CFF. Mark Yokoyama es un naturalista, escritor y educador ambiental de la isla de San Martín. Escribió la Guía incompleta de la fauna de San Martín. Cofundador de la asociación sin fines de lucro Les Fruits de Mer que educa sobre la naturaleza a través de eventos públicos sobre vida silvestre, libros, cortometrajes documentales y Amuseum Naturalis, un emergente museo de historia natural. Garceta Nívea (Mark Yokoyama)

BirdsCaribbean es una vibrante red internacional de miembros y socios comprometidos con la conservación de las aves del Caribe y sus hábitats. Sensibilizamos, promovemos ciencia y empoderamos a los socios locales para construir una región donde la gente aprecie, conserve y se beneficie de prósperas poblaciones de aves y sus ecosistemas. Somos una organización de miembros y sin fines de lucro (501 (c) 3). Más de 100.000 personas participan cada año en nuestros programas, convirtiendo a BirdsCaribbean en la organización de conservación más amplia en la región. Conozca más sobre nosotros, nuestro trabajo y cómo unirse en http://www.birdscaribbean.org. Este libro ha sido editado y diseñado por Mark Yokohama. La traducción y adaptación al español ha sido realizada por Juan Carlos Fernández Ordóñez. Imagen de portada: Vuelvepiedras Común. En esta página: Cigüeñuela Americana.