Misa a San Josemaría AWS

En la Catedral de Jaén, al igual que en otras catedrales e iglesias re- partidas por los cinco continentes, de Norte a Sur y de Este a. Oeste, el día 26 de junio, se celebró la ya habitual misa en la festividad de San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, cuya vida y enseñan- zas ha entusiasmado a tantas per- sonas de ...
324KB Größe 27 Downloads 10 vistas
DIARIO JAÉN SUPLEMENTO DOMINICAL LA SEMANA. DOMINGO 6 / 7 / 2014

50 HECHO EN JAÉN

La Catedral acogió una eucaristía para recordar al fundador del Opus Dei. Fue simultánea en varias ciudades del mundo

Misa a San Josemaría n la Catedral de Jaén, al igual que en otras catedrales e iglesias repartidas por los cinco continentes, de Norte a Sur y de Este a Oeste, el día 26 de junio, se celebró la ya habitual misa en la festividad de San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, cuya vida y enseñanzas ha entusiasmado a tantas personas de nuestra provincia. Su semilla se ha extendido por todos los continentes. Por eso, son muchos los jiennenses que se han esparcido no solo por nuestra península, sino que algunos de ellos se encuentran en lugares tan lejanos y diferentes como pueden ser Corea del Sur, Camerún, India, Rumanía y Rusia. La misa estuvo presidida por

E

el reverendo Javier Fernández Pacheco. Concelebraba con él un grupo de sacerdotes de la Diócesis de Jaén y de la Prelatura del Opus Dei. En su homilía, el sacerdote Fernández Pacheco comentó el seguimiento a Jesús de los primeros apóstoles. “El Espíritu Santo es el amor entre el Padre y el Hijo e inhabita en nuestra alma en gracia. Es el principal maestro del amor a Dios, pero se sirve también de los santos, sus mejores alumnos, para ayudarnos a avanzar en esta tarea”, dijo. De la misma forma, se refirió a Álvaro del Portillo, que será beatificado el próximo 27 de septiembre. “Cuando tenía 21 años y estudiaba Ingeniería aceptó asistir a un retiro espiritual. Según sus recuerdos, san Josemaría predicó sobre el

amor a Dios y el amor a la Virgen con tanta fuerza que lo conmovió profundamente”, recordó. El joven, ese mismo día, sin dilaciones, pidió la admisión al Opus Dei. Javier Fernández Pacheco, en su homilía, aseveró: “Siempre podemos amar más a nuestro Dios”. Buscó unas palabras del propio san Josemaría Escrivá: “En cualquier profesión, después de tantos años, sería ya un maestro. En el amor de Dios soy siempre un aprendiz”. Con estas palabras, envió el mensaje de que el amor a Dios nunca se da por concluido, ya que hay algo más que siempre se puede hacer. Fue la lección que quiso dejar al mundo el fundador del Opus Dei. Por Plácido Cabrera.