Los Tres Árboles - ObreroFiel

¡Listo! Un perfecto pesebre. ÁRBOL ADULTO 1. ¡NO! ¡No puede ser! ¡Yo no quería ser un pesebre para comida de animales! ¡Yo quería ser un cofre de tesoros!
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Los Tres Árboles Autor anónimo

Iglesia Evangélica Cuajimalpa 2012 www.iglesiacuajimalpa.org

Av. México 319 Cuajimalpa, México DF 05000

2 Introducción

Comenzamos a escuchar el sonido de música alegre. Hay más juguetes en cada tienda de lo normal. Existe un ambiente de alegría y un espíritu de regalar en la mayoría de las personas. Todos anticipan las vacaciones y las reuniones familiares. Pero hay un elemento que caracteriza muchos hogares alrededor del mundo. Un elemento que proviene de la naturaleza y adorna muchas salas y habitaciones. Algunos creen que tiene un origen pagano. A otros simplemente les gusta adornar y luego contemplarlo. Pero la verdadera pregunta es, ¿qué tiene que ver un árbol con la navidad? ¿Realmente tuvieron algo que ver los árboles con la historia original de la vida de Jesús? A continuación presentamos lo que esperamos se convierta en la historia que recuerde cada vez que vea un árbol de navidad. Había una vez, encima de una montaña, tres arbolitos que soñaban con lo que querían ser cuando se hicieran grandes. El primer arbolito miraba hacia las estrellas que brillaban como diamantes sobre él.

ÁRBOL NIÑO 1 Quiero contener tesoro. Quiero que me cubran de oro y que me llenen de piedras preciosas. ¡Seré el cofre de tesoros más hermoso del mundo! ¿Qué mejor destino pudiera existir para un árbol como yo? ¿Qué podría ser mejor que estar tan cerca de algo de gran valor? Sé que este mundo se trata de los tesoros más valiosos. Quiero ser usado para guardar el mayor tesoro del mundo. El segundo arbolito miraba hacia el pequeño arroyo que borboteaba mientras corría hacia el océano. ÁRBOL NIÑO 2 Quiero ser un fuerte velero. Quiero navegar por grandes mares y llevar reyes poderosos. ¡Seré el barco más fuerte del mundo! ¿Qué mejor destino pudiera existir para un árbol como yo? ¿Qué podría ser mejor que estar tan cerca de alguien con tanto poder e influencia? Sé que este mundo se trata de los que tienen la última palabra. Quiero ser usado por aquel que tenga mayor poder.

El tercer arbolito miraba hacia el valle, donde hombres y mujeres estaban preocupados con mucho trabajo en un bullicioso pueblo.

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ÁRBOL NIÑO 3 Nunca quiero dejar esta montaña. Quiero crecer tan alto que cuando la gente se pare a verme, eleve sus ojos hacia el cielo y piense en Dios. ¡Seré el árbol más alto del mundo! ¿Qué mejor destino pudiera existir para un árbol como yo? ¿Qué podría ser mejor que mostrarle a la gente la grandeza del que me creó? Sé que no se trata de mí. Quiero ser usado por Dios para que la gente sepa algo muy especial sobre él al verme a mí. Pasaron los años. Vinieron las lluvias, lució el sol y los arbolitos crecieron. ÁRBOL ADULTO 3 ¿Todavía quieres ser un cofre para tesoros? ÁRBOL ADULTO 1 Sí. Sigue siendo mi sueño. ÁRBOL ADULTO 3 ¡Pues hoy parece ser tu día! Allí vienen unos leñadores. Se dirigen hacia nosotros... ÁRBOL ADULTO 1 ¡Increíble! He esperado toda mi vida para este momento. Tantos años creciendo y fortaleciéndome para llegar al momento de mi destino. Espero que lo que hagan de mi represente gran utilidad y valor. ¡Como un cofre de tesoros invaluables! Uno de los leñadores examinó el primer árbol con un propósito muy específico en mente. LEÑADOR 1 Creo que este hermoso árbol será perfecto para mí. ÁRBOL ADULTO 1 ¡Ha llegado el momento! Ahora seré un bello cofre. Contendré un maravilloso tesoro. Con un golpe de su reluciente hacha, el primer árbol cayó. El siguiente leñador examinó al segundo árbol con un propósito muy específico en mente, y dijo,

LEÑADOR 2 Creo que este fuerte árbol será perfecto para mí.

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ÁRBOL ADULTO 2 ¡Ha llegado el momento! Ahora navegaré por grandes mares. ¡Seré un barco fuerte, digno de reyes!

Con un golpe de su reluciente hacha, el segundo árbol cayó. El tercer árbol sintió tristeza en su corazón cuando el último leñador miró hacia él. Se mantuvo firme y derecho y apuntó valientemente al cielo. El leñador examinó al tercer árbol con un propósito muy específico en mente, y dijo,

LEÑADOR 3 Cualquier árbol está bien para mí.

ÁRBOL ADULTO 3 ¡NO! ¡NO! ¡Yo no quiero que me corten! ¡Yo estoy bien aquí donde me puso Dios! Yo quiero que la gente piense en Dios cuando me vean... no quiero ser usado para propósitos de hombres, sino para los propósitos de Dios. Con un golpe de su reluciente hacha, el tercer árbol cayó.

ÁRBOL ADULTO 3 ¡NOOOOOOOO! ¡No puede ser! Tantos años creciendo y fortaleciéndome con el sol y la lluvia de Dios para terminar en manos de gente que hace cosas terribles. ¿Qué tal si me convierten en un instrumento de mal? ¿Qué si soy usado para algo que no honra a Dios?

CARPINTERÍA El primer árbol se alegró cuando el leñador lo llevó a una carpintería, pero el ocupado carpintero no estaba pensando en cofres de tesoro. Sus ásperas manos comenzaron a trabajar con la madera del primer árbol.

5 CARPINTERO 1 Este árbol fue perfecto para un pesebre de animales. A ver, unos clavos más por acá... y los últimos clavos aquí... ¡Listo! Un perfecto pesebre. ÁRBOL ADULTO 1 ¡NO! ¡No puede ser! ¡Yo no quería ser un pesebre para comida de animales! ¡Yo quería ser un cofre de tesoros! En lugar de monedas y joyas estaré lleno de aserrín y paja día y noche. Los únicos que me apreciarán serán animales hambrientos. ¿Por qué Dios? ¿Por qué no me concediste mi sueño? Me has dejado en manos de alguien que no me dará el valor que debería tener. Nunca seré un bello cofre. Nunca contendré un maravilloso tesoro.

ASTILLERO El segundo árbol sonrió cuando el leñador lo llevó a un astillero, pero en aquel día no se construyeron grandes veleros. En cambio, al árbol que una vez fue muy fuerte lo cortaron y martillaron para ser un simple bote de pescar. CARPINTERO 2 Este árbol fue perfecto para un bote de pescar. A ver, unos clavos más por acá... y los últimos clavos aquí... ¡Listo! Un perfecto bote pesquero. ÁRBOL ADULTO 2 ¡NO! ¡No puede ser! ¡Yo no quería ser un bote de pescar! ¡Yo quería ser un gran velero! En lugar de grandes reyes y capitanes, estaré lleno de pescado maloliente día y noche. Los únicos que me apreciarán serán unos pobres pescadores. Como me hicieron demasiado pequeño y débil para navegar por un océano o aun un río, me van a llevar a un pequeño lago. ¿Por qué Dios? ¿Por qué no me concediste mi sueño? Me has dejado en manos de alguien que no me dará el valor que debería tener. Nunca seré un gran velero. Nunca llevaré a un poderoso rey. MADERERÍA El tercer árbol estaba triste cuando el leñador lo llevó a una maderería. Allí el maderero no estaba pensando en hacer muebles ni barcos. Simplemente cortaba la madera en vigas para que más adelante se pudieran usar para lo que fuera.

6 MADERERO 1 Este árbol será perfecto para lo que sea. Vamos a cortar por acá... y por acá... listo. Ahora a llevarlas al almacén de maderas.

ÁRBOL ADULTO 3 ¡NO! ¡No puede ser! ¡Yo no quería ser simples vigas! ¡Yo quería quedarme en la montaña y apuntar hacia Dios! En lugar de que la gente piense en la gloria y majestad de Dios cuando me vean, seré parte de alguna cosa hecha por hombres día y noche. ¿Tendrá un propósito mi existencia? ¿Por qué Dios? ¿Por qué no me concediste mi sueño? Me has dejado en manos de alguien que no me dará el valor que debería tener. Nunca haré que la gente piense en ti. Nunca representaré algo digno de mi creador.

ESTABLO Pasaron muchos años. El primer árbol ya se había acostumbrado a ser un pesebre de animales. Ya casi se la había olvidado el sueño que tenía cuando era niño. Pero una noche, una estrella muy especial derramó su luz sobre el primer árbol.

JOSÉ No hay ningún lugar donde acostar a Jesús. ¡No puede ser! Después de tanto esperar este momento y ahora ni siquiera puedo proveer lo necesario. No sé... no hay ningún lugar donde ponerlo. ¡Soy carpintero! Quisiera poderle hacer una hermosa cuna. María le apretó la mano a su marido y sonrió mientras la luz de la estrella alumbraba la lisa y sólida madera.

MARÍA ¿Por qué no lo ponemos allí? Ese pesebre es hermoso. Parece que Dios lo preparó especialmente para este momento. Tenemos donde poner nuestro tesoro. Es perfecto.

7 ÁRBOL ADULTO 1 ¿Qué? ¡No puede ser! ¡Yo no quería ser un pesebre para comida de animales! ¡Yo quería ser un cofre de tesoros! ¡En lugar de monedas y joyas tengo en este momento un tesoro más valioso que todas las monedas y joyas del mundo juntas! El que me está apreciado ahorita es Dios mismo y todas las generaciones que vienen recordarán cómo albergué el mayor tesoro del mundo. ¡Gracias Dios! ¡Me concediste mi sueño! Todo este tiempo realmente estuve en tus manos. Soy el cofre del tesoro de Dios. LAGO Pasaron muchos años más. El segundo árbol ya se había acostumbrado a ser un bote pesquero. Ya casi nunca pensaba en el sueño que tenía cuando era pequeño. Pero una noche, una tormenta muy especial cambió para siempre al segundo árbol. DISCÍPULO ¡Jesús! ¡Jesús! ¡Despierta! ¿No ves que nos vamos a morir aquí? Este barco no tiene la fuerza para cargar con seguridad a tantos pasajeros en estas condiciones. ¡Haz algo! Este hombre llamado Jesús se despertó. Se levantó tranquilamente y extendió la mano y dijo,

JESÚS ¡Calma! La tormenta se detuvo tan rápido como había comenzado. Todos los discípulos estaban sorprendidos por lo que acababa de suceder y decían entre ellos ¿quién es este hombre que hasta el mar y el viento lo obedecen?

ÁRBOL ADULTO 2 ¿Qué? ¡No puede ser! ¡Yo no quería ser un bote pesquero! ¡Yo quería ser un gran velero! ¡En lugar de grandes reyes y capitanes tengo en este momento al Rey con mayor poder y autoridad del mundo! El que me está apreciado ahorita es Dios mismo y todas las generaciones que vienen recordarán cómo llevé al Rey de reyes y Señor de señores. ¡Gracias Dios! ¡Me concediste mi sueño! Todo este tiempo realmente estuve en tus manos. Soy el barco de Dios.

8 MONTE Pasó un tiempo más. El tercer árbol ya se había acostumbrado a estar en un almacén de madera. Ya casi nunca pensaba en el sueño que tenía cuando era pequeño. Pero un viernes por la mañana cambió para siempre al tercer árbol. Sacaron sus vigas de la olvidada pila de madera. Fue puesto sobre la espalda de un hombre que estaba lleno de heridas y sangre. Se sorprendió al escuchar cuánto odio y burla expresaba la gente que lo veía pasar. MULTITUD ¡Crucifíquenlo! ¡Él no es nuestro rey! ¡Merece la muerte! Llegaron a la cima de un monte llamado “la calavera”. Allí se estremeció cuando soldados clavaron en él las manos del hombre que lo había estado cargando. Se sintió feo y áspero y cruel. Pero después escuchó a este hombre clavado sobre él decir palabras que lo sorprendieron completamente.

JESÚS Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. ¿Por qué me has abandonado? Consumado es. En tus manos encomiendo mi espíritu.

De pronto, el cielo se oscureció y empezó a temblar. La gente se comenzó a asustar. El árbol escucho como uno de los soldados dijo,

SOLDADO Ciertamente, este es el Hijo de Dios.

Había muerto. ¿Qué estaba sucediendo? Al sentir como bajaban al hombre para enterrarlo, tenía sentimientos diferentes. Por un lado, algo terrible había sucedido. ¿Realmente acababan de matar al Hijo de Dios? Y por otra parte, algo hermoso había sucedido que se transmitió por las palabras “Consumado es”.

Al ver como lo llevaban para ser enterrado, parecía que la historia allí terminaba. Pero en la mañana del domingo, cuando salió el sol y la tierra debajo de él tembló de gozo, el tercer árbol supo que el amor de Dios había cambiado todo. Había hecho hermoso al primer árbol. Había hecho fuerte al segundo árbol. Y cada vez que la gente pensaba en el tercer árbol, pensaría en Dios.

9 ÁRBOL ADULTO 3 ¡Esto es increíble! ¡Yo no quería ser simples vigas! Yo quería ser un árbol que apuntara hacia Dios. ¡En lugar de sólo estar algunos años en la cima de una montaña apuntando hacia mi creador, seré recordado por siempre como un símbolo de lo que hace posible que toda persona conozca al creador de una manera real y personal! ¡Gracias Dios! ¡Me concediste mi sueño! Todo este tiempo realmente estuve en tus manos. Soy la cruz de Dios.

CONCLUSIÓN Lo que cada año parece una simple decoración, o para algunos un símbolo de adoración pagana, realmente está apuntándonos hacia un plan de redención. Un plan que Dios hizo posible al enviar a su Hijo para nacer en un pesebre, desarrollar un ministerio durante tres años junto a varios pescadores y finalmente morir sobre una cruz para después ser enterrado y resucitar después de tres días. Estos eventos reflejan el momento de mayor privilegio y gozo para la humanidad. Dios estuvo entre nosotros. Lo vimos. Dios se aseguró de que recordáramos estos eventos hasta el día de hoy al preservar un registro fiel de los testigos en los evangelios. Dios se aseguró de que recordáramos que por lo menos tres árboles tuvieron un papel muy importante dentro del plan glorioso que tenía. La pregunta más importante es: ¿Qué papel jugamos tú y yo dentro de este plan? Esos árboles sirvieron como parte del propósito de Dios para reconciliar a la humanidad con Dios. Tú y yo podemos disfrutar del tesoro más grande que haya existido por toda la eternidad. Tú y yo podemos reinar con el Rey más poderoso de todo la historia. Pero primero, tenemos que ver la cruz. Tú y yo hemos fallado. Hemos sido separados de Dios por nuestra culpa, así como un criminal es separado de la sociedad al cometer un crimen. Si rompes la ley de un sistema judicial, existen consecuencias. Si rompes la ley de Dios, también. Hoy es el día de arrepentimiento. Lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz es la provisión de Dios para nuestra reconciliación. Sólo debes poner tu fe en ese sacrificio como el único medio a través del cual Dios te da el perdón y la vida eterna. Tres árboles sirvieron como parte del propósito eterno de Dios. ¿Qué lugar tendrás tú en la eternidad? Compartido por la Iglesia Evangélica Cuajimalpa 2012 www.iglesiacuajimalpa.org Usado con permiso

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