La UCR porteña, cerca de Carrió

5 nov. 2007 - de Roberto Lavagna. Más allá de algunas críticas de. ARI, que sostienen que Carrió quiere recrear un “panradicalismo”, la líder de la CC sigue ...
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Política

Lunes 5 de noviembre de 2007

Reacomodamientos en la oposición

La UCR porteña, cerca de Carrió Ya hubo contactos con Ricardo Gil Lavedra; el plenario partidario lo analiza hoy Por Jaime Rosemberg De la Redacción de LA NACION Entre rondas de café y llamadas telefónicas, la UCR porteña ya discute con Elisa Carrió su acercamiento a la Coalición Cívica, herramienta con la que la ex candidata presidencial pretende afirmarse como principal referente opositora. Lo que comenzó hace meses con charlas preliminares terminó de hacerse público el jueves último, cuando el dirigente radical y ex candidato a senador Ricardo Gil Lavedra se reunió con Carrió y el también radical Enrique Olivera en el departamento que la fundadora de ARI ocupa en Barrio Norte. A ese encuentro de tres viejos conocidos del radicalismo se sumará hoy el plenario de delegados de la UCR metropolitana, en el que se discutirá el

Sólo en off

Peleas por Mendoza ■ Batalla electoral. “¡Hemos salvado la ropa! ¡Más que eso, me compré un traje nuevo!”, decía un operador peronista de la Casa Rosada cuando comentó el triunfo del senador peronista en la gobernación de Mendoza Celso Jaque, sobre César Biffi, el candidato radical que tenía como favorito Julio Cobos, el vicepresidente electo. Sucede que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el ministro del Interior, Aníbal Fernández; el titular de la cartera de Salud, Ginés González García, y otros peronistas de la Casa Rosada tenían una batalla sorda contra el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, que fogoneaba a Biffi. Según comentaron fuentes justicialistas de Mendoza, Fernández buscó infundir miedo entre empresarios ante un triunfo de Jaque. “No podemos permitir que José Luis Manzano se apodere de la provincia”, asustaba. Ahora, los peronistas les pasan factura a Fernández y a Cobos por las derrotas en Mendoza y en la Capital Federal. Una pelea similar entre De Vido y el jefe de Gabinete ya se vio en otros distritos. * * *

■ Montescos y capuletos. Pertenecen a bandos políticos enfrentados. Sin embargo se casaron: el amor todo lo puede. Ocurrió el viernes último. Carlos Gianella y María Tangherlini celebraron su boda en el Club Alemán, con un cálido y animado almuerzo, y con gran presencia política. Gianella es un asesor comunicacional clave del electo gobernador bonaerense Daniel Scioli desde que éste dirigía la Secretaría de Turismo (2003). Tangherlini trabaja en Turismo, ahora a las órdenes del actual secretario, el pingüino Enrique Meyer, cuyo equipo desplazó al de Scioli cuando Kirchner castigó al ex motonauta por opinar sobre políticas del Gobierno. En la fiesta no estuvo Scioli porque estaba de viaje. Pero sí asistió su hermano, José Scioli. También se lo vio a Meyer, muy sonriente. * * *

■ Sesenta años es mucho. El 29 de octubre de 1947, Roberto Di Sandro pisó por primera vez la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno. Gobernaba entonces Juan Domingo Perón. El lunes pasado, el “Tano”, como lo apodan sus amigos, cumplió 60 años como periodista acreditado en la Casa Rosada. De muy joven se hizo peronista y le tocó cubrir derrocamientos, revoluciones, dictaduras y elecciones. ¡Felicitaciones, Di Sandro!. * * *

■ La mudanza. El electo gobernador bonaerense, Daniel Scioli, prepara la mudanza del barrio porteño del Abasto a La Plata. Por supuesto, su esposa, Karina Rabolini, también se irá a la residencia de la gobernación. Muchos de sus colaboradores no se mudarán, aunque evalúan la posibilidad de alquilar entre semana un departamento en la ciudad de Dardo Rocha.

Mariano Obarrio

inicio de conversaciones “institucionales” con la Coalición Cívica. El acercamiento les viene más que bien a ambos sectores. Para Carrió, la incorporación de ex correligionarios es la continuidad de su política de “apertura hacia una coalición más amplia” que incluye a ARI, Unión por Todos y su acuerdo con el socialismo de Rubén Giustiniani. Para el radicalismo porteño, se trata de un paso importante en el camino de su propia resurrección, que según su dirigencia comenzó el domingo último con la obtención de una banca en Diputados para Silvana Giúdici, luego de sonoros y sucesivos fracasos. Tanto Olivera como Gil Lavedra fueron prudentes cuando LA NACION los consultó sobre el asunto. “Frente a un gobierno que sin dudas va a profundizar su vocación por la hegemonía, es un desafío imprescindible institu-

cionalizar a la oposición a través de los partidos políticos en un contexto de coincidencias posibles” afirmó Gil Lavedra a LA NACION. El constitucionalista calificó de “preliminares” sus diálogos con Carrió. “Hay conversaciones con la UCR del distrito porque hay coincidencias programáticas profundas”, agregó Olivera, aún afiliado al radicalismo y responsable del diálogo con otras fuerzas políticas dentro de la coalición. “En la mesa de conducción hay total acuerdo en dialogar, pero sin perder la identidad”, agregó a LA NACION Carlos Más Vélez, presidente de la UCR porteña. El jueves último, Carrió había aclarado públicamente que no habría “cooptación” de dirigentes de otras fuerzas. “Incluso de gente que hasta ayer estuvo en otros sectores opositores”, dijo la ex candidata, en clara referencia

a Gil Lavedra, pero también al cordobés Mario Negri. La amistad de Carrió y el radical mendocino Víctor Fayad, que el domingo ganó la intendencia de la ciudad capital, sería fundamental para sumarlo a la coalición. “Queremos sumar a la UCR porteña, que se ha renovado”, justificaron desde la coalición. ¿Y el Comité Nacional de la UCR? “Apoyamos todo tipo de diálogo institucional con fuerzas afines, siempre que sea de partido a partido”, afirmó el senador Gerardo Morales, presidente de la UCR y ex candidato a vicepresidente por UNA, de Roberto Lavagna. Más allá de algunas críticas de ARI, que sostienen que Carrió quiere recrear un “panradicalismo”, la líder de la CC sigue adelante, más decidida que nunca. El radicalismo porteño, insisten a su lado, es sólo un paso para el conglomerado opositor que imagina.

LA NACION/Página 7

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