En la enorme fiesta de Palermo, Mystery Train se recibió ...

2 may. 2014 - no se da seguido en el turf de estos tiempos, lo rodeó esta vez. Nada mejor que hubiera miles de testi- gos de semejante triunfo. Hasta los.
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14 | carreras

| Viernes 2 de mayo de 2014

En la enorme fiesta de Palermo, Mystery Train se recibió de grande Más de 70.000 personas fueron testigos de su consagración en el Gran Premio República Argentina, que ganó de punta a punta, montado por Mario Leyes y por tres cuerpos de ventaja sobre Dont Worry Gustavo S. González LA NACION

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ystery Train se recibió de gran caballo. Pasó a ser un indiscutido ayer, en el Gran Premio República Argentina (G 1-2000 m). Ya se le había exigido que remontara la imagen provinciana que les suele bajar puntos a los caballos de La Plata –en las mentes y los pronósticos– y había respondido, ganando el Gran Premio de Honor. Ayer, defendió la punta a la que nunca renuncia, con tanta clase, que los aplausos de la multitud en Palermo empezaron temprano, un rato antes del disco. Hasta eso, la gente, el calor que no se da seguido en el turf de estos tiempos, lo rodeó esta vez. Nada mejor que hubiera miles de testigos de semejante triunfo. Hasta los que estaban esperando al Chaqueño Palavecino se entusiasmaron y se emocionaron, anticipando la ovación que habían traído para la noche. Fue difícil ayer recordar una jornada de carreras tan concurrida en Palermo. Fue difícil caminar, arduo arribar a un destino por cercano que fuera y descorazonador no alcanzar la ventanilla para apostar según el pálpito. La última materia que le quedaba por rendir al caballo de Mate y Venga, si cabía, era formal. En la victoria anterior, la primera fuera del Bosque, Mystery Train aguantó por la cabeza. Ahora, le sacó tres cuerpos a Don’t Worry, al que ya había vencido en el Clausura platense; un rival aguerrido, que salió del mar de postulantes a escolta por medio pescuezo ante Galán de Cine, Acertame y Nickelback, todos bien apretados. Mario Leyes volvió a ser el rector de los ímpetus de Mystery Train, un caballo que entrega todo de movida y gana mucho antes de cruzar el disco, con la ventaja que le da su velocidad. Al jinete no hay que instruirlo mucho y sobre el caballo sabe todo. Un rato antes, había llevado con otra fórmula e igual resultado a Contessa Linda, en el Gran Premio Jorge de Atucha, para que se quedara con el número uno entre las potrancas. Otro producto de La Plata. Una muestra de agallas de jockey y yegua, pasando por el desfiladero de los palos para llegar primeros a la meta. Leyes señaló al caballo mientras oía los aplausos, a punto de cruzar la raya y cuando detuvo el camino hacia la premiación, para pararse

De La Plata salió el mejor caballo argentino del momento; ayer tocó el punto más alto de su campaña en los estribos, con los brazos en alto. Todo lo que dijo estar tranquilo antes de largar, por lo bien que estaba Mystery Train, se descargaba en un instante. Rodrigo Blanco, que montó a Dont Worry, lo esperó para abrazarlo, después de las fotos. “¡Bien Mario!”, le dijo el cordobés, al que no se le notaba ni un gramo de desaliento. “Fue espectacular la carrera del mío; la única duda era la reprise. Estoy contento porque para todos es un millero, pero demostró que corre bien en 2000”. También celebró, por otro motivo, Ignacio Crotto, secretario de Turismo de la provincia de Buenos Aires. “La gente de nuestros puestos me dijo «vendimos todo»; ésta es una gran vidriera para promocionar la provincia y vamos a volver para las Pollas y el Nacional”. Es la tercera vez que esa dependencia auspicia un acontecimiento de Palermo. El de ayer llegó a la multitud más grande.ß

fotos carlos lares

LAS TRIBUNAS, OTRO ESPECTÁCULO

Más de 70.000 personas colmaron ayer el hipódromo de Palermo, que a la hora del Gran Premio República Argentina pareció quedar chico para recibir tamaña cantidad de visitantes,

atraídos por una fiesta de turf espléndida, fuertemente promocionada y dedicada a toda la familia. Y sobre el cierre, hubo renovación de público, por el el show del Chaqueño Palavecino.