Caen dos gendarmes con 1 t de cocaína

21 jun. 2011 - Seguridad, Nilda Garré, al informar ayer sobre el caso. La ministra, de todas maneras, adelantó las felicitaciones a la Gen- darmería por haber ...
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INFORMACION GENERAL

Martes 21 de junio de 2011

I

11

Los mayores cargamentos Julio de 1988

Mayo de 2005

Junio de 2010

Enero de 2011

Operación Langostino

Operación Carbón Blanco

Operación Manzana Blanca

El avión de los Juliá

Uno de los primeros golpes al narcotráfico dados en la Argentina fue la incautación de 587 kilogramos de cocaína, que un cartel colombiano tenía preparados para ser embarcados rumbo a los Estados Unidos. Abril de 1997

Operación Strawberry Los 2170 kilogramos de cocaína descubiertos en General Pacheco representan el máximo decomiso en un solo lugar.

Unos 300 kilogramos de cocaína descubiertos en la ciudad de Campana permitieron dar un golpe inmediato en el puerto de Valencia, España, donde se encontraron otros 708 kilogramos.

Tras el golpe inicial dado a la red de tráfico con el hallazgo de 1600 kilogramos de cocaína en el puerto de Buenos Aires, se hicieron procedimientos en el exterior que resultaron en un total de 3,5 toneladas.

Enero de 2006

Los hermanos Juliá y Matías Miret, hijos de ex brigadieres, fueron detenidos en Barcelona con casi una tonelada de cocaína a bordo de su aeronave. Junio de 2011

Julio de 2010

Operación Carbón Blanco II

El narcoyate

Operación Mudanza Blanca

En una finca ubicada en el municipio bonaerense de José C. Paz fueron hallados 738 kilogramos de cocaína, dispuestos para ser enviados a España, ocultos en carbón.

Fue incautado un velero con 444 kilogramos de cocaína. El cargamento se vincularía con la Operación Guerreros de los Balcanes, en la que halló más de 2,5 toneladas en Uruguay.

En Avellaneda fueron secuestrados 1200 kilogramos de cocaína que, ocultos en muebles, estaban preparados para ser embarcados rumbo a España.

NARCOTRAFICO s DOS GOLPES EN 48 HORAS

Caen dos gendarmes con 1 t de cocaína Fueron detenidos por efectivos de la misma fuerza en Salta; la droga iba en paquetes de colores, como la del velero de Puerto Madero Apenas 48 horas después del secuestro de media tonelada de cocaína en un velero amarrado en Puerto Madero, otro hallazgo impactó por el volumen del tráfico de drogas. En un control en la ruta nacional 34 en Aguaray, en el norte de Salta, Gendarmería detectó 966 kilogramos de cocaína. Además de la cantidad, el procedimiento tuvo otro aspecto sobresaliente: dos gendarmes y la hermana de uno de ellos eran los que transportaban el cargamento en una camioneta y fueron detenidos. Los investigadores dudaban anoche de eventuales vínculos entre uno y otro caso, pero sí quedó claro que en ambos procedimientos la droga secuestrada iba embalada en paquetes de colores, marca de una de las principales redes que opera hoy en la Argentina, la misma detectada en Barcelona a bordo del avión de los hermanos Juliá, el 2 de enero pasado. Más allá de los dos gendarmes detenidos, que no trabajaban habitualmente en la zona de la captura sino en el Operativo Centinela, en el conurbano, la pesquisa apunta ahora a determinar si existen otros implicados en este delito dentro de la fuerza de seguridad. “Si esto tiene un valor de 9.800.000 dólares en la Argentina, uno supone que no eran estos dos chicos de 25 años quienes podrían estar en condiciones de financiar esto. Seguramente fueron contactados para el transporte de la droga, y detrás de esto hay una organización de mucha más envergadura”, dijo la ministra de Seguridad, Nilda Garré, al informar ayer sobre el caso. La ministra, de todas maneras, adelantó las felicitaciones a la Gendarmería por haber detenido a sus propios hombres, que estaban envueltos en el tráfico de drogas. El procedimiento, de hecho, fue bautizado Operación Transparencia. Fuentes de la investigación aseguraron que los dos gendarmes procuraron obtener alguna “cortesía profesional” por parte de sus pares en la ruta 34 para eludir la verificación del vehículo, pero sólo habrían despertado así mayores sospechas y la camioneta fue revisada por un perro adiestrado para encontrar cocaína. Los investigadores aseguraron que esos dos gendarmes habían sido “marcados” por sus movimientos en el lugar. Habían cruzado a Bolivia horas antes de ser arrestados, pero tanto el ingreso a ese país como el regreso a la Argentina no lo hicieron con la camioneta que les fue secuestrada. Eso es un indicio de que el cargamento ya estaba acondicionado en algún punto cercano a Aguaray. Se especulaba anoche con que podría haber ingresado desde Bolivia mediante un contrabando hormiga. Los detenidos habrían sido contratados sólo como transportistas, ya que su breve tiempo de permanencia en la zona hace descartar su participación en la preparación del cargamento. El operativo en la ruta empezó pasadas las 17 de anteayer y el último envoltorio de cocaína fue retirado después de la medianoche. Ambos gendarmes estaban de licencia en sus puestos asignados en el conurbano. Antes de integrarse en el Operativo Centinela, cumplían funciones en Rosario.

Agentes, en la mira La presencia de esos dos gendarmes como transportistas de la droga reforzó la sospecha de investigadores oficiales sobre un vuelco en las costumbres del narcotráfico: la utilización de agentes de seguridad para sus envíos. A pocos kilómetros del lugar donde fueron detenidos estos traficantes, fue arrestado en mayo último el jefe policial de inteligencia de frontera, Carlos Gallardo, con 50 kilogramos de cocaína en su vehículo. En otra ruta y con una droga diferente, en este caso 2314 kilogramos de marihuana, fueron detenidos también en mayo pasado dos suboficiales del Servicio Penitenciario Federal en un retén de Gendarmería en la ruta 14, en Misiones. Los gendarmes arrestados anteayer se dirigían hacia el Sur, por lo que se estima que tenían un punto de acopio de la droga, preparado en Buenos Aires o en Rosario, desde donde la mayor parte de la cocaína se deriva hacia España mediante despachos por vía marítima.

EL ESCENARIO

El azar ayuda, pero no detiene a los carteles DANIEL GALLO LA NACION

Ocultos en una camioneta fueron encontrados 966 kilogramos de cocaína, en los paquetes de colores que se repiten en los últimos operativos

El jefe de Gendarmería, Héctor Schenone, y la ministra Garré

       



   



  









Los gendarmes detuvieron a dos de sus hombres en Salta





 

 

       

   

  



FOTOS DE TELAM Y ANIBAL GRECO

En esa ruta ya fueron descubiertas operaciones importantes de narcotráfico. En los golpes más voluminosos de los últimos años, siempre estuvieron presentes los paquetes de colores, que algunos apuntan como pertenecientes al cartel colombiano del Norte del Valle. Otros investigadores se inclinan por sospechar de la existencia de pools de inversores argentinos que marcan con un color diferente su propia droga dentro de un cargamento colectivo. Así se habría operado con el velero descubierto en Puerto Madero, relacionado, a su vez, con un caso de octubre de 2009, en el que más de 2,5 toneladas de cocaína fueron secuestradas en allanamientos en Núñez y en un yate que había zarpado de La Plata hacia Uruguay. Más de 3,5 toneladas de drogas en envoltorios de colores fueron interceptadas el año pasado en Dock Sud durante el Operativo Manzanas Blancas; 1,2 toneladas quedaron al descubierto en un embarque de muebles en 2010, y los hermanos Juliá fueron atrapados en el aeropuerto de El Prat, Barcelona, con casi una tonelada de cocaína, cargada en el aeródromo de Morón. Como en esa oportunidad el avión tenía matrícula de los Estados Unidos, lo mismo que el velero recientemente incautado, la ministra Garré anticipó que pedirá una reunión con la embajadora norteamericana, Vilma Socorro Martínez, para reclamar un control más adecuado.

 

Acusaron a Aníbal Fernández de “mentirle a la Presidenta” Duras críticas del titular de la Sedronar, José Granero, al jefe de Gabinete José Ramón Granero, titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), afirmó que escuchó “personalmente a Aníbal Fernández mentirle a la Presidenta” respecto de que en el país “no había muertos por sobredosis” de drogas, al reiterar sus fuertes diferencias con el jefe de Gabinete de la Nación en torno de la despenalización del consumo de drogas. En una entrevista que brindó al diario El Tribuno, de Salta, publicada ayer, Granero afirmó: “Yo escuché personalmente a Aníbal Fernández mentirle a la presidenta Cristina Fernández de que en la Argentina no había muertos por sobredosis. A la semana siguiente, voy a la agrupación nuestra y la primera acción que hacen es rendirle homenaje a un compañero muerto por sobredosis. Parecía un chiste negro armado”. “Vos a la ley la podés cambiar,

JOSE RAMON GRANERO TITULAR DE LA SEDRONAR

lo que no podés hacer es cambiarla en base a la mentira”, agregó, respecto de las opiniones del jefe de Gabinete sobre el debate por la despenalización del consumo de drogas, según publicó la agencia DyN. “Cuando uno dice «vamos a dejar de perseguir a los perejiles y vamos a combatir el narcotráfico», eso es imposible, porque, además, no es una cuestión automática. Eso es una mentira”, ratificó. “Dicen que el 70 por ciento de las causas [judiciales] son por consumo

y eso es otra mentira. Nunca superó el 51 por ciento. Nuestros estudios revelan que desde 2002 hasta 2006 fueron del 44 por ciento y de esas causas sólo llegaban a juicio el 1,2 por ciento”, destacó Granero en diálogo con el diario salteño, durante una visita realizada días atrás a la provincia para asistir a un simposio sobre precursores químicos. Por eso, si se quiere cambiar la ley, dijo, se debe hacer “sobre la base de fundamentos serios” y relativizó las afirmaciones en el sentido de que la marihuana “se puede usar con un fin terapéutico” porque “esto no se hace fumando un porro”, manifestó. “La marihuana tiene casi 400 principios activos de los cuales es el THC el que se aísla en laboratorios y sacan una cápsula destinada a algunos enfermos, pero nadie se cura fumando un porro. Si vos les decís eso a los pibes, los estás ayudando a que se perjudiquen. Esa es la diferencia que tengo”, destacó Granero.

Las primeras informaciones señalan que los dos gendarmes detenidos con casi una tonelada de cocaína trabajaban en el Operativo Centinela. Esa es la denominación del patrullaje de la Gendarmería en el conurbano bonaerense. No es ése un dato menor. Apunta a la principal preocupación que tenían los hombres que planificaron la presencia de los gendarmes en ese territorio: la “contaminación” del personal con el delito. La Gendarmería es la fuerza especial con la que cuenta el Estado. Es la red final de contención. La bala de plata. Por eso la corrupción evidenciada por dos hombres merece un llamado de atención. Los gendarmes llegaron al conurbano en masa, unos 6000 hombres, en enero último, como parte de una acción de shock contra el delito. Fue el último plan político diseñado por Néstor Kirchner. Todo intendente quiere hoy tener una fotografía con los gendarmes en sus municipios. Pero los gendarmes tienen una capacitación diferente a la policial en sus patrullajes. Trabajan en equipos grandes, no en unidades de dos o tres hombres como los policías. Cambiaron para actuar en Buenos Aires. Para cubrir más terreno, para cumplir con los pedidos de los intendentes de mostrar a sus propios gendarmes. Y en la caminata solitaria quedan expuestos a tentaciones. Uno de los puntos centrales en la planificación original de la Gendarmería tenía que ver con encapsular a sus hombres en relación con la policía bonaerense. La idea primaria era no compartir territorio para evitar la filtración de prácticas corruptas. Pero la política pudo más. El gobierno de Daniel Scioli no quiso ser desairado e insistió en que la policía bonaerense y los gendarmes tuvieran relaciones más cercanas. A medida que más tiempo pasen los gendarmes en sus puestos en el conurbano, sin concentración de personal y dispersos en municipios, será más fácil que asimilen las malas costumbres bonaerenses. Las acciones de shock pierden su impacto al transformarse en rutinarias. En el medio de este problema aparece la realidad de las redes de drogas. La magnitud de las incautaciones evidencian el aumento del tráfico. Los golpes no fueron el resultado de semanas de investigaciones, ni menos aun de presión judicial-policial sobre el corazón de las organizaciones. El azar ayuda, es bienvenido, pero no desarticula al delito complejo. Sucede que con el hallazgo de anteayer ya superaron las cuatro fuerzas federales las tres toneladas de cocaína incautadas este año. El movimiento de drogas en la Argentina tiene una magnitud incalculable y también podría medirse por el lavado de dinero. Como informó LA NACION, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ya tiene a nuestro país en la zona gris, entre las naciones que ven una oportunidad financiera de crecimiento y no miran de dónde viene el dinero.

Un narcopolicía salteño, prófugo La Justicia federal salteña busca al subcomisario Gabriel Giménez, que está prófugo desde el 25 de mayo, cuando evadió un control en el que fue detenido el jefe de Inteligencia Criminal de la sección Frontera de la policía provincial, Carlos Gallardo, cuando transportaba 50 kilos de cocaína.