Aproximación a la evolución de las ayudas a la prensa en Europa

20 ago. 2009 - que está sufriendo el sector de la prensa escrita a nivel mundial, tanto en el ...... -Breve historia de las ayudas a la prensa y situación actual.
1MB Größe 1 Downloads 49 vistas
MÁSTER EN COMUNICACIÓN E INDUSTRIAS CREATIVAS

Aproximación a la evolución de las ayudas a la prensa en Europa (2007-2012): Los casos de España, Francia, Reino Unido y Dinamarca

Fernandes del Pozo, María Dolores TRABAJO DE FIN DE MÁSTER

Facultade de Ciencias da Comunicación Mayo 2012

ÍNDICE DE CONTENIDOS (TFM) 1. Introducción…………………………………………………………………..….1 2. Marco teórico, conceptual, contextual y metodológico……………………….....4 2.1. Marco teórico…………………………………………………………….....4 2.2. Marco conceptual……………………………………………………….....10 2.3. Marco contextual…………………………………………………………..15 2.4. Marco metodológico…………………………………………………..…...22 3. Modelos teóricos de referencia sobre los sistemas de ayuda a los medios de comunicación…………………………………………………………………...25 3.1.

Los modelos de sistemas de ayuda a los medios de Hallin y Mancini: una propuesta tradicional…...…………………………………………………..26

3.2.

Los modelos de sistemas de ayuda a los medios de Nielsen y Linnebank: una nueva propuesta ……………………………………………………….31

3.3.

Sistemas y organismos reguladores de las ayudas a la prensa……………..…………………………………….………………….33

4. Las ayudas a la prensa en Europa: situación actual en cuatro países de la Unión Europea……………………………………………………..………………….38 4.1.

El marco europeo comunitario…………………………………………39

4.2.

Las ayudas a la prensa en Dinamarca……………………………….....44

4.3.

Las ayudas a la prensa en España……………………………………..52

4.4.

Las ayudas a la prensa en Francia……………………………………..61

4.5.

Las ayudas a la prensa en Reino Unido……………………………….68

5. La opinión de los expertos…………………………………………………….73 6. Conclusiones…………………………………………………………………..81 6.1.

Revisión de las hipótesis………………………………………………81

6.2.

Perspectivas de futuro…………………………………………………86

6.3.

Reflexiones finales…………………………………………………….90

7. Bibliografía…………………………………………………………………...92

8. Anexos………………………………………………………………………….97 8.1.

Modelo de cuestionario…………………………………………..97

8.2.

Cuestionarios de los expertos…………………………………….99

8.2.1.

Cuestionario realizado por el Dr. Peter Humphreys……………..99

8.2.2.

Cuestionario realizado por el Dr. Robert Picard………………..102

8.2.3.

Cuestionario realizado por el Dr. Rasmus Kleis Nielsen……….104

8.2.4.

Cuestionario realizado por la Dra. Isabel Fernández Alonso…...106

“La prensa es la artillería de la libertad” -Hans Dietrich Genscher 1. Introducción

El presente Trabajo de Fin de Máster (de ahora en adelante, TFM) se titula “Aproximación a la evolución de las ayudas a la prensa en Europa (2007-2012): Los casos de España, Francia, Reino Unido y Dinamarca”, y tiene por objeto principal constituir un acercamiento a la situación actual de las ayudas públicas a la prensa en el contexto europeo, tomando como referencia los cambios desde el comienzo de la crisis económico-financiera en el año 2007 en cuatro países diferentes: España, Francia, Reino Unido y Dinamarca. La elección de estos cuatro países no ha sido baladí, sino que es fruto de una selección de países que consideramos representativos de los modelos de ayudas públicas a los medios que existen en la actualidad.

La relevancia del estudio de esta cuestión viene justificada por los tremendos cambios que está sufriendo el sector de la prensa escrita a nivel mundial, tanto en el plano de lo técnológico (irrupción de las NTIC, obsolescencia de los procesos de producción tradicionales y de los modelos de negocio, etc.) como en el plano de las relaciones con su entorno social (variación de las subvenciones y ayudas públicas, cambios en los índices de lectura, descenso generalizado de las tiradas, etc.), y las consecuencias sobre el escenario mediático que estos cambios implican. Esta cuestión ha reavivado diferentes teorías sobre la eficacia y necesidad de las ayudas públicas a la prensa, desde las más liberales —que culpan a las ayudas a la prensa de interferir con el discurrir natural del mercado y con el quehacer mediático— hasta las más proteccionistas, que abogan por unas ayudas públicas que salvaguarden la pluralidad de la prensa y protejan a este sector al igual que se protege el del audiovisual, ambos administradores del mismo servicio público; la provisión de información como fuente de la opinión pública. Y en este escenario conviene reflexionar sobre los argumentos, pero sobre todo, conocer cuáles son las tendencias actuales para atisbar los desafíos a los que se enfrentará la prensa escrita en el futuro más inmediato.

1

En el presente contexto, dadas las circunstancias descritas anteriormente, conviene preguntarnos si la crisis económico-financiera de 2007 ha modificado las políticas de comunicación en Europa, y de haberlo hecho, si se han cambiado las ayudas a la prensa. Para ello, lo más lógico es partir de los modelos tradicionales de ayudas a la prensa, conocer en qué régimen se aplican, ver qué tipos de ayudas, directas e indirectas, prevalecen y cómo han evolucionado. Teniendo en cuenta el papel determinante de Internet en el futuro de los medios de comunicación, se antoja necesario ver qué papel tiene la prensa digital en los sistemas de ayudas, y en qué medida los resultados de esas ayudas se traducen en una aproximación eficiente y eficaz a nuevos modelos de negocio digitales. Estas preguntas son numerosas y ambiciosas, y no todas obtendrán respuesta en este trabajo, pero consideramos necesario plantear la situación de las ayudas a la prensa desde una óptica multidisciplinar para poder afrontar los retos de investigación inherentes a esta cuestión con una perspectiva más rica y completa.

Partiendo de estos interrogantes, el presente TFM pretende ofrecer un recorrido por los sistemas públicos de ayuda a la prensa en Europa, centrando nuestra atención sobre cuatro países, con el doble fin de medir el compromiso real de las administraciones públicas europeas con el pluralismo en el ámbito de la prensa escrita, y de conocer qué medidas de apoyo existen en la actualidad y qué tipo de prácticas se favorecen. Cabe señalar que la complejidad de las cuestiones que rodean a esta cuestión difícilmente pueden llegar a abordarse en profundidad en un trabajo de estas características. Por esta razón, trataremos de ser sucintos a la vez que precisos a la hora de definir los aspectos que formen parte del entramado que este TFM trata de explicar, siendo conscientes de que se trata de una aproximación “epitelial” previa, pero necesaria, para un potencial análisis en profundidad sobre esta cuestión.

Para alcanzar estos objetivos, en el primer y presente apartado de Introducción se esbozan los hechos que motivan esta investigación y se presenta la estructura formal del TFM. En el segundo apartado, denominado Marco teórico, conceptual, contextual y metodológico, se describe desde un punto de vista teórico y contextual la situación en la que se encuentra, por un lado, el estudio de las ayudas a la prensa, y, por otro, el escenario en el que la prensa se encuentra actualmente. A su vez, se explican los términos y conceptos que se van a manejar a lo largo de este TFM, y también se da 2

cuenta de la metodología empleada para la realización de este trabajo. El tercer apartado, titulado Modelos de sistemas de ayudas, se encarga de abordar los diferentes patrones de financiación pública directa e indirecta a las cabeceras de prensa que existen actualmente. Este ejercicio de sistematización revisa dos de las principales propuestas de modelos que existen en la actualidad; la propuesta de Hallin y Mancini y la propuesta de Nielsen y Linnebank. A mayores, se hace un breve recorrido por los sistemas y organismos reguladores de las ayudas a la prensa que existen en la actualidad. El siguiente apartado de este trabajo, Las ayudas a la prensa en Europa (2007-2012), es el que recoge la situación actual de las ayudas públicas al sector de la prensa europea, centrándose en el análisis de la situación en cuatro países que consideramos representativos de tres diferentes modelos de financiación de la prensa (Francia, Reino Unido y Dinamarca), y añadiendo el caso autóctono de España como referencia a mayores. El quinto apartado, titulado La opinión de los expertos, presenta los resultados de un cuestionario completado por diferentes expertos europeos en materia de ayudas a la prensa, a saber el Dr. Peter Humphreys (University of Manchester), Dr. Robert Picard (Reuters Institute for the Study of Journalism, University of Oxford), Dr. Rasmus Kleis Nielsen (Reuters Institute for the Study of Journalism, University of Oxford) y la Dra. Isabel Fernández Alonso (Observatorio de Políticas de Comunicación del InCom-UAB, Universitat Autònoma de Barcelona). Este apartado busca aportar el enfoque de algunos de los más reputados teóricos sobre esta cuestión, tratando de ofrecer pequeñas pinceladas de opinión experta que contrasten con el trabajo de investigación aquí realizado. El apartado sexto es el de las Conclusiones, y en él se confirman y refutan las hipótesis de partida y se ofrecen una serie de reflexiones de conjunto sobre la información recogida en los apartados anteriores. El TFM cuenta a su vez con un apartado de Bibliografía en el que se pueden consultar todas las referencias bibliográficas, hemerográficas y webgráficas que hemos empleado para documentar esta investigación y/o para justificar algunas de nuestras aseveraciones. Y por último podemos encontrar un Anexos que recoge información complementaria en detalle sobre algunos aspectos que por su extensión o no se han incluido directamente en el cuerpo del texto.

3

2. Marco teórico, conceptual, contextual y metodológico En el presente apartado se trata de abordar el contexto de las ayudas a la prensa desde cuatro perspectivas diferentes —a la vez que necesarias— para poder comprenderlas a diferentes niveles. Esas perspectivas son: la teórica, que hace una breve revisión de la inspiración teórica que mueve a una administración pública a financiar determinado tipo de publicaciones o actividades relacionadas con la prensa, redundando de algún modo en su beneficio; la conceptual, que presenta de manera descriptiva los conceptos fundamentales a los que nos referimos en este trabajo y que deben ser tenidos en cuenta para la correcta comprensión del mismo; la contextual, en la que se presenta el escenario de actualidad global en el que se insertan las ayudas que vamos a analizar en los cuatro países elegidos; y, por último, la metodológica, que aborda la descripción formal de la metodología empleada para realizar el TFM, desde la formulación de las hipótesis de partida hasta la justificación de la elección y aplicación de los criterios selectivos que se han utilizado para la recogida de datos.

2.1.

Marco teórico

El origen de las ayudas a la prensa se remonta a los orígenes de la prensa escrita en sí, a través de la vinculación de ésta con la política y otros grupos de interés (la difusión de información de importancia para el Imperio Romano o de información de utilidad para la burguesía del siglo XIX en forma de publicaciones periódicas son algunos ejemplos). La financiación de las antiguas gacetas italianas o de la prensa de partido propia de finales del XIX dan cuenta de ello, pero conviene dejar claro que este tipo de “protoprensa” no parte de los mismos términos en los que hoy entendemos la prensa escrita. La relación de financiación que los diferentes tipos “proto-prensa” mantenían con determinados agentes sociales era una relación de supervivencia en el sentido más estricto: estas publicaciones nacían bajo el mecenazgo de una institución o grupo social, y eran creadas para servir unos intereses determinados de comunicación afines a los de su institución o grupo matriz. Por esta razón, y siendo conscientes de que su consideración como parte de los orígenes de la prensa puede resultar discutible por la poca vinculación con el concepto de periodismo que manejamos hoy en día, la financiación de este tipo de publicaciones no planteaba ningún género de dilema moral. 4

Sin embargo, la situación actual es harto distinta: la función de las publicaciones periódicas que hoy en día consideramos “periodísticas” es la de mediar entre las fuentes de información y los ciudadanos, para que éstos alimenten la opinión pública a través del debate en la esfera pública democrática (Thompson, 1996). Así, la financiación de la prensa por parte de un ente, organismo o institución con una determinada capacidad de influencia puede resultar peligrosa en tanto que entraña una amenaza en potencia a la independencia de la prensa. Y este dilema surge en la actualidad porque, como señala Sohr, el poder social de la prensa hoy en día lo entendemos como un poder diferente del poder político, porque diferentes son su esencia y sus funciones:

La prensa difiere del poder político por su naturaleza. Mientras el poder del Estado busca la coherencia y la concentración, la prensa es en su conjunto difusa y contradictoria. En las sociedades democráticas, los medios de comunicación tienden a reflejar un amplio espectro de visiones e intereses. De una forma u otra, la prensa es un espejo, aunque imperfecto, de la sociedad. En ella se reflejan las diversas corrientes, aunque no de un modo representativo (1998:18).

Podríamos, además, complementar perfectamente esta reflexión de Sohr con la definición del papel social de la prensa como administrador del “cuarto poder” o representante del “cuarto estado”; concepto atribuido a Edmund Burke con relación a los tres poderes tradicionales definidos por Montesquieu. En este sentido, el resultado de combinar estas dos definiciones de la labor social de la prensa —y, por extensión, de los medios de comunicación en general— es el de concebirla como un agente social clave que media entre los diferentes agentes sociales que encarnan el poder en nuestra sociedad y la ciudadanía, propiciando el debate y fomentando el acceso a la información de la sociedad a favor de la gobernanza y la democracia. Esta sería la concepción consuetudinaria ideal sobre la función de la prensa que compartimos en la actualidad y de la que queremos partir en nuestro estudio.

Por otro lado, si nos trasladamos al plano del Derecho, si bien es cierto que el “pluralismo” referido a los medios no constituye un derecho fundamental o humano en sí mismo, la protección del pluralismo siempre ha estado ligada al principio de libertad de expresión, y a otros derechos paralelos (Comisión Europea, 1992:15). Podemos 5

observar, por ejemplo, que los derechos a dar y recibir información son derechos recogidos sistemáticamente en las constituciones o legislaciones nacionales, y se desprenden de los principios que inspiran los artículos 18, 19, 21 y 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos1. Partiendo de esta idea, y de que el artículo 28 de la misma Declaración establece que “toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados (...) se hagan plenamente efectivos”, podemos afirmar que el papel de las instituciones, organismos y administraciones públicas, en tanto que responsables de ese orden social e internacional, es determinante a la hora de garantizar las condiciones óptimas para el ejercicio de las libertades ciudadanas y garantizar sus derechos. Y, en consecuencia, tienen una responsabilidad a la hora de establecer un marco adecuado para el desarrollo y la sostenibilidad de un escenario de prensa plural y de contenido diverso, que ya hemos señalado como vehículo para el enriquecimiento y supervivencia de una opinión pública madura y bien informada.

Esta afirmación carecería de sentido si tuviéramos la certeza de que la propia naturaleza de la prensa —diversa, como apuntaba Sohr— bastaba para representar la diversidad que caracteriza a la sociedad. Pero como también señalaba este autor, “en ella [en la prensa] se reflejan las diversas corrientes, aunque no de un modo representativo” (1998:18). Por esta razón, y en vista de que el mercado por sí solo no siempre ofrece un espectro de diversidad y pluralismo equivalente a la heterogeneidad de la sociedad a la que sirve, han surgido fórmulas públicas que tratan de corregir estos desequilibrios y favorecer las innovaciones, premiando las propuestas que de algún modo resultan novedosas, se dirigen a un público minoritario o apuestan por fórmulas de producción de información más eficientes.

De este modo, en muchos países las ayudas al sector han estado presentes a lo largo de las últimas décadas, variando en función del modelo de Estado de cada país y de su tradición en lo que a políticas de comunicación se refiere. Como hemos mencionado, en términos generales, la concesión de ayudas a la prensa se concibe como un instrumento 1

Declaración Universal de los Derechos Humanos. Disponible online en: http://www.un.org/es/comun/docs/?path=/es/documents/udhr/index_print.shtml (Última consulta: 05/05/2012)

6

que pretende garantizar la oferta plural de información para el público, y esta política está aceptada y reconocida a nivel europeo salvo en los países de tradición liberal, como Reino Unido e Irlanda, tal y como señala la Dirección General de Derechos Humanos y Asuntos Jurídicos del Consejo de Europa a propósito de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos:

Article 10 of the European Convention on Human Rights and the judgments of the European Court of Human Rights are of crucial importance on the question of media diversity, and are conclusive that member states are under the duty to protect, and if need be, to take positive measures to safeguard and promote media pluralism. Although no express mention is made to freedom of the media or to media plurality and diversity, the need to guarantee media pluralism in the context of Article 10 of the Convention has been underlined by the European Court of Human Rights in a number of judgments. In its case-law, the Court referred to the media’s important role in a democratic society and the related need for pluralism, tolerance and openness (2009:5). Esta convicción de que el sector de la prensa necesita de fondos públicos para proteger la pluralidad del servicio público que administra, es el argumento principal de los defensores de esta tesis; en su mayoría, los países europeos que hoy en día otorgan ayudas de tipo directo a la prensa escrita.

A la vez, el apoyo a la subvención pública de la prensa puede relacionarse con el hecho de que los propios índices de lectura de un país, a menudo en correlación con el consumo de prensa, se consideran indicadores de desarrollo, y de ahí el papel central de la prensa escrita, de la que emana la formulación de una de sus funciones tradicionales principales; la de educar, o, en este caso, promover y desarrollar la alfabetización de una sociedad democrática. En esta línea, Humphreys recuerda que incluso en Estados Unidos, la patria del liberalismo en su máxima expresión, el Estado desempeñó un papel fundamental para asentar los cimientos de la prensa libre en sus orígenes, entendida como motor generador de la cultura democrática:

Al principio de la república, tal y como expresa sucintamente McChesney, estas ayudas [a la prensa] fueron consideradas como «un subsidio público para la democracia». Para los 7

fundadores de la democracia estadounidense, la prensa libre «surgió como resultado de unas políticas y subvenciones explícitas del Gobierno que darían lugar a su creación: pensar lo contrario carecería de sentido» (McChesney, 2004, p. 30). Este fundamento democrático sigue siendo el argumento más sólido para el apoyo económico público a los medios de comunicación de masas –tanto la prensa como la radiotelevisión– hasta la actualidad, a pesar del aparente pluralismo de medios de comunicación suscitado por los medios digitales (2008:4). Por el contrario, los detractores de las ayudas públicas a la prensa y muy en especial de las ayudas en su modalidad directa, señalan que éstas tienden a reforzar el paralelismo político y, por lo tanto, orientan perniciosamente la oferta ideológica y ponen trabas al libre ejercicio profesional, creando una dependencia subsidiaria del poder que favorece la instrumentalización de la prensa; en muchos casos, por la falta de transparencia de los sistemas de asignación de ayudas.

Este argumento, compartido por países de tradición liberal, parte de un legítimo escepticismo hacia las relaciones entre los medios de comunicación y el poder político, y sin embargo es atacado a menudo por no tener en cuenta la influencia, igualmente peligrosa, de los intereses del sector empresarial privado sobre la diversidad de las cabeceras de prensa y sus contenidos. Además muchos de estos países, como veremos, sí otorgan ayudas públicas, pero son exclusivamente de tipo indirecto (como exenciones o reducciones fiscales).

A pesar de esto, conviene señalar que la ausencia de ayudas de tipo público en estos países no ha significado necesariamente que su sector de prensa sea más eficiente y autosuficiente que en los países en los que sí recibe ayudas públicas. Como acabamos de señalar, los países que optan por no conceder ayudas a las cabeceras suelen ser países de tradición liberal (Hallin y Mancini, 2008) y, por lo tanto, hasta ahora eran más flexibles en lo que concernía a la concentración de medios de comunicación: el modelo empresarial concentrado es una de las soluciones opuestas a la atomización derivada de la subvención de la diversidad de la oferta en prensa.

Y esta concentración empresarial no está exenta de polémica. Aunque trataremos esta cuestión más adelante, nos gustaría introducir aquí un ejemplo de los dilemas que 8

actualmente se están planteando en países tradicionalmente reacios a apoyar públicamente al sector mediático de la prensa, y que han apostado firmemente por la autogestión, la financiación privada y la concentración: el caso del Reino Unido. En el año 2011 asistimos a un episodio que ha sacudido con fuerza los cimientos de la credibilidad de la prensa británica y ha hecho surgir demandas para la limitación de la concentración2 en el sector: el conocido popularmente como “caso Murdoch” de las escuchas telefónicas ha puesto de relieve los peligros del exceso de concentración de poder (ya sean del sector privado como del público).

Uno de los peligros de la excesiva concentración de medios es el de desequilibrar la balanza mediática, limitando la diversidad editorial y menguando la capacidad de ejercer el contrapoder exigido a los medios y que mencionábamos al comienzo de este trabajo, que sólo puede entenderse en un contexto de pluralidad, dada la ingente cantidad de presiones e intereses que se contraponen en el ejercicio de la actividad profesional diaria. En el caso de las escuchas de News International, para los detractores de la libre concentración mediática lo que hemos visto ha sido la peor expresión de los peligros que entraña la concentración empresarial en la gestión de lo que a menudo olvidamos que es un servicio público: la información.

La situación ideal, por lo tanto, sería la de la creación de un marco en el que la prensa pudiera desarrollar su labor profesional de mediación sin ser vulnerable a las presiones de los lobbies públicos (esencialmente, políticos) ni a las de los lobbies privados, siendo conscientes de que la gestión de esas presiones es inherente a la profesión periodística. La clave está en saber si el mercado libre puede asegurar ese escenario de garantías de pluralidad mediante la autoregulación, o si es el Estado quien debe, si es que puede, contribuir a asegurarlo. Más adelante veremos que cada contexto mediático requiere de un análisis y de una batería de medidas diferentes, sobre todo a tenor de los cambios

2

RTVE.es (17/07/2011) “Ed Miliband reclama una nueva regularización de los medios tras el caso de la escuchas”. Disponible en Internet en: http://www.rtve.es/noticias/20110717/miliband-reclama-unanueva-regularizacion-los-medios-tras-caso-escuchas/448278.shtml (Última consulta: 22/04/2012) Stelter, B. The New York Times, (19/07/2011) “Scandal Stirs U.S. Debate on Big Media”. Disponible en Internet en: http://www.nytimes.com/2011/07/20/business/media/murdoch-scandal-stirs-us-debateon-big-media.html?_r=1&ref=media (Última consulta: 05/05/2012)

9

tecnológicos y de los hábitos de consumo de información que está experimentando la sociedad desde la irrupción de Internet.

2.2. Marco conceptual

En el presente apartado trataremos de fijar una serie de conceptos que consideramos clave a la hora de adentrarse en la investigación del tema que nos ocupa. Lo que haremos, fundamentalmente, será ofrecer una panorámica general de los tipos de ayudas a la prensa que existen en la actualidad, para relacionarlos más adelante con la descripción de los modelos de sistemas de ayuda que predominan en Europa.

Comenzaremos señalando que existen múltiples formas y criterios para clasificar las ayudas a la prensa, y aquí recogemos las que consideramos más relevantes para este estudio. En primer lugar, las ayudas a la prensa pueden clasificarse en directas o indirectas, que, en palabras de Hallin y Mancini (2008:39), “pueden tener como objeto tanto a las organizaciones informativas como a los mismos periodistas”.

Las ayudas directas son aquellas que, estableciendo generalmente unos requisitos de selección y elegibilidad, financian o subvencionan un determinado tipo de iniciativa o medio tras un proceso de selección. Existen múltiples formas de ayudas directas, y, en general, suelen ser las más susceptibles de crítica por los detractores de las ayudas públicas, puesto que su asignación “personalizada” puede verse potencialmente como un arma de instrumentalización política y/o institucional. Así lo apunta Humphreys: Los sistemas de ayuda directa, en los cuales las subvenciones se destinan generalmente a publicaciones específicas, han sido menos frecuentes y, en mayor medida, objeto de serias críticas y de debate político. Esto se debe a que son mucho más visibles que las subvenciones indirectas. Además, dado que suelen ser más discriminadas (“orientadas”), su distribución es teóricamente más susceptible de influencia política. No obstante, en la práctica, estas subvenciones han sido distribuidas con normalidad, a menudo por organismos estrechamente vinculados a los gobiernos, de acuerdo con criterios de cualificación objetivos, tales como la competitividad de los mercados de prensa, la situación financiera de publicaciones concretas, su valor social, cultural y político y su contribución a la diversidad de opinión (2008:5). 10

Por otro lado, las ayudas indirectas suelen estar dirigidas al sector en su conjunto, y suelen centrarse sobre aspectos estructurales de la prensa (Blasco, 2009) como la distribución o la impresión; las ayudas indirectas no tienen que otorgarse en función de criterios que tengan que ver con el contenido ni con las características propias de un medio de comunicación escrito. Entre las formas más populares de ayudas indirectas, Humphreys recoge las siguientes: El apoyo indirecto al sector de prensa, generalmente indiscriminado, ha sido algo habitual. Todos los países europeos occidentales han concedido tipos de IVA preferente; la mayoría ha establecido tarifas postales y de telecomunicaciones preferentes y muchos han ofertado precios especiales para el transporte por ferrocarril. También han sido habituales las desgravaciones fiscales por inversiones. Algunos países han subvencionado la prensa escrita, en reconocimiento a sus altos costes de producción. En otros, el Estado ha subvencionado a las agencias nacionales. También la publicidad de organismos de propiedad estatal ha sido objeto en algunos casos de importantes subvenciones. En ciertos países, los periodistas han disfrutado incluso de reducciones en el precio del transporte público. Estas subvenciones indirectas no han sido por lo general objeto de controversia a pesar de que, de forma acumulada, hayan representado cifras enormes en algunos casos (2008:4). En relación con lo anteriormente descrito, existen otras ayudas concretas, como la publicidad institucional, que pueden resultar difíciles de clasificar por la opacidad que caracteriza a su proceso de asignación. En caso de repartirse equitativa y transparentemente entre las cabeceras, podrían llegar a considerarse ayudas indirectas. Sin embargo, en muchos casos la inversión en publicidad institucional se hace sin desvelar las cuantías ni sus destinatarios, o encubriéndolas en partidas presupuestarias no declaradas explícitamente como ayudas, por lo que podrían considerarse como ayudas directas no necesariamente visibles.

El problema está en que, al no denominarse como ayudas a la prensa, esos fondos destinados a publicidad institucional pueden emplearse como un instrumento político de “incentivación”, favoreciendo a determinadas publicaciones en detrimento de otras, y escapando al control y a la crítica por quedar veladas en la maraña presupuestaria. Para Blasco, la solución para garantizar la correcta asignación de recursos y, en 11

consecuencia, vencer el escepticismo social al respecto, es la de habilitar mecanismos de control transparentes:

Junto con la reflexión iniciada por los Gobiernos para adaptar la eficacia de las ayudas a la prensa a la situación actual, cabe plantearse si el presupuesto destinado a la publicidad institucional e incluso a las suscripciones en bloque o a la ejecución de proyectos editoriales por encargo deberían considerarse o no también como ayudas. Tanto estas modalidades como las descritas anteriormente contribuyen al desarrollo del sector, finalidad que, junto con el fomento del pluralismo y la diversidad, constituye la base de los sistemas de subvenciones en Europa. La falta de transparencia en su adjudicación y el mantenimiento artificial de determinadas publicaciones dan argumentos a los detractores de estas ayudas que, pese a todo, muestran una tendencia expansiva (2009:17). Otro criterio empleado para clasificar las ayudas a la prensa es también su división en ayudas selectivas o ayudas automáticas. Es frecuente que las ayudas directas sean, a su vez, selectivas, en tanto que en la mayoría de los casos su asignación requiera de una valoración individual por parte de la entidad o comisión que las otorga, como señala Blasco: En el caso de las selectivas, el organismo convocante tiene un margen de interpretación a la hora de otorgarlas (por ejemplo, ayudas para el lanzamiento de nuevas publicaciones) mientras que, en el supuesto de las ayudas automáticas los criterios de concesión no dan margen para la interpretación (sería el caso de las ayudas concedidas en función de las cifras de difusión acreditadas el año anterior) (2009:17). Las ayudas, además, pueden clasificarse según su ámbito de aplicación. En países como en Francia, el sistema de ayudas se plantea desde una perspectiva eminentemente nacional, sin embargo, en países como Bélgica o España, las autoridades competentes para otorgar ayudas a la prensa son de tipo regional. De este modo, según el contexto que estemos analizando podemos encontrarnos con ayudas de carácter nacional, de carácter regional y de carácter local. Estas últimas tienen especial relevancia en países en los que la información local tiene especial impacto, y consisten en iniciativas como la publicidad institucional local, subvenciones a la distribución o impresión, fórmulas de fomento de la lectura, etc. 12

Por último, existe otro criterio para taxonomizar las fomas de ayuda pública a las empresas periodísticas, y es las funciones que cumplen esas ayudas. Sin embargo, aquí no tenemos una oposición de dos tipos de funciones, sino que éstas son infinitas y varían en función del lugar en el que se aplican. Más adelante analizaremos los modelos de ayudas a la prensa y los Estados que forman parte de ellos, y podremos observar cómo las ayudas se distribuyen en función de determinados rasgos políticos y socioeconómicos de cada país, y en función de su signo político, de su tradición en cuanto a políticas de comunicación o en relación al peso que la prensa tiene en un contexto mediático particular. Como veremos en los casos que vamos a analizar, las funciones de las ayudas son producto de una coyuntura específica, que hoy en día se encuentra en un momento de especial convulsión. Humphreys nos muestra algunos ejemplos de funciones que han ido inspirando la aplicación de distintos tipos de medidas de ayuda en función del mercado, la situación y el interés de cada sociedad:

(...) las funciones que han cumplido determinado tipo de subvenciones han incluido la promoción de la competencia de mercados amenazados por el monopolio, la fundación de nuevos periódicos, la cooperación de periódicos en la distribución, la reestructuración de empresas de prensa y la financiación de proyectos de formación de periodistas y otros proyectos especiales. Se ha facilitado ayuda de “emergencia” temporal a publicaciones en dificultades financieras. Se han destinado subvenciones a periódicos “minoritarios” (de partidos políticos, lenguas minoritarias, minorías étnicas, etc.). Se han concedido subvenciones para la modernización (introducción de nuevas tecnologías, recapacitación, etc.) y en ciertos casos las ayudas se han dirigido hacia funciones periodísticas concretas, como el periodismo de investigación (2008:4). La importancia del criterio de la función puede pasar desapercibida en un primer momento, mas es preciso tener en cuenta que a mayor precisión en la definición de la función de una ayuda, mayor serán su eficacia y efectividad, y, en consecuencia, mayores la credibilidad y legitimidad de su asignación. Volviendo a la idea que planteaba Blasco (2009:17), son las garantías de control y, entre ellas, la transparencia en los sistemas de concesión, las que pueden a garantizar la correcta y adecuada asignación de recursos, especialmente si ese control se realiza ya desde la fase previa a al concesión de las ayudas; como por ejemplo en el caso de la definición explícita y 13

justificada de su función y de los objetivos que persigue, que posteriormente puedan ser evaluados.

Finalmente, nos gustaría hacer una mención especial a cuatro conceptos que manejaremos en lo sucesivo y que resultan de especial interés para este trabajo. Estamos refiriéndonos a la diferencia “diversidad”, “pluralismo”, “pluralismo externo” y “pluralismo interno”. La “diversidad” es la idea de variedad equilibrada de opiniones y voces, representadas por diferentes medios de comunicación (en nuestro caso, diferentes medios periódicos escritos). El empleo de este término en el presente TFM es equivalente al de “pluralismo”, de manera que se emplean como sinónimos generales de el ideal escenario mediático en el que tienen cabida las diferentes opiniones, perspectivas y enfoques. En cuanto a la diferencia entre “pluralismo externo” y “pluralismo interno”, esta oposición implica una serie de matices que no deben pasar desapercibidos ni confundirse. En palabras de la Comisión Europea, ambas pueden diferenciarse de la siguiente manera: Diversity of information can be achieved in one of two ways. A media operator can be asked to provide, in its communication activity, diversity of existing opinions (internal pluralism) or to make several media available to the public, the combination of which represents diversity, each medium being one element in that diversity (external pluralism). In case of internal pluralism, the measures adopted relate either to the internal organization of the media company whose control structure will have to represent the various currents of opinion, or to the editorial content of the newspapers or broadcasts. In the case of external pluralism, the measures are directed at organizing relations between the various media companies so as to ensure a degree of autonomy between them (anticoncentration measures are part of these). (1992:18) Por lo tanto, cada vez que hablemos de “pluralismo externo” nos estaremos refiriendo a la existencia de un número considerable de fuentes de información periodística diferenciadas e independientes entre sí, y cuando mencionemos el “pluralismo interno” estaremos refiriéndonos a la diversidad de opiniones y puntos de vista que esos medios son capaces de ofrecer en su propio seno (Apreza, 2007:66).

14

Esta diferenciación es de suma importancia para entender las consecuencias de determinados fenómenos, como la concentración, que no tiene porqué resultar positiva o negativa para el pluralismo en primera instancia, y cuyos efectos sólo podrán medirse en función del aumento de la diversidad de información y del pluralismo interno de la que venga acompañada (Comisión Europea, 1992:19).

2.3. Marco contextual

En este apartado de marco contextual pasaremos a abordar brevemente el contexto de este trabajo, pero desde sus vertientes social, política y mediática. Y para ello, comenzaremos por hacer unos apuntes de tipo histórico.

A lo largo del siglo XX la prensa en papel gozó de un lugar prominente en el panorama de los medios de comunicación de masas. A pesar de la aparición de la radio y, posteriormente, de la televisión, los periódicos fueron capaces de mantener su espacio en el ecosistema mediático, produciendo una serie de contenidos que, en su mayoría, eran sufragados a través de los ingresos publicitarios. La cantidad de cabeceras disponibles fueron parte de una oferta de prensa relativamente variada, salvando las posibles diferencias entre países y los propios desequilibrios internos del sector en cuanto a oferta de línea editorial, tal y como apuntaba Sohr (1998).

Sin embargo, con la irrupción de la crisis de los años setenta y con la progresiva internacionalización empresarial característica de las últimas décadas del siglo XX y primera del siglo XXI, la diversidad comenzó a verse restringida por la tendencia a la concentración y por el nacimiento de grandes grupos de comunicación. Este fenómeno, por supuesto, tuvo una evolución particular en cada nación europea, pero a grandes rasgos podemos afirmar que la tendencia generalizada orientó al mercado de la prensa en esta dirección, siguiendo, como veremos más adelante, la progresiva convergencia hacia un orden socio-económico liberal.

Cabría señalar que, a pesar de que la crisis estructural de la prensa comenzó varias décadas atrás, la marcha favorable de la economía permitió a muchos gobiernos subvencionar con dinero público la actividad de un sector clave en un contexto 15

democrático, pero a la vez marcado por una ineficiencia técnica considerable que en la mayoría de los casos no se solucionó a tiempo y se ha ido arrastrando hasta nuestros días.

A esta crisis interna, agravada en los años setenta pero no solucionada entonces, se le unió desde el año 2007 la inestabilidad financiera que no sólo ha afectado a la producción y distribución de la prensa escrita, sino también a los bolsillos de sus lectores y de sus benefactores, entre los cuales figuran las Administraciones —en los casos de los países que contemplan ayudas públicas para este sector. Y este escenario de crisis generalizada a nivel local, regional, nacional e internacional ha evidenciado el agotamiento del modelo de negocio de la prensa escrita tradicional, forzando el proceso de transformación hacia modelos de negocio adaptados al contexto tecnológico y mediático en el que vivimos. Mientras tanto, numerosas cabeceras han ido cayendo en el transcurso de esta metamorfosis obligada y descontrolada, lo que ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que las Administraciones, en tanto que garantes de la pluralidad y del derecho de acceso a la información de los ciudadanos, pongan de su parte y ayuden a un sector que hace aguas pero que tiene en sus bodegas una dosis muy respetable de poder social, en lo que a capacidad de influencia sobre el debate público se refiere.

Si centramos nuestra atención sobre la crisis estructural de la prensa, además del lastre de la migración de la publicidad a Internet, vemos que otro de sus grandes problemas es su desdoble gratuito en la Red; circunstancia inevitable para unos, fatal error de planificación para otros. Los periódicos en papel han ido cavando su propia tumba al ofrecer sus contenidos online de manera gratuita, distorsionando gravemente su modelo de negocio y creando una cultura del consumo gratuito de la información sin encontrar, todavía, alternativas de financiación rentables.

Aunque parte del problema sea el propio contexto digital, pues la cultura cibernauta se ha instalado en una postura inmovilista y es reacia a pagar por los contenidos que consume, especialmente aquellos de las industrias culturales, lo cierto es que los periódicos han ido perdiendo adeptos sin apostar por una alternativa firme de transformación, viendo cómo los hábitos de consumo de prensa iban mudando sin que 16

estos cambios tuvieran su equivalente en el propio sector. La aventura de los formatos, reflejada en los grandes esfuerzos invertidos en I+D a nivel tecnológico, así como la lucha por el copyright digital y en contra de los agregadores de contenido, han llevado a la prensa a una batalla con demasiados frentes que retrasa su metamorfosis digital, y que trata de compensar sus pérdidas publicitarias mermando recursos propios. Esto, a su vez, está afectando gravemente a la calidad de los contenidos y minando la ya debilitada credibilidad de los medios en los últimos tiempos.

En este escenario, algunos sectores de la sociedad sostienen que las Administraciones públicas y los Estados deberían tener algo que decir. Hasta ahora, la mayoría de los países ofrecían algún tipo de ayuda a la prensa, aunque fuera de modo indirecto (como la exención del IVA o su versión reducida aplicada a la venta de periódicos). Pero desde que se desató el desastre financiero en 2007 y a medida que la situación de las arcas públicas se ha ido complicando, conviene analizar si esas ayudas han sobrevivido, si han cambiado y, de haberlo hecho, en qué dirección, porque podrían darnos indicios de hacia dónde camina el sector en el futuro.

Entre los sectores que reclaman una mayor atención por parte de la Administración hacia los problemas del sector de la prensa, está la ENPA (European Newspaper Publishers Association). En los últimos años, la ENPA ha estado haciendo presión para obtener ayuda por parte de la UE y de sus Estados.

Por una parte, exigen que se revisen las competencias de los organismos de radiotelevisión públicos que ofrecen información gratuita a través de la Red, pues ésta, según la ENPA, compite directamente con los servicios de información online de los periódicos y es subvencionada por fondos públicos. Por otra parte, la ENPA demanda una compensación por el uso que los agregadores de contenido (como Google News) hacen de los contenidos producidos por la prensa. La ENPA considera que estos agregadores reciben un valor añadido gratuito a sus servicios a través de lo que otros han creado y financiado previamente, y solicitan por ello una compensación. Como parte de sus reivindicaciones tradicionales, la ENPA también reivindica que se aplique la versión reducida del IVA, o su exención, a las versiones online de los periódicos, para facilitar la labor democratizadora de la prensa en el escenario digital. Por último, 17

esta asociación europea de editores de prensa hace un llamamiento a las autoridades europeas para que la Agenda 2020 tenga en cuenta el lugar que le corresponde a la prensa, en tanto que motor de la alfabetización y del debate en el seno de la esfera pública (ENPA, 2010:8-10).

Paralelamente a las cuestiones que reclama la ENPA, la Unión Europea está llevando a cabo en los últimos meses una labor de presión para progresar en la unificación del “Sistema común del Impuesto sobre el Valor Añadido”, y, concretamente, para restringir los tipos reducidos de IVA y ampliar la base de este impuesto indirecto3. La prensa podría verse afectada, en tanto que disfruta de la exención del IVA o de la aplicación de su versión reducida a la venta de periódicos en la mayoría de los quiscos europeos.

Otros agentes importantes que abanderan las reclamaciones de una atención pública a la prensa son las asociaciones y colectivos profesionales de cada país, que también están ejerciendo presión a la hora de debatir el tipo de IVA que debería aplicarse a la prensa. En el caso español, por ejemplo, la AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles) ha aprovechado el cambio en el ejecutivo en noviembre de 2011 para solicitar al nuevo gobierno, y también al vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Industria, Antonio Tajani, que se aplique el IVA cero para las publicaciones impresas y online4. Resulta difícil predecir si los colectivos profesionales

3

Europa Press (06/12/2011) “Bruselas propone limitar los tipos reducidos de IVA para aumentar la recaudación”. Documento disponible en Internet en: http://www.europapress.es/economia/fiscal00347/noticia-economia-fiscal-bruselas-propone-limitar-tipos-reducidos-iva-aumentar-recaudacion20111206122818.html (Última consulta: 22/04/2012) El Economista (07/12/2011) “Editorial: Más presión para subir el IVA”. Documento disponible en Internet en: http://www.eleconomista.es/editoriales/noticias/3585881/12/11/mas-presion-para-subirel-iva.html(Última consulta: 22/04/2012) UE: Sistema común del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Disponible en Internet en: http://europa.eu/legislation_summaries/taxation/l31057_es.htm(Última consulta: 22/04/2012) 4

El Economista (29/11/11) “Los editores piden un IVA cero para las publicaciones impresas y digitales”. Documento disponible en Internet en: http://www.eleconomista.es/comunicacion/noticias/3567493/11/11/Tajani-vicepresidente-de-la-CEelogia-la-apuesta-de-Rajoy-por-las-reformas.html (Última consulta: 23/04/2012)

18

tendrán alguna posibilidad de ver cristalizados sus esfuerzos, puesto que ello dependerá de la capacidad del sector de posicionarse de manera estratégica y de las propias políticas fiscales que lleve a cabo el nuevo gobierno y que, en muchos casos, se verán fuertemente condicionadas por las directrices del gobierno europeo supranacional de Bruselas.

En lo que concierne a la parte cuantitativa de este marco contextual, a continuación nos gustaría citar las cifras asociadas a la circulación que, como hemos visto, es un elemento crucial a la hora de definir un sistema de prensa, y que creemos que es un dato que nos sirve para tomarle el pulso a la esperanza de vida de la prensa en papel global.

La WAN-IFRA constata que existe un descenso de la circulación global de periódicos de pago entre 2007 y 2010, cuyas cifras totales son: 538 millones de ejemplares (2007), 540 millones de ejemplares (2008), 528 millones de ejemplares (2009) y 519 millones de ejemplares (2010). Las cifras citadas se corresponden con datos a nivel mundial, y si las desglosamos vemos que, mientras la circulación crece en las regiones de Asia Pacífico y Latinoamérica entre 2006 y 2010, cae en torno a un 10% en Europa y cerca de un 20% en Norte América (WANIFRA, 2011:12,13).

Si comparamos estos datos con los de la evolución de la publicidad, vemos que en 2010 la televisión se llevaba la mayor parte del mercado publicitario (180 mil millones de dólares), seguida por la prensa (94 mil millones de dólares) y por Internet (62 mil millones de dólares). Para la prensa, se estima que los ingresos publicitarios en 2013 sean de 93 mil millones de dólares (WANIFRA, 2011:22,27).

De nuevo, estas cifras son globales, pero si observamos la variación de la inversión publicitaria entre 2009 y 2010 en Europa, vemos que la prensa pierde un 1% mientras que Internet gana un 14% y la televisión cuenta con un 9%. Al observar el conjunto del periodo 2006-2010, la caída es incluso más agudizada para la prensa, puesto que en la

El Mundo (07/12/11) “Los editores piden a la CE equiparar el IVA de periódicos impresos y digitales” http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/07/comunicacion/1323262795.html (Última consulta: 23/04/2012)

19

región de Norteamérica ha perdido un 41% de inversión publicitaria y en la región de Europa occidental, un 20% (WANIFRA, 2011:24,28).

Tal y como apuntábamos al principio de este marco contextual, una parte muy importante de la publicidad que está perdiendo la prensa impresa está fugándose a Internet. Consideramos que esta tendencia podría acelerarse en el futuro a corto-medio plazo, puesto que por el momento todavía no se ha tenido lugar la gran eclosión publicitaria en la Red por la falta de maduración de los nuevos formatos publicitarios online y de la medición de audiencias/usuarios.

Al hilo de lo anterior, los datos de la WANIFRA para el crecimiento de la inversión publicitaria en Internet indican que ésta creció en Europa entre 2005 y 2009 (con excepción de Noruega) por encima del 100%, como por ejemplo en el caso de Austria (382,14%), Dinamarca (333,77%), Irlanda (525,00%), Francia (149,95%) o Alemania (203,73%) (WANIFRA, 2010:188). Estos datos no deben llevarnos a engaño, puesto que aunque la inversión publicitaria digital haya crecido, la falta de consolidación de los formatos publicitarios y de la medición de audiencias que apuntábamos no implica que la fuga a Internet de la publicidad de la prensa solucione las pérdidas publicitarias derivadas del descenso publicitario en papel.

En el caso español, hemos asistido recientemente a un hecho que probablemente constituirá uno de los primeros grandes pasos hacia la viabilización de los modelos de negocio digitales de la prensa. Nos estamos a la asignación de la medición de las audiencias en Internet a la empresa ComScore en el concurso convocado por IAB Spain y la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) 5. La empresa norteamericana desempeñará esta tarea hasta el año 2015, y a pesar de que todavía hay incógnitas sobre los resultados y su grado de precisión, lo cierto es que se abre una nueva etapa en la que el consenso en la medición de audiencias puede

5

Cinco Días (28/10/11) “ComScore gana el concurso para medir la audiencia en internet en España hasta 2015”. Documento disponible en Internet en: http://www.cincodias.com/articulo/empresas/comscoregana-concurso-medir-audiencia-internet-espana-2015/20111028cdscdiemp_9/ (Última consulta: 23/04/2012)

20

acercarnos a la normalización y optimización de las nuevas tarifas y formatos de publicidad.

En esta línea, otro evento que podría resultar clave a la hora de perfilar el futuro de la medición de audiencias es el reciente anuncio de fusión entre la compañía ComScore y su principal rival, la empresa de medición de audiencias Nielsen6, fruto de un acuerdo tras una batalla legal relacionada con las patentes de algunos productos de esta última. Esta alianza entre los dos titanes de la medición online, en caso de superar la legislación anti-monopolística, podría constituir una estrategia para enfrentarse a otros competidores, como lo es Google, que, de querer adentrarse en el negocio de la medición de audiencias digitales, cuenta con la ventaja de poseer una incalculable y valiosa cantidad de datos relacionados con buena parte de los usuarios de Internet.

La evolución general de la cuantía de las ayudas europeas a la prensa en Europa es otro dato que, a pesar de las diferencias entre países y opacidad en los proceso de asignación que dificultan su seguimiento, resulta de especial interés para nuestra investigación, en tanto que se relacionan directamente con nuestra hipótesis número 2, que veremos más adelante. La Tabla 3 se presenta un extracto de los datos que recogía la WAN-IFRA en su último informe (2010) sobre la cuantía total de las ayudas directas otorgadas por algunos estados europeos a la prensa. Es importante señalar que, a pesar de que los datos están recogidos en el prestigioso informe World Press Trends, éste sólo recoge la parte de las ayudas directas al sector, y no calcula el montante de ayudas indirectas, más difíciles de identificar y cuantificar. La razón por la cual hemos incluido estos datos en este trabajo es porque nos permite hacer una primera lectura de la evolución cuantitativa de las ayudas, en este caso desde 2005 hasta 2009.

Tabla 3. Importe total de las ayudas directas a la prensa en algunos países europeos, 2005-2009 (Millones de dólares estadounidenses) País

2005

2006

2007

2008

2009

Variación Variación

6

El Economista (22/12/11) “Nielsen pasa a ser accionista de comsCore como acuerdo por una disputa legal”. Documento disponible en Internet en: http://www.eleconomista.es/tecnologiainternet/noticias/3623583/12/11/Nielsen-pasa-a-ser-accionista-de-comsCore-como-acuerdo-de-unadisputa-legal.html (Última consulta: 26/04/2012)

21

Austria

15,12

16,13

17,53

18,82

17,78

2009/2005 2009/2008 % % 17,59 -5,53

Bélgica

7,75

7,50

8,90

9,56

9,58

23,61

0,21

Dinamarca

2,33

2,36

2,57

2,75

2,61

12,02

-5,09

Finlandia

17,00

17,00

8,36

0,74

-

-

-

Francia

132,50

126,25

121,92

135,29

-

-

-

Italia

187,50

187,50

205,48

220,59

208,33

11,11

-5,56

11,32

10,83

31,27

-4,33

-

-

Luxemburgo 8,25

8,87

-

Portugal

0,43

0,34

0,47

0,46

Suecia

66,27

67,07

76,18

80,42

72,03

8,69

-10,43

Fuente: extracto de información elaborada por WANIFRA (2010:1218)

Podemos observar que todos los países que cuentan con datos para cada uno de los años analizados en el periodo elegido han experimentado un incremento de las ayudas a la prensa desde el año 2005 hasta el año 2009. Sin embargo, si observamos la variación del importe total de las ayudas directas de 2008 y las de 2009, podemos ver que, a excepción de Bélgica, el resto de países han sufrido una disminución de la cuantía de ayudas directas. Este dato, aunque no es concluyente, puede indicarnos que el año 2008, en el que la crisis fue calando más profundamente en la economía de la Unión Europea, pudo ser el punto de inflexión a partir del cual las ayudas comenzaron a verse afectadas. Sin embargo, esta afirmación carece por el momento de datos concluyentes que la respalden, y habrá que esperar a tener datos de los años posteriores a 2009 para poder ratificarla o refutarla.

2.4. Marco metodológico La tarea que nos ocupa, que es la de hacer un recorrido por la teoría que rodea a las ayudas a la prensa y ofrecer, a la vez, un diagnóstico de la situación actual en cuatro 22

países europeos, es de una complejidad considerable. La cuestión objeto de estudio plantea una serie de retos para la investigación de medios que, conjugados, tratarán de arrojar algo de luz sobre este asunto, que actualmente se nos antoja borroso por causa de la infinidad de cambios a ritmo frenético que se están produciendo. Esta investigación pretende contribuir humildemente al esclarecimiento de algunas de las cuestiones más urgentes, y para ello planteamos la siguiente batería de hipótesis.

Para empezar, nuestra primera hipótesis es que (H1) Prevalecen los tres modelos tradicionales de ayuda a la prensa en Europa , según la definición de modelos de ayuda a los medios elaborada por Hallin y Mancini en 2004, en consonancia con la propia naturaleza de los Estados que forman parte de ellos. Veremos más adelante en qué consisten estos modelos y analizaremos en qué medida se corresponden con el escenario actual.

Nuestra segunda hipótesis de partida es que (H2) La crisis económica ha modificado las políticas de ayuda a los medios en Europa, y, en consecuencia, las ayudas a la prensa. Queremos constatar que ha habido cambios reales, antes de pasar a analizar qué tipo de cambios ha habido, y en qué medida afectan positiva o negativamente al conjunto de la prensa escrita.

La tercera y cuarta hipótesis que planteamos son que (H3) Las ayudas a la prensa actuales están dirigidas a sostener los modelos de negocio tradicionales, y, en consecuencia, que (H4) Las ayudas a la prensa actuales no se dirigen a promocionar nuevas fórmulas de negocio. A pesar de que no incluimos una mención explícita a Internet en esta última hipótesis, si es cierto que trataremos de constatar qué fórmulas de negocio están siendo promocionadas —de haber alguna que lo esté siendo.

En cuanto a la metodología empleada para este trabajo, debemos señalar que ésta está condicionada por la propia magnitud que el tema de esta investigación presenta, tanto por la amplitud del espectro que esta cuestión entraña (Europa) como por la falta de transparencia que caracteriza a buena parte de los sistemas de ayudas a la prensa. Además, las limitaciones inherentes a la investigación comparativa en el área de la 23

comunicación evidencian que la cultura investigadora transnacional en materia de ayudas a la prensa no está todavía consolidada, y esto dificulta la labor de análisis y mengua la rotundidad de las conclusiones que se puedan extraer.

Teniendo en cuenta lo anterior, en nuestro caso y con la voluntad de ser lo más precisos y rigurosos posible, nos hemos ceñido a la información pública disponible en la Red que cada institución encargada de las ayudas a la prensa facilita, así como a investigaciones que recogen los aspectos que nos ocupan en los países analizados. La muestra analizada es fruto de una selección cuyo criterio en los casos de Dinamarca, Francia y Reino Unido es una conjunción entre la representatividad que esos países respecto de los modelos teóricos que tomamos como base —los de Hallin y Mancini (2008) pero también los de Nielsen y Linnebank (2011)— a la vez que el peso nacional que tienen en Europa tanto a nivel histórico como a nivel institucional (especialmente en el caso de Reino Unido y Francia). El caso de España también fue incluido por tratarse del país en el que se desarrolla la investigación, y por presentar, asimismo, características particulares que la diferencian de los países con los que comparte modelo teórico (en este caso, con Francia).

Con el objetivo de sistematizar la información recogida para cada caso analizado, hemos confeccionado un esquema de análisis para cada país en cuestión (Dinamarca, España, Francia y Reino Unido), que incluye los siguientes apartados:

- Introducción y contexto del país analizado -Breve historia de las ayudas a la prensa y situación actual -Indicios para el futuro A mayores, para el apartado de La opinión de los expertos, hemos elaborado un cuestionario que se puede consultar al final de este trabajo, en Anexos. El cuestionario consta de once preguntas, cinco de ellas con respuesta cerrada, y seis con respuesta abierta, más un apartado final de comentarios adicionales de respuesta abierta. Decidimos combinar preguntas de respuesta cerrada con otras de respuesta abierta porque se trataba de un cuestionario que recogía aspectos cualitativos —opinión de expertos académicos— que en ocasiones precisaban de interpretación y justificación por 24

parte de los encuestados. Por esta razón, y por el hecho de que el número de expertos era reducido (sólo cuatro personas), consideramos que este modelo de cuestionario era el más acertado para conseguir la información que buscábamos.

Una vez explicada la metodología de trabajo empleada para la elaboración del presente TFM, pasaremos a continuación a analizar en detalle las cuestiones que hemos descrito previamente.

3. Modelos teóricos de referencia sobre los sistemas de ayuda a los medios de comunicación

A continuación pasaremos a abordar una cuestión que consideramos fundamental para poder abordar el estudio de las ayudas a la prensa, que no es otra que el estudio y análisis de los modelos teóricos de ayuda a los medios de comunicación que existen en la actualidad. Como mencionamos en el marco metodológico de este TFM, la investigación comparada en el ámbito de las ayudas a la prensa a nivel internacional no es muy prolífica, y los pocos estudios que hay carecen de una metodología lo suficientemente sólida como para ofrecer conclusiones más allá de los indicios. La complejidad de la propia cuestión que nos ocupa, marcada en muchos casos por la falta de transparencia y la disparidad de criterios, conceptos y dimensiones de los sistemas de ayudas en los distintos países, hace que realizar un análisis comparado entre dos sistemas de ayuda no sólo sea una tarea ardua, sino que en muchos casos la convierte en una hazaña quijotesca en el que el investigador se da de bruces con la realidad del objeto investigado: a veces no datos con la relevancia o veracidad suficiente como para ser considerados objetos de investigación.

Ante esta situación, ha habido estudiosos que han respondido aplicando un criterio pragmático: el de centrarse en las similitudes, más que en las diferencias, entre los diferentes países, y tratar de diseñar patrones de comportamiento que permitan realizar una taxonomía en la que incluir a los diferentes países. Este esfuerzo de abstracción, además de constituir una manera efectiva de sistematización, facilita en gran medida la labor de análisis investigador, pues permite dar solidez a los criterios de metodológicos 25

y seleccionar muestras que permitan llevar a cabo estudios comparados como el que nos ocupa, poniendo algo de orden en el caos de este universo en particular.

A continuación, pasaremos a realizar una descripción de dos de los modelos que hemos considerado más relevantes para este estudio, por el peso de los investigadores que lo proponen, por la relativa actualización de su contenido y por la claridad que aportan a la hora de enfrentarse a esta cuestión. Cabe señalar que estos modelos hacen referencia a los sistemas de ayuda a los medios en general, incluyendo no sólo a la prensa, sino también al sector audiovisual. Esta puntualización es importante, puesto que no existen modelos actuales de clasificación de ayuda al sector de la prensa por sí solo —lo que por otro lado es comprensible, dado que la prensa sobrevive en un ecosistema mediático que no conviene olvidar— pero lo que haremos en este trabajo será extraer aquella información que resulte relevante para el estudio de las ayudas a la prensa, en particular.

A mayores, incluimos un subepígrafe que recoge los mecanismos de regulación de las ayudas a los medios y a la prensa, cuando los hay, en diferentes países europeos, para poder hacer una lectura, aunque ésta sea superficial, del estado actual del control sobre la asignación, seguimiento, calidad y efectividad de las ayudas a la prensa.

3.1.

Los modelos de sistemas de ayuda a los medios de Hallin y Mancini: una propuesta tradicional

La primera hipótesis que formulábamos en el apartado de marco metodológico de este trabajo, la cual señalaba que (H1) Prevalecen los tres modelos tradicionales de ayuda a la prensa en Europa, nos lleva inevitablemente a comenzar por abordar una de las definiciones más recientes de los modelos de ayudas a los medios que existen en Europa, que no es otra que la realizada por Daniel Hallin y Paolo Mancini en el año 2004. Antes de comenzar con su descripción, nos gustaría señalar de nuevo que los modelos de Hallin y Mancini incluyen tanto las políticas de subvención a la prensa como al sector audiovisual, pero en cualquier caso no resultan de gran ayuda a la hora de clasificar patrones de conducta de las autoridades de los distintos países europeos.

26

Los autores identifican tres modelos distintos en lo que concierne a las prácticas de subvención mediática: el modelo Mediterráneo o modelo Pluralista Polarizado, el modelo del Norte y Centro de Europa o modelo Democrático Corporativo, y el modelo del Atlántico Norte o modelo Liberal (Hallin y Mancini, 2008). Con el fin de ilustrar las características asociadas a cada modelo, hemos elaborado la Tabla 1 como resumen de los aspectos clave de los sistemas políticos y de los sistemas de medios de comunicación señalados por los autores, sobre los cuales, como veremos, también influye la proximidad geográfica, por las implicaciones históricas que lleva asociada. A pesar de que Hallin y Mancini separan esta información en tablas diferentes, hemos querido fusionarlas en el presente apartado para ofrecer una visión global de las características de cada modelo, y situarlos de manera contigua para poder observar también las diferencias entre ellos. También cabe señalar que hemos mantenido las referencias que los autores hacen a la radiotelevisión pública por la importancia que ésta tiene a la hora de comprender y analizar las políticas de comunicación y sus prioridades.

Tabla 1. Modelos de ayuda a los medios según las características de sus sistemas políticos y de sus medios de comunicación Mediterráneo o Pluralista Polarizado Francia, Grecia, Italia, Portugal y España

Del Norte de Europa o Democrático Corporativo Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Suiza

Historia política: pautas de conflicto y consenso

Democratización tardía. Pluralismo polarizado

Democratización temprana. Democratización Pluralismo moderado (salvo temprana. Pluralismo en Alemania y Austria antes moderado de 1945)

Gobierno de consenso o de mayoría

Ambos

Predominantemente de consenso

Predominantemente de mayoría

Papel del Estado

Dirigismo. Fuerte implicación del Estado y de los partidos en la economía. Períodos de autoritarismo. Estado del bienestar fuerte en Francia e Italia

Estado del bienestar fuerte. Implicación considerable del Estado en la economía.

Liberalismo. Estado del Bienestar más débil, especialmente en Estados Unidos

Papel del Estado

Fuerte intervención estatal.

Fuerte intervención estatal

Dominio del mercado

Modelo Países

Del Atlántico Norte o Liberal Reino Unido, Estados Unidos, Canadá e Irlanda

27

en los medios de comunicación

Prensa subvencionada en Francia e Italia. Períodos de censura. “Desregulación salvaje” (excepto en Francia)

pero con protección para la libertad de prensa. Prensa subvencionada, especialmente en Escandinavia. Fuerte radiotelevisión como servicio público.

(excepto radiotelevisión pública en Reino Unido e Irlanda)

Industria de la prensa

Tiradas pequeñas. Prensa de élite orientada políticamente

Tiradas grandes. Aparición temprana de una prensa de masas

Tiradas medias. Aparición temprana de la prensa comercial de masas

Paralelismo político

Alto nivel de paralelismo político. Pluralismo externo, prensa orientada hacia el comentario. Modelo parlamentario o gubernamental de control de la radiotelevisión: sistemas de “la política por encima de la radiotelevisión”

Pluralismo externo, especialmente en la prensa nacional. Históricamente una prensa partidista importante; cambio hacia una prensa comercial neutral. Sistema de “la política dentro de la radiotelevisión” con una considerable autonomía

Prensa comercial neutral. Periodismo orientado hacia la información. Pluralismo interno (pluralismo externo en Reino Unido). Modelo profesional de control de la radiotelevisión: sistema formalmente autónomo

Alto nivel de profesionalización. Autorregulación institucionalizada

Alto nivel de profesionalización. Autorregulación no institucionalizada

Profesionalización Profesionalización menor. Instrumentalización

Fuente: elaboración propia a partir de las tablas 4.1. y 4.2. diseñadas por Hallin y Mancini (2008:62,63).

A pesar de que la Tabla 1 nos ofrece las claves para comprender de un vistazo la agrupación de los diferentes países según los modelos propuestos, nos gustaría incidir brevemente sobre una serie de cuestiones para contribuir a una mejor comprensión de las diferencias y similitudes.

Modelo Mediterráneo o Pluralista polarizado: Los países incluidos en este modelo comparten una serie de características que permiten agruparlos bajo este modelo. Una de ellas es que, en ellos, la libertad de prensa tardó en desarrollarse porque tardío fue también el florecimiento de los medios de comunicación privados. La prensa de estos países cuenta con tiradas relativamente pequeñas, si las comparamos con las de los otros modelos, y habitualmente han necesitado de ayuda pública para subsistir. Las cabeceras 28

en estos países cuentan con un alto nivel de paralelismo político, dado que la política es un tema central en sus páginas, caracterizadas por la importancia de las piezas de comentario y opinión. Este paralelismo político, unido a su debilidad económica, han hecho que la prensa del modelo Mediterráneo sea más proclive a la instrumentalización política, según los autores. En cuanto a la profesionalización del sector, es preciso señalar que no cuenta con el mismo nivel de desarrollo que en otros modelos, y a menudo experimentan una constricción de la autonomía periodística que ha derivado en confrontaciones explícitas entre “el poder y la autoridad dentro de las organizaciones informativas” (Hallin y Mancini, 2008:67).

Modelo del Norte y Centro de Europa o modelo Democrático Corporativo: Este modelo se caracteriza por un temprano desarrollo de la libertad de prensa, y cuenta a su vez con una prensa de gran tirada en términos relativos. La temática está fundamentalmente centrada en la información, y el grado de profesionalización es muy considerable. El nivel de paralelismo político es alto, pero la prensa cuenta con un importante reconocimiento como institución social que justifica la responsabilidad que el Estado asume sobre ella en forma de regulación, lo cual no perjudica, a priori, la libertad de prensa. El pluralismo externo, a pesar de haberse reducido en los últimos tiempos, sigue contando con unos niveles respetables (Hallin y Mancini, 2008:68).

Modelo del Atlántico Norte o Liberal: Al igual que en el caso anterior, en este modelo la libertad de prensa se desarrolló de manera temprana y los países que incluye este modelo también cuentan con una prensa de gran tirada (aunque menor que en el modelo del Norte y Centro de Europa o modelo Democrático Corporativo). La prensa en estos países se caracteriza por un bajo nivel de paralelismo político y un alto nivel de profesionalización. En este caso, es el pluralismo interno el que predomina junto con el periodismo de información, salvo en el caso de Reino Unido, que se desmarca de esta tendencia con una prensa muy partidista y con mayor tradición de la opinión. Estados Unidos es el único país en el que podemos afirmar que el Estado tiene poco que decir en cuanto a la prensa, puesto que la relevancia de las culturas nacionales en los casos de Canadá e Irlanda hacen que los Estados estén más implicados, y lo mismo en Reino Unido con la regulación de las radiotelevisiones públicas y privadas (Hallin y Mancini, 2008:69). 29

A pesar de que los autores hayan organizado a estos países según modelos presuntamente homogéneos, conviene tener siempre presente que cada país cuenta con una serie de particularidades que es probable que no comparta con el resto de países con los que comparte modelo, de la misma forma que, a nivel interno, los países pueden contar con modelos diferentes según el carácter local, regional o nacional de sus sistemas de ayudas. Sin embargo, la utilidad de esta clasificación reside en su capacidad de síntesis para extraer las tendencias generalizadas, como señalábamos al comienzo de este apartado.

En resumen, podríamos decir que las principales diferencias entre estos sistemas son:

(...) en los países del modelo Liberal, los medios de comunicación se encuentran más próximos al mundo empresarial y más lejos del mundo de la política; en los sistemas del modelo Pluralista Polarizado los medios se encuentran relativamente integrados en el mundo político; y en los países del modelo Democrático Corporativo los medios han tenido relaciones importantes, tanto con el mundo político como con el empresarial, aunque más recientemente han disminuido de forma significativa sus vínculos con la política. (...) existe una tendencia en todos los países hacia la comercialización de los medios de comunicación y la profesionalización de periodismo y de otras ocupaciones relacionadas con los medios, y por tanto, hacia la correspondiente desaparición de los vínculos que, con anterioridad, relacionaban los medios de comunicación con el mundo de la política, en especial con los partidos políticos y otros grupos sociales organizados. En este sentido, existe una convergencia hacia el modelo Liberal (Hallin y Mancini, 2008:70). Además de lo que venimos apuntando, conviene señalar la tendencia que apunta a la convergencia común de los modelos hacia el modelo Liberal, según indican los propios autores. Pero, a pesar de esta tendencia que aprecian Hallin y Mancini, siguen existiendo sistemas de ayuda a los medios muy sólidos, que Humphreys justifica, entre otras razones, gracias a la consolidación política socialdemócrata en los países escandinavos y en Austria, al “énfasis en el consenso, la representatividad democrática y la participación política de los “socios sociales” en los países corporativistas

30

democráticos”, y a la relación directa que parece existir entre las ayudas y la fragilidad del mercado mediático (en nuestro caso, de uno de sus sectores) (2008:13).

Esta reflexión que hace Humphreys, junto con la inestabilidad económica que azota a los países europeos desde 2007 y que se ha visto agravada en los últimos cinco años, podría tener un efecto contrario sobre esta tendencia liberalizadora y constituir un punto de inflexión hacia políticas de rescate, que son las que se vienen demandando por el sector editorial, como veremos más adelante.

3.2.

Los modelos de sistemas de ayuda a los medios de Nielsen y Linnebank: una nueva propuesta

Las transformaciones que está experimentando la prensa como consecuencia del contexto convulso que hemos descrito al comienzo de este trabajo, y, por ende, los cambios en las políticas de comunicación que están teniendo lugar no dejan a la comunidad científica indiferente. Poco a poco vemos que existe un grupo de expertos que sí están respondiendo, con un interés creciente hacia esta cuestión (Fernández Alonso y Moragas (2008), a pesar de las lagunas existentes en lo que a estudios comparativos entre países se refiere.

Entre este grupo de académicos que se ha propuesto arrojar algo de luz sobre la situación de las subvenciones públicas a los medios de comunicación están los doctores Rasmus Kleis Nielsen y Geert Linnebank, que en 2011 presentaron a la comunidad científica una nueva propuesta de modelos de ayudas públicas a los medios como fruto de una investigación llevada a cabo a través del Reuters Institute for the Study of Journalism (Universidad de Oxford). La investigación analiza los casos de seis países: Finlandia, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y los Estados Unidos, para los cuales propone tres modelos distintos en función de sus características, en un ejercicio inductivo de sistematización.

A continuación, ofrecemos una síntesis de las características esenciales que definen a cada modelo propuesto por los autores. Estos son: 31

-Modelo dual: Alemania, Finlandia y Reino Unido. Estos países están carcterizados por el hecho de que su radiotelevisión pública recibe importantes ingresos a través del sistema de tasas por licencia de televisión, y lo combina con medidas de ayuda indirecta al sector de la prensa privada, que suele ser muy amplio. A la vez, cuentan con las mayores cifras de subvención pública a los medios, medida en euros per cápita.

-Modelo mixto: Francia e Italia. Estos países combinan volúmenes medios de ayuda a los medios públicos con una variada oferta de ayudas directas e indirectas al sector privado, en el que se encuentra la prensa. En el caso de Francia se restringen a los periódicos, pero en Italia se extienden también a algunos operadores de televisión locales privados. Su volumen de ayuda pública total a los medios está por debajo de el de los países del modelo dual, al contrario de lo que se suele pensar.

-Modelo minimalista: Estados Unidos. Su sistema mediático es de grandes dimensiones, y sin embargo cuenta con niveles muy bajos de subvención pública, tanto en lo que concierne a los medios públicos como al sector privado. Sin duda, el volumen relativo de ayuda es más bajo que en cualquiera de los otros cinco países europeos analizados, pese a que, como apuntaba McChesney (2004), Estados Unidos fue puntero a la hora de emplear las ayudas públicas (directas e indirectas) para fortalecer la prensa desde los albores de su constitución como nación democrática independiente del Imperio Británico.

El trabajo de Nielsen y Linnebank (2011) viene a corroborar una de las afirmaciones que algunos expertos han ido apuntando a lo largo de los últimos años: la circunstancia de que los países que no contemplan ayudas directas a los medios, suelen destinar de manera indirecta una suma total de fondos que, en ocasiones, supera en volumen a las cuantías destinadas en los países con ayudas directas, alcanzando cifras que superan los cientos de millones de euros.

En nuestra primera hipótesis planteamos la supervivencia de los modelos tradicionales de ayuda a la prensa en función de los definidos por Hallin y Mancini, y lo hicimos de manera consciente porque estos modelos han sido una referencia internacional a la hora 32

de clasificar los modelos de ayudas a los medios, y a su vez porque incluyen una variable política que consideramos de gran relevancia para este estudio. Pero la propuesta de Nielsen y Linnebank nos resulta igualmente interesante, puesto que no sólo es más reciente, sino que aborda de una manera más explícita la relación entre la situación de las ayudas a la prensa con relación a las ayudas que reciben otros sectores mediáticos, y muy en particular el sector audiovisual público. A pesar de que el trabajo de Nielsen y Linnebank se centre sólo en seis países, de los cuales uno de ellos no es europeo, creemos que se trata de una nueva propuesta que debe ser tenida muy en cuenta por las razones que ya hemos descrito, y así lo hemos hecho nosotros en el transcurso de esta investigación.

3.3.

Sistemas y organismos reguladores de las ayudas a la prensa

Como señalábamos al principio de este apartado, decidimos incluir un subepígrafe que se dedicara íntegramente a revisar el estado actual de las labores de control sobre los sistemas de subvención pública a los medios (y a la prensa, si los hubiere). La relevancia de este punto ya la adelantábamos en la introducción de este trabajo, pero nos gustaría retomarla aquí: el gran asunto que divide a detractores e impulsores del apoyo público a los medios es el peligro de instrumentalización política que lleva asociada la subvención pública de una actividad periodística, independiente por definición, y vulnerable económicamente en el contexto actual. Parte de la solución para los países que deciden apostar por la salvaguarda de la diversidad apoyando a los medios está en la habilitación de mecanismos de control, seguimiento y evaluación de las ayudas públicas a los medios, desde el diseño de las propias ayudas hasta la evaluación de su efectividad, pasando por el control y transparencia de los procesos de asignación. Por eso nos parece tan necesario detenernos a echar un breve vistazo a los organismos que, en la actualidad, existen con este u otros propósitos similares, aunque somos conscientes de que este subepígrafe podría constituir una investigación por sí sola.

Comenzaremos por abordar la cuestión de los organismos reguladores desde una perspectiva cronológica. La creación de gran parte de las autoridades europeas independientes en materia de medios de comunicación se dio en el seno del audiovisual 33

en los años ochenta, como respuesta a la creciente internacionalización de los principales actores en el mercado de la comunicación. El surgimiento de estas figuras de control estuvo estrechamente vinculado con la voluntad de mediar entre la progresiva liberalización de los mercados transnacionales y la necesidad de velar por el cumplimiento de cuestiones básicas (derechos y deberes, fundamentalmente) relativas al sector radiotelevisivo, como señala Saperas:

En esta ocasión, el debate no se centró en decidir el grado de intervención de las cámaras parlamentarias mediante sistemas de titularidad pública, pero tampoco consistió en dejar que fuera la libre acción del mercado la que delimitara la industria y los contenidos mediáticos. En aquella década se aprobaron las primeras leyes de constitución de un nuevo tipo de instituciones de regulación que fueron definidas como un nuevo tipo de autoridades: los organismos reguladores (del audiovisual) (2011:130). En el período comprendido entre los años ochenta y la actualidad, que cuenta con más de treinta años de evolución, han ido apareciendo diferentes autoridades mediáticas, sobre todo en el ámbito del audiovisual. Estor organismos, entre los que podríamos destacar el OFCOM en Reino Unido o el CSA en Francia, se fueron consolidando siguiendo patrones diferentes de constitución y evolución, aunque en esencia estuvieron inspirados por el mismo principio de salvaguarda del orden del escenario mediático. Por ende, la naturaleza y funciones que se les fueron atribuyendo suelen variar en gran medida en función de cada país, limitándose unos a la gestión de denuncias de los espectadores, dedicándose otros a la administración de las licencias de radiotelevisión y algunos, incluso, gestionando la distribución de las ayudas a la prensa como una de sus funciones complementarias.

La gran heterogeneidad que encontramos, por lo tanto, a la hora de sentarnos a analizar las diferentes fórmulas de control existentes es importante. Constituye una dificultad a la hora de hacer un análisis individual de las fortalezas y debilidades de cada tipo de organismo, y también lo es a la hora de realizar comparaciones entre diferentes autoridades. La transposición al sector de las prensa de las experiencias positivas en el ámbito audiovisual también resulta algo más difícil, pero en cualquier caso es una

34

opción muy a tener en cuenta a la hora de plantearse la regulación independiente de los sistemas de ayuda en el sector prensa.

Dada la disparidad entre los organismos reguladores entre los distintos países objeto de nuestro estudio, hemos decidido elaborar en la Tabla 2 un resumen de los principales organismos reguladores que en los países europeos controlan la concentración, por un lado, y velan por la diversidad, por el otro, a partir de los datos recogidos por el Consejo de Europa (Council of Europe, 2009).

Tabla 2. Organismos encargados de controlar la concentración y la pluralidad y diversidad en algunos países europeos Organismos País

Concentración

Pluralidad y diversidad mediáticas Tribunal de Competencia, La autoridad reguladora Austria Tribunal Supremo de la Competencia, KommAustria, Autoridad Federal de la Competencia, Osterreichische Auflagenkontrolle Fiscal Federal de la Competencia, y la (OAK), autoridad reguladora KommAustria Comisión de las Ayudas a la para el sector audiovisual Prensa Bélgica Autoridad nacional de regulación No consta (Comunidad Flamenca) (ANR) para los medios de Flandes Bulgaria

Comisión para la protección de la Competencia (CPC)

El CEM (Consejo para los medios electrónicos) controla el contenido de los programas de radio y televisión

Croacia

Agencia croata de la competencia (CCA) y el Consejo de los medios electrónicos

Consejo de electrónicos

Chipre

Autoridad de radio-televisión de Chipre (CRTA)

Autoridad de radio-televisión de Chipre (CRTA)

República Checa

Oficina para la protección de la competencia de la República Checa y el Consejo de la radio-televisión. El primero se ocupa de la protección de la competencia en todos los sectores, y el segundo supervisa al sector de la radio y la televisión

Consejo de la radio-televisión

los

medios

35

Dinamarca

No consta

Finlandia

Autoridad Finlandesa Competencia

No consta de

la No consta

Alemania

Comisión alemana de la Concentración de Medios (Kommission zur Ermittlung der Konzentration im Medienbereich), Oficina Federal de la Competencia (Bundeskartellamt)

Grecia

El Consejo nacional para la radiotelevisión (NCRTV) es la autoridad independiente encargada de la competencia en el ámbito de la radio y la televisión

Lituania

Ministerio de Cultura y Comisión de radio y televisión del gobierno de Lituania

Autoridades de medios de comunicación de los estados alemanes (las Landesmedienanstalten), que conceden licencias de emisión a empresas privadas a nivel local, regional, estatal o nacional sólo si el operador contribuye a la diversidad y al pluralismo mediáticos. No existe una autoridad federal. La prensa no se gestiona a través de licencias. El Consejo nacional para la radiotelevisión (NCRTV) es el que se ocupa del seguimiento de la diversidad y del pluralismo en los medios griegos.

Países Bajos

Autoridad de los medios de comunicación (Commissariaat voor de Media)

La figura del “Inspector estatal de ética periodística” es la encargada de hacer un seguimiento de los principios que recoge la legislación de derecho a la información en Lituania, de elaborar propuestas a las instituciones para mejorar la implementación de medidas que favorezcan estos principios y realizar y publicar, cada dos años, un estudio analítico cuya intención es la de establecer las bases del desarrollo de la cultura democrática en el seno del área periodística Autoridad de los medios de comunicación (Commissariaat voor de Media)

Polonia

No hay un sistema específico que regule la concentración mediática. Sin embargo, el Consejo nacional de la radiotelevisión ha publicado en los últimos años informes sobre el

El Consejo nacional de la radiotelevisión debe salvaguardar la libertad de expresión en la radio y la televisión, proteger la independencia de los operadores 36

panorama mediático polaco, que incluyen cuestiones relativas a la concentración.

de radiotelevisión y los intereses públicos así como asegurar el carácter abierto y plural de la radio y la televisión

Portugal

Autoridad reguladora de los medios de comunicación (Entidade Reguladora para a Comunicaçao Social-ERC), Autoridad de la competencia (Autoridade da Concorrencia)

La ERC (Entidade Reguladora para a Comunicaçao Social)

Rusia

La Agencia federal de la prensa y de la comunicación de masas

La Agencia federal de la prensa y de la comunicación de masas

España

Servicio de Defensa de la Competencia (Ministerio de Economía), Tribunal de Defensa de la Competencia, ambos previa denuncia

Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la sociedad de la Información (SETSI), Comunidades Autónomas

Suecia

Autoridad Sueca de la Competencia

Turquía

La Autoridad turca de la Consejo Supremo competencia y el Consejo Supremo radiotelevisión de la radiotelevisión

No consta de

Autoridad independiente de la No consta competencia y la regulación de las industrias de la comunicación (Ofcom), Oficina británica de Defensa de la Competencia (Office of Fair Trading), Comisión británica de defensa de la competencia (Competition Commission) Fuente: elaboración propia a partir de los datos proporcionados por el Council of Europe (2009:6)

Reino Unido

La Tabla 2 no recoge información relativa a todos los países europeos, ni tampoco de todos lo países que nosotros analizamos en esta investigación, pero aún así nos resulta útil a la hora de observar cuestiones como que la mayoría de los países cuentan con autoridades que no están directamente ligadas con los medios de comunicación para el control de la concentración. Sin embargo, sí cuentan con instituciones de control del 37

la

pluralismo y la diversidad en el sector audiovisual (generalmente, los propios organismos o autoridades del audiovisual), pero a penas observamos órganos dedicados al control de la diversidad y del pluralismo en la prensa.

Como consecuencia de lo anterior, tampoco consta que existan órganos que se encarguen de fiscalizar la distribución de ayudas a la prensa, aunque queremos dejar claro que no pretendemos dar la impresión de que se necesita un organismo independiente para encargarse de esta función. Sin embargo, sí pensamos que resulta paradójico que se haya hecho el esfuerzo en muchos países de crear autoridades independientes encargadas de velar por la correcta producción de contenido en los medios audiovisuales, beneficiarios muchos de ellos de fondos públicos, y no exista una figura institucional encargada de velar por la adecuada producción de contenidos en los medios privados, especialmente en aquéllos que reciben financiación pública.

En la explicación a esta situación sin duda se incluye un elemento histórico que conviene tener en cuenta: el hecho de que la radio y la televisión comenzaran siendo medios públicos, y que, aunque más tarde proliferaran las radios y televisiones privadas, siguieron vinculados al Estado a través de las concesiones de espacio radioeléctrico. La idea de que los medios administran un bien público; entendido no como el canal de transmisión de información, sino como la administración del derecho de los ciudadanos a recibir información, es la que debería prevalecer a la hora de considerar la supervisión y el apoyo públicos a los medios, sean en el sector que sean.

4. Las ayudas a la prensa en Europa: situación actual en cuatro países de la Unión Europea

Tras haber abordado los diferentes marcos en los que se encuadra esta investigación, y haber revisado las dos principales propuestas sobre modelos de medios que existen en la actualidad, ha llegado el momento de tratar en profundad la situación real actual de las ayudas en los países europeos que hemos seleccionado como muestra.

38

Los países que analizaremos a continuación forman parte de la Unión Europea. Hasta ahora, nos hemos referido sistemática y deliberadamente a la situación en “Europa”, puesto que varias partes de nuestro análisis incluían datos de otros países que son parte del continente pero no forman parte la Unión Europea. Sin embargo, como los países de la muestra sí forman parte de la Unión, nos ha parecido acertado incluir una breve mención al marco europeo comunitario en el que se desarrollan las políticas de comunicación nacionales.

4.1.

Marco europeo comunitario

La vinculación directa entre la Unión Europea y las ayudas a la prensa en sus respectivos países miembros es casi nula, puesto que las ayudas las confieren los Estados miembros y la UE se limita a vigilar que no incumplan la legislación comunitaria, como sucede con cualquier otro tipo de política. En este sentido, la relación de la UE con el sector de la prensa difiere mucho de la relación que mantiene con el sector audiovisual, al cual se le presta más atención por parte de las instituciones europeas y es objeto, en algunos casos, de ayudas y programas de estímulo provenientes de fondos comunitarios (véanse, por ejemplo, los programas MEDIA 2007 y MEDIA Mundus7).

No obstante, la Unión Europea sí mantiene una relación indirecta con cuestiones vinculadas a las ayudas a la prensa, como en el caso del fomento del pluralismo y la diversidad. Prueba de este compromiso es la creación de un grupo de trabajo dedicado a la coordinación de los asuntos relacionados con los medios de comunicación de la Comisión Europea (Task Force for Co-ordination of Media Affairs8). Este grupo, entre otras cosas, está encargado de realizar un informe para otoño del año 2012 en el que se 7

Programa MEDIA 2007: http://europa.eu/legislation_summaries/audiovisual_and_media/l24224a_es.htm Programa MEDIA Mundus: http://europa.eu/legislation_summaries/audiovisual_and_media/am0003_es.htm (Última consulta: 26/04/12) 8 Comisión Europea. Task Force for Co-ordination of Media Affairs-Freedom and Pluralism of the Media: http://ec.europa.eu/information_society/media_taskforce/pluralism/index_en.htm (Última consulta: 26/04/12)

39

analizarán los distintos marcos legales de los Estados miembros para observar en qué medida respetan y garantizan la libertad de prensa y el pluralismo.

Como parte de esta división, está el Grupo de alto nivel para la libertad de prensa y el pluralismo (High-Level Group on Media Freedom and Pluralism9), que realiza, entre otras, recomendaciones sobre el papel y la independencia de las autoridades reguladoras de los medios y sobre las medidas a favor del periodismo de calidad, de la ética y de la rendición de cuentas10; todas ellas cuestiones directamente relacionadas con algunos tipos de ayudas.

La Media Task Force, a su vez, también analiza las diferentes medidas que implementan las distintas instituciones europeas en relación con los medios de comunicación, y en particular con las siguientes áreas y subáreas que ellos mismos describen: Audiovisual – TV, film/cinema; TV & radio broadcasting; Publishing – Printed & on-line press, Printed & on-line periodicals, Books, Directories, Learned journals, Music. En la Tabla 4 hemos seleccionado aquellas medidas que, según nuestro criterio, de algún modo tienen relación con las ayudas a la prensa o constituyen un tipo de ayuda indirecta en sí.

Tabla 4. Lista de medidas europeas recientes consideradas como ayudas indirectas a la prensa Organismo Dirección General de la Sociedad de la Información y de los Medios de Comunicación

Medida Media Pluralism: Pluralidad en los medios de los Estados miembros de la UE

Dirección General de la Sociedad de

Erasmus para Periodistas (acción preparatoria):

9

Proceso "Study on Indicators for media pluralism in the Member States —towards a risk-based approach" Informe final publicado en septiembre de 2009. Informe de viabilidad previsto para noviembre de 2011.

Tema Seguimiento del pluralismo mediático en el panorama de los medios europeos

Pluralidad en el periodismo y en los medios

Comisión Europea. High-Level Group on Media Freedom and http://ec.europa.eu/information_society/media_taskforce/pluralism/hlg/index_en.htm consulta: 27/04/2012)

Pluralism: (Última

10

Para consultar las funciones concretas del Grupo de alto nivel para la libertad de la prensa y el pluralismo, acudir al documento Draft Terms of Reference, Sept. 2011, disponible en Internet en: http://ec.europa.eu/information_society/media_taskforce/doc/pluralism/hlg/hlg_tor.pdf (Última consulta: 27/04/2012)

40

la Información y de los Medios de Comunicación Dirección General de la Sociedad de la Información y de los Medios de Comunicación

Propuesta del Parlamento Europeo de creación de un proyecto piloto de movilidad entre periodistas Committee on Freedom and Pluralism of the Media (Comité para la libertad y el pluralismo en los medios)

Dirección General de la Sociedad de la Información y de los Medios de Comunicación

Digital Agenda for Europe (Agenda Digital para Europa)

Dirección General de Educación y Cultura

Media literacy (Alfabetización Mediática): Comunicación desde la perspectiva europea sobre la alfabetización mediática en un entorno digital (COM (2007) 833). Entrada en vigor: 20.12.07

Actualmente se está rediseñando la acción preparatoria.

La primera reunión del Comité se celebró en octubre de 2011. El objetivo es asesorar y hacer recomendaciones respecto de la protección, el respeto, el apoyo y la promoción de la libertad de prensa y del pluralismo en Europa. I Asamblea de la Agenda Digital (junio 2011)

Estudio sobre los criterios para alcanzar determinados niveles de alfabetización mediática (Informe final publicado en diciembre de 2009)

Libertad de prensa pluralismo en los medios

y

La Agenda Digital es la estrategia europea para el florecimiento de una economía digital en 2020. Los mayores retos: credibilidad y copyright. Incrementar la alfabetización mediática de los ciudadanos europeos.

Estudio “Prueba y redefinición de los criterios para alcanzar la alfabetización mediática en todos los Estados miembros” ("Testing and refining criteria to assess media literacy levels in all Member States). En proceso. Informe del Parlamento Europeo sobre alfabetización mediática en el mundo digital.

Recomendación de la Comisión C(2009)6464 de 20/08/2009 sobre alfabetizació mediática en un entorno digital para una industria audiovisual y de contenidos más competitiva y para una sociedad del conocimiento más inclusiva.

Recomendación 20/08/2009

publicada

el

Dirección General de Educación y Cultura

Programa Europe for Citizens 2007-20013 para la promoción de una ciudadanía europea activa. Decisión nº1904/2006/EC – OJ L378/32

Decisión del Parlamento Europeo y del Consejo (12/12/2006), que establece la duración del programa entre 2007 y 2013.

Nuevo plan de acción para facilitar la participación activa de los ciudadanos (subsidios a la ciudadanía europea: posible contribución de la prensa)

Dirección General Empresa

PYMES “El interés europeo: éxito en la era de la globalización”

Revisión de la Ley Europea de la Pequeña Empresa (COM(2011) 78 final)

‘El objetivo de la ley es el de asentar principios y medidas concretas para mejorar el

41

Dirección General Empresa

Dirección General Empresa

Dirección General de Comunicación

Dirección General de la Sociedad de la Información y de los Medios de Comunicación y Dirección General de la Investigación Dirección General de la Sociedad de la Información y de los Medios de Comunicación y Dirección General de la Investigación

(The European Interest: Succeeding in the age of globalisation ): COM/2007/0581 final, Conduce a la preparación de la Ley Europea de la Pequeña Empresa (Small Business Act), entrada en vigor en junio de 2008. CIP Competitiveness and Innovation framework Programme (20072013) (Programa para el marco competitivo y de innovación) OJ L 310/15, 09/11/2006 Directiva 2002/39/EC del Parlamento Europeo y del Consejo de 10/06/2002 que enmienda a la Directiva 97/67/EC con respecto a la próxima apertura a la competencia de los Servicios Postales Comunitarios ( Community postal Services) 2002/39/EC Enmendada por la Directiva 2008/6/EC PRESSEUROP

marco de condiciones para las PYMES europeas (puede ser interesante para las cabeceras locales constituidas como PYMES)

Entrepreneurship and Innovation (08/03/07) ICT Policy Support Programme 2011 Intelligent Energy-Europe Programme 2011

Programas de apoyo a las empresas

La tercera Directiva Postal (Directiva 2008/06/EC), establece que la apertura total al mercado se completará el 31 de diciembre de 2010 para la mayoría de los Estados miembros.

Mayor eficiencia de los servicios postales. Duda sobre si afectará a las ayudas postales existentes (posible ampliación o desaparición)

Página web multilingüe para piezas periodísticas relacionadas con asuntos europeos

Junto con EuRaNet (lanzada en abril de 2008) y EU TV Net, PRESSEUROP es la expresión del deseo de la Comisión de facilitar y promover la creación de un foro público europeo para el debate y la comunicación.

Acceso libre (Open access) a artículos científicos.

Proyecto piloto de la Comisión Europea lanzado el 20/08/08, en vigor hasta el fin del Programa FP7.

Séptimo Programa Marco (Seventh Framework Programme ) para la investigación, el desarrollo tecnológico y actividades de demostración (2007-2013) Investigación sobre: -Tecnologías de la Información y la Comunicación -Ciencias socioeconómicas y Humanidades

Proyectos actuales relacionados: MEDIADEM: Políticas de comunicación europeas.

Acceso libre online a los resultados de investigaciones financiadas por la UE, tras un periodo de embargo de entre seis y doce meses. Supone alrededor del 20% del presupuesto del Programa FP7. Grandes proyectos de investigación transdisciplinares que afectan a la cultura de la prensa y a sus relaciones con la política y con la sociedad.

MEDIAACT: Rendición de cuentas y transparencia en los medios europeos

42

-Ciencia en la sociedad (Decisión 1982/2006)

Fuente: elaboración propia a partir de los datos recogidos en Media Task Force (2011)

Si pasamos a analizar lo que establece el marco jurídico de la UE con respecto a esta cuestión, lo único que prohíbe explícitamente el derecho comunitario, salvo que los Tratados dispongan otra cosa, es la concesión de ayudas públicas otorgadas por los Estados o mediante fondos estatales a operadores económicos que impliquen una distorsión directa o indirecta de los intercambios comerciales entre los Estados miembros. Esto es que, “bajo cualquier forma, falseen o amenacen falsear la competencia, favoreciendo a determinadas empresas o producciones”, en el marco de las relaciones entre países miembros de la UE, tal y como recoge el artículo 107 de la Versión Consolidada del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

Como señala Joseph María de Dios (2008), la mayoría de las ayudas a la prensa no violarían esta norma (a la que el autor se refiere como el artículo 87 del antiguo Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, ahora artículo 107 del Tratado de Funcionamiento de la UE), puesto que están principalmente dirigidas a la prensa local, regional o, incluso, nacional, que en ningún caso influye sobre los intercambios intracomunitarios.

Una vez expuesto lo anterior, ahora sí pasaremos a tratar los datos relativos a las ayudas a la prensa otorgadas en los países que constituyen objeto de nuestra investigación. Y antes de proceder a abordar estas cuestiones, queremos señalar que los datos demográficos, sociológicos y relativos al sistema de prensa de cada país han sido extraídos de tres fuentes distintas: la página web oficial de la Unión Europea

43

(EUROPA11), la página web The World Factbook12 (de la CIA) y el informe World Press Trends 2010 de la WAN-IFRA.13

4.2.

Dinamarca

El Reino de Dinamarca está dividido en cinco regiones administrativas (desde el año 2007), y se caracteriza por contar a mayores de su territorio continental con unas cuatrocientas islas, de las cuales ochenta y dos están oficialmente deshabitadas. La población danesa suma aproximadamente 5,5 millones de habitantes. Además, aparte del danés, el feroés, el groenlandés y el alemán, el inglés tiene una presencia muy importante y se considera la segunda lengua hablada del país, tras el danés. Forma parte de la UE desde el año 1973, y es parte de los países que Hallin y Mancini identifican como del modelo del “Norte de Europa o Democrático Corporativo” (2008).

La tasa de alfabetización en Dinamarca es del 99%, la franja de edad con mayor índice de lectura está entre las personas con más de 65 años (19%), seguidas por las personas entre 55 y 64 años (16%). La penetración total de la prensa es de un 74%. En 2009, el número total de diarios de pago era de 32, un 3,23% más que desde el año 2005, pero un si tomamos los datos del número total de publicaciones vemos que éstas han descendido un 5,41% entre el 2005 y el 2009. La circulación media de esos diarios de pago fue de 1.058.000 ejemplares, un 18% menos que en 2005, y la mayoría de los periódicos se consumen a través de suscripción (85%). El número total de ediciones de diarios online es de 58, un 52% más que en 2008.

11

EUROPA. Disponible en Internet en: http://europa.eu/about-eu/countries/ (Última consulta: 27/04/2012) 12

The World Factbook, CIA. Disponible en Internet en: https://www.cia.gov/library/publications/theworld-factbook/index.html (Última consulta: 27/04/2012) 13

No hemos incluido la referencia de cada dato como nota al pie para no cargar el cuerpo del texto, pero las referencias bibliográficas y webgráficas pueden consultarse en el apartado de Bibliografía o en las dos notas al pie anteriores.

44

El mercado de la prensa danesa está altamente concentrado, dominado por dos grupos: JP/Politikens Hus y Berlingske Media. El J/P Politikens Hus es de capital danés, y fue el resultado de la fusión de dos periódicos en 2003. Su principal actividad es la prensa gratuita, pero también lo son los portales de anuncios clasificados, la edición de libros y la producción televisiva. El grupo Berlingske Media, en cambio, es propiedad del grupo British Mecom Group desde el año 2006, y se dedica a la prensa nacional y local y también a numerosas páginas de información.

Dicho esto, y antes de pasar a abordar las ayudas, nos gustaría señalar que la oferta de cabeceras se ha mantenido estable durante los últimos nueve años, y que la prensa local y regional gratuita es un fenómeno característico de este país, que se sustenta gracias a los ingresos publicitarios. Pero esto podría estar a punto de cambiar, puesto que los datos indican que desde 2007 los ingresos por publicidad han ido disminuyendo progresivamente, y todo apunta a que esta tendencia se mantenga.

Pasando ahora al régimen de ayudas en Dinamarca, podemos decir que este país cuenta con un sistema de ayudas directas e indirectas a la prensa que fue reformado en el año 2005, y que gestiona y regula el Consejo de la Prensa Diaria14, sustituto del antiguo Instituto para la Financiación de la Prensa Diaria, dentro del Ministerio de Cultura (Agencia de Bibliotecas y Medios de Comunicación- Styrelsen for Bibliotek og Mediers). El Consejo de la Prensa Diaria forma parte en la actualidad de la Agencia de la Cultura danesa, dependiente del Ministerio de Cultura15.

Hasta ahora, las principales ayudas directas están dirigidas a (Fernández Alonso y Blasco, 2006:63):

-La reestructuración de periódicos con serias dificultades financieras -La ayuda a las publicaciones en bancarrota 14

Descripción de los objetivos de las ayudas del Consejo de la Prensa Diaria disponible en Internet en (danés): http://www.bibliotekogmedier.dk/medieomraadet/aviser-og-blade/dagbladsnaevnet/ (Última consulta: 12/05/2012) 15

Agencia danesa de la Cultura: http://www.bibliotekogmedier.dk/english/media/ (Última consulta: 12/05/2012)

45

-La creación de nuevas cabeceras

A partir de los datos que aparecen publicados en la página web en cuanto a los beneficiarios de estas ayudas y las cuantías de las mismas desglosados por fecha16, hemos confeccionado la siguiente tabla:

Tabla 4. Ayudas directas totales concedidas por el Consejo de la Prensa Diaria Año Coronas danesas Euros (aprox.)

2007 2008 2009 2010 2011 7426000 6100000 20970000 6030084 927080 998500 820206 2819626 810805 124655

Fuente: elaboración propia a partir de los datos facilitados por el Consejo de la Prensa Diaria en Internet (ver nota al pie 16 ) Si observamos estos datos gráficamente, vemos que la evolución indica una clara tendencia al descenso de estas ayudas desde el año 2009, contrariamente a lo que podríamos suponer dada la naturaleza y objeto de las mismas:

Gráfico 1: Evolución de las ayudas directas totales concedidas por el Consejo danés de la Prensa Diaria

Fuente: elaboración propia a partir de la Tabla 4.

En 2006 el Parlamento danés aprobó, además, una nueva red de ayudas a la distribución para sustituir a las antiguas ayudas postales otorgadas por “Post Danmark” a los 16

Lista de publicaciones beneficiadas por las ayudas del Consejo de la Prensa Diaria disponible en Internet en (danés): http://www.bibliotekogmedier.dk/medieomraadet/aviser-ogblade/dagbladsnaevnet/tilskudsmodtagere/ (Última consulta: 01/05/2012)

46

editores de prensa diaria17. Se rige por el Decreto nº1310 de 26 de noviembre de 2007 de subvenciones a la distribución de periódicos diarios.

El nuevo esquema de ayudas a la distribución para los editores de prensa diaria consiste en tres elementos: -Ayudas generales a los periódicos que cumplan los requisitos establecidos en las correspondientes convocatorias -Ayudas complementarias permanentes, orientadas a mantener la diversidad de algunas cabeceras -Ayudas temporales a los editores afectados gravemente por la reestructuración del sistema de ayudas, por un periodo de cinco años

La evolución de los importes totales de estas ayudas combinadas desde el año 2007 hasta el año 2011 fue la siguiente:

Tabla 5. Evolución de las ayudas totales a la distribución a los diarios daneses (20072011) 2007 Ayudas totales (coronas danesas) Ayudas totales (euros)

2008

2009

2010

2011

337.400.000,00 346.600.000,00 328.259.301,00 347.100.000,00 340.270.338,00 45.366.804

46.603.836

44.137.745,61

46.671.066

45.752.749,65

Fuente: elaboración propia a partir de los datos proporcionados a través de correspondencia privada por fuentes de la Agencia “Styrelsen for Bibliotek og Mediers” Si extraemos gráficamente estos datos, podemos observar que la evolución ha ido fluctuando desde el 2007, con un descenso de las ayudas en 2009, un repunte en el año 2010 y un nuevo descenso en 2011, aunque éste último año contara con una cantidad mayor que la otorgada en 2009.

17

Descripción del propósito de estas ayudas disponible en Internet en (danés): http://www.bibliotekogmedier.dk/medieomraadet/aviser-og-blade/dagbladspuljen/ (Última consulta: 28/04/2012)

47

Gráfico 2: Evolución de las ayudas a la distribución de diarios en Dinamarca (millones de euros)

Fuente: elaboración propia a partir de Tabla 5

El descenso de este tipo de financiación en 2011, a pesar de contar con mayores fondos si los comparamos con los de el año 2009, podría deberse al descenso en el número de solicitudes de ayuda, y, en este caso, sería interesante determinar si esto está relacionado con el cierre de cabeceras en Dinamarca, dato que no hemos podido comprobar en esta investigación.

El Ministerio de Cultura, por otro lado, apostó en 2004 por dinamizar publicaciones de organizaciones sin ánimo de lucro relacionadas con temas deportivos, culturales, religiosos, educativos o medioambientales. Estas ayudas se rigen actualmente por el Decreto nº636 de 24 de junio de 2008 relativo a las subvenciones a la distribución para determinadas publicaciones periódicas y revistas, así como a publicaciones similares a los periódicos (Bekendtgørelse nr. 636 af 24. juni 2008 om distributionstilskud til visse periodiske blade og tidsskrifter samt dagbladslignende publikationer18).

La dotación presupuestaria para estas ayudas ha crecido desde el año 2007 al 2009 (Gráfico 3), y tras un ligero descenso en 2010 muestra una tendencia estable en los años 2011 y 2012 (con un presupuesto aproximado en euros de 1.406.170€ y 1.355.224€ respectivamente). 18

Documento disponible en Internet en: http://www.bibliotekogmedier.dk/medieomraadet/aviser-ogblade/ugeavispuljen/lovgrundlag/. Versión en inglés en: http://www.bibliotekogmedier.dk/fileadmin/user_upload/dokumenter/medier/aviser_og_blade/ugeavi spuljen/Executive_Order_no._636.pdf (Última consulta: 11/05/2012)

48

Gráfico 3. Subvenciones totales a la distribución para publicaciones distintas a los periódicos diarios (2007-2012)

Fuente: elaboración propia a partir de los datos facilitados por la Agencia “Styrelsen for Bibliotek og Mediers”19 En cuanto a las ayudas indirectas en Dinamarca, la principal es la exención total del IVA (del 25% en su versión general) para la venta de periódicos, y se calcula que el peso de esta ayuda rondaba los 135 millones de euros (Fernández Alonso y Blasco, 2006). Los semanarios y las revistas especializadas no se benefician de esta exención.

Al margen de estas ayudas que acabamos de citar, también consideramos importante destacar la creación en el año 2011 por parte del Ministerio de Cultura del “Comité de apoyo a los medios”20 encargado de abordar el futuro de las ayudas a los medios daneses en los próximos años. Este Comité elaboró enero y octubre del 2011 un informe21 sobre el futuro del apoyo a los medios en Dinamarca, en el que se sopesan las 19

Estos datos pueden consultarse en Internet en (danés): http://www.bibliotekogmedier.dk/medieomraadet/aviser-og-blade/ugeavispuljen/tilskudsmodtagere/ (28/04/2012) 20

La información sobre el “Comité de apoyo a los medios” puede consultarse en Internet en (inglés): http://www.bibliotekogmedier.dk/english/media/current-issues/media-support-committee/ (Última consulta: 23/05/2012) 21

Informe sobre el futuro de las ayudas a los medios en Dinamarca (2011). Documento disponible en Internet en (danés): http://www.bibliotekogmedier.dk/fileadmin/publikationer/Rapporter/Demokratistoette.pdf (Última consulta:24/04/2012)

49

necesidades de cambiar el sistema de ayudas para adaptarlo a los nuevos medios digitales y a las publicaciones que actualmente quedan excluidas por los criterios de concesión, a pesar de producir contenido de relevancia social para la democracia danesa. Además, se sugiere que el nuevo sistema deje atrás las diferencias de soporte para fomentar la convergencia multiplataforma.

Los nuevos valores que las ayudas públicas deberían primar, según este informe, son:

-la promoción de la información social y cultural -el fortalecimiento del debate democrático -la consolidación de la versatilidad y la diversidad en los medios daneses

y en última instancia, el Comité encargado de elaborar en informe insta a las Administraciones danesas a considerar el apoyo a los medios como un apoyo a la democracia. Además de todo esto, el Comité propone tres nuevos modelos posibles de ayudas a los medios para el futuro inmediato22. Estos modelos son fruto de los resultados de la investigación llevada a cabo para la primera fase del informe, que determinó, entre otras cosas, lo siguiente:

-Que los esquemas de subvención en el futuro debería orientarse hacia la producción editorial propia, y no dedicarse a la distribución, como se venía haciendo hasta ahora. -Que el apoyo a los medios debería asegurar el acceso universal a la información y a la actualidad a través de una oferta plural de vías de acceso -Que el contenido producido debe ser relevante para los ciudadanos que forman parte de la democracia danesa, pero pueden estar redactados en otros idiomas diferentes al danés. -Que deberían establecerse requisitos en lo que concierne a las cuotas de contenido editorial en los medios, incluyendo el contenido editorial propio

22

Documento disponible en Internet en (inglés): http://www.bibliotekogmedier.dk/fileadmin/user_upload/dokumenter/medier/Mediestoetteudvalget/S ummery_of_the_media_support_project_17.10.2011.pdf (Última consulta: 01/05/2012)

50

-Que el apoyo a proyectos dirigidos a la infancia y a la juventud deberían pasar a considerarse una prioridad, y a implementarse como parte de los requisitos de todo el modelo de ayuda -Que debería existir un fomento específico de la innovación, apoyando a nuevas empresas mediáticas y a propuestas que promuevan el cambio y la reconversión

Tomando como punto de partida estas y otras realidades que pueden consultarse en el resumen que aparece citado en la nota al pie 22, el Comité propuso tres nuevos modelos de apoyo a la prensa escrita danesa, que son:

-Modelo centrado en el soporte Se caracteriza por sistemas de apoyo a los diferentes soportes: radio/televisión, medios impresos y medios digitales. El Comité señala que se trata de un modelo de ayudas que permitiría seguir proporcionando información de calidad a la población danesa —puesto que subvencionaría la actividad de medios ya consolidados— pero al mismo tiempo apunta que sería ineficiente a medio plazo, puesto que no contemplaría las fórmuas crossmedia que comienzan a perfilarse como alternativas de futuro.

-Modelo parcialmente neutral en cuanto al soporte Este modelo combina medidas centradas en el soporte y medidas ajenas al soporte de los medios subvencionados. La radio, televisión y revistas seguirían manteniendo sus sistemas de ayuda convencional, mientras que los medios impresos y digitales recibirían ayuda de un sistema multiplataforma. El Comité considera que este modelo asegura la asignación de recursos a través de criterios objetivos, y a la vez que resulta lo suficientemente flexible como para adaptarse al desarrollo natural que está teniendo lugar en el escenario mediático, incluso a los cambios que sean consecuencia de los cambios de hábitos de consumo de los daneses. -Modelo neutral en cuanto al soporte En este modelo, todos los medios, sin importar el soporte que empleen, reciben subvención del mismo sistema de ayuda, exceptuando los medios públicos que mantendrán su régimen actual de ayuda pero que no podrán solicitar ayudas del nuevo 51

sistema. Este modelo de ayuda propone dos sistemas diferentes de asignación: a los medios comerciales y a los medios no-comerciales. Todos los soportes (radio, televisión, prensa escrita y prensa digital) pueden solicitar y recibir ayudas de este modelo. La única diferencia es que la promoción de la innovación se reserva para los medios comerciales, y que la asignación para los no-comerciales irá también en función de la producción. El Comité considera que este modelo será compatible con los cambios que sufrirán los medios en el futuro, pero apunta una dificultad: la de establecer criterios uniformes aplicables a los diferentes tipos de soportes que garanticen una correcta asignación de recursos.

Con la intención de aportar algo más de contexto a la elaboración de este informe, es importante tener en mente que Dinamarca en los últimos años ha venido practicando lo que hemos convenido denominar “proteccionismo de soporte”; la concesión selectiva de ayudas siguiendo criterios relacionados con el soporte, que, por otro lado, es un rasgo común a muchos de los sistemas de ayuda actuales. Prueba de ello son las declaraciones en 2009 del ex-primer ministro y actual secretario de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, en las que defendía que las ayudas a la prensa debían restringirse a la prensa en papel porque ésta es el motor generador de contenidos que alimenta a la prensa digital (World Press Trends, 2010:426). Consideramos que este criterio hoy en día carece de fundamento, y que las autoridades danesas han mostrado un cambio de enfoque importante en la nueva propuesta de modelos, evidenciando que lo que debería financiarse con dinero público no es el soporte, si no la capacidad para producir contenidos que estén a la altura de la demanda de información como bien público. Además, una de los mayores problemas de la prensa escrita que apuntábamos al comienzo de este trabajo era precisamente la falta de diferenciación en la producción de información para la prensa escrita y para la prensa digital, por lo que si lo que se busca es precisamente apoyar la apuesta por los nuevos formatos en Internet, no debería seguir financiándose de manera exclusiva la producción tradicional de prensa.

4.3.

España

España es un país con una población de más de 46,7 millones de personas, entró en la UE en el año 1986, está dividida en diecisiete Comunidades Autónomas (CCAA) y 52

cuenta con una tasa de alfabetización del 97,9%. En España, la franja de edad con mayor índice de lectura presenta un perfil más joven que en los casos que hemos descrito hasta ahora, puesto que se encuentra entre los 35 y los 44 años (21,3%), seguido de cerca por la franja de los 25 a 34 (20,7%).

La penetración total de la prensa es del 39,8%, muy inferior a la de países como Alemania, y sin embargo, España es el segundo país de la UE en número total de cabeceras diarias de pago (139), sólo superada, precisamente, por Alemania. La circulación media de los diarios de pago españoles fue (en 2009) de 3.915.000 ejemplares, y está experimentando una caída continuada desde el 200723. El 69% de la prensa se vende por ejemplar (las suscripciones representan sólo un 12% de las ventas). La concentración en el ámbito de la prensa escrita no es, de momento, muy fuerte, sobre todo si la comparamos con la que existe en el ámbito de la televisión privada (Almirón, 2009), que en los últimos años se ha visto incrementada por la crisis económica y los cambios en la legislación, que se ha vuelto más permisiva al respecto. España forma parte de los países mediterráneos del modelo Pluralista Polarizado (Hallin y Mancini, 2008).

En lo que se refiere a la tradición de ayudas a la prensa en España, éstas han ido variando a lo largo de la historia del país. Desde la caída de la Dictadura y la instauración de la democracia, la prensa española vivió una primera etapa de ayudas durante los años setenta y ochenta, coincidiendo con los gobiernos en esos años de la UCD y del PSOE. Las ayudas fueron de carácter discrecional hasta el año 1983, pero al año siguiente una nueva ley (Ley 29/1984) sentó las bases de un nuevo modelo reglado de ayudas directas e indirectas, orientado a la promoción del consumo de papel, a la reconversión tecnológica y al aumento de la difusión (Blasco, 2008). Durante ese periodo, a pesar de la crisis que había experimentado el sector durante los años setenta, la concesión de estas ayudas permitió que muchas cabeceras se consolidaran en el mercado y recuperaran, en el medio plazo, la estabilidad suficiente como para no depender en exclusiva de las subvenciones.

23

Salaverría, R. y Gómez, B. (2010) Media landscape: Spain. European Journalism Centre. Disponible en Internet en: http://www.ejc.net/media_landscape/article/spain/ (Última consulta: 03/04/2012)

53

El posterior ingreso de España en la Unión Europea dio un vuelvo a la situación, puesto que las ayudas al papel prensa de producción nacional eran incompatibles con la normativa comunitaria, y, poco a poco, las ayudas fueron suprimiéndose, hasta el punto de eliminar todas las ayudas directas con excepción de la publicidad institucional (Blasco, 2008); supresiones a su vez alentadas por una situación económica favorable en el seno del sector, tal y como acabamos de mencionar.

Las ayudas a la prensa en España pasaron entonces a ser gestionadas por las Comunidades Autónomas —nueve CCAA cuentan con ayudas específicas al sector (Blasco, 2008)— y son, fundamentalmente, ayudas a la promoción lingüística (en las Comunidades con lengua propia24), a la promoción de la lectura25 y de publicidad institucional (Parlamento Vasco, 2007), a menudo con escasas garantías de transparencia. El caso de España nos remite al caso de Bélgica, en el que las ayudas también se trasladaron paulatinamente hacia las Comunidades lingüísticas del país, y que resultan igualmente complicadas de identificar por causa del complejo entramado administrativo que las rodea.

En lo que concierne a las ayudas a nivel nacional, sólo existen dos ayudas indirectas. Una es la relativa a la subvención del franqueo postal, de escasa relevancia debido a que la mayoría de cabeceras cuenta con distribuidora propia, y otra de carácter fiscal; la aplicación del 4% de IVA sobre la venta al número.

En cuanto a las ayudas directas, a pesar de que éstas desaparecieron con la entrada en la UE, sí es cierto que existe en la actualidad una modalidad de ayuda que aquí hemos incluido como directa. Se trata de las campañas institucionales de publicidad y comunicación, que oficialmente la Comisión de Publicidad y Comunicación Institucional define como: 24

En el caso de la Comunidad Autónoma de Galicia, el presupuesto de las ayudas a las publicaciones periódicas cuyo contenido estuviera íntegramente en gallego en 2011 fue de 41.341€ (DOGA, 2011) 25

En el caso de la Comunidad Autónoma de Andalucía, el presupuesto de 2012 para la concesión de subvenciones para el fomento de la lectura de la prensa escrita se ha fijado en 600.000€ (Orden de 8 de febrero de 2012, disponible en Internet en: http://www.juntadeandalucia.es/boja/boletines/2012/31/d/1.html) (Última consulta: 02/05/12)

54

Campaña institucional de publicidad, toda actividad orientada y ordenada a la difusión de un mensaje u objetivo común, dirigida a una pluralidad de destinatarios, que utilice un soporte publicitario pagado o cedido y sea promovida o contratada por alguno de los sujetos enunciados en el artículo 1. Campaña institucional de comunicación, la que, utilizando formas de comunicación distintas de las estrictamente publicitarias, sea contratada por algunos de los sujetos enunciados en el artículo 1 para difundir un mensaje u objetivo común a una pluralidad de destinatarios. (2012:2) Para el año 2012, el presupuesto de estas campañas de publicidad y comunicación institucional del Estado español y de todos los Ministerios y organismos y entidades adscritos a éstos, se fija en 35.365.047€, un 56% que lo presupuestado para 2011. En lo que respecta a la comparación de las previsiones presupuestarias de publicidad y comunicación institucional entre lo fijado en 2007 y lo presupuestado en 2012, el descenso es de un 86,8%, unos 232,7 millones de euros menos (Comisión de Publicidad y Comunicación Institucional, 2012:15,16).

Gráfico 4: Evolución de los presupuestos para comunicación y publicidad institucional españoles entre 2007 y 2012

Fuente: Comisión de Publicidad y Comunicación Institucional, 2012:16)

En el plano de las ayudas estatales, también es preciso mencionar las ayudas del Ministerio de Cultura a revistas de temática cultural editadas en español o lenguas cooficiales, que en 2011 contaron con un presupuesto de 1.630.000€26.

26

BOE nº28, 2 de febrero de 2011, Sec III, p.11767. “Orden CUL/3569/2010, de 30 de diciembre, por la que se convocan subvenciones, en régimen de concurrencia competitiva a empresas e instituciones sin

55

Dicho esto, dada la situación económica tan complicada que atraviesa España y la agravación continuada de la crisis interna de la prensa, los editores de diarios y representantes de diferentes grupos de comunicación del país comenzaron a pedir mayor apoyo en los últimos años. La caída de la publicidad, la competencia de los medios digitales y los cambios en los hábitos de consumo de prensa han puesto a muchos diarios contra las cuerdas, y reclaman el apoyo de las Administraciones para poder afrontar los retos del nuevo escenario digital.

En el año 2009, como fruto de estas presiones y bajo la inspiración de la reforma del sistema de ayudas a la prensa en Francia, el ejecutivo socialista del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero inició una ronda de contactos con algunos colectivos profesionales y empresariales para crear un nuevo modelo de ayudas ajustado a la nueva situación de la prensa española, que buscaba, por un lado, preservar la diversidad en la oferta y promocionar la lectura de prensa, y por otro, regular con mayor transparencia las ayudas.

El Proyecto de Plan Nacional de Ayudas a la Prensa, que actualmente se encuentra en punto muerto, surgió como iniciativa tras las conversaciones entre el gobierno y la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Asociación de Española de Editoriales de Publicaciones Periódicas (AEEPP). La AEDE, en línea con las demandas de la ENPA, reclamó a la entonces vicepresidenta, Mª Teresa Fernández de la Vega acciones contra los agregadores de contenidos, puesto que desde la asociación de editores consideraban que la competencia desleal de estos sitios web resultaban una amenaza para las ediciones online de los diarios y contribuían a la pérdida del beneficio conjunto de la prensa (cifrada en un 95% en 2008)27. fines de lucro, editoras de revistas de cultura, escritas en castellano o en las lenguas cooficiales de las comunidades autónomas, correspondientes al año 2011”. Documento disponible en Internet en: http://www.mcu.es/ayudasSubvenciones/docs/Libro/2011LibroRevistasConvocatoria.pdf (Última consulta: 02/05/12) 27 El Confidencial (05/01/2010) “La prensa reclama al Gobierno más control sobre Google News y el resto de agregadores”. Documento disponible en Internet en:http://www.elconfidencial.com/comunicacion/duenos-prensa-piden-medidas-contraagregadores.html# (Última consulta: 02/05/2012)

56

Una de las primeras medidas propuestas por el Gobierno fue una partida de créditos blandos destinados a la impresión por valor de 60 millones de euros. También estaban líneas específicas del Instituto de Crédito Oficial (por 300 millones de euros), el aplazamiento de un año en el pago de las cuotas empresariales de la Seguridad Social a aquellas empresas que no estuvieran negociando un ERE, o la aprobación de un plan nacional de fomento de la lectura y apoyo al desarrollo y comercialización del Kindle X, esta última iniciativa contraria al proyecto de modernización de los quioscos impulsado por AEDE en 2008 (Molina, 2009:8).

Sin embargo, tras sucesivas reuniones de la entonces viceministra Mª Teresa Fernández de la Vega con los diferentes colectivos, el plan se paralizó por la falta de consenso en el seno de las negociaciones. Entre las divergencias entre los actores implicados que recoge Molina (2009), cabría destacar la iniciativa de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) de crear dos organismos independientes; uno para gestionar las ayudas y otro para monitorizarlas y fiscalizarlas:

Las principales condiciones de la FAPE para aceptar un plan que considera excepcional consisten en el mantenimiento del empleo y en la transparencia en la concesión de ayudas. Requiere además que parte de las inversiones se destinen a la reconversión tecnológica y el desarrollo de programas formativos dirigidos a periodistas. Para salvaguardarlas, la Federación propuso al Gobierno crear un organismo interno que centralice y controle las subvenciones y otro externo que emita información, denuncie desvíos y haga seguimiento. Por su parte, la AEEPP solicitó beneficios fiscales a los anunciantes para promover la inversión publicitaria en el sector y rebajar las tarifas de Correos para el envío de publicaciones. En octubre, la FAPE y la AEEPP decidieron trabajar de manera coordinada en la defensa de los intereses del sector, con la mirada puesta en ayudas puntuales, transparentes y equitativas (2009:8). A pesar de quelas negociaciones estaban en punto muerto por causa de la pujanza de los asuntos económicos que afectaban al país, y de los cambios que se venían produciendo en el sector audiovisual (World Press Trends, 2010:990), el ex-ministro de interior

57

socialista y ex-candidato a la presidencia en las elecciones generales de 2011, Alfredo Pérez Rubalcaba, volvió a incluir de manera tímida el debate a finales del 201028, con alusiones a la necesidad de contar con una prensa fuerte e independiente en España. Mas este intento de reabrir el debate al respecto volvió a frustrarse tras la derrota electoral del Partido Socialista el 20 de noviembre de 2011, en la que el Partido Popular se hizo con el gobierno español.

Este debate sobre el apoyo público a la prensa también ha llegado al seno de las CCAA, las únicas administraciones que hasta ahora mantenían algún tipo de ayuda institucional a la prensa, ya fuera de manera explícita o encubierta. Algunas CCAA han decidido revisar sus leyes de publicidad y comunicación institucional,

como por ejemplo

Extremadura29, que el cinco de octubre de 2011 anunciaba una nueva Ley de Publicidad y Comunicación Institucional para la recién estrenada legislatura del presidente de la Comunidad extremeña, José Antonio Monago. Además de esto, muchas comunidades están aprovechando para impulsar nuevos proyectos de ley de medios, sobre todo de titularidad pública, como es el caso de la propia Comunidad Autónoma de Galicia, que en noviembre de 2011 presentaba su nueva Lei de medios de comunicación audiovisual30, de poca relevancia para el sector de la prensa.

No obstante, el sector se encuentra a la espera de respuestas y con pocas certezas, mientras la pluralidad y la calidad periodística se están viendo resentidas por el cierre de decenas de cabeceras y el despido de cientos de periodistas en los últimos cuatro años, consecuencia, en muchos casos, de la incapacidad de muchos medios escritos

28

Periodistas en Español (01/12/2010) “Ayudas a la prensa: El Gobierno de España espera alcanzar “buenos acuerdos” con los editores de diarios”. Documento disponible en Internet en: http://www.periodistas-es.org/medios-de-comunicacion/ayudas-a-la-prensa-el-gobierno-de-espanaespera-alcanzar-buenos-acuerdos-con-los-editores-de-diarios (Última consulta: 02/05/2012) 29

Europa Press (05/10/2011) “Extremadura impulsará una Ley de Publicidad y Comunicación Institucional que buscará "despolitizar" esta materia”. Documento disponible en Internet en: http://www.europapress.es/extremadura/noticia-extremadura-impulsara-ley-publicidad-comunicacioninstitucional-buscara-despolitizar-materia-20111005132236.html (Última consulta: 02/05/2012) 30

Lei de medios de comunicación audiovisual de Galicia. Documento disponible en Internet en: http://www.parlamentodegalicia.es/sites/ParlamentoGalicia/BibliotecaBoletinsOficiais/B80575_1.pdf (Última consulta:01/05/2012)

58

tradicionales de adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. La falta de representación de los intereses laborales de los profesionales españoles en las negociaciones con el gobierno desde 2009, es una de las cosas que los sindicatos han denunciado en varias ocasiones31.

Los últimos movimientos políticos relacionados con esta cuestión los han dado miembros del Partido Popular (PP), partido del actual gobierno español. El primero fue el encuentro del Vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, con la cúpula de la AEDE en noviembre de 2011, con motivo de la celebración de la conferencia anual de la Asociación32. En ella, González Pons manifestó el compromiso del nuevo ejecutivo popular para con la prensa española, incidiendo sobre la necesidad de encontrar un nuevo modelo de negocio que asegure la calidad de la prensa en España, aunque sin proponer medidas concretas. Desde la AEDE se solicitó que el IVA de las publicaciones digitales fuese cero y que se equiparara al de las publicaciones impresas; demanda que volvió a corroborar tras la recomendación de la Comisión Europea al respecto en diciembre de 201133, que la propiedad intelectual se proteja en la Red y que se flexibilicen las condiciones laborales y se luche contra la discriminación publicitaria que sufre la prensa (AEDE, 2011).

Otro movimiento por parte del PP que podría afectar al futuro de la prensa, aunque de forma indirecta, vino de la mano del nuevo ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, quien el 28 de diciembre de 2011 declaró públicamente la guerra a la

31

Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP, 15/04/2011) “Exigen transparencia en ayudas a la prensa”. Documento disponible en Internet en: http://www.fesp.org/noticias2.php?id=1509 (Última consulta: 03/05/2012) 32

PRPRENSA (29/11/2011) “González Pons en la AEDE: 'debemos colaborar para que Internet de pago sea una realidad en España'”. Documento disponible en Internet en: http://www.prnoticias.com/index.php/prensa/59-prensa-pr-/20110589-gonzalez-pons-en-la-aedetenemos-que-colaborar-para-que-internet-de-pago-sea-una-realidad-en-espana (Última consulta: 03/05/2012) 33

La Voz de Galicia (08/12/2011) “Los editores ven correcto igualar el IVA de medios impresos y digitales”. Documento disponible en Internet en: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2011/12/08/0003_201112G8P26993.htm (Última consulta: 03/05/2012)

59

piratería en España34; declaraciones que abren la puerta a cambios en la legislación relativa a la propiedad intelectual en la Red tras la polémica Ley de Economía Sostenible35 (conocida popularmente como “Ley Sinde”).

Finalmente, nos gustaría volver a señalar que en España no existe, como hemos visto, un organismo independiente que regule la concesión de ayudas en el sector de la prensa. A la hora de gestionar las denuncias relativas al contenido son los tribunales ordinarios los que se hacen cargo. A mayores, existen algunos diarios (El País, La Vanguardia, La Voz de Galicia, El Correo Gallego y El Punt) que cuentan con la figura del defensor del lector36.

A pesar de esto y dadas las circunstancias, que no parecen augurar la reactivación del plan de estímulo para la prensa española, sí hay un hecho que nos gustaría destacar porque podría abrir la puerta hacia la transparencia en la gestión de las concesiones de ayudas públicas a los medios. Se trata de la presentación del Anteproyecto de ley de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno37, un documento que tiene por objeto proponer una ley centrada en la promoción de la transparencia institucional en España, tanto a nivel estatal como autonómico y local, tras los numerosos casos de corrupción política y económica que han saltado a la luz pública en el último lustro.

El Anteproyecto de ley fue sometido a consulta pública electrónica a través de un sitio web que permaneció abierto a los ciudadanos durante dos semanas para que pudieran 34

Ruiz, J. (27/12/2011) ELPAIS “Wert declara la guerra a la piratería”. Documento disponible en Internet en: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Wert/declara/guerra/pirateria/elpepicul/20111227elpepicul_2 /Tes (Última consulta: 03/05/2012) 35

Seisdedos, I. (30/12/2011) ELPAIS “La 'ley Sinde' ve la luz con el PP”. Documento disponible en Internet en: http://www.elpais.com/articulo/cultura/ley/Sinde/ve/luz/PP/elpepucul/20111230elpepucul_3/Tes (Última consulta: 03/05/2012) 36

Salaverría, R. y Gómez, B. (2010) Media landscape: Spain. European Journalism Centre. Disponible en Internet en: http://www.ejc.net/media_landscape/article/spain/ (Última consulta: 03/05/2012) 37

Anteproyecto de ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno. Ministerio de la Presidencia. Disponible en Internet en: http://www.leydetransparencia.gob.es/anteproyecto/index.htm (Última consulta: 03/05/2012)

60

hacer propuestas respecto de su contenido38. Tras ser aprobado por el Consejo de Ministros a mediados de mayo, la futura Ley de Transparencia no entraría en vigor hasta el año que viene por cuestiones administrativas, salvo en el caso de las normas previstas para el “buen gobierno” (que afectan fundamentalmente a la clase política), que sí pasarían a aplicarse una vez publicado en el Boletín Oficial del Estado. Entre otras cosas, la futura Ley de Transparencia incluiría la creación de un “Portal de la transparencia”, destinado a recoger información, entre otras cosas, de las ayudas y subvenciones públicas que se conceden por las administraciones estatales, autonómicas y locales. Sin embargo, lo que podría parecer un paso adelante en la transparencia de las ayudas a la prensa, no deja de presentar lagunas y ambigüedades 39, ya que el texto deja varias cuestiones clave abiertas a la interpretación y, por ende, a una posible manipulación. Es el caso del punto 2 del artículo 7, que establece que el Portal de la Transparencia “incluirá, en los términos en los que se establezca reglamentariamente, la información cuyo acceso se solicite con mayor frecuencia”, lo que da pie a pensar que no toda la información disponible se hará pública (salvando las excepciones definidas en la propia ley).

4.4.

Francia

38

Sitio web de la Consulta pública electrónica realizada sobre el “Anteproyecto de ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno”: http://www.leydetransparencia.gob.es/index.htm (Última consulta: 03/05/2012) 39

Romero, P. (2012) en El Mundo: “El proyecto de Ley de Transparencia no cumple los estándares internacionales”. Disponible en Internet en: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/11/navegante/1334154088.html (Última consulta: 23/05/2012) Villa, L. (2012) en Público: “Una ley de Transparencia llena de limitaciones y ambigüedades”. Disponible en Internet en: http://www.publico.es/espana/427298/una-ley-de-transparencia-llena-de-limitacionesy-ambiguedades (Última consulta: 23/05/2012) Martín, A. (2012) en RTVE: “El borrador de la ley de transparencia permite a las administraciones contestar con el silencio”. Disponible en Internet en: http://www.rtve.es/noticias/20120326/leytransparencia-permite-silencio-administrativo-como-respuesta-solicitud-informacion/510709.shtml (Última consulta: 23/05/2012)

61

La República Francesa está dividida en veintisiete regiones administrativas, y se caracteriza por ser un país altamente centralizado en París. La población de Francia es de aproximadamente 65.312.250 habitantes, y su tasa de alfabetización es del 99%. La franja de edad en Francia con mayor índice de lectura se sitúa en los mayores de 65 años (27,6%), seguida por la franja de los 55 a los 64 años (17,6%), y la penetración total de la prensa es de un 41,7%. Los datos de 2009 señalaban que en Francia el número total de diarios de pago era de 85, sin cambios desde 2005 (aunque la prensa gratuita sí ha crecido desde entonces). La circulación media de estos diarios fue de 7.362.000, alrededor de un 4% menos desde el año 2007. La suscripción representa el 48% de las ventas de periódicos, aunque las cifras no nos permiten asegurar que el resto de la prensa se distribuya sólo a través de venta al número. El número de ediciones online de diarios se ha mantenido estable en los últimos cuatro años en cuanto a prensa nacional, pero ha crecido en torno a un 21,6% en la prensa local y regional desde 2007. Según los modelos de ayudas que hemos estudiado, Francia suele considerarse parte del modelo Pluralista Polarizado de Hallin y Mancini (2008) y parte del modelo Mixto de Nielsen y Linnebank (2011).

La prensa diaria francesa ha venido acusando desde el año 2007 una caída pronunciada de la circulación y de los ingresos por publicidad, condicionada en gran medida por el boom de la prensa gratuita. Para enfrentar esta situación, las empresas editoras han ido tomado medidas de diversa índole; desde donaciones individuales libres de impuestos y autorizadas por el Gobierno al diario comunista L’Humanité, hasta recortes en las suscripciones, por ejemplo, a los servicios de la agencia France-Presse. También ha habido otras iniciativas para fidelizar o ganar clientes, como el rediseño de los diarios Libération, Le Figaro, Le Parisien o L’Équipe, o el lanzamiento de publicaciones y/o suplementos semanales (Midi Sports, Direct Sports) y mensuales (Mensuel, del grupo Le Monde). La mayoría de los diarios también han optado por incrementar su precio de venta al público (World Press trends, 2010).

Francia es uno de los países con mayor y más compleja tradición de ayudas a la prensa. No obstante, desde hace tiempo el país galo sufre la acusación de estar manteniendo artificialmente un elenco de cabeceras deficitarias y subsidiarias, sobre todo en el ámbito de la prensa regional. 62

En el año 2008, como respuesta a las complicaciones que venían produciéndose en el seno del sector de la prensa escrita, el ejecutivo del conservador Nicolás Sarkozy convocó los Estados Generales de la Prensa (États Généraux de la Presse Écrite-EGP), una suerte de cónclave profesional con representación de todos los agentes del sector destinado a tomarle el pulso a la prensa francesa y a recomendar las medidas oportunas para solucionar los problemas más inminentes que amenazaban a la diversidad de cabeceras. Las recomendaciones manadas de los EGP se publicaron en el Libro Verde de la Prensa Francesa40, y el gobierno tomó 30 de esas propuestas para elaborar el actual modelo de ayudas, con un presupuesto anual de doscientos millones de euros hasta 2011 (600 millones de euros en total) (FAPE, 2009).

Las publicaciones beneficiarias de las ayudas y de los regímenes económicos específicos son aquellas que cumplen con los requisitos para estar inscritas en el registro de la Comisión paritaria de publicaciones y agencias de prensa (CPPAP). Este organismo, que asocia a representantes del Estado y a editores, es el encargado de decidir, en función de diversos criterios, la idoneidad de una publicación para ser beneficiaria de las ayudas públicas a la prensa (Munteanu, 2010:10). En términos concretos, las ayudas en Francia se distribuyen de la siguiente manera41: 1. Ayudas directas: 1.1.

Subvenciones para la promoción del pluralismo:

Destinadas para prensa diaria y semanal de información política y generalista, que cuenten con bajos ingresos por publicidad o baja circulación. Existen tres fondos diferenciados con sus respectivos criterios de asignación: -Diarios nacionales (cuyos ingresos publicitarios no deben exceder el 25% de los ingresos totales)

40

Livre Vert, États Généraux de la Presse Écrite. Disponible en Internet en: http://www.ladocumentationfrancaise.fr/var/storage/rapports-publics/094000017/0000.pdf (Última consulta: 13/05/2012) 41

Dirección General de los Medios y las Industrias Culturales. Disponible en Internet en: http://www.ddm.gouv.fr/rubrique.php3?id_rubrique=27 (Última consulta: 23/05/2012)

63

-Diarios regionales, departamentales o locales (cuyos ingresos publicitarios deben ser menores al 15% de ingresos totales) -Semanarios regionales y locales (con una tirada menor a 10.000 ejemplares por edición)

También hay una serie de fondos públicos destinados a promocionar el pluralismo (Munteanu, 2010:13):

-El Fondo para la Prensa Multimedia: ofrece préstamos y ayudas para ayudar a la prensa en papel francesa a modernizarse y adaptarse a las nuevas tecnologías de le información. La financiación anual para estos proyectos no puede exceder los 1,5 millones de euros en caso de proyectos colectivos, y el millón de euros en caso de proyectos individuales.

-El Fondo para la Modernización: destinado a periódicos diarios que presenten proyectos innovadores orientados a la puesta al día tecnológica, tanto para aumentar el número de lectores como para mejorar sus instalaciones. El fondo se financia con un impuesto del 1% de los ingresos por anuncios publicados en la prensa gratuita comercial. En 2008 se aprobaron 64 de 78 proyectos presentados, que recibieron una financiación total de 24,7millones de euros.

1.2.

Ayudas a la distribución:

-Ayudas para la impresión descentralizada -Ayudas a la modernización de los puntos de venta: máximo un 40% de los gastos, con un tope de 5.600€ para la modernización del punto de venta y de 4.500€ para mejoras informáticas. -Ayudas a la promoción de la prensa francesa en el extranjero -Ayudas para buscar alternativas de distribución diferentes a la “La Poste” para las suscripciones. El Estado paga 0,30€ por ejemplar distribuido de esa manera alternativa. -Ayudas a la distribución nacional para la prensa diaria generalista -Ayudas a la distribución de publicaciones periódicas nacionales

64

Además de esto, la Dirección General de los Medios y de las Industrias Culturales, dependiente del Ministerio de Cultura y Comunicación, acaba de aprobar una ayuda excepcional en 2011 para los difusores de prensa especialistas e independientes (quioscos y similares)42, que asciende a los 2.000€ por ayuda (en París y ayuntamientos de Île de France, para el resto son 1.500€)43.

2. En cuanto a las ayudas indirectas, éstas se reparten de la siguiente manera: 2.1.

Ayudas fiscales

-Aplicación del IVA superreducido al 2,1% (tasa normal del 19,6%) para la venta al número y la suscripción de periódicos -Impuestos reducidos de Seguridad Social -Exención de impuestos profesionales para editores (y también para algunos impresores, distribuidores y agencias de prensa bajo unos criterios específicos) -Reducciones fiscales en caso de re-inversión de beneficios -IVA al 6% para el proceso de composición e impresión

2.2.

Tarifas postales preferentes

Pueden alcanzar el 60% de reducción en distribución postal, y representan la ayuda más antigua y también más cara del conjunto de subvenciones a la prensa gala (el presupuesto anual ronda los 250 millones de euros desde 2005). Ha sufrido numerosos reajustes debido a los cambios en el seno de La Poste (Correos) desde 1991. El último acuerdo entre La Poste y el sector de la prensa se firmó el 23 de julio de 2008, y se saldó con una aguda subida de las tarifas. Sin embargo, Nicolás Sarkozy decidió en enero de 2009 posponer su aplicación un año por causa de la crisis, lo que ha implicado que la prensa pagase las mismas tarifas anteriores a 2008 pero que el Estado tuviese que abonar 25,4 millones de euros a La Poste en 2009.

42

Décret n° 2011-1086 du 8 septembre 2011 instituant une aide exceptionnelle au bénéfice des diffuseurs de presse spécialistes et indépendants. Disponible en Internet en: http://www.legifrance.gouv.fr/affichTexte.do?cidTexte=JORFTEXT000024546085 (Última consulta:04/04/2012) 43

Aides publiques à la presse écrite. Service-Public.fr. Disponible en Internet en: http://vosdroits.servicepublic.fr/pme/F22740.xhtml (Última consulta:04/04/2012)

65

2.3.

Tarifas reducidas para los servicios de la SNCF (servicio público de ferrocarriles francés)

El Estado decide cada año la cantidad que subvenciona. Entre los años 2000 y 2004 la prensa diaria disfrutó de un 60% de descuento, pero tras la reforma de 2005 el sistema de cálculo se modificó, y tanto en 2006 como en 2007 se cubrieron el 75% de los costes de transporte ferroviario (unos 7,3 millones de euros).

2.4.

Ayudas al fomento de la lectura

-Desde 2005, el Estado lleva a cabo un programa experimental que lleva prensa a las bibliotecas de cerca de 1.000 centros de secundaria -Los jóvenes de 18 años se benefician de una suscripción gratuita a un periódico que elijan durante un año desde 2009, y en octubre de 2010 el Ministro francés de la Cultura, F. Mitterand, anunció que esto ha aumentado los índices de lectura de la prensa en un 6% en el grupo de edad mencionado. Esta medida le ha venido costando al gobierno unos 5 millones de euros al año (World Press Trends, 2010).

A pesar de este esfuerzo por reforzar el modelo de ayudas a la prensa; se estima que Francia destina cada año 1,5 miles de millones de euros en ayudas directas e indirectas a la prensa (Munteanu, 2010:13), existen voces críticas que señalan que estas ayudas no han servido para realizar su fin último; promover y garantizar la diversidad. Las ayudas, se critica, están centradas en los periódicos diarios vinculados a la información política, y además no han servido para promover un cambio estructural que permita racionalizar los procesos de producción y distribución de prensa (de hecho, una de las grandes críticas es que la prensa francesa gasta mucho en “fabricación” en relación con lo invertido en calidad de contenidos).

Pero esto ocurre no porque las ayudas alimenten a un sistema de publicaciones parasitario, sino porque no son lo suficientemente selectivas y no están dirigidas a apoyar nuevos modelos sostenibles, al fomento de la lectura (aunque sí ha habido un tímido intento con la financiación de la suscripción anual a los jóvenes), a la excelencia de contenidos, etc. (Charon, 2010:35).

66

Como parte de un ejercicio de autocrítica, el Ministerio de Cultura y de la Comunicación, y el Ministerio de Presupuesto, Cuentas públicas y de la Reforma del Estado encargaron la elaboración de un informe sobre el sistema francés de ayudas a la prensa (Cardoso, 2010). El informe recoge 15 propuestas de reforma de diversos aspectos del sistema actual de ayudas, vertebradas sobre las siguientes ideas:

-Cambio de postura por parte del Estado; clarificación de los objetivos de su intervención -Intensificación de las acciones a favor de los lectores -Refuerzo de la regulación conjunta de los mercados de difusión y distribución -Redefinición de los métodos de distribución de las ayudas

A raíz de estas recomendaciones, y dado que el plan 2009-2011 tocaba a su fin, el Gobierno ha desarrollado una nueva batería de medidas previstas para el año 2012. El propio Ministro de Cultura y Comunicación, F. Mitterrand, comunicaba públicamente hace unos meses las novedades de esta nueva “gobernanza” para las ayudas públicas a la prensa: Dans le cadre rénové des aides publiques à la presse, où les principaux bénéficiaires et l’Etat s’engageront sur des objectifs contractualisés, j’ai souhaité introduire un nouveau dispositif incitatif en faveur de la formation permanente. Je veillerai en effet à ce que les conventions signées entre l’Etat et les principaux bénéficiaires des aides portent également des messages forts en termes de responsabilité sociale. À partir de 2012, des bonifications sur la base du fonds stratégique seront accordées aux entreprises de presse ayant engagées des efforts particuliers en matière de respect des normes de qualité, par exemple dans les domaines du développement durable, de la formation permanente, en particulier au sein des équipes rédactionnelles, et enfin en matière d’engagements en faveur de la diversité et la reconnaissance des minorités. Il s’agit là d’objectifs que la presse et l’Etat partagent. La presse joue un rôle majeur dans l’évolution de la société, et il était logique que les efforts consentis dans ces domaines par les entreprises soient reconnus et valorisés, afin de créer un effet d’entraînement positif qui bénéficiera à l’ensemble de la communauté des éditeurs, et plus généralement à l’ensemble de ses collaborateurs. (Mitterrand, 2011:4)

67

Además de estas nuevas ayudas, que se verán beneficiadas de un aumento del 0,9% presupuesto del Ministerio de Cultura y Comunicación, el nuevo sistema incluirá: -Creación de una “Conferencia de Editores de Prensa” (CEP según sus siglas en francés), concebido como un espacio de reflexión y debate sobre la progresiva adaptación de los sistemas de ayuda a la prensa a las necesidades reales del sector -Creación del “Fondo estratégico para el desarrollo de la prensa” (FSDP según sus siglas en francés), surgido de la fusión entre los actuales Fondo para la Modernización y Fondo para la Prensa Multimedia. Destinará sus fondos únicamente a las inversiones, excluyendo desde 2012 la subvención de los gastos generados por los salarios de los periodistas. -Renovación del partenariado entre las empresas de prensa y el Estado44 (Direction générale des médias et des industries culturelles, 2012)

Como hemos podido comprobar, el control de las ayudas en Francia, así como su concepción y distribución, se hacen de forma relativamente centralizada desde la Dirección General de medios e industrias culturales; departamento perteneciente al Ministerio de Cultura y Comunicación. No existe, por lo tanto, un organismo independiente que haga seguimiento de la concesión de las ayudas a la prensa en Francia. 4.5.

Reino Unido

El Reino Unido es un país con una población de alrededor de 62.698.360 habitantes, que pueblan un terreno insular de unos 243.610 kilómetros cuadrados. El Reino Unido cuenta con una compleja división administrativa, aunque ésta no afecta directamente a la configuración de ayudas a los medios, y es miembro de la UE desde el año 1973. La tasa de alfabetización en el Reino Unido es del 99%, la franja de edad con mayor índice de lectura está entre los mayores de 65 años, y la penetración total de la prensa es del 44

FNPS, la presse spécialisée. Budget 2012 des aides publiques à la presse. Disponible en Internet en: http://www.fnps.fr/index.php?module=Article&action=Index&IDArticle=143&IDRubrique=1 (Última consulta: 04/04/2012). Para una información más detallada acerca de la repartición de los presupuestos, consultar el siguiente documento en Internet proporcionado por la FNPS:http://www.fnps.fr/Public/Article/File/DOCUMENTS/dp%20PLF%202012%2043%20%C3%83%C2% A0%2046.pdf(Última consulta: 04/04/2012).

68

32,3%. En 2009, el número total de cabeceras diarias de pago era de 104, y su circulación media de14 millones de ejemplares. El número de ediciones online en 2008 fue de 1537. El Reino Unido forma parte del modelo que Hallin y Mancini llaman “Del Atlántico Norte o Liberal” (2008), y del “modelo dual” de Nielsen y Linnebank (2011).

El sector británico de la prensa es complejo debido a su larga trayectoria en este país. En el Reino Unido, existen varios tipos de prensa; prensa diaria, prensa dominical, prensa de alta calidad, prensa de categoría media, tabloides, etc. En general, el sector ha experimentado una importante y progresiva caída en la circulación y en los anuncios, que ha puesto en jaque la supervivencia de algunas cabeceras ilustres como The Observer (2009) (Bromley, 2010). La concentración en este escenario es considerable, con ocho grupos repartiéndose el total de cabeceras. Sin embargo, son cuatro grandes grupos los que dominan el 85% del mercado de prensa nacional, a saber: News International, Daily Mail and General Trust, Trinity Mirror yNorthern and Shell. A nivel de la prensa regional y local también existe concentración; el 72,5% del mercado lo controlan cinco grupos, lo que significa que poseen más de 700 periódicos. Tres de ellos (Trinity Mirror, Associated y Northcliffe) también están entre las compañías dominantes a nivel de prensa nacional (Bromley, 2010).

Reino Unido cuenta con una importante inversión del Estado en la radiotelevisión pública, pero se limita a otorgar ayudas de carácter indirecto a la prensa privada. Sin embargo, la complejidad de clasificar el sistema británico de subvención a los medios, de larga tradición en este país, es considerable, debido que posee unas características individuales muy diferenciadas del resto de países. Así lo señalan Hallin y Mancini:

Aunque a menudo, y de forma justificada hasta cierto punto, se mete a Estados Unidos y a Reino Unido en un mismo saco como sistemas Liberales, intentaremos demostrar que son muy distintos en ciertos aspectos importantes y que la idea corriente de un modelo de periodismo “angloamericano” es, en parte, un mito. En realidad, podríamos considerar que la posición de Reino Unido queda entre el tipo ideal de modelo Liberal y el Modelo Democrático Corporativo que predomina en el norte de Europa continental (2008:64).

69

Y así lo recogen Nielsen y Linnebank en su propuesta de clasificación de modelos (2011), en el que separan a Reino Unido (modelo dual) de Estados Unidos (modelo minimalista).

Lo que estos autores tratan de reflejar es que el Reino Unido mantiene una dualidad un tanto paradójica, en la que proporciona un gran apoyo público a la radio y la televisión (nótese la financiación que recibe la British Broadcasting Corporation de las cuotas por licencia para receptores de señal televisiva, o la iniciativa fallida de creación en 2009 del Independently Funded News Consortia) pero no cuenta con medidas directas de ayuda a la producción o difusión de noticias de prensa escrita (Collins, 2010:26).

Las únicas ayudas de las que disfruta la prensa en el país británico son las indirectas: exención del IVA para la prensa y otras publicaciones en papel, como libros o revistas (siendo el IVA general del 20%) y el descuento para los envíos postales de prensa al extranjero a través del servicio Royal Mail. Nielsen y Linnebank calculan que la exención del IVA para las ventas de prensa supone una ayuda indirecta total de 748 millones de euros (2011:8).

No obstante, algunas autoridades locales sí proporcionan algunas formas de ayuda directa e indirecta a los medios escritos locales, pero éstas son difíciles de identificar porque en muchos casos no son reconocidas como tal. De hecho, como consecuencia de la modernización de algunos servicios locales de información, la publicación de los servicios de transporte, una de las fuentes de ingresos de las publicaciones locales, se ha desplazado a los sitios web en los últimos meses. Además están los conocidos como “boletines de noticias” (newsletters), que contienen noticias relacionadas con la actividad política local y que son considerados por algunos editores como formas de competencia desleal, por la parte de publicidad que se llevan (Collins, 2010:21). El Comité de Medios de Comunicación, Cultura y Deporte de la Cámara de los Comunes (House of Commons’ Select Committee on Culture, Media and Sport, 2010) señala que esta cuestión debe ser revisada, en un informe del 2010.

70

La formación de los periodistas tampoco es objeto de subvención pública, puesto que la mayoría de titulaciones de Periodismo forman parte del grupo D de titulaciones (aquellas relacionadas con las Ciencias Sociales y las Humanidades) que cuentan con niveles de inversión pública universitaria estándar —a diferencia de las titulaciones del grupo A, relacionadas con las ramas de la Medicina Clínica, la Veterinaria y la Odontología, dotadas de mayor financiación pública (Collins, 2010:22).

La prensa local, con mucho arraigo en el escenario mediático británico, también arrastra una crisis que se ha visto agudizada en 2012. El informe Trends in Newsrooms 2010 del World Editors Forum señalaba que en 2009 la mayoría de la prensa local y regional británica veía amenazada su supervivencia por la crisis. Es más, indicaba, entre otras cosas, la pérdida de 1.100 empleos en el grupo Johnston Press, de 245 empleos en el Guardian Media Group, y el cierre de 27 periódicos por parte de Trinity Mirror en 2008, que sumó la pérdida de otros ocho en la primera mitad de 2009 (Munteanu, 2010:16).

Estas muestras de agotamiento que viene mostrando la prensa local, unidas al reciente escándalo mediático de News International, han hecho que surja un debate social a favor de la revisión de las políticas de comunicación en Reino Unido, que ha cobrado fuerza en los últimos meses, aunque de momento las iniciativas han caído en saco roto. En el año 2009 se instó al entonces Secretario de Cultura, Andy Burnham, a actuar, pero éste dejó claro que el Estado no tenía fondos para invertir en la prensa 45. En el mismo año, voces conservadoras reclamaron la flexibilización de las leyes anticoncentración para permitir que el sector aunara esfuerzos, pero esto fue visto como una amenaza añadida a las condiciones laborales del momento. En contrapartida, la National Union of Journalists (NUJ) propuso una serie de medidas para paliar la situación, entre las que destacan:

-Inversión en formación -Ayudas directas para consolidar el mercado de los medios locales 45

The Guardian (27/03/2009) No government subsidies to local newspapers, says Andy Burnham. Disponible en Internet en: http://www.guardian.co.uk/media/2009/mar/27/no-government-subsidieslocal-newspapers (Última consulta:07/05/2012)

71

-Empleo estratégico de la publicidad institucional -Reducciones fiscales a los medios locales con claros fines público

Sin embargo, tras las elecciones de 2010, el gobierno de coalición liderado por David Cameron dio a entender que las políticas de ayudas públicas a la prensa no estarían en su agenda, a pesar de la delicada situación actual, dado el carácter desregulador de la política de los Tory (Munteanu, 2010:18).

Pero la cuestión sigue candente, puesto que el problema de la prensa en el Reino Unido, al igual que en el resto de los países europeos, sigue sin resolverse, y cada vez surgen nuevas iniciativas que tratan de implicar al sector público en la solución. Una de las más recientes fue la propuesta por un editor de una publicación semanal del norte de Londres, Eric Gordon, que proponía que se creara un “banco para los medios de comunicación” que facilitara el crédito y ayudase a reforzar las deterioradas cuentas de resultados de la prensa local46.

Asimismo, la parlamentaria conservadora Louise Mensch hacía en abril de 2012 un llamamiento para ayudar a las cabeceras locales. Ante la amenaza de que varios diarios de información local fueran a ser transformados en publicaciones semanales, y ante el hecho de que algunos diarios propusieran convertirse en una aplicación para Ipad —que privaría de acceso a la información local a un buen número de ciudadanos—, Mensch sugirió revisar la posibilidad de crear algún tipo de medida directa o indirecta para ayudar a la “prensa y democracia” locales. La política conservadora sostiene que la desaparición de la prensa local es una clara amenaza a la democracia británica, y que además constituye una fuente de debate público que la clase política no se puede permitir47. 46

Linford, P. En Hold The Front Page (04/11/2011) Weekly editor calls for ‘media bank’ to help newspapers. Disponible en Internet en: http://www.holdthefrontpage.co.uk/2011/news/weekly-editorcalls-for-media-bank-to-help-newspapers/ (Última consulta:07/05/2012) 47

Swenwy, M. (25/04/2012) en The Guardian: “Louise Mensch calls for subsidies for local newspapers”. Disponible en Internet en: http://www.guardian.co.uk/media/2012/apr/25/louise-mensch-subsidieslocal-newspapers (Última consulta:07/05/2012) Pugh, A. (25/04/2012) en PressGazette: “Mensch calls for more tax subsidies for local press”. Disponible en Internet en: http://www.pressgazette.co.uk/story.asp?storycode=49176 (Última consulta:07/05/2012)

72

En lo que se refiere a la vertiente social de la respuesta de soluciones, nos gustaría incluir la creación del Coordinating Committee for Media Reform48, una plataforma liderada por figuras académicas, profesionales y sociales que busca coordinar los esfuerzos de todas las organizaciones que se han propuesto trabajar para conseguir unos medios que estén de acuerdo con el interés público, además de apoyar la Leveson Inquiry49 y la Communications Review50 (la primera; una investigación destinada a esclarecer los hechos del escándalo de News International, y la segunda; una revisión del marco legal para la Comunicación en el Reino Unido).

A mayores cabe citar la iniciativa para el sector audiovisual del Ofcom (la Autoridad independiente reguladora y de la competencia para las industrias de la comunicación británicas) de financiar un potencial del PSP (Public Service Publisher), como nuevo actor en el escenario informativo digital, a la imagen de lo que ocurre en la actualidad con el PSB (Public Service Broadcasting) y como respuesta a la necesidad de garantizar un servicio público de información digital.

5. La opinión de los expertos

Como colofón a este trabajo de investigación, hemos elaborado un cuestionario que han respondido cuatro de los más reconocidos expertos académicos a nivel internacional en lo que concierne a las ayudas a la prensa en Europa, a saber: el Dr. Peter Humphreys (University of Manchester), Dr. Robert Picard (Reuters Institute for the Study of Journalism, University of Oxford), Dr. Rasmus Kleis Nielsen (Reuters Institute for the Study of Journalism, University of Oxford) y la Dra. Isabel Fernández Alonso (Observatorio de Políticas de Comunicación del InCom-UAB, Universitat Autònoma de Barcelona). 48

Coordinating Committee for Media Reform: http://www.mediareform.org.uk/about-us (Última consulta: 24/05/2012) 49

Sitio oficial del Levenson Inquiry: http://www.levesoninquiry.org.uk/ (Última consulta: 24/05/2012)

50

Sitio oficial del Department for Culture, Media and Sport. Communications Review: http://www.culture.gov.uk/what_we_do/telecommunications_and_online/8109.aspx (Última consulta: 24/05/2012)

73

El modelo de cuestionario, así como los cuestionarios respondidos por los cuatro expertos, pueden consultarse al final de este trabajo, en el apartado Anexos. A continuación, desglosaremos las cuestiones planteadas en el cuestionario para poder comentar las aportaciones y opiniones de cada uno de los académicos:

1) ¿Cree usted que la prensa escrita está abocada a desaparecer?

Ante esta pregunta, las respuestas son variadas. El profesor P. Humphreys señala que no cree que la prensa escrita vaya a desaparecer por completo, aunque sí que está sufriendo una crisis muy preocupante. Humphreys achaca el descenso en la circulación a la falta interés y de fidelidad mostrada por la población joven —a partir de los veinte años— a la hora de comprar prensa, especialmente porque los hábitos de consumo de este público están decantándose claramente por conseguir información de Internet.

En esta línea, la profesora Isabel Fernández tampoco cree que la prensa vaya a desaparecer por completo, aunque sí apunta a que pueda pasar a adquirir un carácter más reflexivo y, por lo tanto, limitarse a ediciones de fin de semana.

Por otro lado, los profesores R.K. Nielsen y R. Picard señalan que las probabilidades de que la prensa desaparezca a largo plazo son muy altas, señalando este último como culpable a sus elevados costes estructurales.

2) En caso de haber respondido afirmativamente a la pregunta anterior, ¿en cuánto tiempo cree que la prensa podría desaparecer?

Las tres opciones posibles de respuesta que se presentaban eran: a) en menos de cinco años, b) en menos de diez años y c) en veinte años o más. Ni el Dr. Humphreys ni la Dra. Fernández respondieron a esta pregunta, pero sí lo hicieron el Dr. Picard y el Dr. Nielsen. En ambos casos, la respuesta fue c), justificada en el caso de Nielsen por el hecho de que la supervivencia de la prensa escrita estaba ligada a las diferencias generacionales en los hábitos de consumo de información, que mantendrían este soporte vivo, especialmente en el norte de Europa, en el futuro más próximo. 74

3) ¿Considera que la prensa debería recibir ayudas públicas? 4) ¿Por qué/ Por qué no?

Las opciones de respuesta para la pregunta número tres eran cuatro: a) Sí, la prensa debería recibir ayudas públicas, b) Sí, pero sólo debería recibir ayudas directas, c) Sí, pero sólo debería recibir ayudas indirectas, d) No, la prensa no debería recibir ayudas públicas. La pregunta número cuatro estaba destinada a proporcionar una justificación de la elección anterior.

Para la pregunta tres, todos los preguntados marcaron la respuesta a) salvo el Dr. Nielsen, que la dejó en blanco.

En la pregunta cuatro, la continuación de la respuesta de la pregunta anterior, Humphreys señala que existen muchos casos en los que la subvención directa podría aplicarse —para la promoción de la innovación técnica, para la contratación y formación de jóvenes periodistas y, por encima de todo, para el periodismo de investigación—, indicando que las ayudas directas han permitido en Francia y en los países escandinavos alcanzar un nivel de pluralismo en prensa que no existiría sin las ayudas. También destaca la importancia a nivel lingüístico-cultural de algunas medidas, citando el ejemplo de las ayudas a la prensa en catalán en Cataluña. Además, señala la importancia de la exención del IVA para la venta de periódicos, como en el caso del Reino Unido, que consigue beneficiar a todo el sector en su conjunto.

El Dr. Picard, por su lado, pone de manifiesto que la prensa debe recibir ayudas públicas en tanto que ejerce una función social y política de impacto que afecta a un número muy importante de lectores económicamente activos. Sin embargo, también indica que en el momento en el que el público lector de la prensa disminuya sensiblemente, la financiación pública no debería mantener las cabeceras de manera artificial, sino que debería orientarse a los medios que asumieran esas funciones.

La Dra. Fernández, que también marcó la opción a), justifica su elección indicando que los poderes públicos, en tanto que responsables de garantizar el pluralismo y la calidad 75

en el mercado mediático, deben articular diferentes tipos de ayudas que se adapten a cada contexto. Pero sobre todo, señala Fernández, es necesario diseñar estas medidas para neutralizar la injerencia gubernamental —especialmente en los países mediterráneos— y habilitar mecanismos de evaluación para las ayudas que se conceden.

El Dr. Nielsen, por otro lado, no contestó a la pregunta tres por considerar que su respuesta no puede derivar de la investigación por sí sola, y que implica una decisión política sobre el compromiso con el papel que juega el periodismo profesional en nuestras democracias. Nielsen añade que las ayudas serían mucho más efectivas si fueran neutrales en cuanto al soporte, y si además fueran una combinación de medidas directas e indirectas que consiguieran minimizar la influencia política y burocrática sobre las organizaciones subvencionadas.

5) ¿Cree que las ayudas a la prensa han contribuido a la crisis del modelo de negocio de la prensa?

Esta pregunta abierta cuenta con una variedad interesante de respuestas. Humphreys responde con un rotundo y escueto “no”, al igual que Fernández, que añade que la crisis se debe a la influencia de otros factores, como el auge de Internet y de los gratuitos, y también a la crisis económica general. No obstante, Picard señala que las ayudas en algunos países pudieron eliminar los incentivos necesarios para que la prensa mejorara sus cabeceras y se centrara sobre los anunciantes y sobre las necesidades de sus lectores. Picard indica que las ayudas, pese a no ser la causa de la crisis del modelo de negocio tradicional, pudieron enmascarar los problemas y retrasar la respuesta de los medios. Nielsen, por otro lado, señala que las ayudas sí fueron responsables del fracaso del modelo de negocio tradicional en el caso de países como Francia o Italia, en los que las ayudas directas “parecen” haber evitado la adaptación comercial al nuevo escenario mediático. Por eso, indica Nielsen, es necesario que el diseño de las ayudas se haga de manera que nunca interfiera con los procesos de innovación que demanda el mercado.

6) ¿Cree que la diversidad y el pluralismo mediáticos pueden garantizarse a través de ayudas? 76

Esta pregunta cuenta con dos opciones posibles de respuesta: a) Sí, creo que la diversidad y el pluralismo mediáticos se pueden asegurar a través de ayudas o b) No, no creo que la diversidad y el pluralismo mediáticos se pueden asegurar a través de ayudas.

En este caso la respuesta es unánime, pues todos los encuestados respondieron afirmativamente, marcando la respuesta a).

7) ¿Considera que las autoridades mediáticas independientes son una opción acertada para asegurar la transparencia en la asignación de ayuda pública a la prensa?

Al igual que en la pregunta anterior, las opciones de respuesta eran positiva o negativa, y además, todos los encuestados respondieron marcando la respuesta positiva (a), que indicaba que las autoridades mediáticas independientes son una opción acertada para asegurar la transparencia en la asignación de ayuda pública a la prensa. Nielsen añade que esta es la opción deseable frente a la asignación de subvenciones por parte de ministerios, y pone el ejemplo de Italia.

8) ¿Qué otros mecanismos cree necesarios para asegurar la diversidad y el pluralismo

mediáticos?

Para Humphreys, además de las ayudas deben tenerse en cuenta las normas de regulación de la propiedad en los medios, centrándose en la legislación anticoncentración más que en la normativa general sobre competencia. Sin embargo, Humphreys señala que, en la práctica, parece preferible que un periódico en apuros sea comprado por otra compañía antes que dejarlo desaparecer, para mantener al menos el pluralismo externo. Y añade que, ante esta situación, lo deseable sería tratar de asegurar la estricta independencia editorial de las cabeceras que fueran propiedad de un grupo mediático dominante, así como de ofrecer mayores y más fuertes medidas de protección legal para los periodistas en el ejercicio de su profesión.

Picard, por otro lado, apunta que las Administraciones tienen a su disposición una considerable variedad de mecanismos aparte de las ayudas. Señala la importancia de la regulación para exigir tanto a los medios escritos como a los audiovisuales los 77

principios de diversidad y pluralismo, así como para regular la concentración con tal fin. Además, Picard nombra otro tipo de incentivos, como lo son los fiscales, para poder premiar a aquellas empresas que muestren mayor respeto por la pluralidad y la diversidad.

Nielsen, por su parte, coincide con los anteriores en que existen múltiples formas de fomentar la diversidad y el pluralismo desde las instituciones, e incide sobre la importancia de promover la información desde organizaciones sin ánimo de lucro, de establecer medidas de ayuda directa e indirecta para el sector privado, de asegurar la libertad de información y de legislar a favor del acceso público y la transparencia. Pero para Nielsen las políticas no son suficientes, y tienen que ir acompañadas de una mejora en el seno de la profesión periodística y de la propia industria.

En cuanto a la opinión de Fernández, ésta señala que se trata de una pregunta muy compleja que no puede contestarse de manera sucinta. Sin embargo, Fernández apunta la gravedad del debilitamiento de los medios públicos (“por la presión del sector privado, con la connivencia de los gobiernos”), la desacertada flexibilización de las medidas sobre concentración y la falta de regulación de los medios sin ánimo de lucro. Asimismo, resalta que en España no se advierte pluralismo interno de gestión ni tampoco se garantiza ningún derecho de acceso.

9) De acuerdo con la clasificación de modelos de apoyo público a los medios descritos por Nielsen y Linnebank (2011), ¿qué modelo cree que triunfará en los próximos diez años? 10) ¿Por qué?

Las tres respuestas posibles para la pregunta nueve, que podían ser posteriormente justificadas en la pregunta diez, eran: a) El modelo dual (Finlandia, Alemania y el Reino Unido), b) El modelo mixto (Francia e Italia) y c) El modelo minimalista (Estados Unidos).

Aquí tampoco existe un total consenso. Humphreys señala como posibles modelos del futuro tanto el modelo dual como el modelo mixto; Picard señala que es más posible 78

que triunfe el modelo dual; Nielsen añade que es posible que triunfen los modelos del norte de Europa y para Fernández lo deseable sería que triunfara el modelo mixto.

En cuanto a las razones que esgrimen los expertos para justificar sus elecciones, Picard plantea que el modelo dual es pragmático y otorga suficientes incentivos a las empresas editoras para invertir en un contexto de cada vez mayor desregulación, además de ser políticamente mejor aceptado que el modelo mixto. Nielsen indica a su vez que el modelo mixto es caro e implica desafíos políticos, pero que a la vez tiene la ventaja de incluir una serie de intervenciones complementarias (en forma de ayudas y de apoyo al servicio público) que atajan desequilibrios de diferente índole y permiten contar con un sistema que no depende exclusivamente de un tipo de subvención. Fernández, por otra parte, señala que la complejidad de esta cuestión hace difícil elaborar predicciones, pero que, en definitiva, el futuro dependerá de la evolución propia del Estado del Bienestar en Europa.

11) En su opinión, ¿cuál debería ser el papel de las ayudas a la prensa en el futuro? Comentarios finales

En esta pregunta de respuesta abierta, y también en los comentarios finales que hemos decidido condensar en esta misma parte, los expertos comentan las diferentes opciones que se presentan para el futuro, pero, sobre todo, las cuestiones que creen que se deben tener muy en cuenta a la hora de determinar el rumbo de las políticas de comunicación en Europa.

El papel central de las ayudas para Humphreys, tanto para el pasado como para el futuro, será el de promover la competencia económica pero, por encima de todo, fomentar el pluralismo político y cultural en los mercados amenazados por el monopolio. Para Humphreys, las subvenciones pueden emplearse para apoyar a las publicaciones en apuros, para favorecer la creación de nuevas cabeceras, para reestructurar medios escritos existentes, para la modernización, para financiar programas especiales de formación para periodistas, para alentar el periodismo de investigación y, de manera muy importante, para garantizar la diversidad cultural y la 79

calidad de la información. Además, Humphreys señala que las ayudas son un instrumento muy importante en países con mercados pequeños que no cuentan con grandes industrias culturales, y de manera prominente, señala el papel que éstas desempeñan en varios países europeos para proteger a las lenguas y culturas minoritarias, citando expresamente los casos de Cataluña y País Vasco.

Asimismo, Humphreys recuerda que en la era digital, las funciones clásicas de la prensa en democracia son, si cabe, más importantes, puesto que la mediación periodística se antoja indispensable para el debate público, el análisis crítico y el control político, dada la sobre-oferta de información poco fiable y nada editada disponible en Internet. Volviendo a retomar la idea de las ayudas centradas sobre la función de los contenidos, y no sobre el soporte en que son producidos, Humphreys advierte que lo deseable sería obtener ayudas centradas en las labores de servicio público que caracteriza a la profesión periodística, amenazadas por la creciente liberalización y la competencia entre diferentes soportes.

En la línea de la modernización y de la adaptación tecnológica también se pronuncia Picard, quien además incide sobre la necesidad de fomentar nuevos modelos de negocio que huyan de los altos costes precedentes, y sobre la necesidad de emplear las ayudas en la creación de contenido que no es ofrecido por otros medios.

Nielsen va más allá, puesto que urge a la modificación de las actuales políticas de comunicación y a la revisión del papel de los medios públicos y de las ayudas centradas sobre el soporte, punto en el que coincide con Humphreys. Para Nielsen, actualmente no existen datos que demuestren que el mercado, por sí solo, sea capaz de ofrecer la diversidad necesaria que debería garantizarse por parte de las Administraciones, y que implica la combinación de medidas públicas con cambios en el seno de la profesión y de la industria.

Fernández recalca la importancia de crear sistemas de adjudicación de ayudas transparentes, así como mecanismos que permitan evaluar de manera regular y periódica el impacto de las ayudas. Asimismo, Fernández sugiere que las políticas de ayudas

80

deberían estar coordinadas con el reparto de publicidad institucional, para asegurarse que los medios que no se beneficien de ella puedan ser compensados de otra forma.

6. Conclusiones

Una vez llegados a este punto, y tras haber recorrido un largo camino de búsqueda teórica y documental acerca de la evolución y situación de las ayudas a la prensa en Europa, conviene detenerse a realizar ejercicio de síntesis que ponga de relieve los hallazgos de esta pequeña investigación.

Para tal fin, lo primero que haremos será una valoración de las hipótesis de partida, para ver en qué medida se han cumplido o incumplido. Acto seguido, procederemos a elaborar un análisis de cierre incluyendo el resto de aspectos que no se incluyan en el primer apartado.

6.1.

Revisión de las hipótesis

(H1) Prevalecen los tres modelos tradicionales de ayuda a la prensa en Europa -Sí, pero con reservas. Hallin y Mancini, cuando formularon los modelos en 2004 auguraban una clara convergencia hacia el modelo liberal, por varias razones: Las diferencias entre los sistemas de medios de comunicación nacionales que hemos descrito en los capítulos anteriores de este libro están experimentando una clara disminución. Está apareciendo una cultura mediática global, una cultura que se asemeja mucho al modelo Liberal que examinamos en el capítulo 7. La homogeneización de los sistemas de medios de comunicación implica, fundamentalmente, la separación de las instituciones mediáticas de los fuertes vínculos con el mundo político que distinguían los modelos Democrático Corporativo y Pluralista Polarizado del modelo Liberal. Esta transformación se debe a muchas causas. Hemos insistido en la distinción entre las fuerzas externas a la sociedad europea, que incluyen la influencia directa de Estados Unidos y el impacto de la innovación tecnológica, y las fuerzas que son esencialmente internas a la sociedad europea aunque están relacionadas, sin duda, con el proceso de globalización (2008:268).

81

Sin embargo, el contexto mediático y económico global ha cambiado sustancialmente, y las ayudas parecen haber recobrado protagonismo. Esta es la misma conclusión que se desprende de las opiniones de los expertos, que, aunque no consiguen determinar cuál será la fórmula adoptada en el futuro, coinciden en apuntar hacia soluciones empleadas en países con tradición de ayudas (ya sean del modelo dual o mixto, según la clasificación de Nielsen y Linnebank, 2011). Lund también lo entiende así: Hallin and Mancini may be quite right in claiming an international mega-trend towards liberal convergence in terms of political de-regulations in national and regional media markets. But even under such conditions, institutional change is path dependant. Different kinds of press subsidies and other forms of unilateral intervention of the Scandinavian kind will probably be maintained. But of course, there is no guarantee that the institutional frameworks of the past will survive and suffice under changing market conditions for de-regulated media businesses and public service providers (2009:129) Además, hemos visto que en el caso de Reino Unido, país que no cuenta con una tradición de ayudas al sector de la prensa, existen voces que reclaman una mayor atención a la crisis de los periódicos, al igual que ocurre en otros países como Estados Unidos51. Si extendemos nuestro análisis más allá de las fronteras de este trabajo, incluso encontramos cálculos que estiman el coste que supondría para un país como Estados Unidos invertir en el empleo de los periodistas que ha perdido a lo largo de la crisis (Schizer, 2011): When a public good is undersupplied, a standard response is a government subsidy. In this context, a subsidy of approximately $2.5 billion per year would make an extraordinary difference. This would be enough to cover the cost of rehiring the 33,000 reporters who lost their jobs in 2008 and 2009, assuming the total annual cost of a reporter is approximately $75,000.54 Although this is a substantial amount of money, to be sure, it represents less than $10 per year per American, and would 51

Para consultar una relación detallada de las últimas peticiones de ayuda pública a la prensa en Estados Unidos, leer: Heald, E. (25/12/2011) WAN-IFRA Blogs “Could a government bailout be a short term solution for the struggling newspaper industry?”. Disponible en Internet en: http://blog.wanifra.org/2009/02/13/could-a-government-bailout-be-a-short-term-solution-for-the-strugglingnewspaper-industry (Última consulta: 08/05/2012)

82

constitute only a tiny fraction of the federal budget. The amount is also in line with support provided to the press in other countries (2011:19). Como vemos, no es fácil determinar si los modelos que parecen mantenerse —aunque con pinzas— actualmente permanecerán inalterados en el corto plazo. Todo parece apuntar a que las ayudas a la prensa no desaparecerán, pero tampoco constituirán el remedio mágico para la situación del sector. La respuesta dependerá mucho de la situación económica y políticas de cada país, y, por lo tanto, de las prioridades que sus gobiernos adopten. Asimismo, la tendencia de convergencia hacia el modelo dual que apuntaba Picard parece plausible, en tanto que las televisiones públicas están sufriendo cambios importantes en Europa, al tiempo que se están flexibilizando las leyes de concentración de los mercados audiovisuales privados.

(H2) La crisis económica ha modificado las políticas de ayuda a los medios en Europa, y, en consecuencia, las ayudas a la prensa. -Sí. Hemos podido comprobar que países con larga tradición de ayudas a la prensa, como es Francia, no sólo han mantenido sus ayudas, sino que las han rediseñado y han ampliado los tipos de ayudas para dirigirlas a necesidades más específicas del sector. Dinamarca es otro ejemplo de país que ha optado por salvaguardar la diversidad, aunque eso implique un grado mayor de iniciativa pública. Las ayudas, en definitiva, se están volviendo más selectivas, pero también más especializadas. Además, los países que tradicionalmente se han considerado reacios a otorgar ayudas mantienen sus ayudas indirectas (que, como hemos visto, en algunos casos superan el montante de ayudas directas otorgadas por otros países) y cuentan con presión social para no mantenerse al margen de la comprometida situación de la prensa (como está ocurriendo en Reino Unido con la prensa local). Donde no vemos cambios es en lo que concierne al establecimiento de mecanismos de control de la correcta asignación y evaluación de las ayudas (concesión, cuantías, criterios de selección, evaluación de resultados, etc.), lo que resta credibilidad a los sistemas de ayuda e impide su seguimiento y fiscalización. A falta de autoridades independientes, sería interesante contar con registros que dieran cuenta de la actividad de financiación pública —al estilo del Portal de la Transparencia que se ha propuesto en 83

España, aunque con muy pocas garantías—, especialmente en países en los que las ayudas están en manos de administraciones regionales o locales. Esto no sólo redundaría en la transparencia, sino que permitiría racionalizar mejor los sistemas de ayudas para evitar el solapamiento y, a su vez, combinarlos con los niveles de apoyo conseguido a través de la publicidad institucional (tal y como señalaba Fernández en el apartado de La opinión de los expertos).

(H3) Las ayudas a la prensa actuales están dirigidas a sostener los modelos de negocio tradicionales

-No. Es cierto que varios tipos de ayudas que hemos analizado están centrados sobre el modelo tradicional de prensa, subvencionando, por ejemplo, gastos de distribución. Pero existen nuevas modalidades orientadas a la contratación de jóvenes periodistas, a la formación, al equipamiento tecnológico y al fomento de la lectura. Además, a pesar de que la inversión estatal en publicidad institucional ha disminuido en países como España, parece que existe a la vez una tímida voluntad de avanzar hacia sistemas de financiación más transparentes, aunque por el momento sólo existan indicios que tendrán que ser estudiados con mayor perspectiva en el futuro, a la luz de los resultados reales de estas medidas. Sí podemos apuntar que el “proteccionismo de soporte” que apuntaban algunos expertos, parece estar disminuyendo como consecuencia del surgimiento de nuevas modalidades de ayudas, centradas en los lectores (incentivos a la lectura o a la suscripción), en la formación de los redactores o en la subvención de las ediciones en papel y online de publicaciones de baja tirada. Esta necesidad de caminar hacia una neutralidad tecnológica o de soporte también es advertida en el seno de la Comisión de las Comunidades Europeas (Commission of the European Communities), haciendo especial hincapié sobre la articulación de mecanismos que permitan preservar la diversidad sin suponer una barrera a los nuevos modelos de medios: Obviously, the discussion on media pluralism must also reflect the reality of the market and the structure of the media. During the past few years this discussion was mainly based on the fact that print, television, radio and the upcoming new markets were separate. But today the media world faces radical changes and 84

restructuring as a function of new technologies. Technical developments offer new opportunities for all market players and for citizens and consumers. In our view, the restructuring of the market in the light of new technology and convergence should not be taken as a threat to media pluralism as such. The underlying principle of media pluralism should be technologically neutral, but it should be applied in a proportionate manner to reflect the emergent nature of new media. Pluralism rules should not seek to enshrine the legacy structure of the media, but rather permit new structures to emerge. The development of strong European players in the global media landscape helps preserve media pluralism (2007:5). Lo que no hemos podido constatar es que exista una clara apuesta de financiación pública de determinado tipo de periodismo (como el de investigación, que reclamaba Humphreys). El primer paso, en nuestra opinión, sería el de delimitar qué entendemos por periodismo de calidad, para poder habilitar mecanismos y otorgar recursos que lo promocionen.

(H4) Las ayudas a la prensa actuales no se dirigen a promocionar nuevas fórmulas de negocio -No. Este es uno de los puntos que reclamaba Picard, cuando resaltaba la necesidad de dejar de centrar los esfuerzos de subvención sobre los costes desfasados y desorbitados de los modelos de negocio tradicionales. No obstante, sí hemos podido comprobar que existen algunas ayudas a la reconversión digital, y Humphreys así lo establece, apuntando los casos de otros países diferentes a los que aquí se analizan: No obstante, de acuerdo con esta lógica, sigue existiendo claramente una razón de ser a favor de la concesión de ayudas a la reestructuración y de apoyo a los periódicos, en particular los económicamente más débiles, para su adaptación a la era digital. Ciertamente, las subvenciones para la modernización son en la actualidad algo común y en algunos países se han convertido en el principal fundamento de su pervivencia. Así, en Holanda principal finalidad de las ayudas que se conceden es la reorganización o la reestructuración de periódicos. También las autoridades flamencas han modificado el énfasis de sus subvenciones, que han pasado de ser un apoyo selectivo directo al apoyo financiero para la formación de periodistas y para el desarrollo de actividades digitales. Ante todo, como ya se ha dicho, los franceses han dirigido masivamente sus esfuerzos 85

hacia las subvenciones para la modernización multimedia (2008:11). En la definición de la cuarta hipótesis, en el marco metodológico de este TFM, indicábamos que queríamos comprobar si existía alguna medida orientada explícitamente al apoyo de nuevos modelos de negocio en Internet. No hemos hallado ninguna medida cuyo fin principal sea este, al margen de las ayudas a la modernización tecnológica que señalábamos previamente. Esto puede explicarse por varias razones, entre ellas que no existe consenso acerca de la fórmula de negocio que se abrirá paso en Internet en el futuro más próximo. Y esto no se resolverá hasta que otras cuestiones urgentes, como lo son el establecimiento del copyright digital, la aplicación del IVA en Internet —no sólo referido a la venta de periódicos y a la publicidad digital, sino también referido a otro tipo de servicios satélites de los sitios de información digitales, como el comercio electrónico— o la medición de audiencias en la Red, estén consolidados.

6.2.

Perspectivas de futuro

El presente trabajo es un trabajo académico, y por lo tanto no tiene por objeto predecir el futuro. Sin embargo, hay otras cuestiones que han surgido a lo largo del proceso de investigación de este trabajo que nos gustaría analizar algo más en profundidad, porque podrían darnos una idea de hacia dónde camina el sector y el conjunto de las ayudas a la prensa en Europa. Comenzaremos por advertir las principales tendencias en el seno del futuro del sector. Los datos (WANIFRA,2011) señalan una caída progresiva de la circulación de prensa diaria de pago en Europa y Estados Unidos, en contraste con el crecimiento que está experimentando en las regiones de Asia Pacífico y Latinoamérica, al igual que ocurre con el número de cabeceras. Pero existen otros datos que dan algo de esperanza al sector y urgen su consolidación en Internet. El informe de Deloitte de 2011 sobre el sector de los medios de comunicación indica que los usuarios prefieren en su mayoría a la prensa como fuente de información en la Red, y que, por lo tanto, parece que no todo está perdido: En este nuevo entorno, la prensa está al parecer llamada a ser el líder en la provisión de contenidos informativos. El estudio 86

mundial Media Democracy Survey realizado por Deloitte anualmente muestra en los últimos años un intenso aumento de la afinidad y reconocimiento a las marcas de los periódicos por parte de la audiencia como medio de comunicación de primera categoría, habiendo además aumentado la demanda de información a su máximo nivel. El caso español confirma esta afirmación: echando un vistazo a los datos de acceso a páginas web, puede verse que destacan claramente las cabeceras de prensa como el principal referente de búsqueda de información de actualidad para los internautas, ya que 12 cabeceras de prensa se encuentran entre las 100 páginas web más visitadas en España en el año 2010238. Dentro de este mismo ranking, únicamente dos webs de televisión se incluyen en el Top100 y la primera de ellas en el puesto 45, a diferencia de la prensa que sitúa 4 cabeceras en el Top20. Y es que a pesar de que tradicionalmente tanto la radio como la televisión, dadas sus características, siempre han sido un referente en cuanto actualidad, una vez que la prensa ha encontrado su ventana permanente al público durante 24 horas, ha sido la elegida de forma mayoritaria como el medio de información favorito en el entorno web. (2011:56) En lo que concierne a la publicidad, otro de los factores clave de los que depende el desarrollo de los modelos de negocio de prensa en Internet, vemos que la consolidación de la medición fiable y precisa de las audiencias en la Red permitirá avanzar en el desarrollo de nuevas fórmulas de ingresos publicitarios, que presumiblemente tendrán que combinarse con formas de micro-pago y otras fórmulas (suscripciones, accesos freemium, accesos premium, etc.) para poder dar viabilidad económica a los proyectos periodísticos. El campo de los derechos de propiedad intelectual en la Red, otro de los caballos de batalla, podría experimentar algún avance en el futuro próximo, dado que en el último año se han llevado a cabo esfuerzos por negociar las nuevas bases de la regulación de este asunto en el marco de la Agenda 2020 de la Unión Europea52. Al comienzo de este trabajo mencionamos el empeño de las asociaciones de editores nacionales e internacionales por conseguir que los agregadores de contenido pagaran un impuesto o un porcentaje de sus beneficios publicitarios a la prensa por emplear sus contenidos. 52

Los progresos en el ámbito de la regulación digital pueden consultarse en el informe Digital Agenda for Europe. Annual Progress Report 2011. Documento disponible en Internet en (inglés): http://ec.europa.eu/information_society/digital-agenda/documents/dae_annual_report_2011.pdf (Última consulta: 05/05/2012)

87

Todo apunta a que los creadores de contenidos deberán ir más allá y buscar alianzas con los distribuidores, buscadores y agregadores de contenido, pues hoy en día son sus servicios los que están acaparando la atención y tiempo de los usuarios, y los que probablemente dominarán el contexto naciente de la web semántica.

En cuanto a la amenaza que los gratuitos han supuesto para la prensa tradicional en los últimos años, la WAN-IFRA (2011) estima que la burbuja de los gratuitos ha tocado a su fin, probablemente experimentando una muerte prematura debida a la caída en picado de la publicidad, como consecuencia de la crisis económica general.

A mayores nos gustaría señalar la circunstancia de que todos los países que hemos analizado sufren altos niveles de concentración. Existe una tendencia generalizada a la flexibilización de las normas que regulan la concentración en los mercados, y la Unión Europea parece haber reaccionado ante esta situación, llevando a cabo acciones para hacer seguimiento de esta cuestión. Además, otro factor que consideramos importante señalar es la labor de estricto control que la Comisión Europea está llevando a cabo sobre las ayudas públicas en los diferentes Estados miembros a raíz de la crisis de 2007, para vigilar que se respete la normativa común. Esto obviamente afecta a las ayudas a la prensa, y muy en particular a los fondos excepcionales que puedan haberse habilitado para rescatar publicaciones en situación de quiebra económica. No obstante, es necesario tener en mente que esto puede suponer una limitación importante a las iniciativas de los diferentes gobiernos nacionales para ayudar a la prensa, sobre todo si tenemos en cuenta que este sector, para algunos, debería tener un estatus preferente por tratarse de un administrador de un servicio público, al igual que lo son otros public service media. Además de esto, los recortes sufridos en las redacciones como consecuencia de las caídas de la circulación y la publicidad han llevado, en la mayoría de los casos, a instaurar nuevas rutinas de producción de la información basadas en el “periodismo de redacción” y en el “periodismo de agencias”. Esta reducción de la capacidad de contraste de fuentes obviamente amenaza a la credibilidad, cuanto más si las agencias estatales de prensa ven reducidos sus fondos. Por eso creemos que debe existir una coherencia en las políticas de comunicación relacionadas con las agencias nacionales de 88

prensa, para evitar mermar recursos de estos organismos cuando éstos constituyan una fuente principal de noticias para las cabeceras de un país, sobre todo teniendo en cuenta que ésta tendencia parece mantenerse estable de cara al futuro.

Finalmente, abordando lo que parece ser el futuro de las ayudas a la prensa, si bien es cierto que Internet parece que será el nuevo escenario en el que se desarrollará la prensa, ello no impide que existan fórmulas híbridas de producción de información que combinen la web con el papel, pues, como hemos visto en varios países, las publicaciones en papel no diarias siguen manteniendo una posición muy respetable en sus respectivos mercados. Por tanto, y volviendo a recoger la idea del “foco sobre la función”, proponemos que la estrategia de apoyo del Estado se conciba como un plan integral para garantizar: el acceso a la información, la calidad de la información y la diversidad y pluralidad de voces, sea cual sea su soporte, en línea con lo que algunos expertos vienen señalando en los últimos años: (...) Skogerbø ha argumentado que el carácter de las subvenciones a la prensa entendidas «como regulación dependiente de la tecnología es un obstáculo para [su] supervivencia a largo plazo». La convergencia digital de tecnologías de informática, telecomunicaciones, artes gráficas y radiotelevisión ha abierto muchas formas nuevas de recibir básicamente el mismo producto comunicativo. En estas circunstancias, sugiere Skogerbø, subvencionar un tipo de medio que utiliza una modalidad concreta de tecnología (la imprenta) y no otras «creará con el tiempo una crisis de legitimidad, porque finalmente el tema se reduce al hecho de apoyar la palabra impresa, pero no el texto digitalizado, o en otras palabras, a subvencionar el papel pero no los bytes» (Skogerbø, 1997, p. 115). (...) Gibbons sugiere que existe «una necesidad de confeccionar una regulación que se ajuste a los valores que se pretendían promover. Aquí es necesario un enfoque funcional, que no dependa de la tecnología o de las formas de entrega, sino que reconozca la naturaleza del servicio prestado y la naturaleza del público que lo recibe» (Gibbons, 1998). (...) Esas subvenciones podrían destinarse específicamente al periodismo de investigación, la formación de periodistas, al reciclaje y la profesionalización, y a todo tipo de medidas destinadas a la mejora de la calidad de la información. Podrían destinarse a proyectos específicos de investigación sobre periodismo. Ya existen una serie de iniciativas que podrían servir como modelos. (Humphreys, 2008:11) 89

En cuanto a las ayudas que tienen que ver con la política fiscal, éstas dependerán del rumbo que la UE tome en esta cuestión, que por el momento ejerce presión para subir los tipos de IVA, por ejemplo. Para poder evitar que la prensa salga perjudicada, el sector en su conjunto debería reclamar su función de servicio público y ratificar su compromiso con la sociedad planteando iniciativas, individuales o conjuntas, a favor del pluralismo y la diversidad, que demuestren que invertir en el sector de la prensa es una apuesta por la democracia.

Las ayudas a la prensa no parecen estar condenadas a desaparecer: más bien parece que tendrán que adaptarse a la realidad de su contexto mediático, así como del marco regulador supranacional. Por el momento, los datos indican que las modalidades de ayudas se están diversificando, pero este proceso se está produciendo de manera asimétrica en los distintos países.

6.3.

Reflexiones finales

Cerrar una investigación se antoja como una acción

imposible, puesto que en la

mayoría de los casos los datos que dan respuesta a una pregunta de investigación acaban abriendo de manera simultánea otros senderos que explorar. Este TFM no constituye una excepción, y por lo tanto, como cierre definitivo, hemos decidido incluir una serie de reflexiones que son fruto de la experiencia adquirida a lo largo de este trabajo y que, confiamos, puedan servir para futuras investigaciones sobre la cuestión.

En primer lugar, creemos que la prensa debería esforzarse en identificar las necesidades de los lectores jóvenes, pues ellos serán quienes a medio y largo plazo constituyan el público potencial de la prensa. A pesar de que en la actualidad la prensa sobreviva gracias a la fidelidad de otras generaciones de mayor edad, estudiar los consumos de Internet en los jóvenes y, sobre todo, los hábitos de los early adopters (sean jóvenes o no) es una de las claves que los periódicos deberían tener en cuenta para asegurar sus pasos en la senda hacia la transición digital. En segundo lugar, creemos que hay una clara falta de ayudas centradas en la promoción de las nuevas narrativas de Internet, empleando desde el lenguaje del hipertexto hasta 90

las posibilidades multimedia. Uno de los hechos que hace que la prensa no haya podido triunfar en su versión digital es que ofrece gratis en Internet lo mismo que vende en los quioscos en papel (salvo contadas excepciones). Avanzar en el nuevo lenguaje digital y ampliar los servicios que ofrecen los periódicos son parte de la solución al problema. En este sentido, la eclosión de la industria de los videojuegos podría ser un filón en el que la prensa pudiera encontrar nuevas narrativas. En tercer lugar está la formación de los profesionales de la información (que ya no sólo son periodistas, sino que cada vez más incluyen a infografistas, diseñadores web, community managers, etc.). Sus habilidades y sus condiciones laborales son cuestiones que no deberían descuidarse, puesto que de nada sirve invertir en la diversidad si luego el grado de formación de los profesionales no es suficiente como para aportar valor añadido a las informaciones. La diferencia la marcará ese mismo valor añadido en el contenido, que luego aumentará en función de la adecuación de éste a los diferentes soportes. El alto grado de alfabetización digital de los lectores exige de los medios, no sólo de la prensa, una apuesta por ofrecer contenidos que les sean útiles y les tengan en cuenta, como señala Beckett: A medida que los brotes de información proliferan y las fuentes de comentarios y reportajes se multiplican, el público pide un tipo de periodismo que les ayude a encontrar, filtrar y organizar todos estos datos. A medida que la naturaleza de los artículos se vuelve más inestable, contar con un periodismo que nos ayude a legitimar, hacer críticas constructivas y sanar complejas mediaciones de acontecimientos y debates cobra mayor importancia. Esta tarea va más allá de los límites convencionales del periodismo realizado en los medios tradicionales. El periodismo del futuro debe estar más interconectado y ser más transparente e interactivo (2010:1). Con respecto aspectos relacionados íntimamente ya con la investigación y la metodología, y dado que la UE centra grandes esfuerzos en promocionar la investigación en el ámbito audiovisual, creemos que desde las instituciones europeas se debería promover la creación de espacios comunes desde los que poder hacer un seguimiento de las políticas nacionales que afectan a la prensa, al estilo del proyecto Compendium53. El hecho de que ya existan proyectos orientados al seguimiento del 53

Sitio web de Compendium, Cultural Policies and Trends in Europe: http://www.culturalpolicies.net/web/index.php (Última consulta:08/05/2012)

91

pluralismo y la diversidad constituye una oportunidad importante que no debería dejarse pasar. Por último, nos gustaría sugerir que sería interesante traducir a las lenguas de procedimiento54 de la Unión (inglés, francés y alemán) la legislación y documentos oficiales de los países miembros, para poder avanzar en la investigación académica comparativa. A las dificultades que este tipo de investigación encuentra a su paso, por la disparidad de información cuantitativa y cualitativa que existe respecto, se suma la barrera lingüística, fácilmente superable si se incluye una copia traducida a una de las lenguas de procedimiento de la UE de las leyes —o sus resúmenes— relacionadas con las políticas de comunicación de cada país miembro. Cualquier medida que favorezca la investigación comparada no sólo será agradecida desde la comunidad científica, sino que además contribuirá al debate crítico y analítico sobre esta cuestión, en beneficio del seguimiento y evaluación del pluralismo y la diversidad en los medios de comunicación europeos.

7. Bibliografía -AEDE (2011) “Los diarios reivindican los valores de la Prensa en pleno cambio de modelo”. En nota de prensa de la presentación del Libro Blanco de la Prensa Diaria. Disponible en Internet en: http://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CCEQ FjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.aede.es%2FMultimedia%2FDocumentos%2FNota_ Libro_Blanco_2012.doc&ei=VOoCT4SSKMrOhAfdycylAQ&usg=AFQjCNEpYK4n0 AMuZezUbG-IWfeRGNHOyw (Última consulta: 03/04/2012) -Almirón, N. (2009) “Grupos privados propietarios de medios de comunicación en España: principales datos estructurales y financieros”, en Comunicación y Sociedad, nº1 2009, vol. XXII. Disponible en Internet en:

54

Comisión Europea. Lenguas oficiales de la UE. Disponible en Internet en: http://ec.europa.eu/languages/languages-of-europe/eu-languages_es.htm (Última consulta:08/05/2012)

92

http://www.unav.es/fcom/comunicacionysociedad/es/articulo.php?art_id=36

(Última

consulta:06/05/2012) -Apreza, S. (2007) “Concentración de medios de comunicación versus pluralismo informativo externo”, en Huber, R. Y Vilanueva, E. (coord.) Reforma de medios electrónicos, ¿avances o retrocesos?, Estudios jurídicos, nº110. México D.F.: Instituto de investigaciones jurídicas, Universidad Nacional Autónoma de México. Pp: 63-85. Disponible en Internet en: http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/5/2444/2.pdf (Última consulta: 05/05/2012) -Beckett, C. (2010) “El rescate del periodismo”, en Infoamérica, nº2, La crisis de la prensa. 2010 Enero-abril. Málaga: Universidad de Málaga -Blasco, J. (2008) “Las ayudas públicas a la prensa de las Comunidades Autónomas españolas en 2007: Tipología, cuantía de las subvenciones y sistemas de adjudicación”, en

Telos,

Abril-Junio

2008,

nº75.

Disponible

en

Internet

en:

http://sociedadinformacion.fundacion.telefonica.com/telos/cuadernograbar.asp@idarticu lo=3&rev=75.htm (Última consulta:03/05/2012) - Blasco, J. (2009) “Las ayudas a la prensa en Europa”, en FAPE, Ayudas a la Prensa. Periodistas, Revista de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, nº19. Madrid: FAPE. P.17 -Bromley, M. (2010) Media Landscape: United Kingdom. European Journalism Centre. Disponible en Internet en: http://www.ejc.net/media_landscape/article/uk/ (Última consulta: 07/05/2012) - Cardoso, A. et al. (2010) La gouvernance des aides publiques à la presse. Rapport. Disponible en Internet en: http://www.enssib.fr/bibliotheque-numerique/document48592 (Última consulta: 06/05/2012) -Charon, J. (2010) “À propos des aides publiques aux médias, au journalisme et à l’information en France”, en Analyse et commentaires sur les aides publiques à la presse, à l’information et au journalisme, Groupe de travail sur le journalisme et l’avenir de l’information. Quebec : Centre d’études sur les médias -Collins, R. (2010) “À propos des aides publiques aux médias, au journalisme et à l’information en Grande Bretagne”, en Analyse et commentaires sur les aides publiques à la presse, à l’information et au journalisme, Groupe de travail sur le journalisme et l’avenir de l’information. Quebec : Centre d’études sur les médias

93

-Comisión Europea (1992) Pluralism and media concentration in the internal market, an assessment of the need for Community action. Commission Green Paper. Disponible en Internet en: http://europa.eu/documents/comm/green_papers/pdf/com92_46_en.pdf (Última consulta:07/05/2012) - Comisión de Publicidad y Comunicación Institucional (2012) Plan 2012 de publicidad y comunicación institucional, Ministerio de la Presidencia, Gobierno de España. Disponible en Internet en: http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/783BC5E2D0BA-4899-92BE-21F6E1881C23/202181/Plan2012.pdf

(Última

consulta:

23/05/2012) - Commission of the European Communities (2007) Media pluralism in the Member States of the European Union. Comission Staff Working Paper. Bruselas. Disponible en Internet en: http://ec.europa.eu/information_society/media_taskforce/doc/pluralism/media_pluralis m_swp_en.pdf (Última consulta: 22/05/2012) - Council of Europe (2009) Methodology for monitoring media concentration and media content diversity. Report prepared by the Group of Specialists on Media Diversity. Strasbourg: Media and Information Society Division -De Dios, J. (2008) “Ayudas públicas y prensa escrita. El ordenamiento jurídico comunitario”, en Telos, Abril-Junio 2008, nº75. Disponible en Internet en: http://sociedadinformacion.fundacion.telefonica.com/telos/cuadernoimprimible.asp@id articulo=2&rev=75.htm (Última consulta: 26/05/12) -Deloitte (2011) Predicciones de Deloitte para el sector de tecnología, medios de comunicación y telecomunicaciones 2011. Disponible en Internet en: http://www.deloitte.com/assets/DcomSpain/Local%20Assets/Documents/Industrias/FSI/es_TMTPredictions_24_02_11.pdf (Última consulta:07/05/2012) -Dirección General de Derechos Humanos y Asuntos Jurídicos/ Directorate General of Human Rights and Legal Affairs (2009) Methodology for monitoring media concentration and media content diversity. Strasbourg: Council of Europe. -Direction générale des médias et des industries culturelles (2012) Publication du décret relatif à la réforme des aides à la presse et au fonds stratégique pour le développement

94

de la presse. Disponible en Internet en: http://www.ddm.gouv.fr/imprime.php3?id_article=1732 (Última consulta:23/05/2012) -Diario Oficial de Galicia (DOGA) (2011) Resolución do 9 de febreiro de 2011, da Secretaría Xeral de Medios, pola que se establecen as bases reguladoras para a concesión de axudas económicas, en réxime de concorrencia non competitiva, dirixidas a empresas que realicen publicacións periódicas escritas integramente en galego e se procede á súa convocatoria para o ano 2011. Nº31, 15/02/2011, p.2565. -ENPA, (2010) Annual Review. Documento disponible en Internet en: http://www.enpa.be/uploads/Communications/Annual%20Review/annual_review_enpa _2010_web_final.pdf (Última consulta: 10/05/2012) -FAPE (2009) “Francia, un país con tradición”, en Periodistas, Revista de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, nº19 Invierno 2009. P.18. -Fernández Alonso, I. et al (eds). (2006). Press subsidies in Europe. Procedings of the Symposium Press Subsidies in Europe: Development, Pluralism and Transparency. Barcelona: Generalitat de Catalunya. - Fernández Alonso, I. y Blasco, J. (2006) “Press Subventions in Europe in 2006. Categories, Funding Provided and Assignation Systems”, en Press subsidies in Europe. Procedings of the Symposium Press Subsidies in Europe: Development, Pluralism and Transparency. Barcelona: Generalitat de Catalunya. Pp:56-76. -Fernández Alonso, I. y Blasco, J. (2008) “Las ayudas a la prensa en Europa en 2007. Los casos de Austria, Finlandia, Francia, Noruega y Suecia”, en Telos, Cuaderno Central. Abril-Junio 2008, nº 75. - Fernández Alonso, I. y De Moragas, M. (2008) “Un creciente interés académico, político y empresarial por las ayudas a la prensa”, en Telos. Cuaderno Central. AbrilJunio 2008, nº 75. -Gibbons, T. (1998) Regulating the Media (2ª ed.) Londres. Sweet and Maxwell. [citado en Humpreys, 2008] - Hallin, D. y Mancini, P. (2008) Sistemas mediáticos comparados. Barcelona: Editorial Hacer -House of Commons Culture, Media and Sport Committee (2010), Future for local and regional media. Disponible en Internet en (inglés): 95

http://www.publications.parliament.uk/pa/cm200910/cmselect/cmcumeds/43/43i.pdf (Última consulta: 24/05/2012) -Humphreys, P. (2008) “Subvenciones a la prensa en Europa. Una visión histórica”, en Telos, Cuaderno Central. Abril-Junio 2008, nº75. -Lund, A. (2009) “Media Markets in Scandinavia. Political Economy Aspects of Convergence and Divergence”, en Nordicom Review, Jubilee Issue 2007. Pp. 121-134 -McChesney, R. (2004) The Problem of the Media: U.S. Communication Politics in the 21st Century. Nueva York: Monthly Review Press [citado en Humpreys, 2008]. - Media Task Force. European Commission (2011) Inventory of measures affecting the media. November 2011. European Commission. Disponible en Internet en: http://ec.europa.eu/information_society/media_taskforce/doc/grid_inventory.pdf (Última consulta: 27/04/2012) -Mitterrand, F. (2011) Intervention de Frédéric Mitterrand, ministre de la Culture et de la Communication. Paris, Grand Palais, le 29 septembre 2011. 2ème Conference Nationale

Des

Metiers

Du

Journalisme.

Disponible

en

Internet

en:

http://www.cnmj.fr/wp-content/uploads/Discours-Frederic-Mitterrand-CNMJ2011.pdf (Última consulta:04/04/2012) -Molina, M. (2009) “¿Quién paga el periódico?”, en Periodistas, Revista de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España. Nº19, Invierno 2009. Pp.8-9. - Munteanu, M. (2010) Media in Crisis: should the state intervene? Reuters Institute Fellowship Paper, Reuters Institute for the Study of Journalism. Oxford: University of Oxford. - Nielsen, R. y Linnebank, G. (2011) Public Support for the Media: A Six-Country overview of Direct and Indirect Subsidies. Reuters Institute for the Study of Journalism. Oxford: University of Oxford. Disponible en Internet en: http://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fileadmin/documents/Publications/Working_Pape rs/Public_support_for_Media.pdf (Última consulta: 27/04/2012) -Parlamento Vasco (2007), Dossier: Publicidad y Comunicación Institucional, nº36, marzo 2007. -Saperas, E. (2011) “Sistemas de regulación y valores de la comunicación actual”, en Campos, F. (coord.) Comunicación y gobernanza en Europa. Madrid: Universitas. Pp. 129-151.

96

-Schizer, D. (2011) Subsidizing the Press. Spring 2011: Volume 3, Number 1. Journal of Legal Analysis. Oxford: Oxford University Press. -Skogerbø, E. (1997) “The Press Subsidy System in Norway. Controversial Past – Unpredictable Future?”, en European Journal of Communication, No. 12, vol. 1. Pp. 99-118. [citado en Humpreys, 2008] -Sohr, R. (1998) Historia y poder de la prensa. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello. -Thompson, J. (1996) “La teoría de la esfera pública”, en Voces y Culturas. Revista de Comunicación, nº 10 II Semestre 1996. Barcelona. Pp:81-96. Disponible en Internet en: http://entimema.pbworks.com/f/La%2BTeor%25C3%25ADa%2Bde%2Bla%2BEsfera %2BP%25C3%25BAblica-J.B.Thompson.pdf (Última consulta:08/05/2012) -Versión Consolidada del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (2010), en Diario Oficial de la Unión Europea, C 83/47, 30 de marzo de 2010. Disponible en Internet en: http://eurlex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2010:083:0047:0200:es:PDF (Última consulta: 06/05/2012) - WANIFRA (2010) World Press Trends. 2010 Edition. Disponible en Internet en: www.wan-ifra.org/worldpresstrends2010 (Última consulta: 26/04/12) -WANIFRA (2011) World Press Trends 2011. Diapositivas previas a la publicación del informe de 2011 presentadas en el 63rd World Newspaper Congress. Disponible en Internet en: http://www.wan-ifra.org/articles/2010/11/26/world-press-trends (Última consulta: 26/04/12) -World Editor’s Forum (2010) Trends in Newsrooms. Disponible en Internet: http://www.trends-in-newsrooms.org/home.php (Última consulta:05/05/2012)

8. Anexos 8.1.

Modelo de cuestionario

Name of the interviewee: Date of the questionnaire: Question 1: Do you think the printed press is bound to disappear in Europe? 97

Question 2: If you think so, in how much time do you think the printed press will disappear? a) In less than five years b) In less than ten years c) In twenty years or more Question 3: Do you think the press should receive public subsidies? a) b) c) d)

Yes, the press should receive public subsidies Yes, but it should only receive direct subsidies Yes, but it should only receive indirect subsidies No, the press should not receive public subsidies

Question 4: Why/Why not? Question 5: Do you believe press subsidies have contributed to the press’ business model crisis? Question 6: Do you believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies? a) Yes, I believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies b) No, I don’t believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies Question 7: Do you consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press? a) Yes, I consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press b) No, I don’t consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press Question 8: Which other mechanisms do you think are necessary to ensure media diversity and pluralism? Question 9: According to Nielsen and Linnebank classification of models of public support for the media (2011)55, which subsidies model do you think will succeed in the following ten years? a) Dual model (Finland, Germany and the UK) b) Mixed model (France, Italy) c) Minimalist model (US)

55

Nielsen, R. and Linnebank, G. (2011) Public Support for the Media: A Six-Country Overview of Direct and Indirect Subsidies, Reuters Institute for the Study of Journalism. Available online at: http://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fileadmin/documents/Publications/Working_Papers/Public_support_for_M edia.pdf

98

Question 10: Why? Question 11: In your opinion, which should be the role of press subsidies in the future? Final comments (if any): Thank you very much for taking the time to read and answer this questionnaire. The information on this questionnaire is limited to academic usage. Your answers will be translated into Spanish and incorporated to Mª Dolores Fernandes del Pozo’s master’s dissertation. If you wish to receive a copy, please contact the author at [email protected].

8.2.

Cuestionarios de los expertos 8.2.1. Cuestionario realizado por el Dr. Peter Humphreys

Name of the interviewee: Professor Peter Humphreys The University of Manchester, UK Date of the questionnaire: 24th April 2012 Question 1: Do you think the printed press is bound to disappear in Europe? No, but – as in the United States - there is certainly a worrying crisis of the press. In the UK, the decline in sales of both national and regional newspapers in the UK was deemed by Keynote’s 2010 publishing industry market review as ‘alarming’. The rate of decline was accelerating everywhere, except among national Sunday newspapers. The sales of regional newspapers had fallen by around 20% to 30% since 2005, while sales of the national daily papers had declined by 10.2% since 2007, with a very marked decline in 2009. A further worrying trend was that the market for ‘quality’ newspapers was dropping much faster than the market for ‘popular’ papers (often still referred to as the ‘tabloids’, even though most quality ‘broadsheets’ have now adopted a tabloid format). In the year to March 2010, sales of The Guardian fell by 14.7%, The Times by 13.8%, The Independent by 9.2%, The Daily Telegraph by 8.4%. and the Financial Times by 7.5%, big falls for the quality papers. By contrast, sales of the popular tabloid The Sun dropped by only 1.6% (Keynote The Publishing Industry 2010). The Keynote survey found age to be a big factor in newspaper readership, something which had been true for at least two decades. The data suggested that younger people stopped buying newspapers as they advanced into their 20s. Older people were more loyal to their newspaper than younger people and they were also more likely to continue buying a local newspaper than younger people. This declining interest of younger people in newspapers and their higher propensity to access the Internet for their news and entertainment almost certainly accounts for the decline in newspaper circulations. Question 2: If you think so, in how much time do you think the printed press will disappear? Question 3: Do you think the press should receive public subsidies? 99

a) Yes, the press should receive public subsidies In the UK the only subsidy, yet a very important one, is VAT exemption, an indirect subsidy benefitting the whole sector. I think there is a strong case for directly subsidising ailing newspapers and also for certain functions such as technical innovation, recruitment and training of young journalists, and above all investigative journalism. Of course, a number of European countries do this, and in France and Scandinavia for example, press subsidies have managed to ensure a degree of newspaper pluralism that would certainly not exist but for the subsidies. In some cases, press subsidies to minority language communities are culturally very important, such as Catalonia in Spain. Question 4: Why/Why not? Question 5: Do you believe press subsidies have contributed to the press’ business model crisis? No! Question 6: Do you believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies? a) Yes, I believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies That is, I believe subsidies can help.

Question 7: Do you consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press? a) Yes, I consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press Question 8: Which other mechanisms do you think are necessary to ensure media diversity and pluralism? In addition to subsidies, media specific ownership regulation has in some countries been considered important: anti-concentration rules that go further than generic competition law. However, in practice, it is hard to justify letting a struggling newspaper go under rather than be bought up by a dominant media company. An interesting approach would be to ensure strict editorial independence for newspapers owned by a dominant media company. Also stronger legal protections for journalists in their employ. Question 9: According to Nielsen and Linnebank classification of models of public support for the media (2011)56, which subsidies model do you think will succeed in the following ten years? 56

Nielsen, R. and Linnebank, G. (2011) Public Support for the Media: A Six-Country Overview of Direct and Indirect Subsidies, Reuters Institute for the Study of Journalism. Available online at: http://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fileadmin/documents/Publications/Working_Papers/Public_support_for_M edia.pdf

100

a) Dual model (Finland, Germany and the UK) b) Mixed model (France, Italy) Question 10: Why? Question 11: In your opinion, which should be the role of press subsidies in the future? The key role in the future as in the past will be to ensure the promotion of economic competition and above all to promote political and cultural pluralism in markets threatened by monopoly. Towards this aim, subsidies can be employed to support struggling newspapers, to found new newspapers, to help the restructuring of press concerns; and to help fund journalists’ training and special projects (e.g. investigative journalism). Another very important journalistic function is to provide for cultural diversity. Indeed, this rationale has gained a new political salience as a result of the adoption in 2005 of the UNESCO Convention on the Protection and Promotion of the Diversity of Cultural Expressions. Press subsidies are particularly important cultural policy instrument for countries with small markets that do not support large culture industries. Moreover, an important rationale for subsidies has always been to promote minority cultures within states. Press subsidies are vital for the sustainability of newspapers in Europe’s minority languages. Thus, in Spain, although the national government ceased granting direct subsidies in 1988, the governments of some Autonomous Communities with their own language, notably Catalonia and the Basque Country, have continued to subsidise their regional press. In the digital era subsidies can be provided for modernization. Finally, concerns about falling revenues as advertising and readers migrate to the Internet may lead to a new openness to subsidising the adaptation and survival of adversely affected newspapers, particularly if they are regarded as important national media institutions.

Final comments (if any): In the digital future, it could be argued that subsidy systems should be restructured in a technology-neutral way towards supporting the functions of ‘public service communication’. This logic should certainly not serve to undermine the comparatively generous funding basis of public service broadcasting, but it would imply, not merely a continued legitimacy for press subsidies, but also more generous funding for certain journalistic functions performed by the press whether printed or online. Such subsidies might be directed specifically towards investigative reporting, journalistic training, retraining and professionalization, and all manner of conceivable measures aimed at improvement of the quality of information. They might be directed towards specific research projects on journalism. There are already a number of initiatives that might serve as models. In the Digital Age, the classical democratic functions of the press will be at least as important as they ever have been. Indeed, the journalistic functions of informing public debate, controlling political power, and providing critical analysis, will be at a premium given the superabundance of unprocessed, poorly edited or downright unreliable information on the Net. The business realities of fragmenting audiences/readerships and increasing inter-media commercial competition mean that public service journalism and investigative journalism in particular is increasingly an unprofitable allocation of resources. 101

To conclude, there are a number of rationales for press support systems, but digital convergence has produced a pressing need to rethink interventionist policies so that in the future public funding for ‘public service’ communication will increasingly follow function rather than be technology specific. For the press, whether printed or online, this could imply more, not less, support for particular ‘public service’ journalistic functions threatened by increased commercialisation and inter-media competition.

8.2.2. Cuestionario realizado por el Dr. Robert Picard

Name of the interviewee: Robert G. Picard Date of the questionnaire: April 22nd, 2012 Question 1: Do you think the printed press is bound to disappear in Europe? At some time it will disappear because of its high cost structures. The caveat to this is the question of whether remaining readers are willing to pay 3-4 times as much for the paper and sufficient advertiser choose to remain with print. I do not believe either is likely in the long run. Question 2: If you think so, in how much time do you think the printed press will disappear? a) In twenty years or more Question 3: Do you think the press should receive public subsidies? a) Yes, the press should receive public subsidies Question 4: Why/Why not? The press serves a host of social and political functions now well served by other media. As long as the press has an audience of socially, politically, and economically active readers it will continue to serve those purposes. If the audience become very small, subsidies should not be used merely keep newspapers alive. Instead, subsidies should be switched to serve those purposes in other media. Question 5: Do you believe press subsidies have contributed to the press’ business model crisis? In some countries it removed incentives to improve newspapers and concentrate on advertiser and audience needs and thus made them more vulnerable by masking the problems in the business model for a few years. It was not the cause of the crisis, but kept some papers from responding to it effectively when it began to emerge. Question 6: Do you believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies? 102

a) Yes, I believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies Question 7: Do you consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press? a) Yes, I consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press Question 8: Which other mechanisms do you think are necessary to ensure media diversity and pluralism? Governments have a variety of mechanisms available besides subsidies. They can use regulation to require that broadcast and other media serve purposes of diversity and pluralism and to regulate ownership in pursuit of it. Governments can also provide a variety of incentives—tax advantages, advantages when considering cross-ownership, and advantages in various types of legal proceedings—to those firms who perform well in terms of diversity and pluralism. Question 9: According to Nielsen and Linnebank classification of models of public support for the media (2011)57, which subsidies model do you think will succeed in the following ten years? a) Dual model (Finland, Germany and the UK) Question 10: Why? It is a pragmatic model that gives sufficient incentive to companies to invest and recognizes that the government has increasingly limited ability to regulate many media activities. I think is it also more politically acceptable in many nations than the mixed model. Question 11: In your opinion, which should be the role of press subsidies in the future? The most important role for press subsidies should be to help companies change and adjust to the digital world. It should help them move to less costly digital operations and encourage efforts to find new business models there. It should be used not merely to pay operating costs of the press but to help provide needed content that is not available elsewhere. Final comments (if any): Subsidies are not a panacea to the problems facing the press and communication in society, but they can be useful in this transitional phase of media and for funding content that the market will not fund.

57

Nielsen, R. and Linnebank, G. (2011) Public Support for the Media: A Six-Country Overview of Direct and Indirect Subsidies, Reuters Institute for the Study of Journalism. Available online at: http://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fileadmin/documents/Publications/Working_Papers/Public_support_for_M edia.pdf

103

8.2.3. Cuestionario realizado por el Dr. Rasmus Kleis Nielsen

Name of the interviewee: Rasmus Kleis Nielsen Date of the questionnaire: 20th April 2012 Question 1: Do you think the printed press is bound to disappear in Europe? If by that you mean newspapers as we have known them in the second half of the twentieth century as large, widely read, and often profitable mass media, then yes, if you mean print as one of several platforms via which news is made available to people then not necessarily. Question 2: If you think so, in how much time do you think the printed press will disappear? c) Generational differences in media habits alone will keep print alive as one of several platforms especially in Northern Europe for the foreseeable future. Question 3: Do you think the press should receive public subsidies? Question 4: Why/Why not? That’s a political decision and one that cannot be answered on the basis of research alone. If policymakers are committed to the idea that professional journalism plays an important role in our democracies and accept that most research and economic analysis suggests that large parts of the industry that has historically sustained journalism is facing a severe economic crisis and a challenging structural transformation, this would lead them to support public subsidies for media. In my view, such subsidies would be most effective if they were tied not to a platform (“the press”) but to a platform-neutral function (“generally accessible and widely disseminated professionally produced timely information about public affairs”) and a mix of direct and indirect may well be necessary, ideally designed and implemented in ways that give politicians and bureaucrats minimal influence over the news organizations supported. Question 5: Do you believe press subsidies have contributed to the press’ business model crisis? In some cases yes, most notably France and to some extend Italy, where direct subsidies seem to have inhibited commercial adaptation to a new environment. As the record suggests, even generous subsidies like those in France cannot, however, protect companies against structural trends, and thus well-designed subsidies need to be designed in ways that does not inhibit innovation. Question 6: Do you believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies? a) Yes, I believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies Press subsidies, in particular if reformed to be platform neutral, can be part of a mix of policy measures that can facilitate media diversity and pluralism. 104

Question 7: Do you consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press? a) Yes, I consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press Yes, in general, I’m of the view that the best way to govern media subsidies is to channel them through independent media authorities (as is done in Scandinavia) rather than ministries (as is done in for instance Italy) Question 8: Which other mechanisms do you think are necessary to ensure media diversity and pluralism? Policy can foster pluralism in a number of different ways, including funding for independent public service media, tax and charity law to encourage the formation of non-profit media, through must-carry provisions and the like for broadcast, telecommunication, and internet infrastructure, through direct and indirect subsidies for private sector news media, and through freedom of information and public access laws to increase transparency. But policy is not enough. Both the journalistic profession and the media industry need to be part of a long-term sustainable solution to the challenges facing our news media today. Question 9: According to Nielsen and Linnebank classification of models of public support for the media (2011)58, which subsidies model do you think will succeed in the following ten years? If by success one means underpin independent and diverse provision of general interest news for a broad segment of the population, the Northern European model seems most suited to advance that goal. This definition of success is, however, far from uncontroversial. Many people in for example the US would reject that this model can do this, since it makes the news industry partially dependent on the state it is supposed to cover critically. Question 10: Why? The mixed model is expensive and may be subject to political challenges, but has the advantage that it includes a range of supplementary interventions (public service, press subsidies) that each work in different ways and are subject to different challenges, and thus help foster a media system not dependent on only one kind of provision (state-sponsored or market-provided) while retaining the commercial incentives that are not always present. Question 11: In your opinion, which should be the role of press subsidies in the future? Provided policy makers are committed to the idea that professional journalism is an important part of our democracies, media policy need to be revisited to take into account the transformation our media systems are currently undergoing. This involves reconsidering the role of public service media and many other kinds of media policy, but also specifically necessitates changing press subsidies (support for a platform), where they exist, into support for a function, 58

Nielsen, R. and Linnebank, G. (2011) Public Support for the Media: A Six-Country Overview of Direct and Indirect Subsidies, Reuters Institute for the Study of Journalism. Available online at: http://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fileadmin/documents/Publications/Working_Papers/Public_support_for_M edia.pdf

105

namely independent, diverse, and widely disseminated timely quality information about public affairs. At the time of writing, there are few, if any, reasons to believe that this can be provided on a purely market basis, so any sustainable model serving our democracies well will need to involve policy reform as well as changes in the journalistic profession and the media industry. Final comments (if any): -

8.2.4. Cuestionario realizado por la Dra. Isabel Fernández Alonso

Name of the interviewee: Isabel Fernández Alonso Date of the questionnaire: 20 de abril de 2012 Question 1: Do you think the printed press is bound to disappear in Europe? Me resulta difícil creer que desaparezca por completo. Se podría limitar, eso sí, a ediciones de fin de semana, con un perfil más “reflexivo” que los digitales diarios. Question 2: If you think so, in how much time do you think the printed press will disappear? Question 3: Do you think the press should receive public subsidies? a) Yes, the press should receive public subsidies Question 4: Why/Why not? Desde mi perspectiva ideológica, los poderes públicos han de contribuir a garantizar el pluralismo en el mercado, a impulsar una prensa de calidad, a fomentar la lectura de publicaciones periódicas, etc. Y por ello se han de articular diversos tipos de ayudas. Ahora bien, esto se ha de diseñar con rigor (atendiendo a las particularidades del caso concreto), se ha dejar de lado (de una vez por todas) la insoportable tendencia a la injerencia gubernamental en los medios (particularmente en el caso de los países mediterráneos) y se han de realizar estudios de evaluación de las ayudas que se otorgan. Question 5: Do you believe press subsidies have contributed to the press’ business model crisis? En absoluto. La crisis obedece claramente a otros factores: al auge de Internet y de los gratuitos y también a la crisis económica general. Question 6: Do you believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies? a) Yes, I believe media diversity and pluralism can be ensured through press subsidies

106

Question 7: Do you consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press? a) Yes, I consider independent media authorities a good choice to ensure transparency in the distribution of public aid to the press Question 8: Which other mechanisms do you think are necessary to ensure media diversity and pluralism? La pregunta es muy compleja y las medidas que se han de adoptar creo que divergen según los países. No obstante, considero que es muy preocupante el debilitamiento general de los medios públicos (por la presión del sector privado, con la connivencia de los gobiernos). En España (y otros países del entorno), además, no se advierte ningún pluralismo interno de gestión ni se garantiza un auténtico derecho de acceso. En nuestro país hay también cuestiones importantes que sistemáticamente se han dejado de lado, como es la regulación de los medios sin ánimo de lucro y decisiones muy desafortunadas como la flexibilización de las medidas sobre concentración. Question 9: According to Nielsen and Linnebank classification of models of public support for the media (2011)59, which subsidies model do you think will succeed in the following ten years? Question 10: Why? Es muy difícil responder a esta pregunta porque es muy difícil comprender la degeneración de la política económica y, personalmente, soy muy pesimista de cara al futuro. Lo que suceda en Europa con respecto a las políticas de ayudas a la prensa irá claramente vinculado a lo que suceda con el Estado del Bienestar o, para ser más precisa, con lo que queda del Estado del Bienestar. Es indudable que la opción b) sería la deseable, pero todo parece apuntar a su debilitamiento, al menos en el corto término. Question 11: In your opinion, which should be the role of press subsidies in the future? Igualmente es una cuestión tremendamente compleja, que se habría de estudiar caso por caso. De entrada, simpatizo con ayudas del tipo: a la lectura de prensa entre los jóvenes, al fomento del periodismo de investigación, a proyectos realmente innovadores, pero es muy importante que los sistemas de adjudicación sean transparentes y que se evalúen periódicamente los impactos de las ayudas. También creo que las políticas de ayudas a la prensa se habrían de coordinar con el reparto de la publicidad institucional: los medios que no reciben ingresos por este concepto deberían ser compensados de algún modo. Final comments (if any): 59

Nielsen, R. and Linnebank, G. (2011) Public Support for the Media: A Six-Country Overview of Direct and Indirect Subsidies, Reuters Institute for the Study of Journalism. Available online at: http://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fileadmin/documents/Publications/Working_Papers/Public_support_for_M edia.pdf

107