adecuación, coherencia y cohesión

(lengua oral o escrita), con el propósito perseguido (informar, convencer, etc.), con el grado de confianza que nos une al interlocutor (lengua formal o informal), ...
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IFDC DE EL BOLSÓN – PROFESORADO DE HISTORIA – TALLER DE ALFABETIZACIÓN ACADÉMICA – 2013

UNIDAD COMPLEMENTARIA – LAS PROPIEDADES FUNDAMENTALES DE UN TEXTO

PROPIEDADES FUNDAMENTALES DE UN TEXTO: ADECUACIÓN, COHERENCIA Y COHESIÓN

Para que un acto de comunicación se cumpla y los mensajes sean comprendidos, las oraciones que lo componen deben relacionarse entre sí en una trama que conformará su textualidad. Además de las nociones básicas de la fonética, ortografía, morfología, sintaxis y léxico, que se han ido aprendiendo desde los primeros contactos con la lengua, es necesario dominar otras habilidades tales como discriminar las informaciones relevantes de las irrelevantes, estructurarlas es un orden cronológico y comprensible, elegir las palabras adecuadas, conectar los enunciados entre sí, construir los párrafos, etc., para lograr un texto inteligible. Nos estamos refiriendo al conocimiento de las reglas de adecuación, coherencia y cohesión.

ADECUACIÓN Todo texto debe adecuar su vocabulario a la situación comunicativa al que está destinado: es necesario opta por la variedad dialectal (uso de argentinismos, por ejemplo) o la lengua estándar (uso de vocablos comunes a todos los hispanohablantes); también se debe elegir el registro de lengua de acuerdo con el tema del que hablamos o escribimos (lenguaje general o específico), con el canal de comunicación (lengua oral o escrita), con el propósito perseguido (informar, convencer, etc.), con el grado de confianza que nos une al interlocutor (lengua formal o informal), en síntesis, quienes son competentes en la escritura conocen los recursos lingüísticos adecuados a cada situación y pueden utilizarlos a conveniencia. El acto de comunicación puede lesionarse por el uno inadecuado de la variedad o el registro.

COHERENCIA Las propiedades básicas del texto son dos: coherencia y cohesión. La coherencia implica que se perciba el texto como un todo. Hay que tener en cuenta tanto la coherencia global como la coherencia local. La coherencia global es la propiedad de un texto que permite seleccionar la información (relevante/irrelevante) y organizarla correctamente de acuerdo con la estructura comunicativa (superestructura) que le corresponde, ya que la organización de dicha información varía según se elabore un texto de instrucciones –receta de cocina, revista de tejidos, instrucciones para armar un artefacto-, una carta, una carta una noticia periodística, un cuento un informe, etc. La coherencia local (o temática) y la progresión temática consisten en que el escritor proponga al lector un tema y lo desarrolle, es decir, lo haga progresar a lo largo del texto.

COHESIÓN La cohesión supone que las oraciones están conectadas entre sí por elementos concretos. Podemos decir que es la relación entre los elementos de un texto que pertenecen a distintas oraciones. Para que un texto sea cohesivo, es decir, coherente respecto de sí mismo, deben vincularse entre sí las oraciones por medio de distintos procedimientos que evitan reiteraciones innecesarias.

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Estos procedimientos son: Referencia Elipsis Conectores Reiteraciones léxicas Repetición total o parcial de construcciones Uso adecuado de los signos de puntuación.

REFERENCIA Es la relación que se establece entre las expresiones contenidas en el texto con las entidades del mundo exterior o con las expresiones contenidas dentro del texto. Ambas se realizan a través de los pronombres personales que señalan a los actores del acto comunicativo –yo, vos, usted (tú), nosotros, ustedes (vosotros)- o a las personas contenidas en el mensaje –él, ella, ellas, ellos-, también por medio de las formas críticas de estos pronombres (las que se unen como sufijos a las formas verbales) me, te, se, nos, lo, la. le, etc.; los pronombres posesivos (mi, mis, mío, tu, tus, tuyo, etc.) y demostrativos (este, ese, aquel, etc.); los adverbios prominales (aquí, allá, arriba, hoy, mañana, etc.) y los artículos indefinidos (el, los, la, las, lo). Estas partículas son deícticos porque señalan a las palabras ya mencionadas.

Ejemplos: “De sesenta, de treinta, o de diecisiete, muchos son parte de la misma familia, pero sus mundos son paralelas que no se tocan. La época ha caído sobre las generaciones como un cuchillo filoso que ni siquiera provoca estruendos a la hora del almuerzo. Viejos y jóvenes no se sienten adversarios sino extranjeros. En la Babel de entre casa ya no hay lengua común para contar los cuentos, aunque la vieja treta del afecto predisponga a muchos, como siempre, a querer reinventarla”. sus: correfiere con el mundo de los sesenta, de treinta o de diecisiete. se: correfiere a paralelas. se: correfiere a viejos y jóvenes, -la: correfiere con lengua.

ELIPSIS Es un blanco que el receptor o el lector deben llenar con un elemento que ya ha sido mencionado en el texto. Se puede elidir desde una palabra hasta una oración completa. Ejemplos: De sesenta, de treinta o de diecisiete: se ha elidido la palabra años. Él llevó su paraguas y yo el mío. (Aquí se elidió el verbo llevar y se estableció co-referencia con la palabra paraguas a través del deíctico mío).

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CONECTORES Expresan las relaciones semánticas entre las oraciones. Esta es una de las estrategias más ricas de la lengua ya que indica de qué manera se relacionan los contenidos de las oraciones. Se trata de palabras que sirven para articular partes del discurso. En algunos casos expresan relaciones lógicas (causa, consecuencia, adición, oposición, coincidencia, diferencia, etc) y relaciones temporales.

Relaciones lógicas Causa

Consecuencia

Oposición

Concesión

Adición

Coincidencia

Diferencia

Finalidad

Porque Dado (que) Debido a (que) Ya que Puesto que Como resultado / consecuencia de... A raíz de... Entonces Por lo tanto, Por eso, / Por ello, / Debido a eso, Por ende, En consecuencia, Por consiguiente, En virtud de eso, De ahí que Pero Sin embargo, No obstante, Aunque... A pesar de... Si bien... Aun cuando.. Más allá de... Y Además, Por otra parte, No sólo... sino también A ello se suma... Al igual que Del mismo modo, Tal como... Por el contrario, En contraste con... A diferencia de... Mientras que... Por una parte... / Pero por otra parte... No... sino... Para (que) Con el objeto de... A fin de... / Con el fin de...

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Relaciones temporales

Anteriormente… Después… Luego… Mientras…

En otros casos, refuerzan la organización del discurso:

Establecer el orden en que son expresadas las ideas

Introducir los ejemplos en un texto dado

en primer lugar para comenzar en primera instancia… en segundo lugar además por otra parte… por último finalmente por ejemplo tal como a saber…

Los conectores también son muy útiles a la hora de reformular un texto. Los marcadores de reformulación apuntan a distintos propósitos:

Señalar la relación de equivalencia semántica entre la reformulación y lo reformulado

Repetición

Como ya hemos señalado…, hemos visto más arriba…

Paráfrasis o aclaración

Es decir, esto es, en otras palabras, dicho de otro modo, o sea, a saber, concretamente

Confirmación, consecuencia y conclusión

Así, en este sentido, de manera que, pues, en efecto

Síntesis, resumen y conclusión

En pocas palabras, en definitiva, en suma, en resumen, en conclusión, la idea es que, en fin

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Introducir un cambio de perspectiva que obliga a reevaluar lo expresado anteriormente, en términos de su veracidad, su adecuación o su pertinencia

Rectificación

Mejor dicho, más exactamente, más bien, en realidad, en el fondo, bien mirado, de hecho, más exactamente, pensándolo bien

Distanciamiento

Al fin de cuentas, al fin y al cabo, de todos modos, en todo caso, en cualquier caso

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