oscar chiva bartoll educación y ethos

autonomía del filósofo alemán Immanuel Kant, la ética discursiva basada en la razón dialógica de Karl-Otto Apel y Jürgen Habermas y, finalmente, el vínculo ...
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OSCAR CHIVA BARTOLL

EDUCACIÓN Y ETHOS

BASES FILOSÓFICAS Y AGENTES IMPLICADOS

QUAPEG

© O. Chiva Bartoll Educación y ethos: bases filosóficas y agentes implicados Quaderni del Laboratorio di Pedagogia Generale (Qua.Pe.G), Università degli Studi di Roma “Foro Italico”, 2014.

ISBN: 9786050313253

© 2014, Laboratorio di Pedagogia generale Università degli Studi di Roma “Foro Italico” Piazza L. De Bosis, 15 – 00135, Roma All rights reserved Printed in Italy

PRÓLOGO

La educación del ethos es un tema de gran actualidad que, hoy en día, es objeto de gran interés a partir de la reconocida necesidad social de fomentar la educación en valores ético-cívicos como la igualdad, la libertad, la justicia, la tolerancia, el respeto, la autonomía, etc. En este trabajo Chiva-Bartoll, que centra una de sus líneas de investigación en la educación en valores y la configuración del carácter a través de la Educación Física y el Deporte, parte del objetivo principal de analizar las bases filosóficas que sustentan la configuración del carácter, así como los principales agentes sociales implicados en su desarrollo. Partiendo de dicho marco, el autor plantea en esta obra una serie de actualizaciones conforme a las diferentes corrientes filosóficas (principalmente modernas), que el devenir histórico ha ido proponiendo en lo relativo a la configuración del carácter y a los diferentes agentes implicados en la educación del mismo. Para acometer esta tarea se apoya en una serie de fundamentos filosóficos entre los que destaca la importancia de las tesis planteadas y desarrolladas por autores pertenecientes a la tradición antropobiológica Zubiriana, como el propio Xavier Zubiri, José Antonio Marina, Daniel Goleman y Martha Nussbaum, así como el concepto de autonomía del filósofo alemán Immanuel Kant, la ética discursiva basada en la razón dialógica de Karl-Otto Apel y Jürgen Habermas y, finalmente, el vínculo compasivo descrito por Adela Cortina en su propuesta de una ética de la razón cordial. La propuesta que Chiva-Bartoll recoge en esta obra aglutina los anteriores fundamentos filosóficos para aclarar, de la mano de Adela Cortina, los vínculos morales desde los que construir una ética cívica a la altura de los tiempos que corren, basada en lazos como el respeto y la compasión. Por otra parte, esta obra resulta un material de trabajo de gran valor para todos aquellos que, además de profundizar en los fundamentos filosóficos, deseen conocer

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también la realidad práctica de los distintos agentes que intervienen y hacen posible el proceso de formación del carácter. En este sentido la obra refleja, por encima del resto de agentes sociales implicados, la importancia de la familia y de la escuela como entidades formadoras de primer orden. Por lo que el texto reviste especial interés para aquellos lectores que, tanto desde una perspectiva formal como no formal de la educación, se planteen abordar de un modo consciente cualquier proceso de educación en valores. Para emprender con mayores perspectivas de éxito la pretendida configuración del carácter moral, se insta a todos los implicados en el proceso de educación, desde profesores hasta maestros, monitores deportivos, entrenadores, etc., a que incorporen como elementos clave de su tarea educadora la transmisión de la cultura social propia y de los valores comunes que ésta encarna, la inclusión de los más desfavorecidos en la vida social, la convivencia con los iguales a partir del reconocimiento y el respeto mutuo, etc. Aunque, por otra parte, no deja de lado el análisis de otros importantes agentes entre los que destaca los mass media, las religiones y las ciudades, en tanto que escenarios globales que aglutinan al resto de agentes sociales implicados en la configuración del ethos o carácter moral. Con la intención de atribuir a cada actor el papel que mejor pueda interpretar en función de sus características, Chiva-Bartoll defiende la implicación conjunta de todas las instituciones sociales en el proceso educativo. Esta constante se irá viendo a lo largo de libro, de manera que se reivindica con vigor la necesidad de una implicación activa y cooperativa del conjunto de la sociedad, y de sus instituciones, en el proceso de educación moral. Según advierte el propio autor, el interés prioritario que le ha llevado a investigar este tema subyace en esclarecer la paradoja que se plantea en las sociedades occidentales del siglo XXI: ¿Si gozamos de las mejores condiciones históricas para vivir de forma libre y autónoma, por qué nos mantenemos en cotas tan elevadas de insatisfacción y desgracia personal y social? A lo que responde que, desde esta perspectiva de análisis, es más que evidente que algo en nuestra educación no funciona como debería. II

Para buscar soluciones y medios de actuación ante esta problemática tan evidente, el trabajo que aquí se propone aborda cuestiones tan básicas como: ¿qué modelo de educación es el deseable?, ¿condicionamiento o liberación?, ¿de la mano de quién?, ¿cómo deben actuar los agentes implicados en dicho proceso? De modo que partiendo tanto desde el más puro interés filosófico, como de la necesidad de aprovechar estos conocimientos en contextos más aplicados, la obra reflexiona acerca de las claves de la educación moral, para lograr buscar soluciones lo más concretas y efectivas posible. Para alcanzar el destino propuesto, el trabajo se construye a partir de dos grandes bloques de contenido que, aun siendo de naturaleza distinta, están fuertemente relacionados. El primer bloque, de corte más teórico y filosófico, recoge el análisis de las bases filosóficas que sustentan la configuración del carácter moral. El segundo bloque, por su parte, se acerca a la realidad contextual de los principales agentes implicados en la configuración del carácter, ofreciendo una revisión crítica que no dejará indiferente al lector. Con este análisis argumentado de las bases filosóficas y de los principales agentes implicados en la configuración del carácter se muestra, de un modo claro, que la educación, más allá de un mero condicionamiento basado en la transmisión de contenidos y en el desarrollo de competencias, es ante todo el camino hacia la libertad, la autonomía y la dignidad humanas. Este volumen nace como fruto de la colaboración que Òscar Chiva-Bartoll, Doctorado del programa interuniversitario en Ética y Democracia de la Universitat Jaume I y la Universidad de Valencia, ha mantenido con el Laboratorio de Pedagogía General y Social de la “Universidad Foro Itálico” de Roma, que yo dirijo.

Emanuele Isidori Laboratorio de Pedagogía general Universidad de Roma “Foro Italico” Julio 2014

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A Elsa González por iniciarme en la navegación del mar de la ética y la educación en valores

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ÍNDICE Prólogo………………………………………………………………………………………I Introducción………………………………………………………………………………………..7 Bloque I: Análisis de las bases filosóficas que sustentan un modelo de educación moral basado en la configuración del ethos. Capítulo 1: ¿Qué es la educación moral?.................................................................................15 1.1.- Introducción.................................................. ………….........................................15 1.2.- Descartando malos entendidos................................................................................15 1.3.- Una concepción de moral…………………………………....................................19 1.4.- La moral en la tradición filosófica occidental…………………….........................22 1.5.- La educación...........................................................................................................25 1.6.- Hacia una herencia moral de mínimos compartidos: la ética cívica......................32 1.7.- Una educación moral a la altura de nuestro tiempo……………...........................38 1.8.- Recapitulación ……………………………………………...................................44 Capítulo 2: ¿Por qué educar moralmente? .............................................................................47 2.1.- Introducción ...........................................................................…............................47 2.2.- Se debe educar moralmente porque es imposible no hacerlo……..........................47 2.3.- La autonomía y la humanidad no son el punto de partida sino la meta……......…49 2.4.- Conexión entre el juicio y la acción moral …………………............................…55 2.5.- Educar moralmente es preparar para la vida…………………..........................…62 2.6.- Un modelo de justicia en el horizonte de la educación moral…........................…67 2.7.- Estrechar la relación entre lo justo y lo bueno…………………...........................71 2.8.- Recapitulación .................................……………………..................................…73 Capítulo 3: ¿A quién educar moralmente? .............................................................................75 3.1.- Introducción..................….………….....................................................................75 3.2.- Raíces antropobiológicas de la moralidad……………...........................…………77 3.3.- Inteligencia sentiente, emocional y afectiva……………………........................…80 3.4.- Autonomía y dignidad…………………………………….........................………84 3.5.- Competencia comunicativa………………………………….................................88 3.6.- La razón cordial.......................................................................................................93

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3.7.- Recapitulación ………………………………........................................................98

Bloque II: Análisis de los principales agentes implicados en el modelo de educación moral basado en la configuración del ethos. Capítulo 4: La familia como agente de la educación moral……………………………..…103 4.1.- Introducción.………………………………………………………………….....103 4.2.- La familia moderna occidental: cambios en los modelos y valores familiares……………………………………………………………………..104 4.3.- Funciones de la familia: la socialización y la educación moral…………………106 4.4.- Socialización primaria y socialización secundaria……………………………....112 4.5.- La socialización familiar……………………………………………………...…114 4.6.- La transmisión de valores en la familia………………………………………….115 4.7.- La afectividad y los vínculos emocionales………………………………………118 4.8.- La fuerza educadora de la familia en signo negativo……………………………121 4.9.- Recapitulación……………………………………………………………….......123 Capítulo 5: La religión como agente de la educación moral………………………………127 5.1.- Introducción……………………………………………………….…………….127 5.2.- La moral religiosa, una moral heterónoma…………………………………........128 5.3.- La religiosidad en nuestra sociedad actual………………………………………129 5.4.- La moralidad religiosa como una ética de máximos………………………….…131 5.5.- Situación de la educación religiosa en los centros educativos………………..…134 5.6.- Recapitulación…………………………………………………………………...139 Capítulo 6: La institución educativa como agente de la educación moral………………..141 6.1.- Introducción……………………………………………………….…………….141 6.2.- Funciones y características básicas de la institución educativa…………………142 6.3.- Enfoque de la educación moral escolar dentro del actual contexto pluralista…………………………………………………………………....144 6.4.- Diferentes flancos de acción de la educación moral en el marco escolar.............145 6.5.- Escuela y cambios sociales……………………………………………………...155 6.6.- Recapitulación……………………………………………………………….......157

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Capítulo 7: Los mass media como agentes de la educación moral………………………..159 7.1.- Introducción ………………………………………………………………….…159 7.2.- Los mass media: ¿acción comunicativa o acción estratégica?.............................160 7.3.- Los mass media son potentes transmisores de valores, pero: ¿educan o simplemente indoctrinan?............................................................................................ 164 7.4.- Análisis de los aspectos positivos y negativos de los mass media como agentes educadores…………………………………………………………….167 7.5.- Recapitulación…………………………………………………………………..170 Capítulo 8: La ciudad educadora……………………………………………………...……173 8.1.- Introducción………… ………………………………………………………….173 8.2.- La ciudad como vehículo y como contenido de la educación moral…………………………………………………………………..….174 8.3.- El proyecto de las ciudades educadoras…………………………….…….……..176 8.4.- La ciudad: escenario y proyecto global de aprendizaje………………………….178 8.5.- Servicio-aprendizaje: un modelo de educación cívica global………………...…183 8.6.- Recapitulación…………………………………………………………….……..185

Conclusiones………………………………………………………………………...…….....187 Bibliografía…………………………………………………...…………………….………..195

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INTRODUCCIÓN

“El carácter es la mitad del destino.”

William Shakespeare La educación moral es un tema de gran actualidad y controversia en los tiempos que corren. A pesar de haber sido denostada años atrás, hoy en día se está redescubriendo la necesidad de una educación moral y cívica. Una necesidad de la que, sin embargo, somos conscientes desde hace muchos siglos. Remontándonos a la paideia griega, que a los ojos del hombre moderno podría compararse con lo que hoy denominamos educación integral, podemos observar cómo ésta ya dividía, a su modo, la educación en tres grandes dimensiones: la educación intelectual, la educación física y la educación moral. Si la educación integral presume de contemplar la totalidad de las funciones humanas, la paideia no era menos. Bajo su concepción se hallaban también elementos como la gimnasia, la gramàtica, la retórica, la poesia, las matemáticas y la filosofía. Disciplinas muy dispares pero que convergían en cualquier caso hacia la preparación de los ciudadanos en los asuntos cívicos de la polis. Hoy en día, independientemente del prisma desde el que lo miremos, sigue siendo muy difícil dejar de entender al individuo ubicado fuera de una posición en la sociedad, identificando ese estado intersubjetivo como la situación original y natural de la especie humana. En esta línea aún nos resulta más difícil concebir la educación como una propiedad individual, pues se distingue muy a las claras que su existencia se halla entre uno de los asuntos más importantes de la comunidad. Por tanto, dentro de la necesidad de situarnos bajo este marco intersubjetivo, la paideia, en lo relativo a la educación moral, era entendida como la configuración de un ethos o carácter moral deseable. De ahí que este trabajo se plantee como objetivo capital analizar las bases filosóficas que sustentan este modelo de educación de lo moral, así como los principales agentes implicados en el desarrollo de la misma. Además procuraremos instalar, como si de un programa informático se tratara, aquellas actualizaciones propias de las diferentes corrientes filosóficas (principalmente modernas) que el devenir histórico ha ido proponiendo en lo relativo a la moral. Para estas cuestiones de naturaleza más teórica nos serviremos de las tesis planteadas y desarrolladas por Adela Cortina en su -7-

obra Ética de la razón cordial. Propuesta que, como veremos, sustenta las directrices de nuestro análisis. De la mano de esta autora iremos añadiendo a la anterior reflexión elementos pertenecientes a la tradición antropobiológica de Xavier Zubiri, desde la que suscribiremos la indiscutible naturaleza moral de la especie humana. También de las aportaciones de José Antonio Marina, Daniel Goleman, Martha Nussbaum y la propia tradición zubiriana analizaremos la existencia y posibilidades de nuestra inteligencia afectiva, emocional o sentiente. Del filósofo alemán Immanuel Kant rescataremos el concepto de autonomía como capacidad para dictarse leyes a uno mismo y constituirse así como un fin, lo que nos dota a los seres humanos de dignidad. En esta misma línea, aunque abandonando el enfoque monológico para adoptar una versión dialógica, repasaremos brevemente la ética discursiva de Karl-Otto Apel y Jürgen Habermas, resaltando la importancia de la competencia comunicativa como vínculo de la obligación moral. Y finalmente, con un afán más conclusivo, destacaremos el vínculo compasivo descrito por Adela Cortina en su propuesta de una ética de la razón cordial. Una propuesta que aglutinarà los anteriores vínculos morales y que servirá de fundamento para el dasarrollo de una ética cívica basada en vínculos como el respeto y la compasión. Como veremos, una ética cívica que centrará su esfuerzo en descubrir los mínimos morales compartidos entre las diferentes culturas. Por otra parte se impone a nuestro juicio una reflexión que, a renglón seguido de la anterior aproximación teórica, analice la realidad práctica de los distintos agentes que intervienen, posibilitan, impulsan y dirigen dicho proceso de formación moral en la actualidad. No obstante esta parte de la investigación tampoco es fácil de delimitar, pues de una u otra forma educadores somos todos, en la medida en la que nuestra existencia se basa en la interacción con los demás. Para orientar esta tarea el presente trabajo se apoyará principalmente, entre mucha más bibliografía, en la obra coordinada por Marta Ruiz bajo el título Educación Moral: aprender a ser, aprender a convivir. Con ella, al hablar de agente educativo entendemos cualquier instancia personal, institucional o material susceptible de promover efectos educativos. En este sentido tradicionalmente se ha tenido en cuenta, por encima del resto de agentes, la fuerza de la familia y de la escuela. Aunque hoy en día participan otros agentes cuya influencia, de un modo directo o indirecto, puede llegar a influir sobre manera en el desarrollo moral de los individuos. En esta investigación nos hemos centrado, además de en los recién mencionados, en agentes como los mass media, las religiones y la ciudad en su conjunto como posible escenario integrador y/o aglutinador del resto. Así pues, lejos de -8-

delimitar competencias o depurar responsabilidades, nuestra idea radica en atribuir a cada actor el papel que mejor pueda interpretar en función de sus características; ya que desde aquí se defiende la implicación de todas las instituciones sociales en el proceso educativo. Máxime ante una situación planetaria como la actual, donde destaca una fuerte tendencia a la agrupación transnacional, a la transmisión instantánea de información entre puntos opuestos de la tierra, a un imparable proceso de globalización con masivos flujos migratorios, a vertiginosos procesos de tecnificación e individualización, etc., sin olvidar la discriminación por razón de raza, género u orientación sexual, la pobreza de un gran porcentaje de la humanidad y la crisis del estado de bienestar así como las enormes desigualdades que genera, entre otros muchos elementos. Elementos, todos ellos, que se irán viendo a lo largo del trabajo, nos llevan a entender la necesaria implicación activa del conjunto de la sociedad y sus instituciones en la educación moral. Asimismo, el interés prioritario que nos ha llevado a investigar el tema en cuestión se esconde tras esta alarmante paradoja que vivimos en el siglo XXI, en el que si disfrutamos de las mejores condiciones históricas para actuar de forma autónoma y sentirnos felices ¿por qué seguimos viviendo en cotas tan elevadas de insatisfacción y desgracia personal y social? Es obvio que algo en nuestra educación moral no funciona de modo óptimo, pues en demasiadas ocasiones la humanidad, cualidad de la que tanto nos enorgullecemos, brilla por su ausencia. Otro de los objetivos que me incita a profundizar en estas cuestiones radica en la necesidad de demostrar, como profesional de la educación que soy, que un mundo mejor y más humano es posible. Y que la educación tiene mucho que decir al respecto. Ahora bien, para ello será necesario aclarar cuestiones radicales como: ¿qué modelo de educación es el deseable?, ¿condicionamiento o liberación?, ¿de la mano de quién?, ¿cómo deben actuar los agentes implicados en dicho proceso? De modo que partiendo tanto desde el más puro interés filosófico, como de la necesidad de aplicar estos conociemientos al terreno de lo práctico, el objetivo que se pretende, en definitiva, es reflexionar acerca de las claves de la educación moral para lograr buscar soluciones lo más concretas y efectivas que nos sea posible. Pues no debemos olvidar que el campo en el que surge esta investigación es el de la ética aplicada, concretamente en el ámbito educativo. En consecuencia, el contenido de este trabajo se ha estructurado en dos grandes bloques. El primero de ellos, como su propio título indica, plantea un “Análisis de las -9-

bases filosóficas que sustentan un modelo de educación moral basado en la configuración del ethos”. El segundo bloque, por su parte, se presenta bajo el título “Análisis de los principales agentes implicados en el modelo de educación moral basado en la configuración del ethos”. En el primero de los bloques la investigación responde entonces a un planteamiento más teórico y filosófico. Su justificación se ampara bajo la necesidad de delimitar el pantanoso terreno de la educación moral. Definir qué es, cuál es su verdadera naturaleza, discernir sobre qué argumentos filosóficos se asienta el modelo planteado y, finalmente, ver hacia dónde debe orientarse. Para llevar a cabo un análisis pausado de todos estos elementos de juicio, este primer bloque se ha estructurado en tres capítulos. En cada uno de ellos se pretende responder a una cuestión diferente sobre la educación moral. El primero, titulado “¿Qué es la educación moral?”, realiza un recorrido panorámico que trata de delimitar y mostrar una idea concreta del concepto educación moral, basada en la definición de los términos que componen la expresión (educación y moral), así como en la relación existente entre los mismos. El siguiente capítulo, “¿Por qué educar moralmente?”, está dedicado a dar razón de las causas que justifican un proceso de educación moral como el que se sostendrá aquí. Y el tercer y último capítulo de este bloque, “¿A quién educar moralmente?”, precisa el perfil antropológico de la persona moral que servirá como horizonte educativo de esta investigación. En resumen, esta parte del trabajo será de gran predominio teórico. En ella se expondrán los cimientos filosóficos de la investigación, así como una clarificación de aquellos términos y conceptos que la vertebran. En este sentido se definirá la educación moral dentro de unos parámetros concretos. A renglón seguido se justificará la necesidad de esta educación para construir una sociedad más justa y humana. Y con todo ello se planteará el modelo de sujeto a partir del cual plantear una educación moral que resulte adecuada y coherente con su propia naturaleza. El segundo bloque, por su parte, está compuesto por cinco capítulos que ofrecen respectivamente la mirada a una realidad contextual que no debe soslayarse en cualquier proyecto educativo. Si en el primer bloque hemos planteado un análisis teórico, es de recibo recordar que la filosofía tiene también una vertiente práctica que, a mi juicio, es necesaria en relación a la temática que se trata aquí. No tiene sentido tratar de sentar las bases de una educación moral sin acabar con un análisis y una orientación aplicada de la misma. Así pues, al hallarse la investigación en el terreno de las éticas aplicadas, este segundo y último bloque abre la puerta a una dimensión práctica de la investigación. En - 10 -

ella analizaremos el papel de los diferentes agentes implicados en la educación moral entendida como configuración del ethos. Para ello el capítulo cuatro, titulado “La familia como agente de la educación moral”, estudiará las principales funciones y las atribuciones exclusivas y tan potentes que este la familia facilita al proceso de configuración del carácter moral. Por su parte, el capítulo cinco, referido a “La religión como agente de la educación moral”, analizará el papel de la religiosidad como promotora de una moral heterónoma y de máximos, y por tanto, complementaria, opcional y, a todas luces, prescindible. Conviene recordar que acabamos de adelantar unas líneas más arriba que la ética cívica, como ética de mínimos que es, será el modelo defendido por este trabajo para articular el proceso de educación moral establecido dentro del contexto pluralista actual. Por su parte, el capítulo seis se centrará en “La institución educativa como agente de la educación moral”. En él se estudiarán los diferentes flancos de acción que esta institución puede ofrecer, tanto de modo intencional como no intencional, en el proceso de educación moral y configuración del carácter. Veremos como su actuación hoy en día se estima necesaria pero insuficiente. Posteriormente, el capítulo siete centrará su mirada en “Los mass media como agentes de la educación moral”. Aquí la investigación se detendrá en valorar el papel educador de estos medios, así como los peligros que encierra su vertiginosa y descontrolada expansión. Y finalmente, el octavo y último capítulo, titulado “La ciudad educadora”, asistirá a la reflexión que se plantea ante el entusiasta proyecto de las ciudades educadoras. Un proyecto muy interesante que promueve e invita a las ciudades a erigirse en verdaderos escenarios y contenidos de educación moral. No obstante, veremos que el camino por recorrer aún es largo aunque no por ello poco esperanzador. En definitiva, más que discernir entre los diversos agentes implicados, el objetivo en esta parte del trabajo recae en la reflexión acerca de qué aspectos, en qué momento y a qué nivel le corresponde educar, en sentido moral, a cada una de estas instituciones o agentes sociales. En resumen, el bloque II tratará de esclarecer tanto la relación como el propio marco de actuación de los agentes encargados de la educación moral. Estableciendo, en la medida de nuestros conocimientos, un reparto de atribuciones coherente y lo más funcional posible. Por lo que así planteado no dejará de entenderse como una prolongación, en el sentido práctico y aplicado, del modelo teórico de educación moral desarrollado en el bloque I.

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Por último cabe advertir que, debido a la fuerte interrelación que existe entre los diferentes capítulos de ambos bloques, en ocasiones será inevitable saltar la barrera que se ha marcado entre ellos para tomar algunas ideas sobre las que apoyar la argumentación de cada uno. Por ello, en algunos momentos, convendrá adelantar y ofrecer pinceladas sobre algunas ideas que se dasarrollarán más adelante, así como en otros, se retrocederá para retomarlas y profundizar sobre ellas. Esto se debe al método argumentativo y hermenéutico crítico por el que ha optado el trabajo.1 Para finalizar esta introducción cabe señalar que tanto el planteamiento como el desarrollo del trabajo ha sido fruto del estudio tratado en el Programa del Màster interuniversitario de Ética y Democracia, de la Universitat Jaume I y la Universitat de València.

1

Vid. Cortina, A. y D. García Marzá, (eds.) Razón pública y éticas aplicadas. Los caminos de la razón

práctica en una sociedad pluralista, Madrid, Tecnos, 2003.

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Bloque I: Análisis de las bases filosóficas que sustentan un modelo de educación moral basado en la configuración del ethos.

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