noviembre - diciembre, 2017 volumen 31, número 6 AWS

amigos le preguntaban por qué lo hacía, la tía Abby sonreía y decía: —El Buen Libro me instruye a responder de esta forma. Claro, muchos decían que la tía Abby ..... Marcos dijo que dejar en el bosque el gatito sería __ __ __ __ __. I1 G1 G2 F1 A1. 4. La prueba era __ __ __ __ __ __ __ para Marcos. A2 H1 I2 I1 D1 A1. 5.
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noviembre - diciembre, 2017 volumen 31, número 6

Este librito no es para la venta

Junta Directiva: Eugenio Heisey

Duane Nisly Marcos Yoder Pablo Schrock Noé Schrock Antonio Valverde Jesús Villegas Sanford Yoder

Editor

Duane Nisly

Circulación

Jimmy Ramírez

Cualquier correspondencia debe dirigirse a: La Antorcha de la Verdad Apartado Postal #15 Pital de San Carlos Costa Rica, C. A. Tel: (506) 2465-0017 Fax: (506) 2465-0018 [email protected]

CONTENIDO

El triunfo de la tía Abby . . . . . . .portada Editorial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .3 Contender por la fe . . . . . . . . . . . . . . . . La apostasía será juzgada . . . . . . . . .4 ¿Qué es la verdad? . . . . . . . . . . . . . . . .13

Sección para padres

El llamado supremo Sirvamos en la iglesia 11b . . . . . . . .14

Historia bíblica:

La tumba vacía . . . . . . . . . . . . . . . . . .18

Sección de cocina

Guacamole . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .24

Sección para jóvenes

El camino que ella escogió El hijo mayor 3c . . . . . . . . . . . . . .25

Sección para niños

Prueba a la medianoche . . . . . . . . . . .30 Actividad para niños . . . . . . . . . . . . . .34 Los dos deudores . . . . . . . . . .contraportada

LA ANTORCHA DE LA VERDAD se publica bimestralmente por Publicadora La Merced, ubicada en Santa Rita de Río Cuarto, Costa Rica. PUBLICADORA LA MERCED trabaja sin fines lucrativos para extender el evangelio, para propagar doctrina sana y bíblica de orientación anabaptista, y para presentar consejos para la vida cristiana práctica en América Latina.

Si desea hacer una donación, la puede hacer por medio de un cheque en dólares estadounidenses a nombre de Asociación Servicios Cristianos Menonitas, o por medio de una transferencia internacional: (Asociación Servicios Cristianos Menonitas, cuenta #15201347000014732 en dólares estadounidenses. SWIFT: BCRICRSJ y/o UNIVERSAL ID019339, Banco de Costa Rica. San José, Costa Rica, entre Av. central y segunda, calles cuatro y seis.) Diseño de la portada: Randall Nisly

Estimado lector: Leí un artículo recientemente titulado “El 1 lenguaje del arrepentimiento” . El autor destacó lo que es el arrepentimiento verdadero. Explicó cómo se puede conocer el lenguaje del arrepentimiento verdadero. El arrepentimiento verdadero se hace realidad cuando reconocemos lo pecaminoso que es nuestro pecado y nos hace pensar de forma distinta en cuanto al futuro. Es decir, nos hace cambiar de rumbo. El arrepentimiento verdadero nos lleva a un radical cambio de vida. En el lenguaje del arrepentimiento, existen elementos que identifican el arrepentimiento verdadero. ¿Qué dice el arrepentimiento verdadero o qué no dice?: 1. En el arrepentimiento verdadero, no culpamos a otro por nuestro error. 2. En el arrepentimiento verdadero, no tratamos de proteger nuestra reputación. 3. En el arrepentimiento verdadero, no usamos pretextos. 4. En el arrepentimiento verdadero, somos humildes. 5. En el arrepentimiento verdadero, asumimos responsabilidad por nuestros hechos. Me es de mucho ánimo considerar el Salmo 51, donde se muestra un arrepentimiento verdadero de David después de su grave pecado. Su ejemplo nos ayuda a responder debidamente cuando pecamos. Cuando David fue confrontado por su pecado, en seguida lo reconoció. También reconoció que cualquier pecado contra otra persona es, al fin y al cabo, una violación de las 1

Gary Miller, en Beside the S ll Waters

leyes de Dios y una afrenta a su santidad. Notamos que se preocupó porque había manchado el nombre de Dios. También reconoció que él no merecía el perdón y la misericordia de Dios, sin embargo, los anhelaba y le rogó a Dios que se los concediera. David destacó la importancia del corazón quebrantado y humilde delante de Dios. En este salmo, David nos muestra tanto la seriedad del pecado como el gran privilegio que tiene el hombre de hallar la libertad en Dios por medio del arrepentimiento y el perdón. Hoy, por medio de la muerte de Jesucristo, que fue el sacrificio por el pecado, hallamos plena libertad y limpieza, y por su resurrección, hallamos vida nueva. “Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18). El pecado hoy día ha llegado a ser tan común que, para muchos, ya no es pecaminoso. Por esta razón, el arrepentimiento es una actitud liviana, y nadie quiere aceptar la responsabilidad de sus hechos. ¿Es de extrañar que haya muchos débiles en la iglesia, siempre luchando con el pecado y sin lograr la victoria? No es fácil para la carne experimentar un arrepentimiento como lo mostró el salmista. Pero es necesario para alcanzar la misericordia y el perdón de Dios. Nos enseña un lenguaje que debemos conocer. La libertad se halla en humillarnos y reconocer nuestro pecado por medio del arrepentimiento verdadero. El arrepentimiento verdadero nos libera para que lleguemos a ser las personas que Dios quiere que seamos.

Duane Nisly 3

La apostasía será juzgada #6

Ronald Yoder

n los últimos números de la Antorcha de la Verdad hemos mirado una serie de enseñanzas basadas en el libro de Judas acerca de contender ardientemente por la fe. Este libro, aun-

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que pequeño, no fue concebido livianamente. Judas nos dice que escribió con toda solicitud. Invirtió todo su diligencia y esfuerzo en esta exhortación que compartió con sus hermanos en Cristo.

El celo de Judas nos recuerda de que nosotros también debemos tomar en serio estas advertencias y luchar fervientemente por lo que nuestro Señor nos ha encomendado. Ya hemos notado cinco lecciones que podemos aprender de esta carta. En el primer número del año en curso, fuimos exhortados a sostener firmes lo que Dios nos ha dado. El versículo 3 de Judas nos recuerda que nuestra fe nos fue dada una vez. No ha cambiado a través de la historia. Cristo vino y estableció un nuevo pacto que es el cumplimiento del Antiguo Pacto (Mateo 5:17), pero no destruyó lo antiguo. Él realizó su maravilloso plan que tenía desde antes. La carta también nos exhorta a evitar el camino de Caín (v.11), que permitió que su egoísmo y orgullo lo llevaran a cometer un homicidio. No creo que alguna vez Caín se hubiera imaginado llegar a este extremo. Pero estaba tan centrado en sí mismo; en sus ideas y gustos que descargó su ira y culpabilidad contra su hermano. No estuvo dispuesto a humillarse y reconocer que él mismo era el problema.

Estudiamos la historia del error de Balaam (v.11), y vimos que su avaricia lo llevó a desechar los mandamientos de Dios para conseguir bienes materiales. Aunque al principio del relato parece que verdaderamente buscaba el mandato de Jehová, al final rechazó abiertamente sus propósitos y se opuso activamente a su voluntad. Hizo todo lo posible para hacer pecar a Israel y así probablemente pensaba conseguir la recompensa que le había ofrecido Balac. Vimos la contradicción de Coré (v.11), que se rebeló contra Dios y quiso establecer su independencia. Quiso probar que todos eran santos delante del Señor, que todos tenían el derecho de vivir a su manera, y que nadie tenía que sujetarse a la autoridad de otro. Rechazó completamente el hecho de que otro tuviera autoridad sobre él. En el último número, analizamos el carácter más amplio de estas manchas en nuestros ágapes. Tuercen la libertad de Dios, usándola como justificación para agradar a la carne. No respetan las potestades espirituales, y las 5

blasfeman, pues no las comprenden. Tal persona se encuentra muy vulnerable, pues no tiene ninguna defensa preparada contra el enemigo. Ahora, ¿dónde están estos falsos maestros? Judas nos hace ver que estas personas estaban en la iglesia de aquella época. Y, si ya estaban en la iglesia del primer siglo, cuanto más hoy. Son una amenaza para nuestra salud espiritual, y buscan la ruina de la iglesia. En este escrito, deseo que el énfasis sea un ánimo para usted y a la vez, que sirva de advertencia. Jesús y todos sus ángeles vendrán a juzgar a estos impíos. Sufrirán consecuencias por sus hechos y engaños como las hubo en los casos de Caín, Balaam, y Coré. En los casos de Coré y Balaam, recibieron la pena de muerte. Como castigo por su pecado, Caín fue desterrado, y tuvo que andar errante en la tierra, marcado para que no lo matara alguno que lo encontrase. Judas nos advierte que estos impíos quedarán convictos por Dios. Serán totalmente convencidos de su maldad, condenados, y castigados. Según el versículo 23, 6

los malos sufrirán el castigo del fuego eterno. Qué fin más terrible. Es con razón que Judas tenía este celo por la iglesia. Él quiere que evitemos este fin tan horrendo. Sin embargo, nuestro interés no debe ser sólo el de evitar este fin. Debemos más bien contender y luchar ardientemente por la fe. Y no sólo en el libro de Judas hallamos este mandamiento. “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que (…) oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio” (Filipenses 1:27). “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia” (1 Timoteo 1:18). Pudiéramos ver muchos versículos más. Creo que muy a menudo consideramos la batalla del cristiano como un esfuerzo defensivo, como una lucha para soportar las tentaciones y pruebas, haciendo todo lo posible por no pecar. Pero estos versículos nos indican que no se trata sólo de resistir el mal. Es

también una contienda ofensiva. Es decir, se trata de una lucha en que se asume una postura activa para vencer al enemigo. Debemos seguir adelante sin temor. Nuestra marcha tiene un propósito. Notemos lo que dice Filipenses 1:28: “…en nada intimidados por los que se oponen.” Pasemos ahora a los versículos 22 y 23 de Judas: “A algunos que dudan, convencedlos. A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor.” ¿Lo vemos? No es una lucha meramente defensiva. Debemos activamente buscar a los que dudan y convencerlos. Tenemos la verdad. No podemos intimidarnos a causa de los enemigos. Más bien, si estamos de parte de la verdad, debemos siempre estar preparados para presentar defensa (1 Pedro 3:15). También debemos convencer a los que se oponen de modo que no tengan de qué acusarnos (Tito 1:9-11). Deseamos ser salvos del juicio de Dios. Pero no sólo eso, sino que también queremos que otros sean salvos. Ahora, ¿cómo podemos prepa-

rarnos para enfrentar esta contienda? Judas nos da algunas reglas importantes. La primera es evitar las divisiones. En el versículo 19 nos dice que las divisiones son causadas por estas personas que hemos examinado en los estudios anteriores. Nosotros debemos hacer lo contrario. Veamos lo que dice Filipenses 1:27: “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que (…) oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio”. No cabe duda de que la única forma en que podremos vencer es luchar al lado del hermano, ayudándonos mutuamente. Como segunda regla, Judas nos manda edificarnos mutuamente sobre nuestra santísima fe (v.20). Esto va un paso más allá de la unidad; no sólo debemos alcanzar acuerdos; debemos buscar activamente el bien del hermano y ayudarle a crecer en su vida espiritual. “Hágase todo para edificación” (1 Corintios 14:26). “Siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto 7

es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor” (Efesios 4:15-16). Otra vez, éstos son solamente dos de los muchos versículos que nos hablan de la importancia de buscar el crecimiento del hermano. La tercera regla es orar (v.20). Es necesario que nos mantengamos en contacto continuo con nuestro Padre celestial. Si en nuestra experiencia con Cristo, no estamos llegando a conocer cada vez mejor a Dios por medio de nuestra comunicación con él, ¿cómo sabremos servirle como él lo desea? En este versículo se resalta un punto muy importante. Debemos orar “en el Espíritu Santo”. ¿Por qué es esto tan importante? Hay por lo menos dos razones. Para empezar, Dios no nos escucha si no pedimos debidamente. Santiago dice: “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Santiago 4:3). Si le pedimos a Dios para complacer nuestra 8

carne, no recibiremos lo que pedimos. Al contrario, si pedimos de acuerdo con la voluntad de Dios, él nos responderá. “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” (1 Juan 5:14). La segunda razón está relacionada con la primera. A veces no sabemos cómo debemos pedir, pero el Espíritu Santo nos ayuda. “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” (Romanos 8:26-27). Cuando no sabemos qué pedir, o cuál es la voluntad del Señor en algún caso, el Espíritu Santo intercede por nosotros ante Dios. Podemos llegar delante de él con toda confianza, pues sabemos que, si nuestro corazón está bien con Dios, el Espíritu intercederá a nuestro favor. La cuarta regla es mantenernos en el amor de Dios (v.21).

No debemos hacer nada que nos haga perder su favor. La forma de mantenernos en su amor es muy sencilla. Jesús mismo nos explica cómo hacerlo. “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor” (Juan 15:10). Es sencillo, ¿verdad? Sencillamente guardar los mandamientos de Jesús. Lamentablemente, nuestra naturaleza caída se rebela en contra de la obediencia. Pero es indispensable si deseamos permanecer en el amor de Dios. La quinta regla es esperar la misericordia de Jesucristo (v.21). Esto significa perseverar sin desmayar. No alcanzamos nuestra meta final inmediatamente. Enfrentamos luchas, dificultades, y pruebas en el camino. Pero si perseveramos, si permanecemos en el amor de Dios y esperamos la misericordia de Jesucristo, alcanzaremos la vida eterna. Veamos otra declaración de nuestro Señor: “Seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será

salvo” (Mateo 10:22). Perseverar exige que nuestro enfoque esté siempre en la meta, en nuestro propósito. No podemos distraernos ni tener otra prioridad. Por naturaleza seguimos lo que ocupa el primer lugar en nuestra vida. Entonces, ¿qué podemos decir? Como dijimos al principio, la apostasía será juzgada. En los artículos anteriores de esta serie, vimos cómo son los apóstatas que buscarán corrompernos. Ellos serán castigados. Nosotros no deseamos dejar a nuestro Dios. Queremos seguirlo a dondequiera que nos llame. Debemos mantener nuestro enfoque en el objetivo verdadero y seguir fielmente a nuestro Dios para que después del juicio, estemos a su lado. “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén” (Judas 25).

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EL

TRIUNFO DE LA TÍA

A BBY

l conductor del autobús que yo había abordado era un hombre grande y de aspecto fornido. Hacía anotaciones en una libreta de registros mientras esperaba la llegada de pasajeros. Su aspecto dominante daba la apariencia de uno que reuniera todas las cualidades de su oficio. En seguida, guardó su libreta y se dio vuelta en su asiento para mirar al otro pasajero en el autobús. Mirando al hombre pequeño envuelto en un abrigo marrón, le habló casi en un gruñido: —Hace 37 años, cierto hombre me estafó en un negocio que hicimos. Y ahora, hace dos meses, ese mismo hombre llegó a ser el gerente en la compañía de seguros donde yo tenía mi póliza. ¿Sabe lo que hice? El conductor hizo una pausa, como queriendo subrayar lo que estaba por decir. El otro pasajero, con una mirada de indiferencia, no le respondió palabra alguna. El conductor siguió: —¿Sabe lo que hice? El pasajero negó con la cabeza. —Pues de inmediato retiré mi póliza de seguro de esa compañía —siguió el conductor, mostrando su alteración. Después agarró el volante del autobús con fuerza y se aclaró la garganta—. Mi esposa me dice que no debo guardar rencor contra ese hombre. Pero le digo una cosa. Esa compañía ya no recibirá ni un centavo de mí, jamás mientras ese sinvergüenza siga de gerente. El conductor me volvió a ver a mí con una expresión que acusaba su agitación, y luego abrió la puerta del autobús para que subiera la gente que esperaba afuera. Fijó la vista en la gente que abordaba el bus como si sus pensamientos estuvieran en otra parte. Al contemplar esta escena me hice la pregunta: ¿Por qué alguien guardará un rencor durante 37 años y luego cancela su póliza de seguros sólo porque el hombre contra quien guarda el rencor llega a ser el gerente en esa compañía? Entonces me acordé de la tía Abby. ¿Quién era la tía Abby? Bueno, era una humilde ancianita, muy sencilla, pero a la vez, muy sabia. Vivía en una humilde casa en el pequeño

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EL

TRIUNFO DE LA TÍA

A BBY

pueblo de mi infancia. Todavía me parece verla… pequeña, frágil, pobre, pero muy amable. Su amabilidad brillaba como el sol de mediodía. La tía Abby trabajaba arduamente, pero sus logros eran pocos según la manera en que el mundo estima el éxito. No obstante, tenía una fe en Dios que brillaba y una paz y belleza que muchos millonarios envidiarían. El esposo de la tía Abby falleció cuando ella tenía tan sólo 31 años. En ese mismo tiempo, ella también sufrió la pérdida de la pequeña herencia que su esposo le había dejado. Sí, la perdió a manos de un hombre muy astuto y sin vergüenza que se la quitó con artimañas. ¿Se resintió la tía Abby por eso? ¿Alguna vez guardó rencor contra ese hombre? ¡En ningún momento! Era demasiado sabia como para dejar que la amargura le dominara el corazón. Además, amaba a Dios de lo profundo del corazón, así que no podía guardar rencor. Ella siguió con su vida, caminando erguida física, mental, y espiritualmente a pesar de las circunstancias. Consiguió un empleo en un restaurante del pueblo, y con su sonrisa siempre ganaba el respeto y cariño de los que la conocían. ¿Y cómo trataba la tía Abby a Amós, pues así llamaremos al hombre que le había estafado? Cuando lo encontraba en la calle, siempre lo saludaba amigablemente y platicaba con él. Le enviaba galletas caseras a la familia de Amós en época navideña. También invitaba a la familia a los 11

EL

TRIUNFO DE LA TÍA

A BBY

cultos de su iglesia y oraba por ellos. Cuando Eddie, el hijo de Amós, lograba algo importante en la escuela, ella lo felicitaba. Cuando los amigos le preguntaban por qué lo hacía, la tía Abby sonreía y decía: —El Buen Libro me instruye a responder de esta forma. Claro, muchos decían que la tía Abby era una tonta. Los comentarios aumentaron aún más dos años después cuando Amós y su esposa sufrieron un accidente de tránsito y fallecieron, dejando huérfano a Eddie. Fue la tía Abby que recibió al muchacho en su hogar como hijo suyo. Lo extraño es que Amós no le dejó prácticamente ninguna herencia a su hijo. Pero eso no le planteó ningún problema a la tía Abby. Bajo la instrucción y el cuidado de la tía Abby, Eddie llegó a ser uno de los hombres más respetados y preparados que se hubiera visto en el pueblo. Con el paso del tiempo, Eddie se mudó a otro pueblo y allí se convirtió en un exitoso hombre de negocios. Si bien no llegó a ser nadie muy famoso ni el gerente de alguna compañía importante, en su pueblo es reconocido como un hombre exitoso en lo que emprende. Ha hecho mucho en beneficio de la comunidad, ha sido activo en la iglesia, y ha sido un instrumento en las manos de Dios para ayudar a muchas personas a alcanzar la salvación en Jesucristo. Y todo esto, gracias a una mujer humilde que no guardó rencor contra el que le había hecho un gran mal, y nunca cayó en el error de buscar venganza. En lugar de eso, oraba por el que le había causado el perjuicio, le hacía el bien y con mucho amor y sacrificio, crió a su hijo para que fuera un hombre útil en el reino de Dios. Cuando pienso en el conductor de aquel autobús, le pido a Dios por él y por todos los que, al igual que él, guardan rencor. No quieren dejar los odios y rencores que tanto los debilitan. Oro por ellos para que se conviertan en instrumentos que Dios pueda usar para liberar a otros de su odio por medio de Jesucristo. En: The Gospel for the Youth G.V. Watkins

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Palabras del anciano

Sanford Yoder

¿QUÉ ES LA VERDAD? Juan 8:31-47

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6) “¿Qué es la verdad?” le preguntó Pilato a Jesús. Quizá nunca en la historia de la humanidad, ha tenido esta pregunta tanta relevancia como hoy. Hay mucha confusión acerca de lo que es la verdad. Hace algunos años, un escritor redactó lo siguiente: “Hoy es necesario asegurarnos de lo que es la verdadera verdad”. Parece que en el mundo de hoy se ha olvidado lo que es en realidad la verdad. Se espera que los que tienen importantes puestos en el gobierno se preocupen por decir la verdad. Sin embargo, hoy parece que ni siquiera un juramento les impide mentir abiertamente. Decir la verdad hoy ha llegado a ser causa de bromas y chistes para muchos. Recientemente, se inventó en los Estados Unidos una nueva forma de referirse a este tipo de mentiras: “hechos alternativos”. Hoy día el mundo está saturado de la verdad parcial, la verdad diluida, la información engañosa, y el engaño descarado. ¿Qué, pues, es la verdad? Para nosotros los creyentes, es una gran bendición tener la seguridad de que se nos ha revelado la verdad por medio de la Palabra de Dios. En la oración de Jesús en Juan 17 dice: “Tu Palabra es verdad” (Juan 17:17). Y es cierto. Jesús también dijo que es “el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 14:6). Él era, y hasta el día de hoy es, la Verdad encarnada. En él habita la verdad. Juan 1:17 nos declara que “la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. Lo cierto es que hoy podemos saber con certeza lo que en verdad es la verdadera verdad. Cuando nos comprometemos a andar en la verdad, Dios nos muestra más claramente lo que es su verdad. “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). Tenemos el bello ejemplo en la Biblia de una persona que se encontró directamente con la verdad. El apóstol Pablo se encontró con Jesús en el camino a Damasco. Allí recibió la gracia para levantarse del suelo y obedecer a la Verdad. A partir de ese momento, Dios le fue revelando a Pablo la obra que tenía para él. El apóstol Pablo llegó a ser un mensajero de la verdad para mucha gente de aquel entonces. Y hasta el día de hoy, su mensaje aún es vigente. No tenga miedo de encontrarse con la verdad; ella le abrirá la puerta a una vida fructífera.

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El llamado supremo Lección 11b

Sirvamos en la iglesia Observación: Número 6 ~ Los dones espirituales varían en importancia;

debemos procurar aquellos dones que edifican a la iglesia. Los dones espirituales son dados para una variedad de propósitos. Cualquier cosa que sea necesaria para la edificación de la iglesia, la hallaremos disponible en Dios. Algunos dones dentro de la iglesia fueron necesarios para establecer un fundamento firme, así como vemos en el ejemplo de los apóstoles. Dios hizo muchas señales y dio revelaciones especiales por medio de los apóstoles. Por muchos años ellos guiaron a la iglesia. Muchas de sus enseñanzas y revelaciones fueron escritas o bien por 14

ellos mismos, o bien por algunos de sus colaboradores más íntimos. Éstas han sido preservadas en lo que se conocen como los libros del Nuevo Testamento. Estos escritos son la norma que rige la vida y la fe de la iglesia. Además, se considera que los mismos están completos; el mensaje del Evangelio ha sido “una vez dad[o] a los santos” (Judas 3). Añadir o quitar algo de este mensaje del Evangelio es una herejía que trae consigo una maldición (Gálatas 1:6-9). En su primera epístola a los corintios, el apóstol Pablo les llama la atención a su error de tratar de obtener todos el mismo don. Da la impresión de que todos querían ejercer el don de lenguas. Pablo les exhorta a procurar los dones espirituales que más edifican a la iglesia. Aun así, no deben buscarlos para el interés personal, sino para servir a los demás con amor ferviente (1 Corintios 13).  P re g u n t a s d e e s t u d i o  1. Mencione cuáles son los propósitos de los dones espirituales según la Biblia. Después, anote algunos motivos equivocados que llevan a una persona a desear esos dones. 2. Haga una lista de los dones espirituales en 1 Corintios 12 y explique de qué manera ha sido útil cada uno en la edificación de la iglesia. 3. ¿Cómo es que el concepto de la iglesia como “un solo cuerpo” ayuda al cristiano a pensar correctamente respecto a su don espiritual? ¿Qué importancia tiene la humildad en el uso de los dones espirituales? 4. En 1 Corintios 14, Pablo hace una comparación entre el don de lenguas y el de la profecía. ¿Cuáles dones además de la profecía son esenciales para la edificación de la iglesia? ¿Cuáles dones además del don de lenguas pueden tener un uso más limitado o esporádico? Hechos 6:3-4 “Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.” Hechos 13:2-3 “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu 15

Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.”

Observaciones: Número 7 ~ Algunos miembros de la iglesia son designados

para cumplir tareas y responsabilidades especiales. Como ya observamos, la tarea de los apóstoles fue echar el fundamento de la iglesia. Ellos se consagraron a esta tarea de todo corazón y con un gran espíritu de sacrificio; nada les habría de impedir. Cuando se hizo necesario supervisar la distribución de las cosas materiales, los apóstoles vieron que ese trabajo no les convenía a ellos, sino a otros hermanos. Los apóstoles dijeron a la congregación que buscaran a siete hombres a quienes encargar de ese trabajo. Vale la pena observar que los requisitos que debían reunir no tocaban a bienes materiales, aunque el trabajo consistía en administrar tales cosas. Los requisitos fueron éstos: tener una buena reputación, y ser llenos del Espíritu Santo y de sabiduría. Al entregar cierta responsabilidad a algunos hermanos, los líderes les dieron un mandato especial (y más aun cuando la responsabilidad era permanente). Así se nombraron diáconos, ancianos, y evangelistas, aunque no siempre se dice de qué manera los nombraron. Los líderes de la iglesia les imponían las manos, y (según parece) le pedían a Dios que les concediera dones espirituales a estos hermanos para llevar a cabo su designada obra (véase 1 Timoteo 4:14). A estos hermanos elegidos se les daba la comisión de ser fieles en su cargo.

Número 8 ~ El Nuevo Testamento no ofrece una guía exacta

de cómo encargar a un hermano que cumpla un puesto, pero los métodos visibles de la iglesia primitiva se basaban en principios fundamentales. En primer lugar, los siete hombres elegidos “para servir a las mesas” debían reunir ciertas cualidades espirituales; no fueron seleccionados a la ligera. Entre las cualidades que se mencionan, se da importancia a la 16

madurez espiritual. Es de suponer también que para requerir dichas cualidades en los elegidos, se necesitan pastores de buen juicio, capaces de dirigir sabiamente. En segundo lugar, el proceso de elección incluyó a toda la congregación. Los apóstoles no actuaron solos, sino que hicieron participar a la iglesia. También escogieron a hermanos de entre la misma congregación de creyentes a quienes ellos mismos habían instruido por algún tiempo. En tercer lugar, la tarea de seleccionar solía ir acompañada de un período de oración y ayuno, durante el cual se pedía al Señor que revelara su voluntad. Mientras ayunaban y oraban, el Espíritu Santo les reveló a los pastores de la iglesia en Antioquía que debían enviar a Pablo y a Bernabé a otras partes para predicar el Evangelio (Hechos 13:1-3). Con oración y ayuno Pablo y Bernabé designaron ancianos en las congregaciones que ellos habían establecido (véase Hechos 14:23). Obviamente, estas elecciones no se asemejan a una política en que cada aspirante ejerce su influencia para que lo elijan. Jamás debe verse en la iglesia de Dios partidos opuestos con rivalidad entre familias prominentes o entre miembros elocuentes y ambiciosos. El liderazgo de la iglesia proviene del llamado de Dios, y es un cargo que se debe llevar con humildad, amor por la hermandad, y reverencia profunda para con Dios.

Número 9 ~ Un llamado especial a la obra de Dios se

confirma por la iglesia. Pablo fue llamado a predicar el Evangelio entre los gentiles el mismo día que tuvo su encuentro con el Señor en el camino a Damasco (véase Hechos capítulos 9, 22, 26). Unos días después, Pablo recibió el bautismo, y comenzó a testificar con entusiasmo de la gracia del Señor a los creyentes y a los incrédulos. Pero su ordenación como evangelista tuvo lugar varios años después (quizá de diez a catorce años después). De modo que, aunque su llamado fue un llamado personal que recibió directamente de Dios, el nombramiento como apóstol para desempeñar esta tarea vino de la iglesia. Hoy día, aquellos que sienten un llamado del Señor de la iglesia, deben confiar en que el Señor mismo revelará a la hermandad el

(sigue en la página 20) 17

HISTORIA

LA TUMB Tomás, el

María, Salomé, y María Magdalena corrieron a encontrarse con Pedro y Juan. —Cuando llegamos a la tumba había un ángel allí. Él nos dijo que Jesús ha resucitado —dijeron ellas. ¿Sería cierto? De inmediato Pedro y Juan corrieron hasta la tumba. Juan llegó primero. Él se inclinó y miró adentro, pero no entró. Después llegó Pedro, y se apresuró a entrar. Ellos vieron que la ropa estaba puesta en su lugar. Seguramente si alguien se hubiera robado el cuerpo, habría llevado también la ropa. Luego salieron de la tumba; Jesús había resucitado. María Magdalena regresó a la tumba. Entre lágrimas, vio a dos ángeles sentados dentro de la tumba. —¿Por qué lloras? —le preguntaron los ángeles. Con sollozos, ella les dijo: —Porque no sé dónde han puesto a mi Señor. En seguida, María se volvió. Allí vio a Jesús. Pero ella creyó que era el hortelano. —¿Por qué lloras? —preguntó Jesús. —Señor, dígame dónde lo ha puesto —le suplicó María. —¡María! —Al instante, María reconoció a Jesús. —¡Maestro! —exclamó gozosa. Esa noche, los discípulos se reunieron en una casa con las puertas cerradas porque tenían miedo de los judíos. De pronto, Jesús apareció entre ellos y les dijo: —Paz a ustedes. —¡Cuán contentos estaban de ver a su Señor! Pero Tomás, uno de los discípulos, no estaba presente esa noche. Después ellos le dijeron: —¡Hemos visto al Señor! ¡Ha resucitado! —No lo creo —dijo Tomás, incrédulo—. A menos que vea la señal de los clavos en sus manos, y ponga mi mano en la herida de su costado, no creeré. Una semana después, los discípulos volvieron a reunirse. Esta vez, Tomás estaba con ellos. De pronto todos levantaron la vista. Allí estaba Jesús. —Paz a ustedes — les volvió a decir Jesús. Después se dirigió a Tomás, y le dijo—: Mira mis manos. Pon tu mano en mi costado y no seas incrédulo, sino cree. Maravillado, Tomás exclamó: —¡Señor mío, y Dios mío! —Tú crees porque me has visto —le dijo Jesús con voz tierna—. Bienaventurados los que creen sin haber visto. Juan 20:1-31; Marcos 16:1-11 18

BÍBLICA

BA VACÍA incrédulo

Jesús le muestra a Tomás las señas de los clavos. “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió” (Hebreos 10:23). 1. ¿Cuáles dos hombres corrieron a la tumba? 2. ¿A quién vio María en el huerto? 3. ¿Cuál discípulo fue incrédulo?

Usado con permiso de: Christian Aid Ministries, Berlin, Ohio Del libro: 101 Historias Bíblicas Favoritas © 1994

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momento oportuno. En la Biblia, encontramos varios hombres cuyas actitudes reflejan los problemas que surgen cuando una persona se adelanta a los planes de Dios. Existen otros ejemplos de hombres que fueron lo suficiente sabios como para esperar en preparación durante muchos años (por ejemplo, Moisés y David). Pablo pasó dos años en preparación en el desierto, y posteriormente algunos años más en Tarso. Se convirtió en un siervo eficaz porque esperó la confirmación del Señor y respetó la dirección espiritual de la congregación.  Pr e g u n t as d e e s t u d i o  1. Haga una lista de las cualidades que se tuvieron en cuenta para escoger a los siete diáconos en Hechos 6. Explique porqué era necesaria cada una de estas cualidades para poder llevar a cabo la tarea que se les encomendó. 2. Según el texto, describa lo más posible la función que debían cumplir estos hombres. ¿Hacen falta hombres como éstos en la iglesia hoy día? 3. ¿De cuál tarea no querían ser distraídos los apóstoles? ¿Cuáles podrían haber sido las consecuencias si los apóstoles hubieran desatendido esa tarea? 4. ¿Qué significa la frase “ministrando éstos al Señor” (Hechos 13:2)? 5. Busque en el libro de los Hechos las veces que hubo ordenaciones (véase Hechos 1, 6, 13). ¿Qué métodos se emplearon? ¿Cuáles son los principios de estos métodos? ¿A cuáles oficios hacen referencia estos versículos? 1 Corintios 12:14-15, 21, 25-26 “Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?... Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. ... para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.”

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Observación: Número 10 ~ No seguimos a Jesús a solas; cada miembro

necesita de los demás para recibir fortaleza, sabiduría, y alimento espiritual. Prestar un servicio en la iglesia abarca otro aspecto que vale la pena resaltar: cada miembro necesita de la ayuda de los demás. Así como la mano o el pie o cualquier otro miembro del cuerpo no podría funcionar separado del cuerpo, tampoco el cristiano debe intentar vivir su vida aislado de la hermandad. Algunas veces a ciertos cristianos se les ocurren ideas o planes que sólo les convienen a ellos mismos, planes que los distancian de los demás, y al rato ya no quieren participar en la hermandad. A veces las experiencias desagradables del pasado hacen que la persona actúe de una manera independiente y poco social. Sin duda, a veces se reciben heridas y ofensas, aun en una iglesia. O quizá observan una conducta contradictoria en otros miembros o en el grupo entero. Fuera como fuera, lo cierto es que Dios nunca pretendió que un miembro a solas forme una iglesia. La iglesia es un conjunto de personas, y no la empresa privada de un solo individuo. Cuando un miembro tiene ciertas inquietudes con respecto a otro miembro o con respecto a todo el grupo, debe recordar que su entendimiento como individuo es limitado. Él necesita a sus hermanos para entender las cosas correctamente. Necesita, además, de la fortaleza que le hace capaz de resistir a Satanás y el mundo. Es aquella fortaleza que surge por ser unido con otros creyentes. Por último, necesita el apoyo y las enseñanzas de la hermandad para crecer en lo espiritual de manera adecuada. Una gran parte de la formación y del desarrollo espiritual que adquieren los miembros viene de las influencias en el cuerpo de Cristo: tales como el ánimo, el trabajo en conjunto, la sumisión unos a otros, y la ayuda mutua. Sin esto, es muy difícil que sobreviva la vida espiritual de la persona. Cada vez que un miembro entra en conflicto con la iglesia por algunas ideas personales, y desarrolla una actitud de crítica, y actúa por su propia cuenta, tal miembro ha perdido el sentido de cuánto necesita la hermandad. Es más, si no es capaz de reconocer que necesita de sus hermanos, nunca podrá ser un siervo verdadero de Dios. 21

 Pr e gu n t as d e e s t u d i o  1. Analice las preguntas de Pablo en 1 Corintios 12:15-20. Aunque las respuestas a estas preguntas se saben sin mucho pensar, ¿cuál es la respuesta a cada una? 2. ¿Qué pasaría si un miembro de nuestro propio cuerpo intentara actuar por sí solo? En comparación, ¿qué sucede cuando un miembro de la congregación actúa por su propia cuenta? 3. ¿De qué manera nos ayuda el concepto del “cuerpo” a comprender el cuidado y la importancia de cada miembro de la iglesia? 4. ¿Cómo le afecta a cada uno de los miembros la manera en que la hermandad trabaja en conjunto? ¿Cómo le afecta al grupo la falta de cooperación de uno de los miembros? 5. ¿Cuáles eran algunas de las divisiones de la iglesia en Corinto? ¿Cómo hace referencia la enseñanza en 1 Corintios 12 a los problemas sutiles que a menudo causan divisiones?  A pl i c a c i o n e s p r á c t i c a s  1. ¿Cuáles actitudes son importantes en el servicio cristiano? ¿Cómo podemos desarrollar tales actitudes? ¿Qué debemos hacer cuando observamos que otros hermanos tienen actitudes incorrectas? 2. ¿Por cuáles rasgos característicos se conoce a la persona carnal cuando trata de servir a otras ? ¿Qué debe hacer el pastor cuando ve que un miembro es carnal en su esfuerzo por servir? ¿Qué debe hacer el miembro de la iglesia cuando ve que su pastor sirve a los demás de esa manera? 3. ¿Cuáles son algunos de los conceptos erróneos respecto a los dones espirituales? ¿Cómo podemos disponer nuestra vida por completo al Espíritu Santo, incluso a que haga cosas inesperadas en medio de nosotros, pero evitar caer en las trampas del sensacionalismo y el desorden? 4. ¿Cuál diferencia existe entre ordenar a una persona de por vida y de darle un cargo temporal? ¿Cuáles beneficios les podrían dar a la iglesia los cargos temporales? 5. ¿Cómo podría mejorar una congregación la participación de cada miembro en su obra? ¿Existen algunos campos de servicio que se 22

debieran explorar más a fondo? ¿Cuáles son las consecuencias de tener miembros desocupados? ¿Cómo pueden tomar la iniciativa los hermanos de servir a los demás hermanos sin que se les haya asignado cierta tarea? 6. ¿Cuáles son las necesidades más comunes en las congregaciones hoy en día? ¿Cómo pueden suplir los miembros esas necesidades? ¿De qué modo procuran algunas personas bien intencionadas imponer su servicio a otras personas que no lo necesitan? ¿Es posible corregir a alguien que no quiere dicha ayuda? ¿Es posible ayudar a alguien sin que él se dé cuenta? 7. ¿Tienen todas las personas un don espiritual? De ser así, ¿dura el don de por vida? ¿Se limitará esta persona a servir con el mismo don a la iglesia en cualquier parte en que se encuentre o reparte el Espíritu Santo los dones de acuerdo con las necesidades que surgen en un determinado momento y lugar? ¿Es necesario precisar cuál es mi don espiritual? ¿Cuáles son los riesgos de concentrarme en mi don en vez de concentrarme en las necesidades que existen a mi alrededor? ¿Cuáles son los riesgos al fijar mi atención en suplir una necesidad sin tomar en consideración si yo tengo el don necesario para suplir tal necesidad? 8. ¿De qué manera reflejan un espíritu independiente algunos miembros de la iglesia hoy día? ¿Qué sucede cuando un miembro decide que no necesita de la iglesia o cuando adopta una actitud crítica? ¿Cuáles actitudes son necesarias en una persona cuando quiere expresar sus preocupaciones con respecto a la iglesia? ¿Es posible poner demasiado énfasis en el concepto de la iglesia como cuerpo de manera que se debilita la conciencia de los miembros individuales?

(continuará en el siguiente número)

—John Coblentz Usado con permiso de: Christian Light Publications, Inc. Harrisonburg, Virginia, EE.UU. Derechos reservados

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Gu[][mol_ Preparación: Ingredientes: 2 aguacates medianos 1 cucharada de mayonesa 1/2 cucharadita de sal El jugo de 1 limón 1 diente de ajo picado Culantro al gusto 24

Quite la cáscara y la semilla de los aguacates. Ponga todos los ingredientes en la licuadora y licúelo. O si lo prefiere con pedacitos de acuacate, puede majarlo todo con un tenedor. Sírvalo con tortillas tostadas.

EL CAMINO QUE ELLA ESCOGIÓ

El hijo mayor Capítulo 3c

—Tendremos que salir de regreso a las nueve menos cuarto para estar en la casa a las nueve —les dijo Sara a sus hermanos—. Eso nos da exactamente una hora y media para estar con los jóvenes. —Recordando las caras preocupadas de sus padres, Sara se aseguraría de llegar a casa a las nueve. —Tal vez podamos estar unos minutos más si caminamos rápido —dijo Santiago, ansioso por estar con el grupo. Ninguno se imaginaba lo rápido que pasaría una hora y media, ni tampoco sabían qué habían planeado para aquella tarde los jóvenes Bender. Las reuniones sociales que se celebraban en la escuela el sábado o el domingo en la tarde no eran nuevas para ellos. Pero reunirse en 25

una casa, en un día entre semana y a horas tardes, era una novedad, no sólo para la familia Yoder, sino también para los demás jóvenes de la iglesia del Valle de Germantown. Algunos jóvenes llegaron en coche, otros a pie, y unos a caballo. Casi todos ya habían llegado cuando los jóvenes Yoder llegaron. Los muchachos se reían escandalosamente, bromeando entre ellos, tratando de divertirse. Los Bender tenían una máquina manual para hacer helados. Así que, pronto estaban listos los varones para hacer girar la máquina. Cuando terminaron la primera carga, alistaron otra. Las muchachas se unieron a la actividad con risas alegres, mientras echaban el hielo y la sal en la máquina para los muchachos que giraban la palanca. Pronto después de las ocho terminaron de hacer los helados. —Ahora juguemos un rato mientras los helados se espesen —sugirió Jacob. Había empacado bien los helados con bastante hielo para que se espesaran. —Tenemos que estar en casa a las nueve —le susurró Santiago a Jacob. Eso les dejaba poco menos de una hora, ¡y él no quería perderse la oportunidad de comer helados caseros! —¡A las nueve! —exclamó Jacob—. ¿Por qué tan temprano? ¿Hay alguien más que tenga una hora para regresar a casa? —le preguntó al grupo. Varios dijeron que tenían que estar en la casa pronto después de las nueve o por lo menos a las nueve y media. Otros dijeron que sus padres los esperaban entre las nueve y media y las diez, pero que no les habían puesto límite. Otros dijeron: —No importa. Cuando termine la fiesta nos vamos. —Está bien, a las ocho y media comeremos los helados —anunció Jacob—. ¿Qué jugamos mientras tanto? Los jóvenes de Germantown se miraron unos a otros. Muy raras veces se habían reunido sólo para jugar, y esperaron para ver cuáles juegos nuevos traían los Bender. Ya que nadie sugirió nada, los Bender 26

escogieron unos juegos. Hubo mucha risa y alboroto, pero todos disfrutaron los juegos. A las ocho y media, sacaron los helados y cada uno se sirvió. De repente, en lo que pareció ser un rato increíblemente corto, Sara se fijó en la hora. —Faltan diez minutos para las nueve. Nos tenemos que ir —le dijo a su hermano, que estaba sentado cerca de ella. —¡El tiempo ha pasado tan rápido! —exclamó Jacob con tristeza cuando vio que los tres jóvenes Yoder se alistaban para irse. —Es cierto —agregó Sara con una sonrisa—. Nos hemos divertido mucho. —Entonces se volvió con una sonrisa a la señora de Bender, que había aparecido en la puerta de la sala—. Gracias por la invitación. Lo hemos disfrutado mucho. Otra vez Jacob fue y abrió la puerta principal para que salieran. Otra vez Sara trató de ser la última en salir. Luego, Jacob salió con ellos. —Por favor, vengan otra vez —rogó, parándose cerca de Sara—. Espero que no tengan que irse tan temprano la próxima vez. —Gracias —respondió Sara cortésmente, y de mala gana cruzó el porche. —Y ustedes pueden venir a la casa nuestra también —dijo Santiago mientras cruzaba el patio con Laura. —Claro que sí —contestó Jacob, mientras siguió detrás de Sara—. Los voy a encaminar un rato —se ofreció—. Hay muchas piedras en las que pueden tropezar. Lo siento que no hemos desempacado nuestra lámpara todavía. Sara apresuró sus pasos para alcanzar a Laura y a Santiago. En eso resbaló en una piedra suelta y casi se cae. Inmediatamente Jacob acudió a su lado. —Ten cuidado, señorita —le dijo—. Déjame ayudarte. Entonces mientras la ayudaba a tomar el equilibrio, le susurró: —Espero tener la oportunidad de hacer esto de nuevo algún día. Sólo espero que no se caiga y se lastime. 27

Santiago se fijó hacia atrás. —¿Ya vienes, Sara? —Sí—le contestó, sin aliento. Estaba agradecida por la oscuridad; así Santiago no vería su cara, que según ella estaba enrojecida. —La joven tropezó y casi se cae, y su hermano no se encontraba cerca para ayudarla —regañó en son de broma Jacob a Santiago—. Así que otro joven príncipe vino a rescatarla. Otra vez se volvió a Sara, diciéndole: —Por favor vengan otra vez. Entonces mientras ella se daba prisa por alcanzar a sus hermanos, Jacob añadió: —Tengo que regresar a atender a los invitados en mi casa. Los pensamientos de Sara volaban mientras se daban prisa para llegar a la casa lo más pronto posible. ¿Qué quería decir Jacob con toda la consideración que le mostraba? Su corazón palpitaba fuertemente. ¿Era Jacob el joven especial con quien a veces soñaba? ¿Cómo podía saber si Jacob sólo estaba tratando de destruir su reserva natural para que fuera atraída a él? Los padres estaban en la sala cuando los jóvenes irrumpieron en la casa respirando fuertemente. Habían tenido que correr para llegar a la casa justo a las nueve, la hora señalada por el padre. —Lo pasamos la mar de bien —dijo Laura jadeando. Sus ojos oscuros y expresivos resplandecían del gozo juvenil. —Sí, lo pasamos muy bien —agregó Santiago—. Los Bender realmente son buena gente y amigables. Creo que van a ser buenos vecinos. —Será divertido reunirnos así de vez en cuando —continuó Laura. Durante todo ese rato, Sara había permanecido callada. Después que las exclamaciones de emoción se calmaron un poco, el padre preguntó: —¿Qué hicieron que fue tan emocionante? —Primero hicimos los helados —contestó Santiago—. Y entonces... 28

—Jugamos algunos juegos —interrumpió Laura—. —Y... —Esperen, hijos, esperen. Uno a la vez, por favor. —Se rio el padre—. No puedo oír si hablan los dos a la misma vez. Laura esperó en silencio mientras Santiago explicaba: —Comimos los helados como a las ocho y media. Pero antes jugamos unos juegos mientras los helados se espesaron. —E iban a jugar más cuando nosotros salimos —añadió Laura—. Sólo nosotros teníamos que regresar temprano. Los demás parece que iban a seguir disfrutando hasta más tarde. —Me alegro que disfrutaron el rato —dijo el padre. Pero la sonrisa había desaparecido y en su lugar se veía un ceño fruncido.

(continuará en el siguiente número)

—Mary Miller Reimpreso con permiso de: Rod and Staff Publishers, Inc Crockett, Kentucky, EE.UU. Derechos reservados

Respuestas: Actividad para niños 1 2

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3. Marcos dijo que dejar en el bosque el gatito sería __ C __ R __ U __ E __. L I1 G1 G2 F1 A1

4. La prueba era __ D __ I __ F __ I __ C __ Í __ L para Marcos. A2 H1 I2

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Prueba a la medianoche imón y Rubén se detuvieron cuando vieron que Marcos se apresuraba para alcanzarlos. Iban de camino a la casa después de las clases. Marcos le dio una patada a una piedra, y se volvió a Simón. —¿Cuáles son los requisitos para unirse a su club “El buen samaritano”? —Si te interesa, lo hablaremos con Andrés, Tito, y Mervin, los otros miembros —le contestó Simón. —Ojalá me dijeran qué clase de prueba hay que pasar. —No se nos permite decirte nada de la prueba. Al día siguiente, cuando Andrés vio a Marcos, le dijo: —Estamos de acuerdo, los del club, en darte la prueba para ver si calificas para ser miembro. Ah, y otra cosa más. Para unirte al club, tienes que pedirle permiso a tu papá primero. Esa tarde, Marcos habló con su papá. El papá le preguntó: —¿Qué clase de club es? ¿Qué hacen? —Como dos veces al mes, los muchachos le hacen un favor a alguien. Andrés me dijo que un día le pintaron la cerca a una pareja de ancianos. Les pagaron cinco dólares. Parte del dinero lo usaron para comprarle un libro a un niño que estaba en el hospital. Varias veces le han cortado el

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césped a la señora de Juan, aunque ella no tiene dinero para pagarles. —Parece un buen club. Te doy permiso de unirte al club de los muchachos. —¡Gracias, Papá! —Ahora, faltaba la prueba. Ojalá pudiera pasar… El día siguiente, de camino a la escuela, Simón le dijo a Marcos: —La prueba se hará hoy a la medianoche. —¿A la medianoche? ¿Dónde tengo que ir? —Debes llegar aquí a esta esquina. No traigas ningún tipo de luz, ni siquiera fósforos. A las once y cincuenta, Marcos salió silenciosamente de la casa. La noche estaba muy oscura y Marcos se sintió aliviado cuando llegó a la esquina y se encontró con los amigos. —Escucha bien —habló Tito—. No voy a repetir las instrucciones. Seguramente has oído decir que no se puede perder un gato. Hoy se te da la oportunidad de comprobarlo. En esta cajita tengo un gatito. Llévalo al bosque del señor Shetler que se encuentra a unos 400 metros de aquí. Penetra una corta distancia en el bosque. Avanza con cuidado hasta dar contra un cordón que colocamos de lado a lado del trillo. Pasa la mano

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por el cordón hasta hallar una nota fijada a él. Deja el gatito y tráenos la nota como prueba de que lo has dejado en el lugar señalado. Tito abrió la cajita y le pasó el gatito. A Marcos se le llenaron los ojos de lágrimas. El gatito se asió de su mano. Era pequeñito y se sentía calentito y lanudo. ¿Cómo podría hallar la casa el pobrecito? Sería imposible. Marcos se imaginó al gatito perdido en el bosque, llorando desesperadamente. Pero, se encaminó hacia el bosque. —¡Pobrecito! Me tienes confianza y no sabes lo que voy a hacer contigo. ¿Cómo pueden ser tan crueles esos muchachos? Con cólera, Marcos marchó resuelto al bosque. Tenía que pasar la prueba. No le iba a servir de estorbo ningún gatito. Al principio, se sorprendió de que el gatito fuera tan liviano. Ahora, con cada paso que daba, le parecía que el animalito pesaba cada vez más. Además, sentía que el calor del gatito le quemara las manos. De pronto, Marcos se detuvo. Hubiera prueba o no, no iba a dar ni un paso más. Con resolución, Marcos se volvió. Comenzó a correr de regreso a donde lo esperaban los amigos. Se dirigió directamente a Tito que aún tenía la cajita. Marcos gritó con voz ronca: —¡Llévalo! ¡Lleva al gatito de regreso a su casa! —Marcos jadeaba. Su voz salía cargada de desilusión y sentimientos. Las palabras salían en tropel —. Si es esto un ejemplo de lo que hacen en el club, no quiero ser miembro. Ésta es una crueldad. ¡Es cruel! ¡Cruel! Ustedes saben que el gatito morirá de hambre. No me importa que me tengan por cobarde. Andrés gritó: —¡Viva Marcos! Rubén vociferó: —¡Bien hecho! Simón le daba palmadas en la espalda mientras reía y lloraba a la vez. Todos juntos gritaron: —¡Pasaste la prueba, Marcos! Marcos quedó pasmado. ¿Qué había hecho él? —Pero, yo no… Tito le dio la explicación: —Sí, Marcos, pasaste la prueba. La pasaste por no ser cruel. 32

Rubén se rio entre dientes, recordando cómo se había molestado Marcos: —¡De eso no hay duda! Tito metió dos dedos en la boca y silbó. Del bosque se oyó un silbido en respuesta. Marcos, perplejo, preguntó: —¿Quién está allá? Tito contestó con una sonrisa: —Mervin está en el bosque. Él se iba a encargar de recoger al gatito si tú hubieras fallado la prueba. —Bienvenido al club —Rubén le dio un fuerte apretón de manos—. Me alegro de que pasaras la prueba. Marcos, un poco aturdido, se rio: —Yo también. Tito anunció: —Es hora de irnos a casa. No olviden que el miércoles por la tarde vamos a ayudar al señor Silvano con la leña. Él dice que ya está muy viejo para esos trabajos. —¡Vaya! ¡Soy miembro del club! —Con un silbido de asombro, Marcos se dirigió a casa. -Elmo Stoll -De: The Midnight Test -Traducido con permiso

VERSÍCULO DE MEMORIA “Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad . . . y hallarás gracia y buena opinión” (Proverbios 3:3-4). 33

Escribe la respuesta correcta en cada oración. Después pon cada letra en la gráfica según indican la letra y el número debajo de la raya. Cuando terminas, las letras en la gráfica te dirán lo que pasó en la historia.

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1. Marcos quería ser __ __ __ __ __ __ __del club. C1 F2 F1 C1

E2 J1

2. A las once y cincuenta Marcos __ __ __ __ __ de la casa. E1 C2 A1 B2 J2

3. Marcos dijo que dejar en el bosque el gatito sería __ __ __ __ __. I1 G1 G2 F1 A1

4. La prueba era __ __ __ __ __ __ __ para Marcos. A2 H1 I2

I1 D1 A1

5. Marcos pasó la __ __ __ __ __ __. K1 G2 F1

B1

6. Marcos estaba __ __ __ __ __ __ __ __ de formar parte del club. I1 J1 H2 D2 F1 H2 D2 J1

(Las respuestas se encuentran en la página 29)

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a angustia

proyecta una gran sombra de una cosa diminuta. Proverbio sueco

Los dos deudores Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. Mateo 18:23-35 RV1960