la última navidad - ObreroFiel

Sofía: ¿Qué te sucede Tomás? Veo triste tu semblante. Sé que sediento estás. Cual cansado caminante. Tomás: Nada me pasa mujer. Te repito nuevamente;.
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LA ÚLTIMA NAVIDAD Narrador:

De tal manera Dios amó A este mundo falaz Que a Jesucristo envió Para traer vida y paz. Fueron los tiempos aquellos De aflicción y de crueldad, De luz solo un destello Brillaba en la oscuridad.

Tomás:

Nada me pasa mujer Te repito nuevamente; Temo que al parecer Hay visiones en tu mente.

Sofía:

Piensas que ocultarás La tristeza de tu alma Así sólo lograrás Que en ti mengue la calma.

Luchas de aquel imperio Padecía la nación Cual un ave en cautiverio Sufría la oposición. Romanos la dominaban ¿Cuál será la solución? Sin dudas necesitaban Ayuda de su gran Dios. Observemos además Su canosa condición Canosa por ser antigua La mancha del corazón. ¿Sabes el tema que hablo? Preguntas pueden llegar No es un simple vocablo Es un comején voraz. Se trata pues del pecado Cuya paga muerte es. Todo hombre es condenado Por tal acto cometer.

¿Acaso no te das cuenta Que llegó el sufrimiento? Cual gastada vestimenta Que con dolor llevas dentro. Tomás: Sofía: Tomás:

¿Qué te sucede Tomás? Veo triste tu semblante Sé que sediento estás Cual cansado caminante.

No niego la realidad Te lo puedo asegurar Dije toda la verdad ¿Tú me podrás cuestionar?

Todo marcha viento en popa, Narrador: Dijo Tomás para sí Tomás: Y más allá de mis ropas Hay debilidad en mí. Sofía:

No los pienso demorar Veamos qué le ocurrió Al atrevido Tomás Quien al Señor despreció. Sofía:

Las ideas fantasiosas Han inundado tu mente. ¿Por qué tú a estas cosas Las ignoras de repente?.

No pienses que cabizbajo La tormenta cesará Tus cargas y tu trabajo Al señor las llevarás. Un caudal de temores Posee el hombre sin Dios Su alma ya sin colores No marcha de Dios en pos.

Tomás:

No vengas pues a decirme Que tu Dios está conmigo; ¿Aún tratas de convencerme Que Dios quiere ser mi amigo?

Sofía:

Puedo ver que no comprendes Aunque incierto parezca Si bien tú no lo entiendes Dios nos ofrece agua fresca.

(Llega Eliú con un mensaje de alegría reflejado en su rostro) Eliú: Buenos días a vosotros; Es un placer saludarles; Tristeza hay en sus rostros Buenas nuevas voy a darles. Tomás:

Eliú:

Sofía:

Caleb:

¿De qué hablas Eliú? ¿Qué pasó allá en Belén Que por lo visto también Muy feliz te hallas tú? Algo tremendo pasó Un gran acontecimiento En un establo nació El Señor del firmamento. Perdóname que te pida Que calles ahí tu voz No es justo que maldigas Al Rey de la creación. ¿Cómo puedes afirmar Que Dios ha nacido hoy? Tú me vas a disculpar Mas ignorante no soy.

Eliú:

Asaf:

Los romanos ya confrontan Con ímpetu a Israel Veloces al Niño buscan Él es verdadero Rey. Asaf:

Eliú:

Tu esposa tiene razón Veo que sigues ahogado Y en tu herido corazón El pecado ha reinado.

Tomás:

¿Es que aún no comprenden? ¿Mis palabras no son claras? Si su ira me reprende Luego él me desampara.

Jesús al mundo llegó Jesús el Dios humanado Humillarse prefirió No buscó ser exaltado.

Un elocuente escriba Yo reconozco que soy; Recordaré mientras viva La verdad del Salvador. Otro profeta de Dios Anunció la salvación Sabemos que no mintió Jesús es la solución.

María y José cuidan Con Dios y los animales Al niño que con su vida Vencerá temor y males.

(Sofía barre la casa, la preocupación por su esposo afecta sus pensamientos) Sofía: No vaciles en creer La verdad que has oído Pues hoy te puedes perder Angustiado y afligido.

No pretendo blasfemar Al Dios Todopoderoso Sólo les quiero anunciar Que Dios está con nosotros.

(En la aldea vecina...) Sadrac: Ayer algunos pastores Fueron a ver al Mesías Aquel varón de dolores Del cual habló Isaías.

Bendecimos hoy a Dios En él no hay avaricia A Cristo no escatimó Brilla el Sol de justicia. Herodes no está feliz Con esta grande noticia Exhala por su nariz Monóxido de codicia.

Ocultado en mi ser Hay cosas que si les cuento No se podrá contener Vuestro real aislamiento. Sofía:

Tomás:

Dinos qué tema es ese Del cual te hallas hablando Oiremos aunque nos pese; Cuenta qué está pasando.

¿De veras quieren saber? No sé si deba contarlo Sofía: Si queremos conocer No vamos a publicarlo. (Se detiene de barrer).

Eliú:

Dios tendrá misericordia Pronto créele y verás Que la senda de discordias En tu alma cesará. Tomás: ¡No, no, no, no, no! Ahora mismo me voy. (Se levanta y huye.) Narrador: ¿Le seguirán estos dos? ¿Podrán encontrarlo hoy? (Asaf se desplaza por la hierba, se rasca la barbilla y comenta) Asaf: Nuestras ovejas cuidamos En esta tranquila noche Y también nos alegramos Por la paz que se respira. Sadrac:

Al ver el actual paisaje Viene rápido a mi mente Aquel glorioso mensaje Del Señor Omnipotente.

Asaf:

¿Qué sucede con tu vida Que manifiestas llorando? Como gorrión sin salida Vuestra alma está gritando

Tomás:

Oí sus conversaciones Acerca del Gran Pastor Que sacia los corazones Del que padece dolor.

Asaf:

De veras te ves molido Por gigante sufrimiento A Jesús no has conocido Y este es el momento.

(Se levantan y se van.) (Sofía y Eliú caminan en busca de Tomás.) Sofía: ¿Dónde se habrá metido? Escapa a nuestra vista. Eliú: Quizás esté escondido Tal vez está sin salida.

El Señor es mi Pastor Nada pues me faltará; Él me cuida de temor Mi alma confortará. En sitio de verdes pastos Él me hace descansar; A Dios elevo mi canto Porque me ha de guiar. Aunque por valle de muerte Con densa oscuridad Camine sin poder verte Conmigo sé que estarás. Asaf:

Caleb:

Noto que has gustado De la Palabra de Dios No todos han aceptado Al Mesías que llegó. Es verdad lo que has dicho Romanos y aún judíos Se ven como simples bichos Ante corrientes de ríos.

¿Cómo es que sabes tanto Acerca de la ciudad (Tomás entra en escena y se postra en la hierba.) Tomás: ¡Estoy en grande quebranto Me inunda la tempestad! (Llora.)

En un caso como este Donde hay mucha presión Es normal que se le reste La paz en gran proporción Sofía:

¿Qué le pudiera pasar Si sus malos sentimientos Comenzaran a dañar Su inestable pensamiento?

Eliú:

Sólo nos queda esperar Y esperar en nuestro Dios Es quien nos puede llevar Y conducirnos con su voz.

(En el viaje al establo de Belén...) Asaf: ¡Triste historia nos cuentas! Matar a ese muchacho Ha mostrado que a tientas Viviste en el rechazo. No importa si tu familia Te despreció; La venganza en vigilia Explota fuerte y latente.

Asaf:

Sadrac:

Dolor debe existir En tu alma angustiada El rencor hace morir El frescor de la mirada.

Tomás: Sadrac:

Sé que merezco la muerte Por dar fin a esa vida. No temas jamás perderte Dios sanará tus heridas.

En las eternas moradas. (Los guardias lo toman de las manos y se alejan.) Narrador:

Caleb:

Ya llegamos al establo La puerta sigue abierta Entremos sin más reparo A este lugar de fiesta.

(Sofía y Eliú llegan.) Sofía:

Esta fue para Tomás La última navidad Mas puede ser para ti La gran oportunidad. Contribución Usado con permiso

Tomás, Tomás ¿Y ahora harás? (se abrazan y la toma de

El autor es miembro de la agrupación paraeclesiástica cubana: Ministerio CRISTIANOS UNIDOS.

la mano.) (Entran al establo. Tomás, impresionado, se postra ante el Mesías. María y José están sentados al lado.)

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Tomás: (Llorando) Desde hoy quiero seguir La senda maravillosa Que nunca pude vivir Por andar en otras cosas. No importa ya mi pecado Es real como actué Yo he sido perdonado Y sólo en Dios creeré. Sofía:

No sabes que he querido Desde hace varios años Que te hubieses decidido A dar este bello paso.

(Se levantan todos y cuando están saliendo...Arriban al lugar un par de soldados romanos.) Soldado 1:

Deberás acompañarnos No te niegues o por tanto Nos veremos obligados A provocarte gran llanto.

Sofía:

¿Puedes acaso decirme Lo que está sucediendo? ¿Eso querías contarme Mas no pudiste hacerlo?

Tomás:

Marcado por el rencor Asesiné y destruí; Al no recibir amor Amargura escogí. No te preocupes por mí Aunque del mundo me vaya Sé bien que seré feliz