Dossier Curso Huertos Web

Pimiento. Tomate. Abono verde. Col, coliflor. Lechuga. Bróculi. Guisantes. Habas. Espinacas. Judías. Calabacín. Maíz dulce. Pepino. Ensalada de invierno.
146KB Größe 1 Downloads 0 vistas
CURSO

HUERTO URBANO ECOLÓGICO Novelda, del 7 al 22 de Mayo de 2010

Impartido por: JOSE ANTONIO ESTEVE ROCH Ing. Técnico Agrícola

J. A. Esteve

1

www.ecojardines.eu

INDICE:

0. INTRODUCCIÓN 1. EL CICLO DE LA VIDA Y EL SUELO .......................................... 4 1.1. El ciclo de la vida 1.2. El suelo, organismo vivo 1.2.1.La formación del suelo y su perfil 1.2.2.Clases de suelos 2. INCONVENIENTES DE LA AGRICULTURA INDUSTRIAL ............ 6 2.1. Agricultura y sociedad 2.2. Agricultura y medio ambiente 2.3. Agricultura y salud 3. LA FERTILIZACIÓN Y CUBIERTA DEL SUELO ......................... 8 3.1. Abonado orgánico 3.1.1.El compost 3.1.2.El abono verde 3.1.3.Humus de lombriz y lombricultura 3.1.4.Otros abonados orgánicos 3.2. El abonado mineral 3.3. La cubierta del suelo 4. EL LABOREO .......................................................................... 10 4.1. Introducción 4.2. Reglas de oro del laboreo 4.3. Creación de los bancales 4.3.1.Bancales elevados 4.3.2.Parades en Crestall 5. SIEMBRA, ROTACIÓN Y ASOCIACIONES DE CULTIVOS .......... 13 5.1. Siembra 5.1.1.Preparación del lecho de siembra 5.1.2.Semilleros en camas calientes y cajoneras 5.1.3.Realización de la siembra 5.1.4.El trasplante 5.1.5.Calendario de siembra 5.2. La rotación de cultivos 5.2.1.La rotación según el sistema biodinámico 5.2.2.La rotación de Gaspar Caballero 5.3. La asociación de cultivos J. A. Esteve

2

www.ecojardines.eu

6. RIEGO .................................................................................. 17 6.1. 6.2. 6.3. 6.4.

Riego por inundación Riego por aspersión Riego por goteo Reglas de oro del riego

7. TRATAMIENTOS DE ENFERMEDADES Y PLAGAS ..................... 19 7.1. Procedimientos manuales 7.2. Protección y fomento de la flora y de la fauna útil 7.2.1.Flora útil 7.2.2.Fauna útil 7.3. El control microbiológico 7.4. Preparados vegetales 7.5. Productos de origen vegetal 7.6. Algunas de las principales enfermedades y remedios de los cultivos 7.7. Control de algunos insectos y ácaros 7.8. Puntos principales en la protección biológica de las plantas

J. A. Esteve

3

www.ecojardines.eu

INTRODUCCIÓN Muchas personas piensan que eso de la agricultura ecológica es cosa de unos pocos barbudos que quieren volver al pasado o de unos pocos ecologistas soñadores que quieren cambiarlo todo de golpe. Otras creen que se trata de una agricultura de autosubsistencia y sin futuro. Sin embargo, hoy día la agricultura ecológica es ya una realidad, siendo una actividad plenamente viable medioambiental, social y económicamente. Ha dejado ya de ser una actividad marginal para mostrarse como una de las agriculturas con más futuro y estar plenamente reconocida mundialmente. De hecho, la agricultura ecológica es practicada en la mayoría de países, no sólo en aquéllos que corresponden a los más «desarrollados», donde su mercado crece a tasas vertiginosas (sobre todo en Japón, Estados Unidos, Canadá y toda la Unión Europea), sino también en diversos países del sur, donde no sólo se hace viable sino además, obligatoriamente necesario.

Capítulo 1. EL CICLO DE LA VIDA Y EL SUELO

1.1. El ciclo de la vida La agricultura ecológica se basa fundamentalmente en la observación y respeto de los ciclos de la Naturaleza. Por ello, recupera y mejora algunas de las técnicas de la agricultura anterior a su industrialización y tiene en cuenta las consecuencias a largo plazo de la intervención de la mano humana en los suelos y no sólo la rentabilidad inmediata. Desde la perspectiva global de la agricultura ecológica, el ser humano no es un agente externo a la naturaleza sobre la que puede actuar sin consecuencias. Es una parte integrante de una gran cadena alimentaria, que relaciona cada organismo con los demás, uniéndoles en un ecosistema, en donde todos los organismos vivos, por pequeños que sean ocupan su lugar y desempeñan su función.

1.2. El suelo, organismo vivo El suelo es fundamentalmente un sistema complejo compuesto por partículas de roca desmenuzadas y de materia orgánica en distintas fases de descomposición, que dan cobijo a una infinidad de organismos vivos, como hongos, algas, bacterias, insectos o lombrices; el trabajo de estos crea las condiciones adecuadas para poder llevar a cabo un cultivo sano. El principio básico de la agricultura ecológica es nutrir y fomentar esta vida subterránea, para que pueda soportar una mayor densidad vegetal de la que soportaría en estado natural.

J. A. Esteve

4

www.ecojardines.eu

1.2.1. Clases de suelo Según el tamaño de sus partículas, los suelos pueden ser ligeros, equilibrados o pesados con una gran variedad de grados intermedios. Por su composición los suelos pueden ser arcillosos, arenosos, limosos o calizos. Si se toma un puñado de tierra entre los dedos, la arcilla tendrá un tacto pegajoso y con ella se podrán hacer pequeñas bolitas que cambian de tamaño al presionarla. La arena es áspera y granulosa, mientras que el limo tiene un tacto sedoso. El calcio es uno de los elementos fundamentales del suelo. Si su contenido no es correcto repercute en los demás elementos. Su acción específica es neutralizar la acidez de los suelos. Se llama pH al equilibrio entre la acidez y la basicidad, de forma que el pH de un suelo óptimo variará entre 6,5 y 7. En este caso se dice que el suelo es neutro. Si el pH es menor de 7 se dice que el suelo es ácido, y básico si es mayor. Se puede conocer el pH de un suelo mediante un sencillo análisis. También puede corregirse su exceso o defecto de acidez añadiendo respectivamente cal o compost. Además del nitrógeno y del calcio, en un suelo bien equilibrado se encuentran otros elementos principales como el fósforo, el magnesio, el azufre, el potasio y los oligoelementos. Un buen compost añadido regularmente a su debido tiempo suele equilibrar las deficiencias de cualquiera de estos elementos. Las hierbas y otras plantas indican el tipo y las condiciones del suelo.

J. A. Esteve

5

www.ecojardines.eu

Capítulo 2.- INCONVENIENTES DE LA AGRICULTURA INDUSTRIAL Llamamos agricultura industrial, en contraposición a la agricultura ecológica, a la agricultura intensiva y química que empezó en Occidente en los años cuarenta y que requiere altas inversiones para obtener grandes rendimientos rápidos.

2.1. Agricultura y sociedad A raíz de la campaña lanzada por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en los años 60, se alentó a los campesinos del Tercer Mundo a renunciar a las variedades que cultivaban tradicionalmente y a sustituirlas por variedades de cereales de gran rendimiento. Este tipo de cultivos exigen grandes cantidades de abonos artificiales y son más vulnerables a las plagas por llevarse a cabo en régimen de monocultivos. Ello exige la utilización masiva de pesticidas, que encarecen los cultivos y contaminan las tierras. Muchos países en vías de desarrollo y que son fundamentalmente agrícolas deben destinar entre el 40 y el 50% de sus exportaciones al pago de la deuda externa, y estas exportaciones son en gran parte el producto de las cosechas. El Tercer Mundo exporta más comida a los países industrializados de la que importa o la que recibe en concepto de ayudas alimentarias. Como consecuencia, la agricultura industrial produce la acumulación de alimentos en unas zonas del planeta y su escasez en otros. En los países desarrollados, a progresiva despoblación de las áreas rurales y la superpoblación de las zonas urbanas se deben en parte a la disminución del empleo agrícola, suscitado por la agricultura intensiva. Además del paro provocado en las zonas rurales y de la presión sobre el empleo urbano que supone la emigración a las ciudades, se empobrece la conservación del medio ambiente, que es unas de las tareas tradicionales de la agricultura. Los agricultores que quedan cada vez se endeudan más al tener que emplear maquinaria cada vez más sofisticada y un mayor número de pesticidas y fertilizantes para obtener los mismos resultados. La agricultura ecológica propone, entre otras medidas, volver a una agricultura productiva hecha por agricultores, con una visión global, que procure una justa retribución del trabajo agrícola y que fomente la calidad orgánica de los alimentos en aras de la salud.

J. A. Esteve

6

www.ecojardines.eu

2.2. Agricultura y medio ambiente El efecto más desolador de la agricultura industrial quizá sea el papel que desempeña en la destrucción de la capa fértil del suelo, por el abandono de los abonos orgánicos, la utilización masiva de abonos químicos, la repetición del mismo cultivo año tras año, el uso de herbicidas y pesticidas, la salinización de las capas freáticas por la sobreexplotación del agua y las malas prácticas de laboreo. Uno de los principales impactos de la agricultura industrial es la pérdida de biodiversidad. Se pierden semillas y variedades de cereales, hortalizas o frutas, porque sólo se cultivan las variedades que tienen fácil salida en los mercados. Por otra parte, se eliminan masivamente comunidades enteras de animales y plantas con la obsesión de mantener sólo sobre el terreno el cultivo principal. Respecto a la vida silvestre en general, pesticidas y herbicidas no sólo matan directamente a los parásitos contra los que se lucha, sino que disminuye la población de sus predadores naturales, como son muchas especies de aves insectívoras.

2.3. Agricultura y salud Muchos productos agrícolas han perdido cualidades nutritivas, son cada vez son más insípidos y se conservan peor, aunque su tamaño y su aspecto hayan mejorado. Además, algunos contienen un alto grado de residuos tóxicos. El empleo indiscriminado de plaguicidas está generando alteraciones ecológicas aún insuficientemente calibradas respecto a su incidencia en el aumento de enfermedades debidas a carencias nutricionales, envenenamientos a largo plazo o mutaciones genéticas.

J. A. Esteve

7

www.ecojardines.eu

Capítulo 3. LA FERTILIZACIÓN Y CUBIERTA DEL SUELO La agricultura ecológica, por tener en cuenta el ecosistema a largo plazo, pone el énfasis en nutrir los organismos vivos del suelo, y no directamente a las plantas. La base de la fertilización será el empleo de sustancias orgánicas y el complemento, el aporte de productos minerales naturales.

3.1. Abonado orgánico Tradicionalmente el abono orgánico más empleado ha sido el estiércol de vaca, caballo y oveja. La agricultura ecológica recomienda sobre todo la fertilización mediante el compost.

3.1.1.

El compost. La base del abonado orgánico es el compost. El corazón del huerto es el montón de compostaje

Éste se forma con una mezcla de materias vegetales y/o animales, para que, mediante el proceso de fermentación se transformen en un compost homogéneo rico en humus. Pueden añadirse sustancias minerales y, eventualmente correctores del pH. Según las condiciones climáticas y los materiales utilizados, la fermentación puede tardar desde varias semanas a varios meses. El olor -a tierra fresca- así como la homogeneidad del color y de la consistencia son indicativos de que el compost está listo para ser esparcido. Con el tiempo pasará a formar parte del humus que debería tener cualquier tierra viva. Para pequeños huertos urbanos, jardines y patios, es posible utilizar compostadores de tablas o de plástico reciclado de entre medio y un metro de altura y unos cincuenta a 80 centímetros de anchura y profundidad. La única condición es la aireación por agujeros o rejillas. Hoy día también se comercializan.

3.1.2.

El abono verde consiste en sembrar determinado tipo de plantas, que normalmente se incorporan verdes al suelo como abono. Suelen pertenecer a la familia de las leguminosas, las gramíneas y las crucíferas.

3.1.3.

Humus de lombriz y lombricultura

El humus de lombriz es un excelente fertilizante que mejora las características físico-químicas del suelo:

J. A. Esteve

8

www.ecojardines.eu

a) mejorando su estructura b) haciéndolos más permeables al agua y al aire c) aumentando la capacidad de retención del agua d) incrementando su capacidad de almacenar y liberar nutrientes básicos e) sin riesgo de quemar las plantas, porque su pH* es neutro La lombricultura es una biotecnología que tiene por objeto la reproducción y manejo de la lombriz roja de California principalmente, con el objeto principal de producir humus de lombriz. Secundariamente las lombrices son empleadas en algunas explotaciones como base de la alimentación animal (complementos proteínicos, piensos para animales, cebos para actividades de pesca...)

3.1.4.

Otros abonados orgánicos cada vez más utilizados son las algas verdes y los guanos.

3.2. El abonado mineral Un suelo rico debe contener una proporción equilibrada de determinados minerales. Éstos pueden añadirse en la agricultura ecológica si sólo han sufrido tratamientos físicos como secados, trituración o calcinación... Los minerales aportan al suelo elementos básicos como fósforo, potasio, calcio, magnesio... en formas poco o nada solubles.

3.3. La cubierta del suelo Ningún suelo en la naturaleza, salvo aquellos que han sufrido un proceso de desertificación, está desnudo. La agricultura ecológica trata de imitar a la naturaleza. Cuando, por efecto de las labores de la tierra, la siembra y la recolección la tierra queda desnuda es necesario recubrirla con mantillo, abono verde, hojas, paja, hierbas e, incluso para pequeños cultivos o pies de árboles, cartones y papel.

J. A. Esteve

9

www.ecojardines.eu

Capítulo 4. EL LABOREO 4.1. Introducción Es cualquier acción mecánica realizada sobre el suelo para que éste ofrezca condiciones ideales para el desarrollo de la vida vegetal, en primer lugar para la germinación de las semillas y, en segundo lugar, para la actividad de las raíces. En un medio natural estas acciones son realizadas por los agentes climáticos. El ser humano intenta potenciar o acelerar dichos procesos para incrementar la resistencia del suelo a la intemperie, limpiarlo, facilitar el enraizamiento, extraer del suelo raíces y tubérculos, etc. En la agricultura ecológica se intenta reducir las actividades de laboreo, que se pueden llevar a cabo manual o mecánicamente, evitando en general las labores profundas y siempre sin mezclar las diferentes capas del suelo. Para un pequeño huerto se puede trabajar con azada -sin cavar en profundidad- o con un motocultor o pequeño rotovator y fresadora. Algunas escuelas recomiendan la laya, que es una especie de horca de cuatro o más pinchos, que se hinca en la tierra y después se gira con ayuda del pie y las manos para levantar la tierra sin voltearla. Es un trabajo costoso, pero muy eficaz para descompactar la tierra, sin removerla. Para mayores extensiones, sigue siendo común el arado manual o mecánico, con tal de que no sea demasiado ancho. La época dependerá del tipo de suelo y de la finalidad de la labor. Sus efectos positivos inciden en las propiedades físicas y químicas del suelo. Un laboreo excesivamente frecuente y mal hecho puede compactar más el suelo en lugar de esponjarlo, además de dañar las raíces y la labor natural de las lombrices.

4.2. Reglas de oro del laboreo 1. No voltear nunca la tierra mezclando las diferentes capas del suelo. 2. Hacer las labores con el tempero adecuado. Cuando la tierra no está demasiado húmeda y se apelmaza o demasiado seca y se contribuye a la pérdida de la poca humedad que aún conserva. 3. En caso de duda, labrar de menos que de más y nunca abusar del arado.

J. A. Esteve

10

www.ecojardines.eu

4. Salvo excepciones -reconversión, suelos poco profundos...- no arar nunca a más de 25 cm. 5. No precipitar las labores. Dejar tiempo para que los suelos completen sus ciclos. 6. Potenciar el laboreo natural por las raíces y los organismos del suelo, mediante rotaciones y asociaciones de plantas de diferente profundidad de raíz, abonos verdes, etc...

4.3. Creación de los bancales 4.3.1. Bancales elevados Se trata de cultivar las plantas sin utilizar surcos y pasillos entre ellas, sino "camas" de 1,20 aproximadamente de anchura con estrechos pasillos laterales de 50-60 cm. La longitud puede variar según las disponibilidades del terreno, siendo habituales longitudes de 4 a 6 metros. El laboreo es profundo y se hace una sola vez al inicio pudiéndose incorporar gran cantidad de materia orgánica. La cama profunda nunca se pisa pues se trabaja fácilmente desde los dos pasillos laterales. Con este sistema, las raíces de las plantas pueden profundizar sin esfuerzo en lugar de extenderse lateralmente. Ello permite una mayor densidad de plantación y, por tanto, una mayor productividad. Los bancales elevados, conocidos paradójicamente como “bancales profundos”, son buenos para las zonas templadas y son ideales para las zonas húmedas, donde hay peligro de encharcamiento del agua de riego. Otra de las ventajas es que facilitan las labores, pues hay que agacharse menos que en bancales que están a ras de suelo.

4.3.2. “Parades en Crestall” de Gaspar Caballero La parada no es más que un rectángulo de tierra de 1,5 metros de ancho y de 3 a 6 metros para los huertos familiares. Sin embargo, manteniendo esta anchura de 1,5 metros la longitud puede ser la que se quiera mientras sea múltiplo de 3, por ejemplo 9, 12, 15, 18, 21 metros, etc. Otra característica de la parada es que deben agruparse para ser 4 piezas de tierra de las medidas que se adapten a nuestro espacio de suelo. Eso debe ser así porque un elemento clave del método es un ciclo de rotación de 4 años en los cultivos según sean de una u otra familia botánica las hortalizas. La precisión que se exige el método en cuanto a las medidas del bancal de trabajo es fruto de una organización global de los trabajos hortícolas y de la propia conservación de la tierra fértil.

J. A. Esteve

11

www.ecojardines.eu

La parada pues se organiza como si fuera una mesa de escritorio en la que colocaremos desde el sistema de riego hasta las bovedillas de tierra cocida que identifican una parada en crestall a lo lejos. El crestall que podríamos traducir por “manto” es una cobertura de compost que se coloca sobre la parada sin mezclar con la tierra y como si de un manto orgánico se tratara. El espacio de tierra o parada con su crestall o manto orgánico no debe removerse, ni pisar por lo que el diseño de la parada incorpora las medidas y elementos para que la podamos trabajar sin arruinar el principio en que se basa el método. Por este motivo, la parada se organiza en dos crestalls o mantos de 60 cm de ancho separados por un corredor

J. A. Esteve

12

www.ecojardines.eu

Capítulo 5.- SIEMBRA, ROTACIÓN Y ASOCIACIONES DE CULTIVOS 5.1. Siembra Sembrar es la simple operación por la cual se pone la semilla en tierra. La semilla necesita un determinado grado de calor y humedad para germinar, que el terreno esté suelto y ausencia de plantas en competencia. Se puede sembrar directamente o en plantel y trasplantar posteriormente.

5.1.1. Preparación del lecho de siembra La preparación depende del tipo de suelo, pero siempre con la finalidad de que permita que la semilla se halle en buen contacto con sus partículas, que capte y retenga bien el agua y que se halle bien aireado.

5.1.2. Semilleros en camas calientes y cajoneras Las camas calientes son plataformas compuestas por diversos restos vegetales, estiércol y cubiertas de tierra fina, de unos 40 a 60 cm de espesor en capas bien apretadas. La fermentación produce el calor necesario para adelantar la germinación de las semillas. Las cajoneras están formadas por cuatro tablas de unos 15 cm de ancho y 3 cm de espesor, de longitud variable que suelen cubrirse con cristal, para mantener una temperatura más elevada.

5.1.3. Realización de la siembra Puede hacerse a voleo o en hilera. En el primer caso hay que asegurarse de que las semillas queden enterradas, pasando el rodillo o apelmazando un poco con la parte plana del rastrillo. Las semillas deben quedar cubiertas entre tres y cuatro veces su grosor. Cuando se hace en hilera, se traza un fino surco que luego se recubre. Las semillas grandes se plantan a intervalos regulares, las pequeñas se van espolvoreando, para lo que puede ayudar mezclarlas con arena. Si no se hace inmediatamente antes de la caída de la lluvia o en tiempo lluvioso, hay que regar y mantener una humedad constante hasta varios días después de la germinación. Algunas plantas como el melón, la sandía, el pepino, el calabacín o la calabaza son más fáciles de trasplantar posteriormente si se siembran directamente en pequeñas macetas de turba o bandejas de semillero, ya

J. A. Esteve

13

www.ecojardines.eu

que conviene hacer el trasplante con un pequeño cepellón rodeando las raíces.

5.1.4. El trasplante Consiste en trasplantar, de manera provisional o definitiva, las plantas, cuando las plántulas se estorban entre sí por su excesiva densidad o cuando llegan a un nivel de desarrollo adecuado para ser plantadas en su lugar definitivo de cultivo.

5.1.5. Calendario de siembra No todas las plantas se siembran en la misma época pues necesitan diferentes grados de calor y su ciclo puede ser más o menos largo. Para ver en detalle las principales plantas, consultar el calendario. 5.2. La rotación de cultivos La rotación de cultivos es esencial en la agricultura biológica para permitir introducir la biodiversidad en el tiempo. Su práctica es indispensable para mantener la fertilidad de los suelos y prevenir las plagas y las plantas adventicias que proliferan cuando se reiteran determinados cultivos en la misma parcela o en los monocultivos extensivos de la agricultura industrial.

5.2.1. La rotación según el sistema biodinámico Según la Escuela de agricultura biodinámica, las hortalizas se clasifican según la parte de la planta desarrollada como alimento en hortalizas de hoja, como la lechuga o la espinaca, de fruto, como el tomate o el calabacín, de raíces, como la zanahoria o el rabanito, o de flor, como las plantas ornamentales y las hierbas aromáticas. Como la tierra pone a disposición de las plantas elementos distintos para la formación de estas distintas partes, la rotación no agota dichas sustancias.

J. A. Esteve

14

www.ecojardines.eu

Ejemplo de planificación de rotaciones plurianuales

PRIMER AÑO

SEGUNDO AÑO

TERCER AÑO

Primav.-Verano

Otoño-Invierno

Primav.-Verano

Otoño-Invierno

Primav.-Verano

Otoño-Invierno

Judías Calabacín Maíz dulce Pepino Col, coliflor Lechuga Bróculi

Cebolla, Zanahoria Remolacha Puerro Guisantes Habas Espinacas

Col, coliflor Lechuga Bróculi

Guisantes Habas Espinacas

Berenjena Pimiento Tomate

Abono verde

Col, coliflor Lechuga Bróculi

Ensalada de invierno (lechuga, escarola) Cebolla, Zanahoria Remolacha Puerro

Cebolla, Zanahoria Remolacha Puerro Judías Calabacín Maíz dulce Pepino

Col, coliflor Lechuga Bróculi

Berenjena Pimiento Tomate

Cebolla, Zanahoria Remolacha Puerro

Abono verde

Judías Calabacín Maíz dulce Pepino Plantas voraces (patatas, maíz, melones sandías) Berenjena Pimiento Tomate

Col, coliflor Lechuga Bróculi

Cebolla, Zanahoria Remolacha Puerro

Plantas voraces (patatas, maíz, melones sandías) Alcachofa cardo fresas + ajos

Ensalada de invierno (lechuga, escarola)

Cebolla, Zanahoria Remolacha Puerro

Abono verde

Plantas voraces (patatas, maíz, melones sandías) Col, coliflor Lechuga Bróculi

Alcachofa cardo fresas + habas

Alcachofa cardo fresas + cebollas

Alcachofa cardo fresas + habas

Alcachofa cardo fresas + ajos

Último año Alcachofa cardo fresas + lechuga

Guisantes Habas Espinacas

Alcachofa cardo fresas lechuga

Fuente: El Huerto Familiar Ecológico. M. Bueno

J. A. Esteve

15

www.ecojardines.eu

5.2.2. La rotación de Gaspar Caballero Se clasifican las familias de las hortalizas en cuatro grupos. Cada uno de ellos se planta en un bancal y se rota sucesivamente en el orden indicado en la figura.

Familia: UMBELÍFERAS Zanahorias Apio, Perejil Hinojo

Familia: SOLANÁCEAS Tomates Pimientos Berenjenas Patatas

Familia: LILIÁCEAS Cebollas Puerros Ajos

Familia: COMPUESTAS Lechuga, Escarola Cardo, Alcachofa

Familia: LEGUMINOSAS Judías Guisantes Habas Garbanzos

Familia: QUENOPODIÁCEAS Acelgas, Espinacas Remolacha

Familia: CRUCÍFERAS Coles Bróculi Rábanos Nabos

Familia: CUCURBITÁCEAS Calabacín Pepino, Alficoz Melón, Sandía

5.3. La asociación de cultivos La asociación de cultivos introduce la biodiversidad simultánea en el espacio, mediante el cultivo de dos o más especies diferentes en la misma parcela, teniendo por objeto el beneficio de las plantas asociadas. Los beneficios de la asociación pueden ser de diversos tipos: como ayuda a la fertilización, aporte de nutrientes, fomento del crecimiento, lucha contra plagas y enfermedades, cebo o repelente para determinados parásitos...

J. A. Esteve

16

www.ecojardines.eu

Capítulo 6. RIEGO El agua es un elemento indispensable para el crecimiento de las plantas. Por desgracia, es un bien cada vez más escaso. Tradicionalmente, el mejor riego lo ha proporcionado siempre el agua de lluvia y, aunque había "años malos" y "años buenos", las variaciones climatológicas no eran tan rápidas ni tan persistentes. Actualmente el panorama está cambiando a pasos agigantados: la intensificación de la agricultura industrial ha originado un uso irracional del agua, que cada vez es más cara y escasa. Uno de los principios básicos de la agricultura ecológica es la utilización racional del agua.

6.1. Riego por inundación El riego tradicional ha sido siempre el riego por inundación, dejando que el agua fuese recorriendo los surcos o empapando las tablas de cultivo.

6.2. Riego por aspersión Hoy día se van extendiendo los riegos por aspersión. El riego por aspersión requiere que el lugar de procedencia del agua se halle por encima de los aspersores, a no ser que se accione el agua mediante bomba mecánica, de gasoil o eléctrica. El riego por aspersión tiene ventajas como mayor dosificación y ahorro de agua y desventajas como riesgo de putrefacción de los frutos y proliferación de enfermedades debido a la humedad.

6.3. Riego por goteo. Es el sistema de riego que más agua ahorra, aunque supone previamente la instalación de muchos metros de pequeñas mangueras o tuberías perforadas a intervalos regulares en cultivos apretados, o exactamente a pie de plantas mayores y de árboles. La ventaja principal consiste en que casi toda el agua va a la planta que se quiere regar ya que las gotas de agua van cayendo muy cerca de sus raíces. A diferencia del riego por inundación, este sistema de riego permite regar por debajo de la cubierta, acolchado o "mulching" sin que el agua la arrastre. J. A. Esteve

17

www.ecojardines.eu

Este sistema, una vez hecha la instalación, es el más cómodo de todos, porque sólo supone abrir o cerrar el grifo según las horas que se quiera regar -normalmente se riega muchas más horas, con menos esfuerzo y menos empleo de agua que con el método de inundación y de aspersión-. Al igual que este último, también es posible controlar las horas y cantidad de riego por medios mecánicos, eléctricos o informáticos. Uno de sus inconvenientes es el cuidado que hay que poner al trabajar la tierra, ya que existe el riesgo de romper o rajar inadvertidamente las tuberías y mangueras en las sucesivas tareas de laboreo.

6.4. Reglas de oro del riego  Intentar al máximo aprovechar el riego natural de las lluvias  Evitar el despilfarro de agua, primando la abundancia de agua en cada riego en lugar de la frecuencia.  Regar a ser posible al amanecer o al atardecer, para evitar el calentamiento de las raíces y la excesiva evaporación del agua.  Mantener la humedad mediante una tierra bien mullida y una buena cubertura que evita su agrietamiento y que los rayos del sol penetren más allá de la capa superficial.

J. A. Esteve

18

www.ecojardines.eu

Capítulo 7. TRATAMIENTO CONTROL BIOLÓGICO

DE

ENFERMEDADES

Y

PLAGAS.

EL

La agricultura ecológica parte del principio de que enfermedades y plagas suelen ser síntomas y no las causas de otros males de fondo como pueden ser: el empobrecimiento del suelo, malas prácticas de fertilización, laboreo y siembra, la extensión de los monocultivos, la explotación intensiva de la tierra, sin periodo de descansos ni asociaciones equilibradas de cultivos. Las enfermedades y plagas son aquellas perturbaciones del metabolismo vegetal debidas a la presencia de organismos extraños que impiden el crecimiento y desarrollo normal de las plantas. El control biológico es el conjunto de métodos ecológicos, tanto preventivos como curativos, que evita la aplicación de sustancias químicas para mantener las plantas sanas. 7.1. Procedimientos manuales En explotaciones pequeñas y huertos familiares, sigue siendo esencial la labor manual, como: a) La recogida a mano de individuos como orugas y caracoles o la limpieza manual de hojas y brotes, por ejemplo, eliminando los pulgones mediante el procedimiento de frotar la hoja o rociándoles con un fuerte chorro de agua para que caigan al suelo. b) La construcción de cercas para impedir el paso de animales, sobre todo en las cercanías del monte o del bosque. Suelen ser cercas metálicas de 1,5 m de altura. c) Utilización de sustancias repulsivas como el serrín, las cenizas, el sulfato de hierro, los posos de café que se pulverizan o espolvorean sobre el cultivo a proteger. d) Instalación de procedimientos acústicos para ahuyentar los pájaros que se alimentan de las cosechas o mamíferos como el jabalí. e) Instalación de trampas-cebo como enterrar a ras del suelo pequeños botes o platos con cerveza contra caracoles y babosas. Éstos son sólo algunos ejemplos de métodos tradicionales que pueden consultarse para cada caso con los agricultores de la zona.

J. A. Esteve

19

www.ecojardines.eu

7.2. Protección y fomento de la flora y de la fauna útil Uno de los problemas con que se encuentra la agricultura industrial es que la utilización indiscriminada de pesticidas y herbicidas no suele ser muy selectiva y, junto con los animales y plantas que se quieren combatir, se destruyen y eliminan predadores naturales y plantas beneficiosas. Este empobrecimiento de la biodiversidad es una de las causas de la aparición y persistencia de muchas de las plagas de la agricultura industrial. Por eso, la agricultura ecológica opta, en la medida de lo posible, por la "lucha natural integrada", que consiste básicamente en fomentar el equilibrio natural, de forma de no producir huecos en la cadena de los predadores de un ecosistema

7.2.1. Flora útil. Existen muchas plantas que tienen un efecto repelente, cebo o protector de determinadas enfermedades y plagas. He aquí una selección de algunas de ellas, como plantas asociadas. Por ejemplo la albahaca repele moscas y mosquitos. El ajenjo, las polillas y la santolina aleja la mariposa de la col. La planta del ajo protege a los frutales y a los fresales del oidio y la podredumbre gris; al melocotonero, de la lepra. Repele a ratones y al escarabajo japonés. En los graneros, las cabezas de ajo repele a los gorgojos. La capuchina repele a la mosca blanca de los invernaderos, a los pulgones de hortalizas y frutales, y a los gusanos de las calabazas. La caléndula repele al escarabajo del espárrago, al gusano del tomate y a las plagas en general. Y el lino al escarabajo de la patata. Los tagetes controlan los nematodos del suelo.

7.2.2. Fauna útil. En agricultura ecológica se intenta centrar los esfuerzos en las especies dañinas para el cultivo, respetando el resto de la diversidad y fomentando las colonias de predadores naturales de la especie que se quiere combatir. Las aves como el herrerillo común, el carbonero, el colirrojo real, el vencejo, la golondrina, el pájaro carpintero, el petirrojo o las rapaces nocturnas -buhos, lechuzas...- son grandes consumidoras de insectos, minadores, orugas, babosas... Para fomentar la presencia de las aves insectívoras se pueden poner comederos, baños, y nidos artificiales cerca de

J. A. Esteve

20

www.ecojardines.eu

los cultivos, así como favorecer los setos y dejar sin talar los viejos árboles donde pueden anidar sin peligro. Las ranas, sapos y salamandras ayudan a combatir las babosas, el piojillo de la madera y otros pequeños insectos. Se fomentan construyendo algún pequeño estanque o charca. Los erizos consumen babosas, gusanos grises, milpiés y gusanos del alambre. Es difícil atraerlos, pero se puede estimular su presencia con comida y agua. Los lagartos y lagartijas se alimentan fundamentalmente de insectos. Pueden atraerse construyendo pequeños muros o montones de piedras, que pueden servir también como cortavientos. Los ciempiés que se alimentan especialmente de insectos y babosas se fomentan cubriendo el suelo con cualquier clase de cubierta, sobre todo de origen orgánico -paja estiércol descompuesto, corteza de árboles...-. Las larvas de sírfidos y las avispas icneumónidas son grandes consumidoras de pulgones y se fomenta su presencia plantando claveles de Indias. Los sírfidos también son atraidos por el cenizo (chenopodium album) Las crisopas y las mariquitas son igualmente dos de los principales depredadores de pulgones. Se fomentan cultivando una diversidad de especies vegetales. Entre los arácnidos, la araña común de jardín es capaz de atrapar en su telaraña a un 80% de los pulgones de su alrededor. Al año devora hasta dos kilos de insectos. La disminución del número de estos animales debido a los productos tóxicos empleados en la lucha antiparasitaria y la desaparición de setos y matorrales de los campos de cultivo están provocando un desequilibrio biológico que, en muchas ocasiones, ha provocado la aparición y persistencia de determinadas plagas. Hoy día se investigan métodos de introducción de enemigos naturales foráneos, cuando las plagas han sido importadas o los enemigos naturales existentes no consiguen un buen control de una determinada plaga.

7.3. El control microbiológico El control microbiológico consiste en aplicar microorganismos causantes de enfermedades en los agentes patógenos de los cultivos. Algunos tienen un efecto rápido y pueden encontrarse comercializados como insecticidas "biológicos", como el Bacilus thuringiensis, bacteria empleada en el control de larvas de mariposas y escarabajos. Por regla general, son de acción lenta. J. A. Esteve

21

www.ecojardines.eu

Hoy día se conocen más de 1.000 microorganismos útiles, entre nematodos, protozoos, bacterias y hongos. Sin embargo, se desconocen todavía las resistencias que muchas enfermedades y plagas pueden desarrollar a estos métodos.

7.4. Preparados vegetales Los purines, decocciones, infusiones, maceraciones y extractos determinadas plantas se utilizan como medida preventiva -vitalizadora las plantas- y curativa de muchas de las enfermedades más comunes, sustitución de los productos químicos y como complemento de procedimientos manuales, de la asociación de plantas y del fomento predadores naturales.

de de en los de

7.5. Productos de origen mineral Entre los productos de origen mineral permitidos en la agricultura ecológica pueden mencionarse:  El azufre, que se utiliza frente a hongos y araña  Los caldos cúpricos: el más utilizado es el caldo bordelés -contra la roya de la patata y otras enfermedades fúngicas, como medida preventiva-.

7.6. Algunas de las principales enfermedades y remedios de los cultivos La botritis es una de las enfermedades más frecuentes tanto en cultivos de invernadero como al aire libre. Se combate fundamentalmente con medidas preventivas. El oidio y el mildiu son dos enfermedades producidas por hongos. Se combate, además de con medidas preventivas, en caso de hortalizas, pulverizando las plantas jóvenes con extractos de manzanilla, cebolla, atanasia o cola de cebolla. La negrilla es un hongo microscópico negro que se cría sobre las excreciones azucaradas de los áfidos. Se combate controlando la plaga de pulgones. La roya, enfermedad también fúngica, puede ser de muchos tipos, siendo muy corriente la de la patata y la del peral. Para prevenirla, hay que evitar la humedad excesiva en los invernaderos y, en general, evitar que las hojas permanezcan mojadas.

J. A. Esteve

22

www.ecojardines.eu

7.7. Control de algunos insectos y ácaros Los pulgones son parásitos muy comunes en muchos cultivos. Un ataque excesivo de pulgones puede indicar irregularidades en el flujo de la savia, lo cual puede corregirse mullendo la tierra, regando (preferiblemente con purín de ortigas diluido) y acolchando el suelo. La mosca blanca (trialeurodes vaporarium) suele encontrarse, al igual que sus huevos y larvas en el envés de las hojas, donde puede invernar. Para prevenirla conviene mantener la tierra mullida, abonada y húmeda. La mosca blanca de la zanahoria (psila rosae). Las hembras suelen poner los huevos en la base de las plantas de la zanahoria, la chirivía y el apio. La mejor medida es rotar los cultivos. Asociar la zanahoria a plantas como la atanasia, el eneldo, el espliego, el helecho hembra, el ajo o la cebolla. Los ácaros son los arácnidos más pequeños. El ácaro común es el más perjudicial en el cultivo de hortalizas. La araña roja es casi invisible a la vista, pero puede identificarse por sus telarañas. Ataca en tiempo seco frutales y hortalizas. Medidas comunes son pulverizaciones de agua frecuentes o con extractos de cola de caballo, atanasia, ajenjo o ajo, o bien purín de ortigas. Los nematodos pueden pertenecer a muchas especies. Generalmente son incoloros y de 1 mm de longitud. Las medidas principales son rotar los cultivos cada cuatro años y plantar claveles de Indias (tagetes) en la superficie atacada.

7.8. Puntos principales en la protección biológica de las plantas  Elegir variedades resistentes y apropiadas al lugar  Fomentar la flora y la fauna beneficiosa  Proscribir cualquier indiscriminados

tipo

de

tratamiento

químico

por

sus

efectos

 Emplear preparados vegetales y minerales de propia elaboración o adquiridos en comercios especializados con garantía ecológica  Poner especial atención a la fertilización y laboreo del suelo, a las rotaciones de cultivos y a las asociaciones de plantas

J. A. Esteve

23

www.ecojardines.eu

Bibliografía:  El huerto familiar ecológico. Mariano Bueno. Ed. RBA libros S.A. ISBN: 84-7901-367-2  Agenda del huerto y el jardín ecológicos. Mariano Bueno, Jesús Arnau. Ed. RBA libros S.A. ISBN: 84-7871-087-6  Parades en Crestall Gaspar Caballero de Segovia.  Cultivar la tierra Joaquín Araújo. Penthalon Ed. S.A. ISBN: 84-85337-47-6  Plantas para curar plantas Bernard Bertrand, Jean Paul Collaert. La Fertilidad de la Tierra Ediciones  Cómo hacer un buen compost Mariano Bueno. La Fertilidad de la Tierra Ediciones  Buenas prácticas en Producción Ecológica. Cultivo de Hortícolas A.M. Alonso, G.I. Guzmán. Centro Publicaciones Ministerio Medio Ambiente. ISBN: 978-84.491-0870-9  Revista la Fertilidad de la Tierra. www.lafertilidaddelatierra.com  El horticultor autosuficiente John Seymour. Ed. Blume. ISBN: 84-7031-244-8

J. A. Esteve

24

www.ecojardines.eu